El problema con el que vivimos

Caminas orgullosa. Por la mañana te extrañó que estos hombres fueran a buscarte a casa. Ahora sabes el porqué. Te gritan, te insultan, te escupen. Te muestran esa muñeca. No lloras. Pero sigues sin comprender. Negro, blanco, amarillo, rojo... No te pares, Ruby. Tiende los puentes. Nosotros no nos atrevemos.
Escrito por Jesús Garabato Rodríguez

40 comentarios :

  1. Sigue, sigue, Ruby, no te preocupes, es Mardi Gras, y los ataúdes festejan la fiesta de Nueva Orleans. Sonríe a Norman, él te pintará y todo el mundo recordará a la valiente Ruby, vestida de blanco, saltando entre las sombras barridas por la luz de la libertad.
    Qué difícil, Jesús.

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    1. Patricia, te ha salido exactamente un 50... en tu respuesta! No sé si ha sido casualidad jeje... Qué bueno!

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    2. Patricia, te ha salido exactamente un 50... en tu respuesta! No sé si ha sido casualidad jeje... Qué bueno!

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    3. ¡Toma ya! Ha sido pura casualidad. Si es que tengo la cabeza deformada y pienso de 50 en 50, con 50 minutos de descanso en medio de cada pensamiento, que la edad no perdona.

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    4. Jejeje... Yo tengo un problema si hago un 50... Me salen 100...
      Grrrrrrrrr Por qué se repiten todos mis comentarios?? Por qué....por qué?? Snifff

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  2. Muchas gracias por leer y comentar, Patricia. Y, sí, seguramente sea pedir demasiado, en pleno verano, que la gente se anime a buscar información sobre este tema tan triste, por decirlo de alguna forma. Saludos.

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  3. Jesús, como muy titulas tu relato, el problema de la integración racial aún perdura en nuestros días en muchos lugares. Y el sur de los Estados Unidos, el tiempo aún permanece parado. Esa niña, Ruby, fue valiente, supo luchar y trazar un camino y abrir puertas.
    Has contado la historia de una forma excelente, narrando las sensaciones y nos las has trasmitido con tus letras. Enhorabuena.
    Un abrazo, Jesús.

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  4. Muchas gracias, Javier. Siempre es bueno, para todos, que alguien se atreva a romper las injusticias, aunque, para él, suponga un sufrimiento mayor. He querido meter la frase final para darnos un poco que pensar. Que lo hagan los demás, decimos muchos, para evitarnos problemas. Un saludo.

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  5. Jesús, cuando me mostraste la famosa foto de Ruby y me contaste que querías crear un microrrelato basándote en ella, yo no dudé de que sería un gran relato, porque tienes esa capacidad de adentrarte en la historia y acercárnosla, con sensibilidad y con objetividad, al mismo tiempo. Te felicito y me enorgullece tener cerca a un gran escritor como tú.
    Besos.

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    1. Caray, María José. Tienes más confianza en mí que yo mismo. Muchas gracias y besos.

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  6. Después de quedarme perplejo con la lectura del relato (con perplejo quiero decir a dos velas), los comentarios de Patricia y Javier me han llevado a Google y de ahí vengo con la emoción a flor de piel. ¡Vaya historia de cine!¡Vaya capítulo triste en la historia de una humanidad rancia de prejuicios raciales!
    Te felicito por la elección del tema, porque la historia de esta niña es impresionante. Sobrecoge cómo una sociedad civilizada reaccionó con lo peor de su prejuicios (doctos docentes incluidos) haciendo el vacío a Ruby. No dejaremos nunca de sorprendernos del animal tan cruel que es el ser humano en sociedad.
    Un micro, difícil de ubicar para profanos, pero, indudablemente, revelador. Y me atrevo a decir que necesario.
    Un abrazo, Jesús.

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    1. Muchas gracias, Manuel. Yo veo los microrrelatos (no todos, claro) como algo que nos obligue a pensar aun a riesgo de molestarnos y "perder" unos minutos buscando información. Ahora lo tenemos "fácil" con la ayuda del señor google. A mi no me importa tener que documentarme para "entender" un relato, casi lo prefiero. Además, puede que aprendamos algo nuevo. Muchas gracias por leer y comentar. Un saludo.

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  7. Has elegido un tema interesantísimo, Jesús. Sin los comentarios precedentes no lo habría entendido, a pesar de conocer parte de la vida de la pequeña Ruby. Siempre hay alguien que hace historia al transgredir una norma. Ruby es el comienzo del doloroso proceso de la integración racial en Estados Unidos.
    Muy bien contada esta historia que no conviene olvidar. Un fuerte abrazo.

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    1. Muchas gracias por tu comentario, Carmen. Tristemente, parece que los "pequeños" grandes logros que alcanzaron algunos con su esfuerzo y sacrificio no sirvieron para acabar con esa ignominia, como vemos aún en la actualidad. Saludos.

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  8. Me ha pasado un poco como a Manuel, que no captaba el mensaje. Ahora ya me he documentado en nuestra socorrida Wiki del alma y he de decirte, Jesús, que me ha encantado tu micro. Y es que el color de la piel, los rasgos, son un mero accidente. Lo importante es preservar la del dignidad del ser humano. Eso está por encima de todo, absolutamente. Un besito y mi enhorabuena por esta preciosidad.

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    1. Muchas gracias, María José. A pesar de los rigores del verano, que parece predisponernos para lecturas fáciles o ligeras, he preferido tratar un tema que de para reflexionar un poco. Un saludo.

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  9. En pleno siglo XX, como también en el XXI, en el país de la igualdad y la libertad, o eso dicen, el color de la piel de una niña constituía una barrera insalvable. En este mundo de supuestos avances, evolución y humanidad, algo tan natural como ir al colegio con otros pequeños se convierte en una odisea, algo impensable y que produce el rechazo absoluto en mentes retrógradas.
    Bien por Rudy, bien por sus padres, por las autoridades que lo permitieron y por la profesora que accedió a darle clase, todos ellos tuvieron el valor de los pioneros, como Rosa Parks cuando tomó aquel autobús desafiando a la intransigencia. Algo se ha avanzado, es innegable, pero nunca lo suficiente.
    Gracias a ti he acudido a Google-Wiki y he aprendido este episodio que no conocía. De este relato necesario de principio a fin me quedo con la frase final, la que apela a la conciencia de cada uno de nosotros en tantos temas que necesitarían de nuestra intervención decidida, pero preferimos mirar para otro lado y que sean otros quienes den la cara.
    Un abrazo, Jesús

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    1. He tratado de que todo confluya en la frase final. Sí, mucho apoyar de boquilla y luego, como mucho, veremos pasar el toro bien protegidos, no ya en la barrera, sino sentaditos y a la sombra desde la tribuna, fumándonos un buen puro. Muchas gracias por tu lectura y amables palabras, Ángel. Saludos.

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  10. Excelente micro, Jesús, por el tema que tratas, por la forma impecable en que lo haces, por el título en presente, porque el racismo en el mundo goza de muy buena salud, y por la frase final que expresa una indiscutible realidad. Estos y otros temas de injusticias nos inflaman, pero siempre terminamos en el “Vayamos y pelead”
    Enhorabuena
    Un cordial saludo.

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    1. Muchas gracias, Georges. Me alegra que a pesar de lo sobrecogedor de lo que cuenta te haya parecido interesante mi texto. Saludos.

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  11. Esa muñeca negra en un ataúd.
    No conocía la historia... Gracias a tu micro le he preguntado a San Google. Ese cuadro... esa pintura con la niña vestida de blanco, erguida, mirando al frente, custodiada para protegerla de la bestialidad...
    Uff... Gracias, Jesús

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    1. La verdad es que yo tampoco la conocía, pero el ver la foto de Ruby acompañada por los policías me impresionó e hizo que quesiera saber más sobre su historia. Gracias por comentar, Galilea. Saludos.

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    2. El cuadro... la pintura, me tiene impresionada.

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    3. El cuadro... la pintura, me tiene impresionada.

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  12. Jesús, una historia estremecedora que con tu micro rescatas del olvido. Conviene refrescar la memoria a todos, para que esto nunca más se repita.
    Muy buen micro, aunque reconozco que me costó entender lo que nos querías contar, hasta que leí los comentarios anteriores.
    Besos.

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    1. Muchas gracias por leerme y comentar mi texto, Pilar. EStoy de acuerdo en que si no conoces el cuadro o la historia de Ruby no se entera uno de gran cosa, pero me interesaba este tema por lo triste y, desgraciadamente,actual. Un saludo.

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  13. Me ha parecido un relato críptico, hasta leer los comentarios. Desconocía la historia, y al releerla, se me han puesto los pelos como escarpias.
    Bien, por tu denuncia-recordatorio
    Saludos, Jesús

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    1. Me ha pasado lo mismo que a ti, al ir descubriendo los datos que desconocía y viendo fotos. Muchas gracias por leer y comentar. Saludos, María Jesús.

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  14. Lo has bordado, Jesús; transmites los escrúpulos de la sinrazón a través de la dignidad de una niña. Esos colores que haces desfilar y que no paran, salen de las sombras del blanco y negro para tender puentes de luz antes los cobardes que agrandan el 'yo' escarbando en la diferencia.
    Misión cumplida con nota; con esas dos frases finales, dejas clavado este impresionante relato en lo más profundo de quien lo lee.
    Enhorabuena, Jesús. Un fuerte abrazo.

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  15. Menudas palabras de ánimo me dedicas. Me alegra que te haya gustado el texto. Saludos.

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  16. Una niña enfrentada a la realidad que no entiende. ¿Será capaz de continuar la lucha?
    Un buen micro, Jesús. Saludos

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    1. Muchas gracias por tu lectura y apreciaciones, Plácido. Saludos.

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  17. ¡Cuántas cosas aprendo en esta familia! Gracias por traer a la memoria esta historia tan increíble, que nos recuerda lo despacio que vamos cambiando y lo que nos queda por cambiar pese a los avances. Todavía, cuando vas a ver los listados de admitidos en colegios puedes oir los comentarios de algunas madres y algunos padres: ¿Habéis visto los nombres de los admitidos? Todos extranjeros. Increíble que tengan tantas preferencias y privilegios. Y yo, que no puedo mantener la boca cerrada, suelto... "el privilegio sería vivir en tu país y no tener que aguantar que te miren mal y comenten peor algunas personas privilegiadas.
    Y ya no nos invitan a los cumpleaños, pero no nos importa jajajajajajaj.

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  18. Por cierto, me ha encantado. Es indudable no? Abrazos

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    1. Si hubiera más personas como Ruby (o como tú) que en lugar de ver las cosas y dejarlo correr, actúan, seguramente nos iría mejor a todos. Muchas gracias por leer y comentar, Carmen. Un saludo.

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  19. Como casi todos los demás, yo tampoco conocía la historia de Ruby Bridges, ni la foto ni el cuadro. Todo lo que se ha avanzado en este tema de la segregación racial, aunque sean avances pequeños se ha logrado gracias a personas valientes como esta niña, que camina con su cabeza muy alta camino del colegio. Genial el paralelismo de su apellido y de los puentes que tendió.
    Un beso, Jesús, y gracias por ponernos a buscar información de un tema tan importante.

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    1. Es una pena que una situación no tan lejana en el tiempo sea desconocida para la mayoría, ¿scaso no sabemos infinidad de datos de la vida norteamericana debido al cine y la litaratura? Mucjas gracias por leer y dejarme tus palabras, Asun. Saludos.

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  20. Al buscar en Google información sobre lo que cuentas, se me ha encendido una pequeña bombilla en algún lugar del cerebro y he recordado algo de la historia de Ruby Bridges, porque la historia universal de la infamia –por robarle un título a Jorge Luis Borges- es tan dilatada que nuestras pobres mentes no tienen capacidad de retenerlas todas, tal vez ni pudiera hacerlo, por seguir con Borges, su personaje Funes el memorioso.
    Quizá el olvido sea una forma de supervivencia, pues nos antecede un océano de horror, y personajes merecedores de evocarse les hay a miles, gracias a ellos la vida no es mucho más miserable de lo que ya lo es para millones de personas, a ellos les debemos otros tantos millones el bienestar del que gozamos, aun así, cuánto nos queda por hacer en este planeta para que sus habitantes –incluidos los animales- tengan una vida más digna.
    Pero el primer paso en concienciarnos, recordar y hacer recordar como haces con este magnífico microcuento, no militar en el bando de los miserables y los codiciosos, de tanta mala gente que camina y va apestando la tierra, como dice Antonio Machado en su poema.
    Un abrazo, Jesús.

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  21. Muchas gracias, Enrique, por molestarte en leer y dejarme tus comentarios. Saludos.

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  22. Bello, emotivo y enriquecedor relato, Jesús. Al contarlo en segunda persona creo que logras aún mayor empatía hacia el personaje, de manera que cuando uno llega a conocer la historia a la que haces referencia no puede evitar conmoverse. En realidad conocía el cuadro (me gusta mucho Norman Rockwell), y también su significado a grandes rasgos, pero tu relato me ha hecho recordarlo y profundizar en el asunto. Por lo demás pienso que has hecho una delicada introspección del sentir de la niña en tan difícil y trascendente situación. Buen guiño también el que haces a su apellido, curiosamente tan significativo.
    Gran cincuenta en definitiva.
    Un abrazo.

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