Accidente nuclear

La ciudad fue evacuada, aislada, quedó vacía, entregada a la naturaleza.

El padre era bombero con pocos conocimientos. Respiró, tocó y comenzó a envenenar con su proximidad, con sus abrazos.

Fueron muriendo a partir de mayo. Él, los hijos. La mujer, en diciembre, sin entender por qué estaba tan cansada.
Escrito por Yolanda SA - Web

5 comentarios :

  1. Que triste. Pero bueno es verdad que en este tipo de sucesos siempre pagan justos por pecadores. Me viene a la memoria los trabajadores que sellaron cuando el accidente de chernovil que fueron a una muerte segura. O las chicas del radio, que trabajaban pintando relojes para que se iluminarán en la oscuridad. Me ha gustado mucho tu relato.
    Un saludo

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  2. Enrique Caño6/8/17 17:43

    ¡Qué soberbio homenaje a los bomberos y a todos aquellos que ponen en riesgo su vida para salvar a los demás!

    Un final muy duro que no hace justicia a toda la vocación y altruismo de aquel hombre. Murió por la causa.

    Estremecedor relato que nos hace reflexionar sobre las magulladuras que sufren los que ayudan: las marcas de los héroes.

    Felicidades, Yolanda.

    Un beso.

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  3. Muy triste... Y muy buen micro!

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  4. Tu micro me ha recordado el primer testimonio que aparece en Voces de Chernóbil. Terrible.
    Has sabido narrarlo muy bien, Yolanda. Saludos

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  5. Terrible lo que nos muestras en tu relato, Yolanda. La inconsciencia o esa falta de conocimientos de un hombre que lleva consigo la muerte y se la traslada a todos los que quiere. Saludos y suerte.

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