Premio Nobel

Era un sobre negro, regio, brillante como el raso y rematado con un imponente sello de lacre. Incómodo por carecer de abrecartas, recurrió, tembloroso, al más afilado de sus cuchillos. A su edad ya sólo esperaba dos cartas. No era el Nobel. Esta vez, la Muerte ganaba la disputada carrera.
Escrito por Ramón Santana - Web

4 comentarios :

  1. Ramón: tu relato, además de ser bueno, tiene una impecable escritura. Bienvenido. Gran estreno.
    Saludos.
    Pablo

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  2. Bienvenido Ramón, entras pisando fuerte, te felicito por este brillante estreno.
    Besos.
    Malu.

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  3. ¡Bienvenido Ramón!
    Me ha gustado tu micro, suerte ;)

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  4. ¡Qué bien, Ramón, que hayas decidido pasarte por aquí!
    Confío en que a nosotros nos lleguen más cartas con tu nombre en el remite y con todos los colores que imprimen tus letras.
    Un cordial saludo.

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