El amante de mi mujer

Llamé a casa desde la oficina. Estaba seguro de que me engañaba.

—¿Dígame?

No podía ser. Esa voz tan familiar... ¿Pero cómo podía ser posible? No daba crédito. Estaba confuso. Era mi propia voz. Al fondo escuchaba reír a mi mujer. Maldita...

—¿Hola? ¿Hay alguien ahí?

"¡Clack!", me colgué ofendido.
Escrito por Raquel Tevas Cisneros

33 comentarios :

  1. Infinita imaginación para un micro que arranca sonrisas.
    Bravo, Raquel.
    Pablo.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Gracias Pablo, eres un amor.
      Un abrazo, y nos seguimos leyendo.

      Eliminar
  2. El celoso ve amantes escondidos donde no los hay y es capaz, el muy truhán, de desdoblarse por afirmarse en su sospecha. Paradójica y divertida esta situación que presagia un enredo monumental. Saludos, Raquel.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Gracias por tu comentario M. Bocanegra.
      Un abrazo.

      Eliminar
  3. Si es que hay algunos que, con tal de tener la razón, son capaces de engañarse a sí mismos.
    Besos, Raquel.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Jajaja Di que si, Patricia. Toda la razón.
      Un besazo guapo.

      Eliminar
  4. Con mucha imaginación, en la fantasía de la creación de otros personajes y otros yo.

    ResponderEliminar
  5. La mente puede ser nuestro mejor aliado y también el peor enemigo. La obsesión de ese hombre riza el rizo. Por suerte para él, su mujer se lo toma a risa, al tratarse de una situación disparatada, pero también divertida y con el problema de una preocupante patología de fondo.
    Un abrazo, Raquel

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. La mujer es que no los termina de diferenciar y yo tampoco. De hecho me gusta la idea de las películas de culto de blanco y negro, de invasores de cuerpos extraterrestres. Jajaja Soy de una generación muy freak Jajaja
      Un abrazo Ángel.

      Eliminar
  6. Interesante micro que, tras la sonrisa espontánea que provoca su lectura, lleva a una reflexión más profunda y sería. Enhorabuena, Raquel.
    Un abrazo.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Gracias Maria José Viz.
      Un abrazo enorme bonita.

      Eliminar
  7. Mala cosa los celos, nos hacen perder la cordura y bajo sus efectos somos capaces de cualquier disparate. Hasta del simpático episodio que tú nos cuentas.
    Divertido micro, Raquel.
    Un abrazo.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Si, enajenación total y desdoblamiento Jajaja. Me alegro que os haya parecido divertido. No sólo de miedo vive el escritor amateur Jajaja
      Un abrazo

      Eliminar
  8. Me ha gustado mucho Raquel. Entre las varias interpretaciones que le doy, hay una que seguro te parecerá descabellada, y es que pueda tratarse de un sueño del protagonista. Lo dicho, genial micro. Un beso.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. No me parece descabellada, pero es un desorden mental, una paranoia, un delirio... Jejeje Últimamente me tiene atrapada el mundo surrealista dónde cualquiera locura puede darse con visos de realidad, y por otro lado, hay una película de ciencia ficción antigua "la invasión de los ladrones de cuerpos",que me rondaba constantemente en la cabeza.
      Un abrazo

      Eliminar
  9. Ha pasado algo raro en mi comentario. El cuerpo del texto se ha desprendido del encabezamiento.
    Mil disculpas

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Lo copio a continuación, que descuadraba:

      "Celos a la máxima potencia. A tu personaje está claro, le han hecho perder el coco. Los tiene hasta de sí mismo.
      Me ha gustado como lo has expuesto, Raquel.
      Besito virtual."

      Eliminar
    2. Gracias, Alex. Siempre atento al mínimo detalle, para lograr la perfección.
      Un saludo

      Eliminar
    3. Gracias. Besitos virtuales a Alex y a ti María Jesús.

      Eliminar
  10. Muy divertido este desdoblamiento del marido celoso en amante. El juego que se crea entre ellos entra en el terreno de lo fantástico. Me recuerda mucho al estilo de Juan José Millás, que narra patologías, desdoblamientos y fantasías como si de hechos cotidianos se tratara.
    Enhorabuena, Raquel. Un beso.

    ResponderEliminar
  11. Menudo halago Carmen. En realidad no merezco tal comparación, sólo estaba jugando con las identidades y las letras, porque escribir es eso jugar a inventar mundos.
    Un abrazo Carmen

    ResponderEliminar
  12. Me ha gustado mucho, Raquel. Un micro ocurrente, imaginativo y divertido. El protagonista se lo toma de ese modo, no entiende que se esté desdoblando como sor Mª Jesús de Ágreda, pero no me queda duda que se lo pasaba mejor que ella en su otro yo, y me llega una frase final pronunciada con irónica resignación que diga: ¡Bueno, si soy yo ...!. Un abrazo.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Me alegro que te haya gustado Cristina.
      Un saludo

      Eliminar
  13. El rey de los celos... Tan obsesionado que es capaz de desdoblarse para tener celos de sí mismo. El caso es que mientras él sufre deade la oficina... su otro yo, disfruta plåcidamente con su mujer. Ejerce de amante perfecto y la hace feliz.
    Uno de los dos debe morir! Está claro, no? 😂😂😂
    Me ha encantado, Raquel!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Tienes toda la razón. Mataré a uno de los dos, voy a pensar a cual jejeje
      Un abrazo Galilea

      Eliminar
  14. Excelente micro, Raquel. Yo siempre he sospechado que existe Otro Yo que no trabaja, que se pasa todo el día viendo la tele, que disfruta de la vida, mientras que a mí me deja lo peor. Al protagonista de tu historia le ha tocado la parte más dolorosa. Saludos

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Gracias Plácido. Menuda jeta tu otro yo... En fin tendremos que matarlo también. Jijiji :)

      Un abrazo

      Eliminar
  15. Raquel, el protagonista eleva los celos hasta la máxima potencia, tener celos de sí mismo. Y encima se ofende...
    Buen micro.
    Besos.

    ResponderEliminar
  16. Raquel,a tu protagonista con esos celos le veo un futuro muy complicado. Ese desdoblamiento de personalidad y tener celos hasta de si mismo puede ser peligroso para su salud mental.
    Tu relato, aunque escrito en un tono desenfadado, dice mucho más y esconde una realidad que mucha gente sufre y hace sufrir a los que conviven con ellos.
    Me ha gustado, Raquel.
    Un beso.

    ResponderEliminar
  17. Fantástico y surrealista. Me ha gustado.
    Un abrazo, Raquel.

    ResponderEliminar
  18. No se puede fiar uno ni de sí mismo, jajaja. En cualquier caso creo que la mujer, ya puesta, podía aprovechar para variar un poco…
    Simpático y con aire irreal de pesadilla.
    Un abrazo, Raquel.

    ResponderEliminar

Si no tienes cuenta, elige "Nombre/URL" en lugar de "Anónimo". ¡Gracias!