Señales divinas

La Señora de los desamparados los salvó del desahucio. Mientras rezaba suplicando su ayuda, vio moverse el gran manto de oro de la imagen y no tuvo ninguna duda en interpretar aquel mensaje divino.

A la mañana siguiente el capellán descubrió con horror que la virgen del santuario estaba desnuda.
Escrito por Encarna Cuesta García

7 comentarios :

  1. Excelente relato para ser publicado hoy, 15M.
    Un abrazo, Encarna.

    ResponderEliminar
  2. Encarna, si es que a veces las señales divinas no hablan claro y es lógico el malentendido. Aquí en Valencia, como lo pillen los seguidores de la Virgen, no quisiera estar en su lugar...
    Muy bien contado.
    Besos.

    ResponderEliminar
  3. Un relato con ingenio, posicionamiento social y cuestionamiento del orden establecido. Brillante. Saludos, Encarna.

    ResponderEliminar
  4. El oro, hace milagros.
    Buena metáfora, Encarna
    Mucha suerte

    ResponderEliminar
  5. Me ha gustado el malentendido. Orar ha dado sus frutos. Que no se enteren en Valencia, la que se podría armar... "Mare meua!"
    Besos.

    ResponderEliminar
  6. Tampoco había necesidad de dejar desnuda a la Virgen. Habría bastado con quitarle los oros. En cualquier caso, no sé yo si estaba de acuerdo en ayudar al desamparado. Un micro ocurrente. Saludos, Encarna

    ResponderEliminar
  7. Ingenioso, simpático y con trasfondo. Me ha gustado, Encarna. Suerte y saludos.

    ResponderEliminar

Si no tienes cuenta, elige "Nombre/URL" en lugar de "Anónimo". ¡Gracias!