El despertar

Lo sacudió con una rabia visceral. El tipo cayó con gran estruendo y todo él, desde el puño hasta las entrañas, vibró en un torrente de adrenalina. Era Dios: eterno, invencible.

Se golpeó el pecho y liberó un aullido primitivo, y su rostro desencajado recibió exultante el puñetazo de vuelta.
Escrito por Álex Garaizar

Batalla en vano

Se arrojó a la trinchera. Recibió una lluvia de tierra y de carne. Verificó que no le faltaran pedazos y se paró con su batallón para mandarle balas, gritos, granadas e insultos al enemigo. Lástima que las radios de cada lado fueron destruidas: la guerra había terminado hacía dos días.
Escrito por Mario Aguirre - Twitter

Nunca se olvida

En la librería, el vate que nunca editó sus poemas, el que sólo leía en público. Me dijo:

—Tienes unos ojos, una mirada que habla.

Me sorprendió, conocía sus lecturas. Y alegró mi jornada con el halago.

—Haré memoria, cara como la tuya no se olvida.

Pensativo, quedó el librero.
Escrito por Carmen Martínez Marín - Web

¿Hogar?

Corrió. Corrió como si no hubiera un mañana. ¿Qué, un mañana? Como si a cada paso que daba, sus huellas cayeran al vacío. Como su pasado. Intentando dejar atrás los maltrechos violadores y sus miedos.

Sin saber que el mayor de los monstruos le esperaba en su propia casa, borracho.
Escrito por Saioa Etxegia Eizagirre

Basura

Lo depositó sobre la toquilla con sumo cuidado, pero el bebé escogió aquel instante para abrir los ojos. Su madre le habló cariñosamente en susurros hasta que, confortado por la voz familiar, volvió a quedarse dormido. Ella bajó entonces la tapa del contenedor y se alejó presurosa en la noche.
Escrito por Manuel Menéndez Miranda

Y el verbo se hizo sueño

El sol, acechado por el atardecer, te miró y, mientras luchabas por salir del cascarón, devoró serpientes, alimañas y engendros. Por ello el ocaso surge verde, la pradera es un enjambre que baila al son de los grillos, y tú eres una mezcla expectante de savia, hojas, saliva y vientos.
Escrito por Crispín - Web

La visión

¡Mírame! Ya no soy la de antes. Ya todo es distinto. Ya todo ha cambiado. He mejorado y he salido adelante. Sin ti, sin tu ayuda. No te he necesitado. Puedo sola, gracias. Me veo y me gusto. Soy independiente. No necesito tus consejos vacíos. Adiós, espejo. Te quedas solo.
Escrito por Elena

Partir con tu idea

Te has fijado en lo gris del cielo ahora, aunque no puedes determinar si es real o no. Quizá, tus ojos ya no son capaces de discernir los colores. Tus puñetazos y patadas no acabaron con ella y se defendió a martillazos en tu cabeza. ¿Para ti o para nadie?
Escrito por J. Tremico - Twitter

La soledad (II)

Se operó. Cambió de naturaleza. Dejó de mugir. Se sintió muuuy mujer. Lo dejó todo. Quiso ser modelo. No la contrataron. Quiso ser presentadora de televisión. No la contrataron. Se presentó a puta. No la contrataron. Volvió al pueblo, más sola que la una. Todos se rieron, con mucho éxito...
Escrito por Iñaki Ferreras - Web
Parte I | Parte II | Parte III

Rebelión

Todas sabían que jugaban un papel importante, pero un día decidieron liquidar la tremenda autocracia dominante desde que nacieron. Las órdenes del soberano dejaron de ser cumplidas.

Pero solo un par de días pudieron sostener la situación.

—La muerte cerebral ha sido confirmada en el paciente —confirmó el equipo médico.
Escrito por Omar Martínez González

Ojitos de papel

Llevábamos años buscándote. Cuando escuchamos tus latidos, decidimos construir un gran proyecto para ti: música, universidad... De pronto, los violines callaron y los libros se cerraron. A pesar de todo, mi vida se llenó de luz al verte. Ni tus ojitos rasgados ni tus palabras trabadas me han impedido quererte.
Escrito por Adela Caño Amaro

Solo un símbolo

Aquella enorme caja era el mejor símbolo de nuestra separación: tú pretendiste llenarla con los recuerdos, metas y sueños de nuestra vida en común.

Yo la llené con lo único que me importaba en el mundo. Pero, por más que intento, la sangre no deja de gotear sobre la alfombra.
Escrito por Daniel Castillo

Tonos en rojo

Corría desesperadamente cuando le estalló entre las manos la bomba plateada que había estado camuflada en la arena. Y al tiempo que su mente recorría los campos de batalla con imágenes de destrucción, su cabeza desnuda reposaba en un charco de sangre y llamas envueltas en un sofocante cielo ardiente.
Escrito por Olga

El concierto

Con muchos años vividos, se vistió de negro y galopó por el escenario. Por su hilo de voz hablaron poetas acompañados de acordes de guitarra y al finalizar cada canción bebió un sorbo de líquido transparente. A nadie dejó indiferente. Gusto o no. La reflexión y el debate quedaron abiertos.
Escrito por SnowThomas

Ocurrencia macabra

El humor negro es peligroso. Como el de Yahvé, que le llevó a ordenar al patriarca que sacrificara a su hijo. A punto estuvo de hacerlo.

El hombre tuvo la oportunidad de quebrar el abuso de autoridad, defender su decoro rebelándose. Pero el miedo le impidió negarse a tamaña barbaridad.
Escrito por Carmelo Carrascal

Extraña nota encontrada entre las hojas de un libro usado

Si estás leyendo esto, es que has comprado un libro en la tienda de Blackmouth. Por favor, ten cuidado, seguro el viejo sabe que he escrito pidiendo ayuda y esperará a encerrarte en el sótano junto a mí. No abras la puerta, no salgas, recela de todos. Tu vida peligra.
Escrito por Jean Durand - Web

Lágrimas de arrepentimiento

Ella gritó: "Suéltame" y salió corriendo. Lloraba, secaba sus lágrimas y lloraba de nuevo. No podía creer lo que había hecho. Estrujaba sus labios tratando de borrar el sabor amargo de aquel veneno.

Lo mire y murmuré: "¿Qué le pasa a esa chica?". Y él me respondió: "Drogas, amor, drogas".
Escrito por La Niña Pony - Twitter

Lluvia en el cafetal

Entré al cafetal, había mañana de poca luna con rayos golpeando mejillas. El colibrí tenía casa sin flores. Las nubes comenzaron flagelando ramas con hielos blancos, luego apedrearon todo. Entonces los cafetos acurrucaban sus granos tiernos. Cuando el sol volvía al cenit, quedé sin nubes, hecho poema y todavía respirando.
Escrito por Edwin Antonio Gaona Salinas - Web

Bajo la luz de la Alhambra

Anonadado, pero absolutamente complacido, recordé aquella noche junto a la puerta trasera del restaurante de la Morahima: tu pelo negro, el recorte redondeado de tu cara y tus ojos oscuros brillando bajo la luz de la Alhambra me embaucaron. No supe reaccionar ante tan sublime belleza. ¿Lo mejor? Oírte maullar.
Escrito por E. Caño Pedraz

El destino del desertor

Desde la colina se oía el rumor del frente como si fuera una tormenta lejana. Corría rápido, pero la muerte le alcanzó haciéndole un agujero en el cráneo . Hace años conoció a un viejo nigromante que adivinó su nombre porque lo había visto en un sueño, escrito sobre una bala.
Escrito por Encarna Cuesta García

Nido vacío

El silencio ocupa la casa habitada de recuerdos. Todo está en su sitio, nada perturba el orden: ni una colcha arrugada, ni un balón por el pasillo. Y mientras él evade ausencias tras el periódico, ella se confunde al poner la mesa y pela cebollas en la cocina para disimular.
Escrito por María José Escudero

Puesta de largo

Desde que te hiciste mayor, vamos de mal en peor. Cumpleaños multitudinarios, viajes a parques temáticos y graduaciones ostentosas. Esta noche estás preciosa, abriendo el baile con tu vestido negro. Tu padre y yo esperamos que tardes mucho tiempo en pedirnos uno blanco.

Nuestra cuenta corriente no sale del rojo.
Escrito por Asun Paredes

Asintieron

Javier y sus tres compañeros llevaban varios años haciendo encuestas. Disfrutaban trabajando juntos, aunque muchas veces discreparan. No siempre era sencillo interpretar los datos. En aquella ocasión, las estadísticas decían lo siguiente: el ochenta por ciento de la población trabaja mucho menos de lo que parece. Los cuatro amigos asintieron.
Escrito por Manuel A. V.

Puppy: nuestro peluche vaivén

—¡Niños, salimos!

Sentados en corro, aguardan la entrega diaria de Puppy.

—¿Sabíais que Puppy cuida mucho a los perritos? Incluso a los que están en las estrellas.
—¡¡Ohhh!! —corean.
—¡¡Hoy para Susana!!

Ya corre feliz con Puppy elevado:

—¡¡Papáaa, mamáaa!! Tristes, esperan darle la noticia. Yo... les guiño un ojo.
Escrito por Enrique Caño

Polizona

Semanas intensas, risas, miradas, infinitos besos.

Al final del verano la barca quedó varada en la arena y tú en mi memoria. Ya no quería navegar pues había zozobrado en tus últimas palabras: "Me gustan las travesías de poco calado con marineros. Para viajes de larga duración prefiero tierra firme".
Escrito por M. Carme Marí - Web

Misión fallida

Los extraterrestres aterrizaron en la ciudad; buscaban al miembro de su tripulación que, hace meses, se había quedado en misión de exploración. La señal de su biolog le ubicó en la planta baja del Museo de Ciencias Naturales, en la sala de lepidópteros. Le encontraron clavado en el expositor 3B.
Escrito por Luis Goróstegui - Twitter

Evasión

Cansado de la vida que llevaba, decidió escapar de una vez y para siempre. Escogió cuidadosamente el instrumento que lo sacaría de su miseria y esperó a quedarse solo para hacerlo. Entonces, y de un solo golpe, abrió el libro y se perdió para siempre entre orcos, elfos y enanos.
Escrito por César Eduardo Moreno Senmache - Twitter

Insomne

Otra noche en vela intentando que el murmullo que me tortura cese y permita reposar mi cerebro unas horas. Ya no recuerdo la última ocasión que el silencio me acompañó. Nunca pensé que la conciencia fuera tan molesta. La próxima vez, sin consciencia y con mucho más egoísmo. Maldita reencarnación.
Escrito por Rafael Domingo Sánchez - Twitter

Doble o nada

Quería ganar todo lo que apostaba, iba de casino en casino, jugando en todas las ruletas, su número de la suerte 6 y rojo nunca le abandonaba.

Sucedió que una noche se tropezó con el rival de su vida, la mirada de ella, y fue su doble o nada. Perdió.
Escrito por Leire Frex

La fuente maldita

El verano agoniza dando los últimos coletazos y el alba conserva los rescoldos de una tórrida noche. Ella zarandea las sábanas, como queriendo ahuyentar al dragón dormido que aún reposa en sus sueños. Jorge entra en la habitación y la calma con ternura.

—¡Buenos días, princesa! ¿De nuevo las pesadillas?
Escrito por Macarena Fernández - Web

Evidencia

Como ninguno de los dos quería dar su brazo a torcer, el Australopithecus le propuso a Dios que se hicieran la prueba de ADN, para dilucidar su disputa sobre la paternidad del hombre. Dios se negó: no necesitaba probar nada. Él conserva un certificado de nacimiento, expedido por la fe.
Escrito por Beto Monte Ros - Twitter

Escapar de aquí

—¡He encontrado el modo de escapar de aquí!
—¿Qué? No lo creo.
—Es sencillísimo.
—¿Sí?
—Ni lo imaginas. Lo hemos tenido siempre delante de nuestras narices.
—Estoy harto de vivir en este sitio. A ver, dime cómo salir.
—Fácil. Toma. Cómete esto.
—¿Una simple manzana? Eva, ¿te estás quedando conmigo?
Escrito por Plácido Romero - Twitter

El final del verano

Con la nariz pegada a la ventanilla del coche mientras se alejaban, notó cómo empezaba a vaciársele el corazón. Atrás quedaban el espigón y la playa, la casa de los abuelos, y la de Lucas y Marina. Atrás quedaba el kiosko de Juan y atrás, el muelle de los cangrejos.
Escrito por Aurora Baeza

Atadura

Le costaba arrancar el motor para iniciar la rutinaria jornada. El largo y placentero sueño parecía no haber sido suficiente para recargar las ya oxidadas pilas. Para su desgracia ella no estaba, había olvidado del todo que ahora debía emprender solo el futuro, toda su vida había sido su batería.
Escrito por Antonio Ortuño Casas - Web

Amor secreto

Desde mi asiento veo miles de rostros pero todos se reducen al tuyo.

Hacía tiempo que no veía tu reflejo en el cristal, obligando a mi mirada a perderse en el infinito. Es así como puedo espiarte en secreto, mientras apartas, pensativo, un mechón de pelo que cruza tu rostro.
Escrito por Maribel N.

Cosmopolita

Tomé el metro como todas las mañanas, en Hostafranchs.

Próxima estación: Waterloo —se oyó por los altavoces—. Me dirigí a la salida Eiffel observando el cartel de un teatro de Broadway.

Ya en la calle, no me importaba tomar cualquier dirección puesto que todos los caminos me llevarían a Roma.
Escrito por Josep Sebastián - Web

Tiempos modernos

Ambos llegaron a ser amigos míos. Se conocieron online, se comunicaban por Skype; les iba bien. Era su estilo. Se enviaban felicitaciones por WhatsApp; y los primeros regalos por Amazon. Se casaron por poderes y como regalo de divorcio les envié una pluma estilográfica.

No sabían qué hacer con ella.
Escrito por Gil Hernando de Santiago - Web

Hijo del corazón

Meses de papeleos, años de espera. Sentía cómo ibas creciendo dentro de mi corazón. Aquella llamada cambió mi vida. Nervios, incertidumbre. Después de horas eternas en avión, por fin llegué. Al día siguiente te vi, nos miramos fijamente y lo supe... Cuánto tiempo te he esperado hijo mío, te amo.
Escrito por Isabel Mora

El carril central

Camino sin rumbo por la calle con una brújula que no sé utilizar. La sombra de los edificios me nubla y me marea. Los comerciantes intentan llevarme a sus tiendas pero yo no sé qué comprar. Semáforo en rojo. La montaña está muy lejos y aquí no sopla el viento.
Escrito por Sanguino

Aroma

El aroma se desvanecía con la brisa otoñal que entraba por la ventana y por el humo del cigarrillo encendido. ¿Qué hacer? ¿Salir y pedirle que lo abrazara nuevamente para volver a empaparse de ella? Demasiado tarde. El enfermero ordena apagar las luces mientras el somnífero empieza a hacer efecto.
Escrito por Giancarlo Ubillus - Twitter

Detrás de la puerta

Perdí mi felicidad; yo aseguro que la había dejado junto a todos los recuerdos, pero no está. Volé rumbo a Las Vegas para obtener algo temporal y empecé a buscar sin tener resultados, porque los dichos no son en vano.

Casi me daba por vencida. Pero abriste esa puerta y...
Escrito por Geyna López - Twitter

Emprendedores

La enemistad entre ambos pueblos tenía tanta antigüedad como su propia historia. Por eso resultó tan sorprendente que los vecinos de Villaldea de Abajo hicieran una colecta para regalar unos espléndidos aseos públicos a Villaldea de Arriba. Solo después de inaugurado, pusieron en marcha el criadero de cangrejos de río.
Escrito por Rafa Olivares - Web

Ficciones

Siempre he tenido problemas para diferenciar la fantasía de la realidad; por eso acostumbro salir a la calle vestido de mago, vampiro o seductor maldito, según la moda de eso que hoy llaman literatura. Esta mañana me ha pegado la nostalgia y he sacado el viejo traje de Alonso Quijano.
Escrito por Andrés Galindo - Web

La encrucijada

La esposa, sorprendida, le confesó:

—Pareces adoptado, no te pareces a tus padres. Bueno, físicamente sí, pero no en el carácter.

Él lo aceptó:

—¿Sabes? Creo que estoy en una encrucijada. Porque nuestros hijos tampoco se parecen a mí.

Ella lo tranquilizó:

—¡Bah, no te preocupes! Lo llaman brecha generacional.
Escrito por Francisco Rubio Yepes - Web

Cuando el horror extiende sus tentáculos

Otra vez el odio irracional, la sinrazón arrasó en forma de furgoneta los sueños de muchos inocentes, cuando desprevenidos gozaban de su merecido descanso. Esos monstruos que matan amparándose en razones equivocadas, transformaron en horror indeleble los días que debían ser inolvidables. Pero la gente de bien jamás se plegará.
Escrito por Gloria Arcos Lado

Alter ego

Subyugado por su desinhibida desnudez y aquella pose manierista, lo rescató del contenedor. Apreciaba, sobre todo, su silencio cómplice, pero últimamente sentía tras de sí sus ojos vigilantes. Y no descansó hasta escuchar el estertor del plástico, mientras las fauces del camión de la basura engullían la sonrisa del maniquí.
Escrito por Javier Igarreta Egúzquiza - Web

Viaje a ninguna parte

Manuel cargó la inservible bicicleta con sus escasas pertenencias, una gastada maleta, un paraguas roto y una maltrecha caja. Todo bien sujeto detrás del sillín, preparado para iniciar un largo viaje. La acomodó contra la desgastada pared, entró en la casa y emprendió la marcha.

La bicicleta espera y envejece.
Escrito por María Galerna

Gran gourmet

Su paladar insaciable, cada vez más exigente, le obligaba a arriesgar. En sus últimas clases de alta cocina adquirió nuevas técnicas de elaboración para satisfacer su irrefrenable deseo. Descubrió cómo podía innovar sus clásicas creaciones.

Excitado, salivaba recordando el carpaccio del muslo de aquella rubia, que aguardaba en la nevera.
Escrito por Pilar Alejos Martínez - Web

La llamada

Fue inevitable, como también añorarte toda la vida. Sonó el teléfono a las tres de la madrugada e intuí que no era una equivocación; algo grave había ocurrido.

Al escuchar al interlocutor experimenté un déjà vu: tras la colisión quedabas atrapado en el asiento del copiloto, fallecido en el acto.
Escrito por María José Gómez Fernández - Web

El niño pez

Sus pies están cubiertos por unos pequeños patucos, sus piernas regordetas y ligeramente arqueadas sostienen un cuerpecito acorde a su tamaño.

Papá y mamá agarran sus manos. Golpea al aire. Da una patada. El camino hasta la cuna le parece muy lejano. Imagina que en el agua será más difícil.
Escrito por Smokey pisó la raya

Grises

La policía, tras acordonar la zona, entró a la tienda con sumo cuidado; allí estaba el dependiente con la cara descompuesta e incapaz de vocalizar una palabra por el miedo, él fue el que encontró la bolsa. 

Tras manipularla cuidadosamente la arrojaron al fuego; eran unos pantalones de colores estampados.
Escrito por Rubén José Huertas Rojo - Web

Sin miedo

El hombre caminaba lento pero decidido. Relatando historias vividas, iba despojándose de su pasado, acariciándolo y desdibujándolo a la vez.

Luego, abrió la ventana, trazó dos líneas rectas, paralelas, por las que se marchó; sereno, confiado, pintando el horizonte en tono azul cielo.

Después, sin mirar atrás, desapareció para siempre.
Escrito por Malu

Cosmopolita

Dicen que viajar enriquece el alma. Trasnochar, el ruido de las maletas, que no haya nadie en la calle... A veces voy al aeropuerto, veo aviones despegar, y me alegro por los que van dentro. El mundo a sus pies. Yo no he tenido la ocasión, pero debe ser fascinante.
Escrito por Nimrod

Costumbre

El peligro de hacer algo por primera vez es que te puedes acostumbrar y repetirlo.

Él la tomó, caminaron, recordó el pasado, un infierno de golpes de su marido, cárcel para ella. Marcas habitaban su pecho, supo, tenía que matarlas y aunque él la había rescatado, tenía que matarlo también.
Escrito por José Luis Troconis Barazarte - Web

No es abrigo para mí

Otra vez ese dichoso abrigo me mira desde el escaparate. Me acosa en mi humillante rutina de tener que pasar por esta acera. Me observa con esos botones descarados de las solapas, mientras los bolsillos con pespuntes se ríen de mí. Insolente. Sabe que no puedo permitirme cambiar de acera.
Escrito por Sonia Serna San Miguel - Web

Pacientes de riesgo

Una epidemia selectiva estaba mermando alarmantemente la población mundial de feos.

Flor y yo nos enamoramos esperando la vacuna: hermosa historia que se vio truncada cuando, al llegar nuestro turno, supimos que solo quedaba una dosis.

Juro que intentaba ser amable al decir que ella la necesitaba más que yo.
Escrito por Enrique Mochón Romera - Twitter

La última corona

Con su cuerpo hábilmente siliconado ganó innumerables concursos de belleza. Para evitar arrugas gratuitas solo sonreía cuando posaba. Pero, aun siendo la imagen publicitaria de una importante marca de cremas antiaging, envejeció.

Antes de morir dejó por escrito rigurosas instrucciones a los técnicos de tanatopraxia. Fue la primera Miss Tanatorio.
Escrito por Juana Mª Igarreta Egúzquiza - Web

El poder de una palabra

He descubierto la palabra clave. Tras años y años de estudio lexicológico, combinándolo con la psicología conductual y con la estadística avanzada. He descubierto que funciona. Sólo pronunciarla y las personas cambiarán y se convertirán en verdaderos humanos. Allá voy, la pronunciaré y correrá como la pólvora... Aggh, ¡maldito infarto!
Escrito por Jesús Manzaneque Fraile

Laberinto de pasión

Locos enamorados, la pasión nos arrastra a su laberinto. Calles y encrucijadas recorremos juntos, perdidos en su fuego. Deseo y locura, tomados de la mano para siempre.

Amantes felices, retamos al tiempo, torvo minotauro que amenaza cortar nuestro hilo. Brama, celoso, diciendo que solo es eterno el amor mientras dura.
Escrito por Manuel Bocanegra - Web

El ficus de Lisboa

Alrededor del ficus plantado por un indiano, generación tras generación, fue creciendo un maravilloso jardín. El árbol se hizo majestuoso y al jardín le dieron el título de "Botánico Nacional". Para celebrar el centenario construyeron una fastuosa fuente de mármol en el parterre central tras talar el ficus que estorbaba.
Escrito por Manuel García González

Visita social

Llegas con tiempo a ese viaje que bien sabes durará tres chats de WhatsApp; atiendes las notificaciones que Facebook demanda; subes la foto más atractiva de tu dispositivo a Instagram; te pones al corriente de tu atribulado entorno en Twitter y terminas aquella visita al váter con las piernas "dormidas".
Escrito por Cristopher Josué Escamilla Arrieta - Twitter

Filantropía

Tras las alambradas, el viento y la lluvia azotan sus cuerpos encogidos. Están lejos de su país y se sienten abandonados. Pero los habitantes de un pueblo próximo les traen agua, comida, mantas, entre ellos hay un médico. Entonces, sonríen con timidez, estrechan las manos de sus benefactores, lloran agradecidos.
Escrito por Enrique Angulo - Twitter

Vacaciones

Me desperté, desayuné, recogí, cocine para mis dos hijos; antes de bajar a la playa, sin olvidar el móvil, descansamos en la hamaca consultando el Facebook . Después de bañarnos, entretuvimos la espera en el restaurante enviando whats. Antes de dormir jugamos con las tablets. Al día siguiente, vuelta a empezar.
Escrito por Ángeles

Bajo presión

El personal del turno de mañana piensa que el trabajo de los dos vigilantes es llevadero. No conocen que alguien, una noche, elegirá a uno; que el otro, despechado, se quitará la vida y segará la del compañero; que la leyenda sobre el fantasma de una mujer irresistible es cierta.
Escrito por Ángel Saiz Mora

In vitro

He gestado en mis entrañas el engendro de vuestra violación. Pariré la criatura experimental de vuestras ecuaciones. Ella fumigará los campos, perforará los pozos, hará brotar el líquido oleoso en forma de llamas fosforescentes, volatizará vuestros cuerpos con sus kilotones.

Galopará desde Oriente a Occidente. Se llamará Primera Amazona Apocalíptica.
Escrito por María Jesús Briones Arreba

Un veintisiete incompleto

Vivieron con la misma pasión literaria y artística, la misma inquietud vanguardista, la misma lucha por la República, el mismo fracaso y exilio que sus compañeros varones de generación.

Sus nombres, que no sus obras, eran comunes: María, Rosa, María Teresa, Maruja...

Murieron sin fama, sin reconocimiento, las sin sombrero.
Escrito por Carmen Cano - Twitter

Universo en hormiguero de cristal

Dos hormigas charlaban animosas sobre su evidente universo. Llegada una nueva, recogida del zoológico; relata entusiasmada sobre infinidad de humanos y animales.

—¿Tienes evidencia de eso? —le inquieren.
—No —responde tras larga meditación.
—Entonces: ¡no existen!

Mientras tanto, en el zoológico, muchos niños ríen ante las monerías de simpáticos chimpancés.
Escrito por Alejandro Cárdenas - Twitter

Cambios

Recuerdo los toboganes, de madera lustrada. Cuanto más altos, mejor. Subir desesperados los escalones para gozar de unos segundos de vértigo, un descenso sin control y volver a empezar.

Ahora los hay gigantes, de lona acolchada, para varios niños a la vez, pero ellos están sentados tipeando en un celular.
Escrito por Yolanda SA - Web

Curso de (autoesti)maquillaje

Aumenta la curvatura de tu sonrisa, aquí y aquí. Ahora da brillo a tu actitud, añadiendo toques de asertividad. Así das mejor sensación. Si hasta te ves más alta. Estas tonalidades potencian y favorecen tu autoestima.

Sal a la calle, caminando con decisión al compás de tu sonrisa. Repítelo constantemente.
Escrito por Maest

Rutinas

Todas las tardes de todos los jueves se citan en la misma habitación de hotel. Ana, siempre puntual, Luis cinco minutos después. El conserje les sonríe, cómplice. Lo que no sabe es que ellos esta noche volverán a verse.

Y allí, en su casa, convertirán la rutina en pura magia.
Escrito por Pepe Sanchís

Fue ayer

—¡Lo he visto, Padre! Militares altivos avanzaban, inclementes, pisando a las masas silenciosas. Entre grandes carcajadas, ocuparon los palacios. Los guiaba el más pequeño, tiernamente unido al cardenal en un abrazo. Sus manos bendecían y ultrajaban a su paso.

—Cálmate, hijo. Oficial, anote: Glosectomía total y enucleación ocular. Luego, cástrenlo.
Escrito por Jesús Garabato Rodríguez

La explicación

No lo supo nunca. La verdad... es que no lo supo nunca.

Algo la conducía, siempre e irremediablemente, hacia ese vertiginoso delirio placentero. Profundizar en las heridas internas, abrirlas, sentir las palpitaciones del dolor ajeno... le proporcionaba un intensísimo placer.

Quizás fuera porque necesitaba lo que otros, sin pedirlo, recibían.
Escrito por Salvador Pérez Salas - Twitter

Dama de noche

Estabas tan bonita... La belleza sentía envidia de ti.

Puro arte, tu contoneo de caderas... La seducción te hacía la reverencia.

Cuando hablabas, sentabas cátedra... La inteligencia no pudo más que rendirse a esos encantos tuyos. 

Hicimos el amor con nuestras almas. ¡Lástima que desaparecieras en cuanto abrí los ojos!
Escrito por María José Sánchez

Doble juego

La ruleta gira como una serpiente mordiendo su cola. El negro y el rojo se funden acariciados por la bola blanca. Aposté al 22, negro. Sale rojo e impar. La pistola cargada espera sobre la mesa. Todos me miran ansiosos.

Mi vida no vale el segundo final que le aguarda.
Escrito por Carmen Hinojal

Una de piratas: Naufragio a la vista

—Capitán, hemos perdido a algunos de nuestros mejores hombres.

Él permanecía impasible en el puente, junto a sus aduladores.

—Enrolaremos a más.
—Capitán, la mayoría serán inexpertos.
—Calla, gañán —dijo John "Little Shoes".

El navío continuó rumbo al Triángulo de las Bermudas... dejando tras de sí una estela de cadáveres.
Escrito por Javier Puchades - Web

El hombre que está triste y azul

El mismo día que te marchaste, cosí un gato siamés a mi espalda.

Nos costó un poco, aunque, al fin, encontramos la postura perfecta para dormir. Todavía no me he acostumbrado a sus horarios, pero él tampoco pone reparos a que, noche tras noche, vayamos a maullar bajo tu balcón.
Escrito por Carles Quílez
Elegido mejor relato de septiembre de 2017

Bombardeos

Desde ese día, nadie vende barquillos en el parque. No hay niños jugando en las plazas, ni abuelas sentadas a la puerta remendando sueños o zurciendo heridas de amor.

La guerra dio paso al hambre, al miedo y al abandono. Muchos salieron para no volver y olvidaron cerrar las puertas.
Escrito por Carmen Martagón E. - Twitter

Tal como éramos

Ya no se miraban, ni hablaban, ni se tocaban. El futuro que un día pintaron juntos se transformó en una sucesión compartida de días anodinos.

Hoy era su aniversario. Cada uno por separado y en silencio, buscarían recordarse en las sonrisas compartidas que dejaron atrás. Mañana... lo volverán a olvidar.
Escrito por Galilea - Twitter

Viejo verde

Casi siempre la veo venir con su singular forma de recorrer las distancias sobre la cenicienta alfombra de nuestra calle. Ya le afloran y se agitan sus inconfundibles cambios carnales; pero a esta edad, yo no soy yo; dejo a los pájaros que le silben y me apedreen al costado.
Escrito por Guillermo Arnul Castillo Ruiz

Domingo (III)

Las primeras luces la encuentran con los ojillos hechos merengue, de pegados y de tristes. Le duelen todos los huesos y la cabeza le cruje como si se le llenara de pisadas. Elsa recorre el pasillo como un animal herido.

Nieva. Los copos pintan lunares al aire. ¡Qué sola está!
Escrito por Catalina Saavedra
Parte I | Parte II | Parte III

Enigmas en el tranvía

A mi lado, un hombre que sonríe resuelve un sudoku. Enfrente, una anciana teclea caritas en un teléfono. Una voz desgarrada, dentro de mis auriculares, ve la vida en rosa. Por la ventanilla pasan puentes y murallas. ¿Será verdad lo que avisa la megafonía? Final de trayecto: Mago de Oz.
Escrito por Patricia Richmond - Web

Jazz

El bajo rompe el silencio, el piano lo endulza y la batería estalla. La trompeta, suave, ilumina una melodía improvisada a la que el saxo, perdiéndose entre notas, envuelve en una caricia. El pentagrama se despereza mientras la voz, acunada por el sonido, canta una historia de amor y perdición.
Escrito por Pablo Núñez - Twitter

Celebración

Todo estaba en orden para el acontecimiento. Sobre la mesa, el mantel blanco, buen pan, aceite de oliva virgen extra, y un vino Rioja de la última cosecha. Nadie se durmió y esperaban impacientes al invitado principal. El Minotauro no tardó en llegar. Él traía el queso y las aceitunas.
Escrito por Mª Luisa Pérez Rodríguez

Aunque

Quizá fuese con ánimo de superación o por envidia o acaso por aburrimiento, pero, en su terca decisión, se engalanó con un fastuoso traje de seda roja. Se observó ante el espejo y, recordando el refrán, comprobó por enésima vez que seguía siendo una primate. Vestida de seda, pero primate.
Escrito por Isidro Moreno Carrascosa - Web

Libertad

Soporté demasiados años a mi jefe. Cuando por fin le dije lo que pensaba de él, mi existencia cambió. Ahora me siento bien, he recuperado el control de mi vida y además me acompaña la suerte: hoy conseguí un flamante cartón de frigorífico y un magnífico lugar bajo el puente.
Escrito por Georges

Las Guerras del Martillo: Oscuras alianzas (II)

El Conde elector estaba henchido de gusto. Con la toma de la fortaleza enana el comercio del hierro forjado quedaría sentenciado en Bretonia. Podía sentir cómo las hordas orcas se aproximaban. El demonio del caos Khorne le recompensaria ávidamente por traicionar a su pueblo.

Los refuerzos del imperio nunca llegarían.
Escrito por Raquel Tevas Cisneros
Parte I | Parte II

Memoria repartida

La unidad de trasplantes amaneció con una actividad frenética cuando el doctor Fritz decidió acabar con la monotonía del hospital. Los pacientes despertaron con cerebros, manos, corazones, hígados que no eran los suyos. Surgieron amores inesperados, libidos adormecidas, psicópatas, travestís, ilusiones y hasta algunas enfermedades se refugiaron en otros cuerpos.
Escrito por Luis San José - Web

La miel del opositor

A un examen de tipo test
dos mil aspirantes concurrieron
que por ingenuos suspendieron
la plaza del hijo del juez.

Parece ser que, a pesar de lo establecido,
no acudieron en igualdad de condiciones;
muchos con meses de estudio e ilusiones
y un tipo con las respuestas en el bolsillo.
Escrito por Antonio Bolant - Twitter

El otro

"Ya has llegado. ¡Mira que tenías prisa! ¿Por qué no esperaste un poco? Digo yo que, por tardar algún tiempo más, unos años, por ejemplo, no pasaría nada".

Eso pensaba yo cuando aquel engendro minúsculo explotó en llantos agudos al lado de mi oído derecho. Todos sonreían, babeando. Yo, no.
Escrito por María José Viz Blanco