SOS cósmico (Trilogía de las estrellas 2050 III)

Perdido control central atravesando el agujero de gusano. Activado sistema de emergencia. Aterrizamos accidentadamente sobre planeta de universo paralelo. Registradas condiciones ambientales óptimas, adoptamos apariencia inofensiva como estrategia de infiltración. Seres alienígenas bípedos nos evacuan en unidades de socorro llamadas A I C N A L U B M A.
Escrito por Manuel Bocanegra
Parte I | Parte II | Parte III

51 comentarios :

  1. Manuel, genial final para tu trilogía, has llegado a la tierra después de este viaje por las estrellas que nos has hecho disfrutar. Me encanta el final, con la palabra ambulancia escrita tal cual aparece en los vehículos, muy bueno.
    Ahora que has aterrizado aquí, tendremos la suerte de seguir disfrutando de tus excelentes letras.
    Un abrazo enorme, Manuel.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. ya estoy aquí. No sabía cómo deciros que soy un extraterrestre, así que he dado un rodeo por el universo, ni más ni menos, para hacéroslo saber. A pesar de las distancias que nos separan, nos parecemos bastantes. Nos gustan las letras y las palabras. Y nos gusta que gusten a los demás. Así que este alienígena de cincuenta está encantado con que hayas disfrutado este final sorpresa de la trilogía. Yo la he disfrutado muchísimo, aunque me ha hecho dar mil vueltas alrededor del espacio sideral.
      Gracias, Javier, compartir contigo es un placer. Un abrazo grande.

      Eliminar
  2. Me hubiera gustado saber cuál es esa apariencia inofensiva que adoptan esos extraterrestres. Debe de haber sido muy efectiva cuando les han puesto una ambulancia para ellos solitos, en lugar de enviarles un escuadrón del Ejército armados hasta los dientes.
    Ese lenguaje técnico y efectivo, aplicable en cualquier punto del universo, no deja entrever hasta el final quiénes son los protagonistas de este relato, ni a dónde han ido a parar.
    Me ha encantado esta trilogía, Manuel, la originalidad que desprende y la sensación de que eres capaz de escribir con buen resultado sobre cualquier tema y bajo cualquier registro. Como todo lo bueno, es una lástima que se termine.
    Un abrazo

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Son alienígenas VIP, Ángel. Allí, como aquí, no viaja cualquiera, sino quien puede. Y viajar por el extrarradio de la Vía Láctea no está al alcance de todos. De ahí el trato de favor.
      Ha sido muy divertido y enriquecedor hacer la trilogía, gracias a los compañeros y compañeras que dejáis vuestro comentario. En cierta manera ha sido como trabajar para un público apreciado y querido a quien quieres sorprender y agradar. Creo que ese es uno de los aspectos hermosos de compartir con los demás en esta página, que no solo estás pendiente de un resultado "exitoso", sino de alimentar esa atmósfera amistosa y social tan peculiar de Cincuenta.
      Me alegra mucho que te haya gustado. Como me alegra recibir tu comentario. Ajustadas y serenas, tus palabras llenan, Ángel. Son un regalo. Un abrazo fuerte.

      Eliminar
  3. Que buena culminación para esta trilogía. Te has salido, Manuel. La aventura entera es una genialidad y ese final con la Ambulancia, de traca.
    Gracias por regalarnos tu arte, artista.
    Un abrazo.
    Pablo

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Gracias, Pablo, por tu derroche de generosidad. Que la hayas disfrutado, ya es para mí como un premio. Como dices, ha sido una pequeña aventura en tres capítulos.
      Regalo es contar contigo entre los comentarios al relato. Un abrazo grande.

      Eliminar
  4. Carmen Hinojal15/7/17 18:38

    Estupendo el micro Manuel. Me has hecho reir. Y me queda la intriga por saber como son estos nuevos refugiados. Besos

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Carmen. como se encuentren a gusto entre nosotros, a ver quién le pone fronteras al espacio. Me encanta que le hayas encontrado el punto de humor. Besos.

      Eliminar
  5. Podría Steven Spielberg llevar al cine
    tu historia, !Genial! Las he leído y me ha encantado. Sin duda, la imaginación no tiene límites. Felicidades.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Hola, Selene, qué bien suena eso. Por imaginar que no quede. Mañana recibo llamda de Steven (ya le sugerí alguna que otra idea para ET, la del dedo, jeje)y estoy en Hollywood más pronto que tarde.
      Muchas gracias. Saludos.

      Eliminar
  6. Recibido mensaje. No os preocupéis, ponemos en marcha plan de salvamento. Seguid la corriente a esos seres bípedos, si se les lleva la contraria pueden ser peligrosos. Sobre todo no discutáis con ellos sobre sus héroes locales, unos extraterrestres llamados Mesi, Ronaldo y Rafa Nadal. Les evacuaremos con vosotros. Son de la misión anterior.
    Aguanta capitán Bocanegra.
    Te mando una ración de abrazotes para que resistas hasta las vacaciones. Saludos.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Exijo un contrato en los términos de los suyos, si no, no vuelvo. Con publicidad en exclusiva y defraudación a Hacienda incluidas. No pienso perderme ninguna emoción terrícola.
      Tú, si quieres, al mando de la nave, Manager General en las contrataciones cósmicas. Te advierto que las comisiones son astronómicas. A nuestro lado, los Gurtel, unos papas fritas.
      Me agarro todos esos abrazos y te vuelo un beso con propulsión astral para que te llegue ya, estés donde quieras que estés disfrutando.

      Eliminar
  7. Manuel, creo que esta tercera parte es la joya de su saga. Esa ambulancia al revés pone la nota de humor final; no se puede culminar de mejor manera una trilogía. Me ha encantado. Tu forma de plasmar las ideas, fresca, atractiva te va atrapando hasta meterte de lleno en el texto, en el que parece que va uno buceando tranquilamente. Genial. Muy buen micro; excelente para mi apreciación. Un besito.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Gracias, Mª José, por tu comentario cósmico de generosidad. La verdad, que esa palabreja como cierre, hace el efecto de una hebilla de cinturón cuando se abrocha. El conjunto luce mejor. Me alegro que te divirtiera, me hace sentirme muy bien.
      Un placer recibir tus palabras. Un beso.

      Eliminar
  8. Carmelo Carrascal15/7/17 22:10

    La comunicación de los extraterrestres está formulada perfectamente. Creo que nos dan cien vueltas. Cuatro frases casi telegramáticas, muy ágiles y eficaces, como esculpidas y escupidas con urgencia. Y la quinta que rompe el ritmo con brillantez para estallar en burbujas de humor.
    !Qué buena, Manuel, tu intuición de que en el universo se lleva el sentido del humor!
    ¡Muchas felicidades, o-r-e-ñ-a-p-m-o-c!!!

    ResponderEliminar
  9. Hola, Carmelo, al hilo de tus palabras he caído en la cuenta de que puede que las dos burbujas más preciadas del universo sean la del amor y la del humor, por este orden, aunque respetando el valor de la imprescindible burbuja del oxígeno, que es realmente, la que nos mantiene en órbita.
    ¡qué bueno que te lo hayas pasado también! Muchas gracias. Un abrazo.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. ¡tan bien1 (quería decir). Como yo con tu comentario.

      Eliminar
  10. Me parece fantástico cómo, con frases cortas, precisas, que suenan muy técnicas, narras el aterrizaje en ese planeta del universo paralelo. Y encuentro genial el haber recurrido a esas unidades de socorro de nombre tan raro para que sepamos dónde han llegado los alienígenas.
    Tengo un relato largo de un aterrizaje de alienígenas que fueron a dar al mismo destino de los tuyos, y que alguna vez traté de reducir a 50 palabras y no fui capaz de hacerlo. Me faltaron las “AICNALUBMA”.
    Enhorabuena, Manuel, por este brillante broche para la trilogía.
    Un abrazo.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Una de las secuencias del cine memorables que atesoro es aquella de El planeta de los simios con Charlton Heston desolado ante las ruinas de la Estatua de la libertad. Me parece un colofón grandioso para rematar la historia que cuenta y situarnos en el lugar de la acción, así que me puse a buscar algo de esa catadura que pudiera revelar la llegada de mis alienígenas a la Tierra. A falta de mayor alcance, se me ocurrió el recurso ambulancia, tan socorridas que son, para poner un granito de ingenio en la palabra cierre de la trilogía.
      Me alegra que aprecies el detalle y lo disfrutes, Georges. Para eso le da uno mil vueltas y pico a los micros, para encontrar complicidades al otro lado de las palabras.
      A ver si pronto vienen tus alienígenas por aquí y los presentamos. Un abrazo, gracias.

      Eliminar
  11. La trilogía nos ha hecho viajar por todo el espacio sideral. Te has guardado la sorpresa de los narradores alienígenas visitando nuestro planeta. Aunque no nos desvelan su aspecto, debe ser inofensivo, porque acaban socorridos en una ambulancia. Sorpresa y humor para finalizar una magnífica serie llena de imaginación.
    Enhorabuena, Manuel. La he disfrutado mucho. Un fuerte abrazo.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Hola, Carmen, qué bien que hayas pasado un buen rato con la trilogía. Estos alienígenas vienen ya muy preparados, seguramente conocían de antemano cómo nos las gastamos con lo que nos parece invasivo y optaron por camuflarse, que si no, lo primero, sería deportarlos o mandarlos a un campo de alienígenas sin papeles.
      Un abrazo grande, Carmen. Gracias por pasarte.

      Eliminar
  12. Digo lo que Ángel, me intriga cuál es esa apariencia inofensiva que adoptan y que les da tan buenos resultados. Es por si me sirve para mi próximo viaje al "Confín 23, IV Paralelo, 7º planeta a la derecha" jejeje!
    Buenísimo tu relato, Sr. Bocanegra. Un placer leerte.
    Un fuerte abrazo.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. A ti no te va a hacer falta camuflarte, Isidro. Les encantan los buenos relatos y el sentido del humor. Así que a ti, te hacen los honores, la ola galáctica en cuanto pises el planeta. Por cierto, mi tía, que fue abducida de pequeña, tiene casa por allí y voy a estar en agosto. Hacemos por vernos y, mientras tanto, nos leemos en planeta Cincuenta.
      Un gustazo verte por aquí. Un abrazo grande.

      Eliminar
  13. El humor como broche de oro a la imaginación. Un viaje lleno de creatividad, de paradojas y de una exquisita escritura como estrategia de infiltración en nuestros sentidos.
    Enhorabuen por tu magnífica trilogía, Manuel, que nos ha dejado un surtido puñado de buenos momentos y este excelente colofón arrancado del universo paralelo de un espejo.
    Un fuerte abrazo.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. De don Antonio Bolant, vino la inspiración. Tus inmensas trilogías me han tenido fascinado desde que llegué a Cincuenta, así que quería intentar la mía. Me lancé al cosmos como el que se lanza a pescar, hasta que enredado en las paradojas del anzuelo universal, conseguí aterrizar y poner el cierre.
      Es una satisfacción, que el maestro de las trilogías tenga a bien considerar la mía con estas bonitas palabras. Los alienígenas van a alucinar.
      Un abrazo grande, Antonio. Gracias.

      Eliminar
  14. Muy imaginativa esta tercera entrega de tu crónica extraterrestre. Je, Je. Me estoy riendo tanto, que acaban de llamar a una AICNALUBMA Je, Je....

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Mª Jesús, ten cuidado que ya están por todas partes. Lo mismo el conductor y los enfermeros son parte de la tripulación camuflada. Si se ríen contigo, sospecha...se les contagia la risa rápidamente.
      Un beso.

      Eliminar
  15. Más que cósmico, el SOS es cómico. Mira que no tener retrovisores en la nave espacial.
    Un micro muy ágil. Enhorabuena, Manuel. Saludos

    ResponderEliminar
  16. Tanto adelanto tecnológico como nos llevan y no caen en lo más necesario. Igual no tienen ni carnet de conducir naves.
    Gracias por pasarte, Plácido. Saludos.

    ResponderEliminar
  17. Recién llego a leer estos relatos de 50 palabras. Buscaré las 2 primeras partes. Con lo que me gustan los relatos y novelas Sci-Fi.
    Es genial todo lo que se lee entre líneas en estos relatos de 50 palabras. Ya te daré opinión completa cuando lea la trilogía. Un abrazo Manuel.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. ya lo he leído todo ahora
      deliciosos bocados de Sci-Fi en cada parte

      Eliminar
  18. Hola, Alejandro, es un placer tener un nuevo cincuentista entre los comentarios a mi relato, más si eres apasionado de la ciencia ficción. Son pocas las incursiones que he hecho en estos territorios, pero me lo he pasado muy bien.
    Bienvenido y gracias por tus palabras. Saludos.

    ResponderEliminar
  19. Todos los alienígenas son humanos, demasiado humanos, porque a los verdaderos alienígenas seriamos incapaces de entenderlos, pienso. De no ser así, estaríamos emparentados con ellos, como quieren muchos de los que ven extraterrestes hasta en la sopa, que no digo yo que no sea posible que existan y hasta que hayan tenido algún contacto con nosotros, o que nos estén vigilando, o alguna otra cosa peor, pues el universo y lo que pueda existir en él –y quizá el nuestro sólo sea uno más entre millones- acogota y debería hacernos más humanos, pero conocer todas esas maravillas no nos salva de seguir siendo unos energúmenos que se siguen matando en guerras y dejan en la miseria moral y física a millones de sus congéneres.
    Por otra parte, me pregunto cómo se sentiría hoy Pascal, que escribió: “El silencio eterno de los espacios infinitos me aterra”, de conocer todo lo que nosotros sabemos –la mayoría de forma chapucera y mínima- sobre las maravillas y enormidades del cosmos, sobre sus apabullantes misterios y posibilidades.
    Así que no me queda más que, puesto de pie, ovacionarte largamente por habernos llevado con tu trilogía por esas vastedades cósmicas, por habernos mostrado esas paradojas y a esos personajes que podemos ser nosotros mismos en positivo o en negativo; por haber comunicado dos universos paralelos, y por acabar la trilogía con un rasgo de humor, que sería una de las señas de identidad de la inteligencia, esa que tantas veces nos abandona cuando nos encanallamos en las sentinas de nuestros resentimientos y odios.
    Para acabar, decirte, ahora que has revelado tu secreto, que eres mi alienígena favorito, y confesarte que yo también soy de otro planeta, aunque me trajeron aquí de muy niño y no recuerdo si vine del planeta del hielo ardiente, o del planeta de las duchas rocosas.
    Un abrazo fuerte, Manuel.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Querido alienígena, qué bueno saber que existes. Pensaba, con un poco de desolación -te confieso- que estaba solo entre los invasores de este hermosos planeta. Llegaron hace tanto tiempo que parecen ellos los habitantes primeros de la Tierra, pero no es así. En algún momento, al inicio de nuestra evolución se instalaron entre nosotros adoptando nuestra forma exterior. Dotados de mayor inteligencia, fueron terminando con la resistencia de los nuestros a lo largo de la historia e implantando un sistema demencial que amenaza a la propia vida y al espíritu de este planeta sagrado. Ahora, dominadores por excelencia, su disfraz humano se va resquebrajando y se les van cayendo adietamientos que ellos consideran despreciables y que nos distinguieron como seres libres a lo largo de las épocas. Incluso su aspecto les delata. Con solo mirar al mandamás americano y al coreano del norte, uno comprende de inmediato. Esas facciones impropias, esa puerilidad con la que juegan con las armas de destrucción masiva, son propias de quienes no son de aquí, sino alienígenas de importación, programados para consumir y destruir cualquier atisbo de una sociedad humana igualitaria.

      Así que Enrique, vete preparando. Afila las palabras, dispón los microrrelatos estratégicamente para disparar al corazón y a las conciencias. Vale usar tanto el amor como el humor. Esto es la guerra, que diría tu homenajeado Gila. Sin humor, terminarían con nosotros. Quebrarían nuestro poder inmortal. Recuerda que solo el arquetipo del bufón tiene poder para desarmar al rey.
      Desde hace tiempo sospechaba, por tus magníficos escritos e inigualables comentarios, que pertenecías a la raza original, a los que sienten y viven en espíritu y conciencia. Un alienígena (original) entre los alienígenas infiltrados.
      Creo que podemos despedirnos con esperanza. Tengo razones para pensar que en este bastión contamos con bastantes de los nuestros, infiltrados, cómo no, entre la tupida red de palabras en clave emocional y literaria que cubre el cielo de Cincuenta.
      Contar con tu comentario es y ha sido un estímulo constante para seguir escribiendo. Que hayas disfrutado de este viaje entretejido de sueños e imaginación me eleva unos centímetros sobre el suelo. Una prueba más de que nuestra naturaleza especial nos hermana.
      Un abrazo grande, Enrique. Gracias por tus palabras.

      Eliminar
  20. Echar una buena dosis de humor a la ciencia ficción es lo mejor que se puede hacer para conquistar a una persona como yo, que me declaro poco "devota" del género. Tu micro, sin embargo, me ha encantado. La trilogía, en su conjunto, es muy buena, pero no esperaba menos de su autor, el gran Manuel Bocanegra.
    Un fuerte abrazo.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. ¡Ay, Mª José! Tus palabras son un exceso gratinado de generosidad que me derrite. Pones una guinda de sabor y color al flan de mi trilogía. Me llena haber conquistado por un momento tu atención de narradora. Un abrazo grande. Gracias.

      Eliminar
  21. Se les llevan a un hospital? Esto pinta fatal, en cuanto hagan una radiografía se va a descubrir el pastel y... verás, verás. Esto no pinta nada bien para nadie, pero el micro me encantó, es muy simpático y me encanta la cf, así que gracias por partida doble.

    ResponderEliminar
  22. Hola, Luisa, ahora que lo dices, voy a tener que hacer una segunda parte de la trilogía, porque es jugosa esa perspectiva que me ofreces, y tal como ha terminado la historia, lo mismo podría ir hacia el terror que hacia el humor.
    Gracias por tu visita. ¡Qué buen rollito!. Un abrazo.

    ResponderEliminar
  23. No sé si lo habrá dicho alguien ya por ahí arriba, pero a mi me ha recordado a "Sin noticias de Gurb", y eso es todo un piropo viniendo de mí.
    Me ha gustado mucho.
    Un abrazo, Manuel.

    ResponderEliminar
  24. Oye, Asun, qué bien suenan los piropos dichos con esa enorme comparación. Me sacas los colores, pero me sale el garbo. Cómo me gusta que te guste.
    Un abrazo bonito.

    ResponderEliminar
  25. Manuel, la ciencia ficción no la domino, pero me ha gustado mucho la forma en que nos has contado la historia, dejando para el final la sorprendente noticia de que eres un extraterrestre. Me ha encantado el detalle de escribir ambulancia al revés, tal y como figura en las mismas.
    Aunque mi opinión no sea de alguien experto, te puedo decir que enhorabuena, eres muy grande. Además ¿eres verde?
    Besos apretados, amigo.

    ResponderEliminar
  26. Pilar, me has tomado la medida. Soy verde, como el planeta que amo. Nací en otro, pero vine aquí a sentir el pulso de sus bosques, la melodía cambiante de sus cielos. Uno es de donde siente, de donde vive, de donde pinta, de donde escribe. Un poco de aquí y de todas partes. Claramente, de Cincuenta, porque también se es de donde se aprende.
    Besos, grandes y apretaos.

    ResponderEliminar
  27. ¡Oh, grande Manuel! Creatividad máxima con una dosis de humor en su justa medida. Yo soy de las que no me acerco a la Ciencia ficción por si las moscas. Pero sé apreciar lo bien escrito que está este capítulo así como la trilogía entera. Enhorabuena por ello y por todos los micros y comentarios que nos regalas todos los meses. Tenerte en cincuenta es tener un valor seguro.
    Un beso grande, Manuel.
    Malu.

    ResponderEliminar
  28. Cada mes me esmero con las palabras para que vuelva y me visite el hada Malu. Esa que va soltando alegría y energía positiva de relato en relato. Luego, además, se marca unos micros canela fina con los que llena de luz toda la página. Así que como no tengo otra cosa con la que apostar, voy a seguir cuidando las palabras hasta el próximo mes. ¡Para que vengas otra vez!
    Un beso grande, Malu.

    ResponderEliminar
  29. Me parece todo un lujo que con solo tres entregas de 50 palabras nos hayas transmitido la sensación de movernos en dimensiones siderales, intergalácticas, cósmicas... de una manera tan asequible. Estos alienígenas parecen ser una especie de otra Tierra paralela, dadas esas condiciones óptimas, y que no tienen por qué tener ningún parecido con los humanos. Como les dé por copiar para su mundo el lenguaje que acaban de ver en el vehículo que los socorre, se podría producir una interesante paradoja, aunque supongo que la permeabilidad entre ambos universos no acarrea los mismos riesgos que los viajes en el tiempo. Ingenioso, al mismo tiempo que divertido y impactante, el modo en que has resuelto este último capítulo.
    Gracias por transportarnos de ese modo y enhorabuena por esta estelar trilogía.
    Un abrazo, Manuel.

    ResponderEliminar
  30. Hay algo sorprendente y es que aunque haya otras vidas en el universo, todas han de responder al concierto universal de leyes físicas que nos gobiernan. Se habrán adaptado de una u otra forma a las condiciones de su contexto y, seguramente, tendrán formas imposibles de imaginar para nosotros. Puede que incluso no la tengan y les pase como al agua, que adopta la forma del recipiente que la contiene. Así que todo el campo está abierto a la imaginación. Como nosotros aún no podemos hacerlo, ni creo que en 2050 seres humanos puedan viajar a la velocidad de la luz, me agencié otras vidas paralelas que si pudieran hacerlo. Les supuse sentimiento y familias, porque vivas en el universo que vivas y seas como seas ¿quién puede vivir sin amor?
    Gracias a ti, Enrique, por tu comentario y tu consideraciones a lo largo de la trilogía. Has contribuido, y mucho, a que disfrute con este viaje.
    Un abrazo grande.

    ResponderEliminar
  31. Bienvenido al planeta azul, Manuel. Aunque tal como van las cosas igual te hubiera convenido alargar un poco más el viaje. Tienes una imaginación estratosférica para la ciencia ficción. ¡Felicidades por esta genial trilogía! Un abrazo.

    ResponderEliminar
  32. Hola, Juana, cierto que el mundo está patas arriba, pero, al margen, aún puede disfrutarse de un momento bello para sentir y vivir. Eso espero. Si no, con las mismas, me desmaterializo y me teletransporto, recursos alienígenas no me faltan. Por imaginar que no quede.
    Gracias por tus palabras. Me alegra que hayas disfrutado. Un abrazo.

    ResponderEliminar
  33. Vaya vuelta de tuerca que has dado, me gusta la forma en que la has abordado. Estupendo relato Manuel.
    Un gran saludo.

    ResponderEliminar
  34. Los caminos del universo son inescrutables, excepto para avezados navegantes de otros planetas o para conocedores de los secretos del cubo de Rubix, jeje. ¡Menudo relatazo te has marcado este mes!
    Un abrazo, Jean

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Jajaja, gracias Manuel, de verdad me alegra que te gustara.

      Eliminar

Si no tienes cuenta, elige "Nombre/URL" en lugar de "Anónimo". ¡Gracias!