Ser feliz en diez sencillos pasos

Tras arrasar en platós, librerías y teatros con su revolucionario método, ganó las elecciones y decretó la felicidad constitucional.

La policía tomó el control, arropada por un pueblo eufórico. Ahora los tristes disimulan sus penas, temerosos de ser deportados o, incluso, ejecutados por desobediencia civil y enaltecimiento del mal rollo.
Escrito por Álex Garaizar

Juegos

Jorge, Adolfo y Silvina escribían y luego intercambiaban párrafos. Así empezaba el cadáver exquisito.

Adolfo envidiaba las ideas de Jorge. Jorge envidiaba a Adolfo porque Silvina era su enamorada.

Una noche, Silvina invitó a cenar a Jorge. Adolfo llegó más tarde. Silvina sirvió la comida. Así terminaba el cadáver. Exquisito.
Escrito por Sandra Rebrij - Web

Recepcionista

Me afeitaron, peinaron, perfumaron, me pusieron el mejor traje; los zapatos les costó ponerme. Cuando llegué, me abrió la puerta y, como si me conociera de siempre, me dijo: "¡Hola, Ismael!". "¿Sabes mi nombre?", pregunté. Entonces, mirando agenda y reloj, contestó: "Tu muerte estaba escrita; entra, yo me llamo Pedro".
Escrito por Ismael González Martín

Vista nocturna

Apoyada en la baranda del ático, Matilde contempla su calle tenuemente iluminada.

Piensa que antaño se vivía mejor, sin la dependencia de tantos aparatos, mientras mira gozosa esas extrañas luciérnagas que ahora transitan las aceras, trayendo a su memoria las noches en el campo que llenaron de magia su niñez.
Escrito por Georges

Historia de una ficción atrapada

"¿Escribirás mi historia?".

"Es demasiado corta; nadie la leería".

"¡Excusas! No quieres desvelar la verdad".

"¿Eso piensas? Déjame un momento… Pablo Núñez tiene una musa que le susurra cada relato. ¡Ya está! ¿Contenta?".

"No. Tu única aportación la tergiversa".

"¿Mi aportación? Explícate".

"Con ese título nadie creerá que soy real".
Escrito por Pablo Núñez - Twitter

Lost in Blue (Cine IV: Road movie)

Estábamos condenados al fracaso. El destino es un buen argumento solo si todo te sonríe.

—¡Esa zorra fisgona! Debió de oler tu descomposición...

Cuando nos detuvo la policía llevabas tantos kilómetros, tan muerta... Ahora, las sirenas inundan la autovía y, con ellas, mi promesa de llevarte al mar se hunde.
Escrito por Raquel Tevas Cisneros
Terror | Western | Thriller | Road movie | Aventuras | Bélico

No estábamos preparados

Aunque era descorazonador verlo tan pálido sobre la cama, visitarlo al hospital se hizo inexcusable para todos. Abarrotábamos la habitación, pero también salíamos al bar; tomábamos café, reíamos, fumábamos, comentábamos la pena que daba mirarlo..., además de hacer planes para quedar luego.

Ninguno supimos encajar la repentina noticia del alta.
Escrito por Enrique Mochón Romera - Twitter
Elegido mejor relato de abril de 2016

Sensaciones imposibles

Hacía tiempo que no utilizaba prensa escrita. La inmediatez de las noticias fue la excusa perfecta para dejarme arrastrar por los medios online. Pero aquella mañana no podía perderme ese tacto y olor característico del papel impreso, aunque me costó recordar el kiosko al que solía acudir. ¡Publicaban mi esquela!
Escrito por Rafael Domingo Sánchez - Twitter

En mi memoria

Ayer te vi en el metro y no pude dejar de mirarte, embriagabas, pero me esquivabas mirando a otros sitios para no cruzarte con los recuerdos. Cuando te fuiste no pude olvidar tus pasos firmes, se quedaron en mi memoria perpetuándose.

¿Quién iba a decir que estuvimos casados quince años?
Escrito por José Juan González & Carolina Arjona

Cuando raya el alba

Adoraba los amaneceres. Corderillos en un cielo de sonrosada gracia.

Tito trabajó tres semanas en el matadero. "Cuando amanece entran en manada. El primero es colgado aún vivo con un gancho por el calcañar y bocabajo... Los demás retroceden chillando".

Cuando raya el alba veo nubes blancas, teñidas de desgracia.
Escrito por Dipandra - Web

Hoja de personaje

Al acercarse al fuego, tras haber pasado la noche bajo el puente, recogió el papel que un desconocido le había tirado y lo leyó: "Sucio, maloliente, huraño, siempre cogiendo colillas del suelo y rebuscando en los contenedores". No supo ver que era el protagonista de un macabro juego de rol.
Escrito por Crispín - Web

El nombre del pueblo

Yo sé cómo se llaman, escrito queda. Hombres en la zanja de la nacional, mujeres, hombres en la cuneta de la comarcal, abuelos de nietos, maridos de esposas, padres de hijos huérfanos. Emprenden el viaje por la memoria. Por la carretera que llega hasta el pueblo que aquí dejo dicho.
Escrito por Carmen Martínez Marín - Web

La semilla

Todos mis secretos los guardé en una semilla. Quedó enterrada al lado de mis miedos, luego germinó con lágrimas.

Un árbol, que daba oscura sombra, creció y susurraba palabras al viento. La gente le temía, pues luego hablaba, y en temporada de huracanes podía contar el relato de mi muerte.
Escrito por Ricardo Rodríguez Sánchez

Punto de inflexión

Finalizaban los setenta cuando Fredy "La gacela" Murray, treinta combates invicto, con la dentadura completa y un rostro inmaculado, llegó a la pelea del siglo, con la corona mundial en juego, contra John McLester, "la apisonadora de Brooklyn". Dos meses después le ofrecieron el papel protagonista en El hombre elefante.
Escrito por Rafa Olivares - Web

Procesión

Lunes Santo, sus ojos de niño no se apartaron de aquellos cristales, seguía lloviendo y el agua dejaba la calle cubierta de barro.

Martes Santo, la tormenta no cesó, la salida era casi imposible con ese tiempo.

El miércoles su madre trajo aquellos chalecos, todos caminaban despacio hacia la embarcación.
Escrito por Carmen Martagón E. - Twitter

Etimología

Al llegar a la academia nocturna donde estudiaba la encontró precintada. La policía había desmantelado una red de falsificadores de palabras que la utilizaba como tapadera. Se decomisaron trescientos verbos, cien adjetivos y cuatrocientos sustantivos.

Volvió a casa y explicó lo ocurrido. Su mujer puso cara de no entender nada.
Escrito por Dídac Marín Hernández - Web

Variaciones idiomáticas

Graciela María cruzó el Atlántico con un bolso tejido de flores rebosante de fotografías. Habló sus palabras dulces confiando en la lengua madre y, antes de la madrugada, descubrió el frágil recorrido hacia el tuteo a uno y otro lado de la barra del bar de carretera aquí, en España.
Escrito por Belén Sáenz - Web

Pies fríos, corazón caliente

Paciente, espera ver el carruaje del corregidor pasar. ¿Y si hoy le mira? No lo hará. Nunca lo hace. Pero él sí la verá. Después, embobado, volverá sobre sus pasos esparciendo con sus pies descalzos los regueros de aguas fétidas de orines que calmarán sus sabañones. "Tal vez mañana...", fantasea.
Escrito por Matrioska - Web

El fertilizante

A Isidro no le gustaban los macarrones. Cuando no le veía su madre, en el almuerzo, los metía en una bolsita ad hoc. Luego, los desperdigaba por la huerta. Muy pronto, comenzaron a brotar las verduras y a crecer salvajemente.

—¡Viva la pasta italiana al dente! —decía, satisfecho y feliz.
Escrito por María José Viz Blanco

¿Mi dignidad o tú? Te hago las maletas

La niña era inteligente pero se enamoró como una idiota. Él puso su mundo del revés para no quedarse. La niña lo buscó y él la esquivó.

Le hizo la maleta y decidió no pelear por un puesto en su corazón. Si de verdad la quería, él mismo la buscaría.
Escrito por JM

Jara

El camino estaba tenuemente iluminado, no paraba de llover. Acababa de enterrar a Jara.

Le sorprendió verla aparecer. Tenía el pelaje embarrado y sanguinolento, y todavía conservaba el collar.

Aulló desesperada una caricia. No podía dejarla entrar. Bajó su mirada y arrancó el coche. Cobardemente se perdió en la lejanía.
Escrito por Carmen Hinojal

Cancerbero

El graznido del cuervo me avisa. Se acerca con el ojo de cristal sujeto en el pico. Guarda la imagen de lo último que vio el condenado a través de la capucha, antes de caer por la trampilla: la sonrisa del traidor, al que acabo de enviar solicitud de amistad.
Escrito por Patricia Richmond - Web

El día D

Estábamos alcanzando la playa. El ligero vaivén del agua balanceaba la lancha.

Un sonido sordo primero, después, el estruendo fue ensordecedor. Las caras de aquellos hombres, agazapados, no debía de diferir de la mía. Comprendí que moriría lejos de mi hogar; el patriotismo de algunos me había condenado a morir.
Escrito por A. R. Payán - Web

Cría fama

Se sabía insultado, vilipendiado y asimilado a políticos y corruptos. Pero hoy, casi desfallecido, buscaba alimento para no morir de inanición. En su deambular desesperado, encontró los despojos de un cadáver animal que devoró con frenesí.

A pesar de su fama, estaba protegido y orgulloso de ser un buitre leonado.
Escrito por Isidro Moreno Carrascosa - Web

El hombre que mató a Don Quijote

Dos veces había herido Selim Pamukoğlu al comandante de los arcabuceros enemigos. Una bala le había destrozado la mano. La coraza había amortiguado la otra. Selim apuntó cuidadosamente y disparó una última bala. El proyectil se estrelló en la cabeza de Miguel de Cervantes, que ya nunca imaginaría el Quijote.
Escrito por Plácido Romero - Twitter

Reacción en cadena

Dormitaban en el sofá y un golpe de viento los despertó. A cámara lenta, la corriente de aire acarició la fotografía de su princesa, los besó con ternura, les susurró adiós entre llantos y partió hacia el cielo convertida en estrella fugaz. El teléfono guardó un respetuoso silencio durante horas.
Escrito por Nicolás Jarque Alegre - Web

Pasos de baile

—Talón, punta. Talón, punta, talón...
—¡No puedo! Mis pies no coordinan.
—Son como pasos de baile, hija. Apóyate en mí y volvemos a intentarlo.

Su angustia, amarga y grande como el tumor extirpado, se diluye con cada paso cual gota de esperanza. "Bailaremos cuando vuelvas a andar, hija", piensa ella.
Escrito por Eva Mª Domínguez

Misterio en Egipto

La intriga la superaba. La arqueóloga no podía esperar a los resultados oficiales del Gobierno egipcio. De madrugada, saltándose los controles y pico en mano, asaltó las dos cámaras ocultas del valle de los Reyes. Intentaba desvelar aquello que Carter no descubrió en 1922, en la bellísima tumba de Tutankamón.
Escrito por Gloria Arcos Lado

Caradura

Mamá dice que no tiene tiempo; pero ayer encontré bastante entre las sábanas y salí a gastarlo con mis amigos y el fútbol. Hoy he notado, en su mirada, enojo y cansancio. Cuando desayune buscaré en el sofá alguna hora (perdida entre los cojines) apropiada para ayudarla con los quehaceres.
Escrito por Beto Monte Ros - Twitter

Acoso escolar

Ya no más "gafotas", ya no más "niña gorda", ya no más burlas, ni insultos, ni puñetazos, ni patadas, ya no más angustias. Allá abajo, las olas rompen contra las rocas, el día es claro y hermoso. Sólo dejarme caer, sólo un breve vuelo y todas mis torturas se acabarán.
Escrito por Enrique Angulo - Twitter

Vacaciones pagadas

Aspirando la brisa del mar se aclaró los pulmones. Entre todas las siluetas arrellanadas en el muelle reconoció a una. Pasmado, se acercó para dirigirle la palabra:

—¡Amigo, no puedo creerlo! ¡Me dijeron que habías muerto!
—Gente bien informada. A mí, en cambio, otros me aseguraban que tú seguías vivo.
Escrito por Vicente Varas - Twitter

Ni en los peores sueños

Con cada paso descendía un escalón. No veía el final, la oscuridad se acentuaba a medida que bajaba. Buscó en sus bolsillos, pero no encontró nada para alumbrar, ni una linterna, ni un mechero. Retroceder era imposible, la gente se apretujaba a sus espaldas. Todos querían salir de aquella pesadilla.
Escrito por Mª Luisa Pérez Rodríguez

Dos mandamientos

He tenido un presentimiento: hoy encontraré a la mujer de mi vida. Nos devoraremos con la mirada. Bajaremos a las profundidades y tocaremos el cielo con las puntas de nuestros dedos.

Cierro la puerta en el noveno. Pulso el botón de bajada. Al llegar al sexto, el ascensor se detiene.
Escrito por Pepe Sanchís

Eternamente tuya

Estaba allí, en su estantería, sutil, perfecta. Abrí delicadamente la cajita. Tenía los ojillos cerrados, la boquita provocadora. Me incliné, le susurré al oído:

He vuelto, Linda, eres el regalo que nunca creí conseguir.

Noté el pinchazo doble en mi cuello. Sus dientes ensangrentados ya no me producían ningún temor.
Escrito por Pepe Illarguia - Web

Gracias... de corazón

Tomó un lápiz y escribió una nota en un papel: "Gracias por lo que me has hecho sentir, incluso cuando no esperaba ya nada de ti", y la guardó con delicadeza en el bolsillo izquierdo de su camisa. Era el lugar correcto para dejarla. El destinatario era su propio corazón.
Escrito por Juan Aguilera

Situación sentimental: es complicado

Se comenta en las redes que estás empeñad@ en volver a retwittear mis besos. Que tras tuenticuatro días de fugaz romance lo vuestro se ha acabadoo.

Querid@, haberlo pensado antes de instalar tus aplicaciones en otro dispositivo. Ya no quiero compartir mi ubicación contigo nunca más. Ya no me gustas.
Escrito por José Ramón Sánchez Varela

Sinceridad

Para celebrar el Día de la Sinceridad, pateé a mi perro, mandé al cuerno a mi jefe, discutí con mi mujer, me agarré con el vecino. Cuando regresé a casa, la ciudad entera ardía. Me dormí temprano, abrazando mi almohada, solo.

Por suerte, mañana es el Día de la Fraternidad.
Escrito por Miguel Pineda

Testamento

A mi odiada esposa le dejo mis cenizas, a mis haraganes hijos, mis deudas. A mi aborrecida familia, la clave de mi caja fuerte, con la advertencia de que explotará al menor intento de abrirla. 

Espero que no olviden a este inútil vejestorio. Sin ningún asomo de cariño: 

El abuelo.
Escrito por Daniel Castillo

La muerte que dio vida

Golpes certeros, latigazos implacables, saña enfermiza fueron a una sobre aquel hombre inocente.

Su carne fue desgarrada para que la mía sanara, su vida se iba en lugar de la mía. Silente sufrió mi dolor; sangre vertida en tierra, tembló ésta al ser rociada por ella.

Amor infinito... Bondad inmerecida.
Escrito por Martha Salero - Facebook

Espero llegar a tiempo

Por mucho que corría no lograba avanzar ni un milímetro. Mientras tanto el tren avanzaba hacia mí desde el otro extremo del túnel sin, al parecer, advertir mi presencia. Traté de vencer el pánico que me inmovilizaba y grité desesperadamente. En ese momento sonó el despertador y abrí los ojos.
Escrito por El abuelo Antonio

Evolución

Le gustaría contar lo sucedido, pero aún no domina esa técnica. Si fuera capaz, describiría cómo fue engullido por aquella enorme ave. Sabe que todo ha cambiado desde que estuvo en su vientre y unos extraños animales le manipularon. Hoy se ha levantado con una intuición: debe frotar dos palos.
Escrito por Ángel Saiz Mora

Querido Paul

Salías de la pantalla para invitarme a bailar y mi sombría habitación se transformaba en una sala de fiestas iluminada con destellos azules. Cuando desapareciste para siempre, te escribí cartas, pero no respondiste, y tu mánager me remitió una foto dedicada. Abrazada a ella, me desangro entre estas paredes almohadilladas.
Escrito por María José Escudero

Viajero

Tenía la sensación de estar frente a una versión más vieja de mí mismo. Un hermano tan mayor no podía tener, era cronológicamente imposible. Al fin habló el misterioso hombre símil yo:

—Vengo del futuro. Estamos bien.
—¿Estamos bien? ¿Quiénes están bien? —pregunté.
—Nosotros. O sea, yo, que soy tú.
Escrito por Luciano Doti - Twitter

Oruga

Cuando Aneta Fuchsová, modelo de Victoria’s Secret, portada de las revistas Vogue y Elle, ganadora del premio L'Oreal, novia del delantero centro del Bayern de Múnich, se ha despertado hoy después de un sueño intranquilo, se ha encontrado sobre su cama convertida en una monstruosa oruga. Como todos los días.
Escrito por Juan Pedro Ortega Sánchez - Web

Genes

Mi abuelo fue un asesino en serie, mi padre está en el corredor de la muerte, yo he matado ya a dos personas; estoy empezando. La palabra remordimiento no la conozco.

Mi economía carece de fondos, por lo que entro en este banco para agenciarme algún dinero: "Banco de Esperma".
Escrito por Salvador Esteve

¡Qué injusto!

Era algo mayor que tú (gimoteo). Vino al "insti" para hablarnos sobre seguridad vial pero, al ver la carretera que hay tras la ventana (hipo), perdió la voz.

¡Créeme, mamá! Me han expulsado injustamente! (sollozo). La tía rompió a llorar sin más. Sólo le dije que dejara de llamarme Quique.
Escrito por Carles Quílez - Web

Madre soltera

La abuela dice que morirá en la casa del bosque, donde ha vivido; y ahora, que no puedo pedir ni una tarde en el trabajo, se me pone enferma. No me gusta, pero tendrá que ir su nieta: meto comida en una cesta y le pongo la capa, la roja.
Escrito por Luisa Hurtado González - Web

Nadie escriba mi epitafio

Lo miró con ojos aterrados. Luego una terrible frialdad pareció hacer presa de ella. Abrió la puerta para que se marchara.

—Todo lo que pasó fue inevitable, ¿qué querías? —había dicho él con sorna, poco antes de apurar la copa que ella había preparado para sí.

"Justicia imprevista, lenta, segura...".
Escrito por Ruperto

La eternidad bien vale una misa

He pedido perdón por todos mis pecados.

—Ego te absolvo...

Mi padre bromeaba con todo y yo he seguido algunos de sus consejos más disparatados.

"No vivas constreñido, siempre libre; pero en el último momento…"

¿Y ahora qué? Tal vez volvamos a encontrarnos o quizá compartamos el vacío más absoluto.
Escrito por Jose Bravo - Twitter

La pena

Era desesperante. Llevaba así mucho tiempo. Creo que desde que llegó. Todos hacían lo mismo: se acercaban, lo miraban pero nada más. Él, a veces, hacía un esfuerzo. Pero, aun así, nadie se quedaba a su lado. Esa era su pena. La pena de ser un Libro Blanco... sin letras.
Escrito por Salvador Pérez Salas - Twitter

Se fue

Todo fue muy rápido. Quedó en penumbras la habitación que fue siempre un amanecer. Su corazón era un potro desbocado. Cómo imaginarse que eso le podría pasar a él, justo a él. Apenas unos segundos, que suelen ser a veces eternos.

La vida le jugó una mala jugada. Se fue.
Escrito por Daily Santana García

Gran desafío

Dos combatientes se enfrentan. Uno se adelanta con una estrategia, pero el otro la frustra. El primero se reagrupa derrumbando las torres adversarias, que no se inmutan y contraatacan con poderío. Ahora el que está bajo ataque mueve a sus caballeros para proteger al rey, pero no basta, ¡jaque mate!
Escrito por Óliver Quijada Campos

La última aventura

Nunca antes sentí nada igual. Mis madres me decían que hiciera este viaje, que lograría una utopía: ser feliz.

Terminó la cuenta atrás. Empecé a flotar. Aquí, un año dura un mes.

Todos los días saludaré a mis madres desde aquí, al pasar desde el cielo por donde ellas viven.
Escrito por F. Javier Pérez Terán - Twitter

Pregunta

Esa noche sustituí a mi novia en la ouija. Nunca creí en las "respuestas" de un vaso, pero pregunté por ella y la respuesta fue: "Muerta". Me levanté y salí del salón.

Al amanecer llegaron las primeras noticias del crucero hundido frente a Yucatán. ¡Cuánto le pedí posponer ese viaje!
Escrito por Omar Martínez González

El cuaderno

Escribo de noche. Me levanto en silencio, abro el cuaderno y descargo en él mi dolor, mi ansiedad..., las alegrías nunca llegan. Vuelvo a la cama más tranquilo a intentar, entonces sí, recomponerme antes de que amanezca.

Hoy, el cajón estaba vacío. Mi colección de problemas se elevó al infinito.
Escrito por Argonauta

Amor filial

—Hijo mío, dime, por favor, ¿qué me está pasando? Me siento como rodeado por llamas y veo demonios a mi alrededor...

"Pobre padre mío, qué mal te han caído estos últimos diez mil años", pensó con pena Belcebú. Dos lágrimas cayeron de sus ojos y se evaporaron con un chirrido.
Escrito por Esparvero

Noticia de Lázaro

Pues sepa vuestra merced que, estando vendiendo los vinos del arcipreste y casado con su barragana, sentía que mi boca, al fin, era medida. Pero la oportuna aparición de Zaide, mi hermanico negro, nos obligó a dejar tierras toledanas y a trabajar como sumiller en una posada de la costa.
Escrito por Carmen Cano - Twitter

Sssss...

Desnudo salté de la cama, buscaba algo para taponar aquella herida por donde a María se le escapaba la vida. Solo encontré gasas y esparadrapo, ¿sería suficiente? Esta vez nos habíamos pasado con nuestros juegos sexuales.

Regresé al dormitorio, ella estaba flácida, sin aire, sin alma. María se había desinflado.
Escrito por Javier Puchades - Twitter

Solo cincuenta palabras

"Solo cincuenta palabras", dijeron. ¿Cómo vaciar mi corazón?

Tuve que vivir sin aliento, seguir tu rastro y agarrar tu mano para tener el valor de continuar. Revivir tus besos, tus caricias y no derrumbarme; acostumbrarme a tu ausencia, a respirar sin ti.

¡En una esquela no cabe un amor así!
Escrito por Pilar Alejos Martínez - Twitter

Punto ciego

No pegué ojo en toda la noche tras aquella apasionante cita a ciegas. A primera vista presentí que sería la luz de mi vida. Pero en el siguiente encuentro me abrió los ojos al descubrir que sus guiños deslumbraban a otras. Desde entonces ando a tientas, dando palos de ciego.
Escrito por Mª Jesús Rodríguez

Un día de caza

Amanecía cuando se adentró en el bosque y vio lo que jamás en su larga vida de cazador había visto. Una liebre dormitaba apoyada en un árbol. De manera silenciosa cargó el arma.

Cuando dio un paso para tenerla a tiro, tropezó con la tortuga y se desnucó allí mismo.
Escrito por Josep Sebastián - Web

Decepción

Dos jarras, un cenicero, tres figuritas de la estantería, los vasos, las copas, los cristales de las ventanas de la casa, de la escalera, del portal, y hasta los del coche. Todos los rompió, tal y como se indicaba en el letrero. Y ni con eso se resolvió su emergencia.
Escrito por *L* - Blogger

Espejo

El toro se quedó viendo al hombre. La gente gritaba, pero ninguno de los dos podía oír los gritos. Todo estaba resuelto, tenía que matarlo.

¡Silencio!

Tenía que matarlo, todo estaba resuelto. Ninguno de los dos podía oír los gritos de la gente. El torero se quedó mirando al animal.
Escrito por José Luis Troconis Barazarte - Web

Vuelve, porfi

Traspasaba los espacios entre líneas sin rozar lo que tanto dolor le causaba de sólo imaginar, de recordar, revivir. Consciente del vacío, intentó meter aire en los pulmones negros de luto. Su amistad era la nicotina del vicioso placer. Ausencias que nunca descansan en paz. Ella y todas las demás.
Escrito por Arimike - Twitter

Narciso

Le secó las lágrimas, la miró y le preguntó si aún lo amaba. Que sí, le dijo, pero dudaba. Ella sabía que pronto dejaría de amar a alguien que no era capaz de amarla.

Como supuso, cuando Narciso se vio reflejado en el agua, murió ahogado en su amor propio.
Escrito por Diani

Asesinato en la biblioteca

Primero le sedujo su inteligencia; sus intrépidas caricias hicieron el resto. Se citaban clandestinamente entre los libros hasta esa noche en la que hallaron el cadáver de Agatha Christie. Lo último que oyó fue la voz de Poirot:

—Mi querida Miss Marple, me temo que nuestra relación acaba de terminar.
Escrito por Margarita del Brezo - Twitter

La película

Se necesitan, se buscan, se encuentran. Se prometen fidelidad, ante el ara. Sellan el compromiso con un beso. Luna de miel al País de los sueños.

Como buenos actores ruedan su película "Tesoro". Asaltan las arcas, obtienen el botín. Es la hora del sacrificio, sólo sobrevivirá uno: el nuevo presidente.
Escrito por María Jesús Briones Arreba

Carne

El Verbo paseaba angustiado. Necesitaba trasmitir la Palabra. Como buen adolescente, contrarió la recomendación de su Padre: decidió hacerlo en un cuerpo. Giró el globo terráqueo y lo paró al azar. Esa primera vez, el Verbo se hizo carne en una isla caníbal del Pacífico. Esa noche todos comieron carne.
Escrito por Antonio Barrios Fernández

Sincronicidades

Sincronicidad: señal que nos da el tiempo para reorganizar la línea vital y no crear un universo paralelo equivocado. Por eso cuando estaba pensando en ti y en ese mismo instante llamaste no descolgué. Así no creamos otro universo paralelo en el que estamos juntos y nos seguimos haciendo daño.
Escrito por Eva García Fornet - Twitter

El último paseo

Frío, oscuridad y vacío. Gente que se agolpa alrededor. Gritos, palabras sin sentido.

De repente su cuerpo se eleva para posarse, de nuevo, sobre una blanda superficie. Una sábana cubre su rostro y le oculta la escena de lágrimas e impotencia del conductor que se saltó el semáforo en rojo.
Escrito por Inma Carrasco

La jugada

Las primeras puntadas pasaron casi inadvertidas. Apenas un leve escozor. La punta de la lengua buscó recorrer las pequeñas heridas pero las prisas, opresoras, le arrojaban dentelladas a doquier. Recién, cuando el hilo surgió en la otra comisura de los labios, comprendió la jugada: la palabra le había sido vedada.
Escrito por Tati Jurado - Twitter

Ella me tiene loco

Aquí viene otra vez, con inigualable caminar, atavío extravagante y olor inconfundible. Si me atravieso en su camino se enoja y se comporta agresiva; así que para atraer su atención, que me brinde una sonrisa y después se acerque a acariciarme, debo estar a la distancia y mover la cola.
Escrito por Óscar Quijada Reyes - Web

Detonante

Sospecho que me descubrieron. Aprieto el paso, apresuro el andar, pero me detienen; no sólo con la vista, esa mirada, sino con la voz.

Doy media vuelta, un mozalbete me entrega el filamento del detonador. Ni tiempo ni palabras para agradecerle.

Parte de mí voló hasta caer a su lado.
Escrito por Cristopher Josué Escamilla Arrieta - Twitter

Todavía lo percibo en sus ojos

Yo siempre le comentaba que lo de los cromos, que ese extraño personaje nos ofrecía, era como lo que nos decían de los caramelos de desconocidos cuando éramos más críos. A él le daba rabia mi actitud, porque él sí que hizo todo lo posible para que completáramos el álbum.
Escrito por Javier Palanca

Juego de tiempos

Una vez más me puse sus vestidos, repitiendo la antigua ceremonia. Cuando los zapatos eran lanchas y la cartera, el futuro entre papeles y perfumes inadecuados e indescifrables, a la edad de no alcanzar la silla.

Esa energía me acercó lo que el recuerdo olvida. La piel de mi madre.
Escrito por Ala Maya

De vuelta

Se fueron la estrella de Oriente, las noches de verano en el pueblo, las paellas en la universidad, las miradas a tu pareja, las caricias a tus hijos y la complicidad con tus nietos...

Tranquilo, observo un barco perderse en la línea del ocaso buscando nuevas tierras, como mi vida.
Escrito por Jose Antonio Gallego

Validez permanente

Se hizo inmortal sin alardes. La enfermedad, el amor, el dolor, la sonrisa o la más cruel pérdida siempre vinieron sin avisar; y la encontraron serena. Callada.

Un día todos nos estrellamos contra el vacío azul de su mecedora. Y decidimos pensarla, al menos, hasta que caducara su último DNI.
Escrito por Miguel Ibáñez

Superviviente

Sueño que me hundo y tú no dejas de ascender y lucho para levantar el vuelo. Algo me ata a la maldita tierra y siento el roce de unos labios como alas, apenas un susurro.

"Tú te quedas, querido", me dice una extraña mujer entre los restos calcinados del vehículo.
Escrito por Miguel Manrique

Hermanas menores

Remendaba y ceñía con meticulosidad hermosos trajes para sus pequeñas. Peinaba los cabellos dorados con un ostentoso peine de marfil. Sus grandes ojos, las tupidas pestañas y la suave piel blanquecina despertaban en su interior un triste paroxismo olvidado. Aquellas muñecas, todas iguales, atesoraban el alma de su difunta hija.
Escrito por Clara Ruiz

...Al menos en esta vida

Al cruzarnos por la acera un sedal invisible engarzó nuestros ojos. Entonces recordé que la había amado como a nadie y, al volver la cabeza, ella me lo confirmó con una sonrisa nunca olvidada. Tras mirarnos de nuevo y con primigenia felicidad retomamos sonrientes nuestro camino seguros de no conocernos...
Escrito por Ignacio Urtiaga - Twitter

CompartirCoche.com

Él quería compartir coche para ahorrar y vio mi anuncio en la red social. Era la forma más cómoda que podría haber encontrado nunca de conocer gente interesante.

Estuvimos un buen trecho del camino charlando sobre estudios, chicas y buena música. Ahora su cuerpo inerte reposa en mi oscuro maletero.
Escrito por Valentín Bayón Muntaner - Web

Sin rumbo

Entre la neblina y el zambullir silencioso de unos remos desgastados, navegábamos con brújula, pero sin rumbo, nosotros.

Encendí un cigarrillo para contemplar cómo se apagaba con la brisa, en un escenario diferente, sin caladas. Cuando avistamos tierra, nos lanzamos al mar para resolver nuestras dudas, sin ahogarnos por dentro.
Escrito por Miguel Ángel Alemán

Y si los deseos se cumplieran

Cumplí los treinta y siete en la cama de un hospital, soplé la vela de una tarta que no podía comer deseando que la vida me diera una oportunidad: llegar a los cincuenta bastaba, suficiente para criar a mis hijos. El momento llega, y si acaso los deseos se cumplieran.
Escrito por CarMeLa - Twitter

Knitting

Se había acabado la cuerda de tanto enredar por separado, cada uno con una punta en las manos, intentaba alargar su trozo, reutilizando una lana desgastada para estúpidos remiendos de verano. Y mientras esos hilos baratos les arrastraban a una pausa sin futuro, las agujas tejían una pena sin prisa.
Escrito por Malu

Amor eterno

El camino hasta el acantilado donde, 57 años atrás, se prometieron amor eterno era angosto. Aquella mañana el silencio invadía el coche. Ella estaba fría. Ausente. Con la mirada perdida. Llegaron hasta el borde. Él le cerró los ojos con ternura. Cogió su mano y aceleró hacia una eternidad juntos.
Escrito por Stbn

La puerta

Tras esas puertas, que serán abiertas por vez primera, habita lo desconocido. Abrir el picaporte o girar el pomo nos crea cierta incertidumbre, desazón. ¿Con qué o con quién nos encontraremos luego? Aquella fría mañana, Sebastián llegó al despacho temprano, como solía. Abrió. Entró. Nada más se supo de él.
Escrito por José Antonio Barrionuevo

Positivo

Había muchas formas de decirlo, pero ninguna sencilla. Ante ellos se abría un abanico de escenarios posibles, desconocidos, muy distintos; el cambio en sus vidas era lo único seguro. Aunque ensayaba mentalmente desde que salió del hospital, al llegar a casa sólo alcanzó a decir: "La prueba ha dado positivo".
Escrito por Aurora Baeza