Fantasía

En los confines del Desierto Blanco, por fin, el narrador perdido olfateó tinta fresca fluyendo entre los árboles escritos con idéntica extensión. Ante él palpitaba el hálito dorado del bosque vivo de la Gran Página. Expectante, empujó su relato sobre el río de palabras adentrándose en el reino de Cincuenta.
Escrito por Manuel Bocanegra

44 comentarios :

  1. Manuel, pues me remito a lo que le he comentado a Ángel, me parece un relato genial y fantástico para un día como hoy.
    Me ha gustado mucho.
    Un abrazo enorme, Manuel.

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    1. Tenemos que declarar el día de 50 en el calendario a nivel universal y hacer una convocatoria global donde no haya persona ni personaje que no disfrute de un cincuenta palabras. Si lo llegan a gozar solo el 50% de lo que nosotros lo disfrutamos, se lo van a pasar a lo grande. Nosotros que lo vivimos a cien, a celebrarlo a topo publicando, siempre que sea posible, cada mes.
      Gracias por tus palabras y por ese abrazo, Javier. De vuelta, uno fuerte y grande.

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  2. No sé muy bien el porqué, ya que en mi memoria no trata de lo mismo, pero la lectura de tu texto me trae a la mente la novela "El desierto de los tártaros", no recuerdo de quien. Un hombre se pasa ((y deja pasar) la vida sin "atreverse" a tomar una decisión. Seguro que al otro lado de las murallas no estaba esa Gran página, sino... Buen y "alegórico" homenaje, Manuel. Suerte y un abrazo.

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    1. Enrique Angulo9/2/18 12:04

      Dino Buzatti es el autor de esa buenísima y recomendable novela', un tanto en clave kafkiana. Saludos, Jesús.

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    2. Ajustado tu comentario, Jesús; ese es el día que cuento en el relato, el feliz día en que sin saber adónde, me aventuré en este río que no cesa de fluir. Ahora que disfruto tanto en su corriente no podía menos que celebrarlo con mi pequeña fiesta particular. Por cierto, estás invitado. Y Enrique, también. No traigáis regalo que con la recomendación del libro me doy por satisfecho. Un abrazo fuerte para ambos.

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  3. Eduardo Martín Zurita9/2/18 12:51

    Hola, Manuel.
    Un texto reivindicativo, conmemorativo también del gran orbe de las cincuenta palabras. Con tu estilo permeado por la poesía y esa sonoridad impecable, esa eufonía exquisita. Monarca de las 50 palabras, dejas cumplida muestra de tus bellos decretos. Mi más muy mayor enhorabuena y un abrazo muy grande.

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    1. A veces, Eduardo; otras Martín y, también, Zurita otras, usted, amigo, es la trinidad que con sumo tacto y delicadeza exquisita compone estos comentarios ante los que uno no puede menos que rendirse y sentirse pagado por publicar. A qué mayor premio que una sana amistad sustentada en letras. Un abrazo de tamaño mayor, como le corresponde.

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  4. Y la fantasía de tu relato nos transporta...¡perfecta imagen!

    Un saludo, Manuel.

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    1. Gracias, Rafael, por apreciarla; la imagen es bella porque es préstamo de aquel espíritu de primera juventud que se impregnó de las lecturas de Tolkien y Ende. Aún hoy,después de tanto tiempo, muchos días Fújur viene a rescatarme de esta tediosa realidad de contar logros con hechos. Se lo debía. Un abrazo.

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  5. Manuel, antes que nada mi felicitación por tus continuos éxitos en "cincuenta". Éste que forma parte del libro no podía ser menos. Literario, poético y muy acertado para el evento.
    Me encantó conocerte y saber que también pintas. Eres un artista polifacético.
    Saludos cordiales.

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    1. Qué alegría conocerte, Mª Jesús, ese ratito me supo a poco. Tenemos que repetirlo.
      Gracias por tus palabras, siempre son generosas para con mis relatos. Hoy era un día especial y había que salpicarlo. Un abrazo.

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  6. El reino de Cincuenta... ¡Cómo me gusta! La imaginación es un pilar fundamental de esta página y tú lo demuestras constantemente.
    ¡Enhorabuena! Y abrazo.

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    1. El Reino de Fantasía busca reina que anteponga poesía y magia ante la poderosa Nada. Según me han informado aceptarían de buen grado una gallina como valido (o valida, si se acepta el término). No me lo he pensado. Te he propuesto.
      Un abrazote.

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  7. Bendito el día en el que el narrador llamado Manuel olfateó en el Desierto Blanco la tinta fresca y se atrevió a empujar su primer relato en este bosque de palabras. Ese fue uno de los días más importantes de este inmenso reino de fantasía.
    Esta vez, en lugar de darte la enhorabuena, se la doy a todos los lectores, incluido yo, por poder leerte cada vez que dejas tus maravillosas palabras, ya sean en forma de relato o comentario, que todas me gustan y las disfruto por igual.

    Un fuerte abrazo. Este va a mi libreta.

    Pablo

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    1. Los que conocen los antecedentes de lo que cuenta el relato saben que el micronarrador en ciernes que protagoniza el relato, fue puesto en la pista de la Gran Página, por el Gran Pablo Nuñez, en la Feria del Libro Antiguo y Medio de Sevilla (¿puede hallarse contexto mejor?). Entonces no podía imaginar, ni por asomo, el continente mágico al que se aproximaba. Sobre una balsa de cuatro letras y una vela de ilusión, se lanzó sin brújula ni oficio a buscar norte.
      La segunda parte de esta historia se glosa en sus comentarios. De cuanto ha encontrado y de cuanto disfruta en su singladura. Cincuenta se convirtió para el perdido narrador en un rico lugar de encuentros. Y aunque alguno de sus relatos ha encontrado corriente favorable y llegado a través de los afluentes a desembocar en la final del mes, a disfrutar del verdadero premio, lo aprendió entre otros, del sevillano citado, pues en el Reino de Cincuenta, la palabra del Gran Pablo es plata de ley.
      No sabes qué ilusión me hace tu expresión de "a la libreta". Gracias por la lección de generosidad que tomo de actitud y ¡por las muchas que recibo de tus relato!

      Un abrazo como la copa de un pino, Gran Pablo.

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  8. Clara Guti9/2/18 19:26

    Precioso y original micro.
    Saludos.

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    1. Gracias, Clara, me alegro que te lo parezca. He intentado que tuviera un halo de transparencia como lo tiene tu nombre.
      Saludos.

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    2. Qué bonito ves mi nombre. Me encanta. Gracias!!

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  9. Carmelo Carrascal9/2/18 19:29

    Manuel, de narrador perdido, ¡na!

    "Empujó su relato sobre el río de palabras..." ¡Uf!, qué belleza de imagen y la idea. De acuerdo, las palabras fluyen para los demás. El río al que aludes (que va a dar a la mar, etcétera) es la vida, una fiesta colectiva. Leer - sobre todo leer - y ser leído: inspirar, expirar...
    Un abrazo!

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  10. Carmelo Carrascal9/2/18 19:38

    * Mejor espirar, claro, porque la insolente x infiltrada llevaría al relato tétrico de Jean...

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    1. Qué bonito lo interpretas, Carmelo. Sí, las palabras para nosotros son vida. Y esta corriente viva es hermosa porque va trenzando un camino, de cincuenta en cincuenta palabras, que acaba tendiendo puentes entre personas y entre continentes. Escribiendo en esta página uno tiene la milagrosa sensación de que pudiera andar sobre las aguas con pies de cincuenta.
      Estímulos como los de tus comentarios lo hacen posible. ¿Dónde irían tantas palabras si no tuvieran nido en Cincuenta?
      Me encanta esa imagen tuya del ser que respira en las palabras. Al leer, inspira y, espira, al ser leído.
      No va más, Carmelo. Salta la banca. Un fuerte abrazo.

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  11. Al final, no fue un espejismo, Manuel. El oasis de letras es real, y abastecerá nuestra imaginación de mundos aún por explorar. Precioso homenaje. Un abrazo.

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    1. Cierto, Salvador, existe un oasis donde la realidad cotidiana se difumina y las palabras abren un reino donde es posible respirar, imaginar, soñar de nuevo... Qué suerte tenemos.
      Gracias por tus palabras. Un abrazo.

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  12. Algo tiene ese bosque de árboles de idéntica extensión que contagia e inspira, tanto, que ha convertido a los desiertos blancos en algo a extinguir. Mientras el planeta, por un lado, parece que se desertiza, a diario, en este rincón del mundo, cada vez más amplio, nacen nuevos brotes para llenar de oxígeno a los que quieren pasarse.
    Fue una alegría que vinieras, y más que lo hayas hecho para quedarte.
    Un abrazo, Manuel

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    1. Muchas gracias, Ángel, personas generosas como tú y otros magníficos compañeros y compañeras habéis hecho posible que me sienta tan a gusto aquí. Es fácil vivir y escribir en Cincuenta gracias a vosotros. Tus relatos y también los de ellos, han sido y son acicate, estímulo para seguir fluyendo en esta corriente tan especial.
      Un fuerte abrazo.

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  13. Manuel, has escrito un micro lleno de fantasía, con bellas metáforas y una historia oculta tras ellas. Al leer tu relato me ha parecido como si lo viese plasmado en un lienzo, de esos que tan bien pintas, en este caso, con sentimientos de tinta, lo has llenado de 50palabras.
    Me ha encantado, como todo lo que escribes. Enhorabuena.
    Besos muy apretados, amigo.

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    1. Ay, Pilar, qué bonito lo dices. Escribir es pintar con palabras. Cuando el papel se llena de emociones es como el lienzo cuando el color lo habita. Algo vibra en nosotros, nos alcanza y nos toca, y ya no somos los mismos, pues cambia nuestra forma de percibir, de sentir y hasta de respirar en según qué momento. Algo sí me ha pasado a mí en Cincuenta. Y tú y tus relatos tenéis mucho que ver en el asunto.
      Gracias por tus palabras. Un beso apretao, amiga.

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  14. Precioso y fantástico tu micro, Manuel. Me encanta la imagen del narrador perdido rastreando tinta fresca.
    Un abrazo.

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  15. Gracias, Asun, no me extraña que conecte contigo esa imagen, porque así son tus relatos: tinta fresca fluyendo sin cesar.
    Un abrazo.

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  16. Esta página es un bosque vivo, con árboles que destilan tinta fresca. Qué hermosas metáforas para homenajear a Cincuenta palabras, Manuel. Cuánto me alegro de que que te decidieras a empujar tu primer relato, porque desde entonces el Reino de Cincuenta se ha pintado con los colores de tu bella prosa, la de los micros y la de los comentarios.
    Enhorabuena y besos.

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    1. Gracias, Carmen Cano, qué gusto compartir con personas y autoras como tú, dueñas de una sensibilidad y un discurso tan exquisito- tanto en lo narrativo como en lo poético. Tanto me alegro yo de haber coincidido contigo en este mar de velas extendidas, en este bosque hecho con hojas de palabras.
      Muchos besos, Carmen.

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  17. Ya te han dicho, y bien. Me ha parecido tan hermoso que me ahogo. Enhorabuena. Un beso.

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    1. Maite, qué cumplido más gracioso. He pretendido hacer una bella estampa como homenaje a Cincuenta, me alegro mucho que te haya parecido hermosa.
      Un beso para ti.

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  18. Es un guiño a ese hermoso relato tuyo que dejas en el río, el mío probablemente, no tan hermoso, se ahogaría; bueno es mentira, siempre me lanzáis un benévolo comentario. Un beso.

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  19. Precioso homenaje a esta fantástica página en el quinto aniversario. Aunque ya lo conocía por el libro, no quería dejar de decirte que me encanta. Un abrazo, Manuel.

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    1. Gracias, Juana, todo un detalle. Eres, lo digo ya con conocimiento de causa, un primor (dícese de la persona sensible, exquisita en el trato y creadora de mundos con palabras). Un abrazo

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  20. Un relato fantástico escrito por un hombre que es muy real y que a su vez está envuelto en magia pura. Eres todo luz y creatividad, Manuel, de ti solo pueden salir relatos maravillosos.
    Enhorabuena por este y todos tus textos. Cincuenta no sería lo mismo sin ti, sin tus cincuenta mensuales, sin tus comentarios (que son verdaderas obras de arte, más valiosas que las de cualquier crítico literario) y sin tus resúmenes mensuales con los títulos de los relatos ganadores.
    Te mando un beso enorme, Sr. Bocanegra.
    Malu.

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    1. No me extraña nada sentirme tan a gusto en esta página. Si es que me tienes enganchado, Malu. Dime tú en qué lugar del universo on line me encontraría con personas tan generosas a la hora de comentar y dar cariño a las palabras y a su autor. Me pones las pilas para el siguiente.
      Ya sabes que siempre espero tus visitas. ¿Por qué será? Bromas aparte, es un placer la onda positiva que transmitimos, aunque seamos pelín exagerados. ¡viva la subjetividad!
      Un besazo enorme para ti.

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  21. Llegar hasta la Gran Página es adentrarse en un mundo de fantasía y dejarse llevar por un río de palabras. ¡Qué hermoso homenaje! Enhorabuena, Manuel. Un gran beso.

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    1. La verdad es que la imagen responde a la sensación que tengo de fluir desde que empecé a adentrarme en la página, conociendo el rico entramado de autores, el estímulo de los comentarios y, el remate, la gran quedada de enero. Homenaje total. No podía ser menos.
      Un besazo para ti, Matrioska.

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  22. Si será buena esta Fantasía tuya que estoy en esos confines del Desierto Blanco y no tengo ni una gota de sudor, pero lo que si percibo es ese olor a tinta fresca tan sumamente adictivo, no sé si, entre las generaciones de jóvenes, hay alguno de ellos capaz de disfrutar de ese placer, pues, como tantas otras cosas valiosas que las nuevas tecnologías han ido arrumbando, nadie parece apreciar esos pequeños placeres, esos deleites de la caligrafía, del rasgueo de la pluma sobre el papel, de las letras que van apareciendo con regular simetría, del olor de la tinta.
    Pero creo que quienes las hemos conocido sí las valoramos y, en lo que me atañe, de vez en cuando, me gusta escribir con pluma, que es lo más cerca que puedo estar del dibujo y la pintura, artes en las que me hubiese gustado tener alguna habilidad, o haber tenido tiempo para desarrollar el poco potencial que pueda tener.
    Y esa Gran Página del bosque vivo, que es una metáfora de toda las grandes páginas: la del pentagrama, la del óleo, la de la lámina, la de la hoja en blanco -es decir, todos esos espacios donde el ser humano se busca a sí mismo y se desarrolla en su proteica multiplicidad-, es como un lecho que se ofrece para que descansemos de los agobios de la vida, de sus sinsabores, y nos adentremos en lo mejor que puede haber en ese magma interno de nuestra psique tan exuberante, tan lleno de sensaciones y de tensiones, a veces.
    Con lo cual, tras ese periplo que hemos hecho por el río de tus palabras, sólo nos queda adentramos en este reino de Cincuenta, tan lleno de historias para todos los gustos, tan poliédrico en sus propuestas diarias, tan generoso en sus comentarios y en los deseos de unos hacia otros.
    Gran homenaje, Manuel, el que has hecho a Cincuenta Palabras con esta entrega tras tu bicampeonato, te quedo agradecido por la pequeña parte que me corresponde, y te envío un fuerte abrazo.

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    1. Comentarios como el tuyo, Enrique, hacen el efecto que un prisma óptico cuando recibe un rayo de luz. La refracta, la descompone y la refleja en un espectro mucho más bello que el que recibió. Será por eso que uno espera que te asomes por esta ventana y dejes tu estela, como la estrella fugaz de la que habla Goorges en su relato de febrero. Las palabras que le dedicas a la Gran Página son inspiradas y de una profunda reflexión. Nos buscamos en las poliédricas caras de nuestro mundo interior y nada resulta más apasionante para los que exploramos ese ignoto terreno, que expresar nuestros hallazgos a través del arte y sus vehículos.
      De ahí que esta página haya cobrado el protagonismo que tiene en estos momentos en mi vida. Tal como lo cuento en el relato. Necesitaba fluir y lancé mis palabras a este río y en su afluencia fui encontrando otros navegantes, gente amigable, de mano firme en el timón de las letras y la mirada soñadora en las estrellas, como se espera de los que escriben con la pasión a flor de piel, que me hacen disfrutar del periplo mes a mes y me animan a seguir navegando.
      Me alegra mucho que te reconozcas en el homenaje, pues eres uno de los árboles a los que me gusta acercarme para recibir lección y sombra, por la factura de tus relatos y por la calidad humana que nutre tus comentarios.
      Esa es la suerte que celebro al participar de este aniversario. Ver este río creciente que afluye incesante y saber que una gota en su corriente lleva mi nombre.
      Un placer, leerte, Enrique, en tu relato mensual, en tu crónica del mes y en tus comentarios.
      Un fuerte abrazo.

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  23. ¡Qué belleza de micro, Manuel! Me encantan las figuras que utilizas. Tu texto es muy visual, y la magia que fluye a través de él hace que sea disfrutable con todos los sentidos. Son cincuenta palabras de pura poesía.
    Es un gran placer leerte, y el que nuestros micros sean compañeros de travesía.
    Un fuerte abrazo

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    1. Realmente el efecto que pretendía era el de transmitir una visión un tanto onírica si se quiere. Idealizada, de cuento o historia interminable. De hecho, gustaría quedarme a vivir en Fantasía, pero de momento, solo puedo navegar entre sus aguas de tinta viva. Cuestión será que me crezcan las agallas y acabe respirando con palabras, viviendo lo que leo, sintiendo lo que escribo.
      Un gran abrazo, Georges. Igual disfruto yo con tus relatos.

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