Fronteras

—No está en regla.
—Consulado decir todo bien...
—Falta este sello.
—No más dinero...
—Eres un hombre afortunado. ¡Cinco mujeres solo para ti!

Sobreponiéndose a la vergüenza, su esposa se ofrece como pago.

—Tú, no —dice el guardia, sonriendo con su diente de oro a la mayor de las hijas.
Escrito por Manuel Bocanegra

41 comentarios :

  1. Me sorprende tu micro dialogado, Manuel, y todo lo duro y terrible que nos quieres contar a través de él. Ni más ni menos que la dura vida de los inmigrantes, la corrupción... ¿la trata de blancas? (Quizás me haya excedido en mi interpretación, pero eso me sugiere a mí).
    Un fuerte abrazo.

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    1. Hola, Mª José, pretendo ilustrar con el relato un fenómeno conocido como sextorsión que se está extendiendo entre las mafias que trafican con personas inmigrantes. Además del dinero solicitado para el viaje, cada vez más, se dan casos donde se exigen favores sexuales a las personas y familias atrapadas en su red de tráfico con seres humanos. Un extremo aún más aberrante si cabe, en la ya de por si frágil situación de millones de personas. Del otro lado, cae el olvido político y administrativo de las naciones poderosas, enredadas en su entramado económico y comercial que mira como una amenaza todo lo relacionado con la inmigración.
      Digamos que es mi ejercicio para no verme invadido por esta indiferencia institucional.
      Gracias por tu comentario. Un fuerte abrazo, Mª José.

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  2. Con una "simple" escena nos muestras un montón de cosas. El poder de algunos ya de por sí poderosos, la falta de control sobre estos, el desprecio al sufrimiento del otro, la que prefiere su mal para proteger a los suyos, el que aún haya gente que tenga que arrodillarse para conseguir una oportunidad, saber que esto no va a cambiar... Me ha gustado y herido leerlo, Manuel. Saludos y suerte.

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    1. Muchas gracias, Jesús, por tu sensible y sentido comentario. Describes a la perfección los sentimientos que me invaden cuando me acerco a noticias de este tipo. Me suenan todas las alarmas del espanto. ¡Cómo seres humanos pueden con otros seres humanos llegar a semejantes bajezas! La miserias humana, como la grandeza, no tienen parangón en la naturaleza.
      Un abrazo, Jesús. Gracias por tus palabras.

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  3. Hola, Manuel. Terrorífico el tema que tratas, el tráfico de seres humanos como si de auténtica mercancía se tratase. Y como bien dices, los que deben tomar cartas en el asunto miran hacia otro lado... Parece que en esta sociedad no tiene cabida la perentoria solución de los problemas reales y sí la de otros bastante menos importantes pero que interesa estén en primer plano.
    A mí se me parte el alma con todo esto. Me siento verdaderamente impotente, inerme...
    El mar sabrá las criaturas que se ha tragado; una tragedia que no cesa.
    Un relato duro pero muy lindo, en el que se refleja la historia de uno de los tantos sueños aniquilados, anónimos, pero no por ello sin dueño.
    Diferente al del mes pasado, aunque igualmente precioso.

    Besitos estivales.
    PD: Tus acuarelas son maravillosas. Eres un auténtico artista.

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  4. Esta vez he tomado los "peros" como muletilla, je je... Disculpa la reiteración. Estoy medio dormida todavía...

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  5. Qué bien pones los peros y los puntos en las íes, Mª José. Esa frase tuya de "el mar sabrá las criaturas que se ha tragado" pone los pelos de punta. Como le comentaba a Enrique Angulo en su relato, aún es más alarmante cuando somos conscientes que en el mismo espacio y tiempo convivimos con otra realidad donde la riqueza y el esplendor contrastan sobremanera con estas situaciones dantescas de explotación y miseria.
    No obstante, ilustrar y denunciar, no están reñidos con vivir y disfrutar. Hemos de mantenernos sanos y felices para seguir buscando hueco en nuestro sentimiento a las realidades olvidadas.
    Gracias por tus palabras hacia mi relato y a mis acuarelas. Un poco de color sobre el mundo ayuda a sobrellevarlo un poco mejor. Besitos de verano para ti.

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  6. Manuel, un relato excelente. Una denuncia que creo que no será muy diferente a la realidad. Las personas que huyen de las guerras, dejando sus casas y parte de su vida, encuentran en las fronteras verdaderos muros, que en ocasiones como tu cuentas solo se pueden pasar con el soborno o la violación. Son doblemente víctimas. Y lo peor es que muchos de nosotros y los gobiernos occidentales miramos para otro lado.
    La frase final de tu relato es un perfecta fotografía de lo que quieres contar, es genial. El diálogo está expresando de forma excelente.
    Muy bueno, me ha encantado, enhorabuena.
    Un abrazo enorme, Manuel.

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  7. Javier, tu completo y sentido comentario da cuenta de tu análisis certero de la situación con conocimiento de causa. Tristemente, así es esta aberrante realidad a la que asistimos ya desde hace no sé cuanto tiempo. Y eso es lo peor a mi modo de ver. La cortina de humo que extiende la duración de las situaciones sobre nuestra capacidad de atención y de sentir. Los gobiernos están a otras. Y nosotros, también, es cierto. Vivir, adaptarnos, aprender... exigen un tiempo precioso. El que otros, en la otra cara de la moneda, dedican a sobrevivir.
    Como verás, este fenómeno que ilustro con el relato, es una vuelta de tuerca más en el infierno miserable de las mafias. Como dices, convierten en doblemente víctimas a las personas.
    Te agradezco las apreciaciones sobre el relato, tu sentido para resaltar lo positivo es una cualidad más de las que adornan tu persona. Un abrazo enorme de verano, también para ti.

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  8. A mí los relatos de cincuenta palabras que me hacen sentir que leo una historia más larga son los que más me gustan, y este es uno de ellos. ¡Cuánto encierra cada palabra y gesto de los personajes! Una situación tan bien contada que el lector ve los hechos claramente, y el final que encierra. Ojalá pudiéramos quitar del diccionario alguna vez la palabra frontera y solo quedase en el recuerdo como el nombre de un buen grupo de rock.
    Te deseo que este mes puedas hacer tu relato de finalistas, teniendo que usar la palabra "Fronteras".
    Un abrazo, genio.
    Pablo.

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    1. Ojalá, frontera, desaparezca del diccionario del alma alguna vez, aunque, Pablo, vamos tiesos si echamos una ojeada alrededor. Sin ir más lejos ayer mismo los de la supremacía blanca en Virginia, en un pueblecito más tranquilo que tu barrio de Sevilla, van y trazan una frontera que sin estar situada en ningún mapa, es de las más terribles. Frontera del color de piel. Frontera del color de sexo. De religión. De listos y torpes. De guapas y feas. Cada etiqueta es una semilla de frontera para el futuro.
      Delante y detrás del hecho del relato dialogado hay, como bien dices, un antes y un después que viene propiciado por las ideas que rigen el mundo. Por ello, la oportunidad de este micro. La de levantar la venda de mis ojos. La de negarme a dormirme mientras el guardia de turno mira a una mujer como objeto sexual de comercio y hace de juez entre una vida digna o miserable. Conmigo no, quiero decirles, quiero decirme con mi micro, porque les lleguen o no (que es lo más probable) mis palabras, deben saber que no cuentan ni con mi aquiescencia ni con mi complicidad.
      Me apunto tus buenos deseos y espero que se cumplan. Si no, ya he mandado el siguiente, para el próximo mes.Al menos, si que espero estar en los comentarios con la crónica mensual. Un abrazo grande, gracias por tus palabras, Pablo, monstruo.

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  9. María Galerna12/8/17 15:59

    Es todo tan "normal" y lo tenemos tan asumido... Desde siempre el hombre ha sido, es y será el peor enemigo de sí mismo. Y el más cruel.
    Tu relato es un grito para las conciencias dormidas.
    Un saludo.

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    1. María, si que en situaciones como esta se hace verdad aquella frase, tristemente célebre, de que el hombre es un lobo para el hombre, aunque ningún lobo, saciada su necesidad primaria de hambre, se le ocurrirían semejantes aberraciones. Hay un mundo en lucha con el otro, y con mi relato, hago un raya en el suelo y tomo partido. Quiero estar despierto y, contra la fronteras, ofrecer mi abrazo.
      Gracias por tu comentario, María. Un abrazo.

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  10. Enrique Caño12/8/17 17:35

    Triste situación pero real. Nos presentas un micro cargado de reflexión y crítica para denunciar las extorsiones de todo tipo que sufren los inmigrantes en su paso por la frontera.

    Como bien dices, hay que hacer un esfuerzo activo para recordar que estas penosas situaciones verdaderamente existen. Creo que has puesto tu granito de arena para colaborar en que salga a la luz.

    Un abrazo, Manuel.

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    1. A colación te cuento que para el día 30 de septiembre en muchas ciudades se está organizando el Día del Refugiado. Se va a pedir colaboración a pintores, escritores, etc para dar un toque de atención a la opinión pública sobre la insostenible situación de millones de personas. Ahí tenemos una oportunidad de sumar nuestro granito de arena al rumor y la fuerza de un acantilado, aportando nuestra palabra, nuestra opinión y nuestra presencia. Sinceramente, no creo que mi micro, por si solo, pueda ir más allá de esta hermosa página expresando su denuncia (aunque nunca se sabe, somos una página que se abre en todos los lugares del mundo), pero mi resistencia unida a la de otros muchos que desean una solución digna y humana para este tema sangrante, si que puede hacer cambiar la actitud de gobiernos y empezar a hacer algo más de lo que se hace para controlar las mafias. Por ejemplo, abrir vías seguras de paso y acogida. Debemos terminar con la idea de que el mundo es un almacén de recursos de materias primas para nuestras necesidades y, después, cuando llegues necesitado a mi puerta, ni te he visto ni me acuerdo. Me enseñaron a participar en la construcción de un mundo común y a mejorar en el que vivimos,pero, si te digo la verdad, no es este el mundo con el que me prometieron, así que hay que ir pensando en cambiar algunas-muchas cosillas.
      Tenemos, tarea, Enrique. Gracias por comentar. Un abrazo.

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  11. Carmelo Carrascal12/8/17 18:12

    Manuel, hay micros que, como el tuyo, despiertan la curiosidad acerca de lo que les precede y de lo que les sigue. Y no por eso son incompletos, para nada.

    Si un día te da por escribir una novela de este tono, ya tienes 50 palabras adelantadas.
    Enhorabuena.

    Cordial saludo!

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    1. Carmelo, el tema da para ello, estoy de acuerdo. De sentarme a tirar del hilo, saldría una historia de compleja humanidad capaz de llenar una saga. De momento, afianzo estas cincuenta que ya he entregado.
      Muy interesante la perspectiva que me ofreces. Un diálogo que es puro meollo, la historia continúa por delante y por detrás. De novela.
      Gracias. Cordiales saludos.

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  12. Una denuncia valiente de los abusos de autoridad combinados con la perversión sexual en este relato. Seres injustos que se aprovechan de los miseria humana, de sus desgracias, de su necesidad de huir de un país quizás en guerra, quizás perseguidos por ser minoría de raza o de credo. Bravo por esta denuncia Manuel. Brillantemente descrito en un diálogo magistralmente representativo en modo cincuentista.

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    1. La cosificación de los seres humanos comienza con la asignación de una etiqueta despectiva, fijada en torno a una diferencia apreciable por la que se le considera de menor categoría, reduciéndole progresivamente a la condideración de cosa. Con una cosa podemos hacer lo que se nos venga en gana. El negro, la mujer, el judío, el homosexual...(la etiquetación es interminable) no están en nuestro mismo plano de derecho, así que si el tiene una hija como yo la tengo (pensaría el guardia en cuestión) da igual, su hija es para mí la cosa que me va a proporcionar placer si es que esta familia cosa quiere pasar a nuestro país. Me da igual que tengan los papeles en regla. A pagar. Mientras, eso si, como alguien se le ocurra mancillar el honor de mi hija, lo mato de la peor manera. Hasta ahí podíamos llegar.
      Tú lo has dicho, Alejandro: perverso. Frente a ello hemos de anteponer educación y justicia y denuncia. Así lo he entendido yo, aunque sea con mi pequeñita voz de cincuenta palabras. Con unos millones más, se caen las fronteras. Ojalá sea pronto.
      Gracias por tu generoso comentario. Es un placer contarte entre los comentarios a mi relato. Un abrazo.

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  13. Tu microcuento podría formar parte de alguna de Las historias mínimas de Javier Tomeo –no sé si por la temática, no recuerdo si el escritor aragonés trató este tema, pero sí por la forma-, incluso podría ser la breve escena de una obra de teatro. Por un lado, esos desdichados en busca de un poco de esperanza, por el otro, los canallas de siempre, de todo lugar y época, aprovechándose de su desesperada situación.
    Imagino al guardia que los está amenazando y extorsionando y, al fondo, a sus compinches, igualmente uniformados, con unas sonrisas de oreja a oreja, imagino la angustia de esa pobre familia, sus miradas de terror, su desesperación.
    Y esto ocurre a diario y en multitud de sitios mientras nosotros llevamos unas vidas de aturdimiento en nuestra comodidad de país avanzado –para unos mayor que para otros-, mientras somos incapaces de sacar conclusiones, de pensar en la parte de responsabilidad que podamos tener, pues no hay nada inocente, todo tiene implicaciones, y sin embargo, muchas veces, vamos arrollándolo todo a nuestro paso como las hordas de Genghis Khan, sólo hay que ver las ingentes cantidades de basura que generamos, por poner un ejemplo.
    Y en la cima de tanta tragedia están los grandes mandatarios del mundo, las grandes empresas multinacionales, ávidos y ávidas de poder y de dinero, destrozando el planeta con total inconsecuencia, quizá, en su desfachatez, piensan que ellos son poco menos que dioses y no van a sufrir ninguna de las consecuencias de sus actos.
    En definitiva, no es que nos falte un tornillo es que nos falta la caja entera, pues contra más sabe uno acerca de cómo funciona el mundo, de las mentiras en las que se sustenta, de la forma en que se esclaviza y se tritura a millones de seres, más siente que se le encoge la esperanza.
    Por suerte, quedan aún muchas personas luchando por otra forma de vida, otro mundo es posible, otro mundo debería ser posible, que cada cual, desde su enorme pequeñez –a veces una sola persona puede cambiar muchas cosas- debería luchar por torcer este rumbo criminal y suicida.
    Un fuerte abrazo, Manuel.

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    1. Dado, Enrique, que tantos tornillos han perdido la cabeza, he colegido ser tuerca de uno por lo menos. Del mío. Para que no se pierda. Ante los planteamientos globales que nos abordan diariamente en cuestión de abusos, guerras, hambrunas, violaciones, masacres, injusticias...nosotros, pobrecitos de a pie, estamos muchas veces tentados, necesitados incluso, de mirar para otro lado agotada nuestra capacidad de comprender el sufrimiento ajeno manteniendo sana la empatía que cultivamos. Yo creo que el sistema, que todo lo estudia, lo sabe bien. Sabe que llegado un momento, volvemos la cabeza resignados y decimos, qué vamos a hacer, no está en nuestra mano. Escribir y denunciar (a mi alcance y manera) es el antídoto que encuentro para seguir, como ladrillo del muro, resistiendo a derrumbarme.
      No he leído ningún estudio o balance del dinero que podrán mover las mafias y adónde va, pero seguro que está distribuidos en fondos de financieros aparentemente inocuos que se nos ofrecen como alternativas bursátiles o productos de inversión. Y detrás de una gran burbuja de dinero, sabemos que es regla de tres que esté la corrupción política. Evidentemente, como en el caso de las drogas, hay soluciones de alcance a corto y medio plazo, pero no se implementan. Los gobiernos no hacen sino hacer crecer las fronteras, los muros y los alambres frente a las multitudes y los presupuestos en defensa y en rearme. No soy yo quien pueda presentar pruebas de que es un sistema organizado, pero la evidencia indica confluye en el tema mucho interés económico estructurado.
      Ahora que he tirado mi piedrecita, decirte que me siento mucho mejor. El día 30 de septiembre participo en mi ciudad en el la celebración del Día de los Refugiados para dar visibilidad a la situación de millones de personas, te animo a conectarte en la tuya con la organización de la misma y colaborar con tus maravillosas letras en la celebración y éxito del evento.
      Una vez más, tus palabras son bálsamo y acicate. Un abrazo esperanzado, Enrique.

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  14. Guau, Manuel! Dan ganas de partirle la cara al tipejo este y saltarle el diente de oro.
    Qué buena historia cuentas con tan pocas palabras. Nos plantas delante la cruda realidad que a algunos immigrantes les toca vivir, pero además le das una vuelta de turca extra con las últimas cinco palabras.
    Genial.
    Dice muy poco de la especie humana que todavía se den estos casos. ¿Podremos cambiarlo? Me gustaría pensar que sí, pero si miramos ahora hacia el Mediterraneo...
    Gracias por este micro denuncia.
    Un beso.
    Carme.

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    1. Carme, qué bonito lo que dices de mi relato, a pesar de la dureza que entraña. Creo que si, que algo podemos cambiar. En principio, con nuestras pequeñas acciones cotidianas, no volver la cara a la cuestión y seguir apoyando la causa de organizaciones y asociaciones que intentan desbloquear la situación. Por supuesto, el asunto es muy grande y de mucho calado. Pero la gota de agua sabemos que acaba erosionando la piedra. Necesitamos un contexto internacional más favorable, porque las soluciones, por lo menos para paliar lo más sangrante, son viables. Creo que con clara actitud, entre todos, podremos hacer cambiar la línea pasiva que adoptan los gobiernos.
      Gracias por tu apoyo. Un beso, Carme

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  15. Manuel, con tu relato pones el dedo en la llaga. Las personas que huyen en busca de una vida mejor pasan por un calvario. Son despojados tanto de su escaso dinero como de su dignidad, por desalmados como el de tu micro. Las mujeres, por desgracia, sufren doblemente con violaciones o engañadas, son obligadas a vender su cuerpo como esclavas sexuales, tal y como relaté en mi querido relato "Destino: Paraíso", ilustrado en el calendario por tu maravillosa acuarela.
    Lo peor para un ser humano es ser explotado o vejado por otro ser humano. Relatos como el tuyo son muy necesarios para recordarnos la pasividad y la ceguera de las autoridades ante tales abusos.
    Excelente e imprescindible relato.
    Besos apretados, Manuel.

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    1. ¡Huy, Pilar, creía haberte respondido al comentario! Por alguna razón no se fijó el texto en su momento. Seguramente, no le di a publicar. Qué cabeza.
      Tal como dices, este relato pretende tocar la misma fibra, el sentimiento de humanidad que con tanto tacto conseguiste con tu relato, dando visibilidad a una de tantas cabezas de la hidra de las mafias que trafican con personas.
      Las palabras creo que adquieren una nueva dimensión cuando se emplean en causas de justicia. Aun reconociendo su reducido campo de influencia, me siento bien prestando mi voz a las personas que atraviesan tan frágil e insostenible situación.
      Gracias por tus ambles y sentidas palabras.
      Besitos de verano muy apretaos, Pilar.

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  16. Tremendo el diálogo entre el guardia del paso fronterizo y el padre de familia que necesita huir de alguno de los horrores que arrasan países enteros: la persecución, el hambre, la guerra... A los desheredados de la tierra nada les está permitido. Les robarán hasta la última moneda y les arrebatarán la dignidad -lo último que les queda- no sólo por avaricia o por lujuria, sino por el perverso placer de humillarlos. El sexo se ha convertido también en un modo de extorsión, de violencia y desprecio hacia quienes han tenido la desgracia de nacer al otro lado de la frontera del bienestar.
    Un micro muy efectivo en su formato dialogado y una denuncia que no hay que cesar de repetir. Enhorabuena, Manuel. Un fuerte abrazo.

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    1. El tema que acabó llevándome al relato fue, precisamente, una noticia relacionada con la extorsión que se realizaba sobre las personas inmigrantes, abusando de la mujer como pago sexual de tarifas que, en muchos de los casos, incluso ya habían sido satisfechas. Debo confesar que me chirría de tal modo tanta iniquidad que he encontrado en los micro textos una forma de expiar mi ira denunciando estas situaciones.
      Ojalá pronto sean posibles relatos que nos hablen de acogida, o mejor, de retorno, de países que encuentran estabilidad política y económica y reclaman de nuevo a los suyos para reconstituir la savia madre de sus pueblos.
      En cuanto al diálogo, es una forma directa de acceder de facto al presente, así que animado por ejemplos brillantes que ha habido en esta página, he decidido abordarlo. Celebro que lo hayas encontrado interesante, Carmen. Gracias por tu comentario. Besitos de verano.

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  17. Qué dura realidad nos has traído en tan sólo 50 palabras, que se hacen enormes, inmensas...
    Es terrible ver cómo hay seres humanos, capaces de llegar tan abajo y tocar el fondo de la indigninada más perversa y más dañina.
    Pero los hay... y no sienten ni padecen sus maldades. Seres sin ningún tipo de conciencia.

    Gran micro!


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    1. Creo que el muestrario de gentuza con diente de oro se haría interminable. Al uso y costumbre de los antiguos corsarios, dotados de su misma crueldad, cinismo y desprecio por el sufrimiento ajeno, estos malnacidos continúan impunemente su indigno comercio.
      Contra ellos, cuando menos, enarbolemos la bandera libre de las palabras, nosotros que podemos.
      Gracias por pasarte, Galilea, y por tu amable comentario. Saludos.

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  18. Con este impactante diálogo has reflejado muy acertadamente la gran injusticia a la que se ven sometidas las personas que tienen que abandonar su país de origen a causa de la guerra; y cómo algunos desalmados se aprovechan de la desgracia ajena. Cuando leo situaciones así, me da mucha pena pensar que no exista el infierno. Estupenda labor de denuncia con este cincuenta, Manuel. Felicidades y abrazo.

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    1. El infierno, Juana, parece, como las guerras, que cambia según las épocas. En esta nuestra va precedido del envilecimiento, la travesía por mar y, para remate, la frontera insuperable. Alguien creó el infierno a conciencia, pero creo que se equivocó eligiendo a los que tenían que pasar por él. Los que merecen la condenan disfrutan del don de vivir y de dirimir sobre la vida de los demás como si fueran dioses.
      Gracias por tus palabras, Juana. Un abrazo.

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  19. Tu micro pinta admirablemente una de las facetas de la realidad actual: esas masas de desheredados que se desplazan en busca de una vida mejor y lo hacen a la merced de los “asaltantes del camino” y de los mares, en lo que parece un retorno a la edad media, donde los pobres son cada día más miserables, mientras unos pocos amasan fortunas indecentes, hechos que muchas veces están íntimamente relacionados. Y lo que es peor, esto ha llegado a ser nuestro pan de cada día, erosionando nuestra sensibilidad. Por eso me parece muy oportuno que nos lo presentes de forma tal que no podamos mirar hacia otro lado.
    Enhorabuena, Manuel.
    Un abrazo.

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    1. Pues si, Georges, una parte del mundo parece anclada en la Edad Media, y no me refiero a aquellos que no disfrutan de sofisticación y tecnología, sino a las mentes y espíritus de los que viviendo en este siglo, actúan con saña pretérita de instintos primarios. La razón y el derecho, así vistos a vuela pluma, son un oasis en medio de un infierno que, como los incendios forestales en el verano, se extienden sin control devorando los bosques en su afán aniquilador. A falta de bomberos, buenos son micros, cualquier cosa que consiga detener, o al menos, entorpecer el avance de este virus arrasador que como una máquina programada embebe las conciencias y nos hace retroceder en el tiempo hasta las épocas más oscuras.
      Gracias por tu generoso comentario, Georges. Un abrazo.

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  20. Impresionante, Manuel. Lo del diente de oro, resume toda la mafia que hay detrás del tema que nos presentas, en este diálogo perfectamente construido.
    Suerte y saludos cordiales

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    1. Cuando di con esa imagen entendí que el micro estaba cerrado. Creo que de alguna forma resume y contiene en si la temática del micro. Me alegra que lo hayas apreciado y te agradezco tu comentario. Saludos, Mª Jesús.

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  21. Ese diálogo es como una partida de ajedrez de sólo reyes de blanca podredumbre contra sólo peones de negro futuro, un duelo entre mafia y necesidad tan vieja como nuestro insaciable egoísmo.
    Es un relato de una elegancia demoledora, desarrollado con un talento que llega a emocionar tanto por el durísimo contenido como por su deslumbrante ejecución.
    Felicidades, Manuel. Has creado una obra maestra.
    Un fuerte abrazo.

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  22. Poético, tu verbo encendido, derrama sentido y luz sobre la palabra que lee. Multiplicas mi relato y lo elevas a la altura misma donde se extreman los sentimientos que hacen de tu sensibilidad el tesoro que guardo, avariento, en el cofre preciado de los comentarios.
    Me hace temblar emocionado tu rotunda y franca opinión. Inmodesto, me dejo regalar por tu soplo. Solo alcanzarán el cielo las cometas que se apoyen en el flujo ascendente de las corrientes.

    Antonio Bolant, eres el viento.

    Un abrazo grande. Gracias.

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  23. Manuel, tremendo relato que nos presenta el hecho de la mujer como moneda de cambio, el tráfico de personas en países donde estas transacciones quedan ocultas y se realizan con la complicidad de los propios padres.
    Un abrazo y enhorabuena.

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  24. Me parece aberrante esta cosificación de la mujer convirtiéndola en objeto sexual de pago. Desde luego, la realidad nos ofrece ejemplos a diario de discriminación y abusos incluso en países del llamado primer mundo, pero cuando las circunstancias son desfavorables para un colectivo, los que tienen la fuerza comenten contra él los más execrables abusos.
    Gracia, Asun, por pasarte y comentar. Un abrazo.

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  25. Tan bueno como duro tu micro, Manuel. Tu micro engloba una realidad aunque, tristemente, se escapa de nuestras manos solucionarlo, ¿o no?.
    Me parece buenísimo, para mí es de diez.
    Un beso grande, enhorabuena.
    Malu.

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  26. ¡Qué alegría, Malu, verte de nuevo por la página! Es una situación muy compleja, tanto por los millones de personas a los que afecta, como por las ramificaciones y derivas con implicaciones políticas... pero la realidad humanitaria, el gran desastre que está siendo, podría paliarse en cuanto los gobiernos plantearan otro tipo de cuestiones de orden humano y no meramente de interés económico.
    Gracias por ese diez que le pones al relato. Gente generosa como tú y la que puede abrir nuevas posibilidades al presente. Un beso.

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