Gulag

Imposiciones, gregarismo, patrañas. Campos de trabajo, de exterminio. Persecución y arrestos arbitrarios. Obsesión de fichar y registrar a millones de presuntos disidentes y delincuentes. ¿Quiénes no eran sospechosos de traición en la URSS de Stalin?

Kolimá, Solovki, Butyrka...

Solzhenitsin rompió tardíamente el muro de silencio de la descomunal barbarie soviética.
Escrito por Danilovich

6 comentarios :

  1. Eduardo Martín Zurita8/2/18 14:05

    Hola, Danilovich.
    Formidable texto de denuncia del totalitarismo. Del fundamentalismo. Siempre hay alguien dispuesto a dar la cara, pero generalmente cuando ya es demasiado tarde. Ojalá viviéramos en un mundo mejor. Y lo lacerante es que seguramente es posible. O algo posible por lo menos. Un abrazo.

    ResponderEliminar
  2. Un texto denuncia, que pone los pelos de punta, por sus espeluznantes imágenes y situaciones, que debieran no repetirse nunca, y sin embargo, bajo distintas denominaciones, siguen vigentes.
    Suerte y saludos,

    ResponderEliminar
  3. El saco de la inmundicia humana no tiene fondo, como no lo tienen sus contradicciones. Según leo en la wiki, Solzhenitsin fue admirador de los regímenes de Franco y Pinochet. Lo que hagas con una mano, que no lo sepa la otra.
    Más que para reflexionar, un micro para dolernos de tanta barbarie. Saludos, Danilovich.

    ResponderEliminar
  4. Aunque he leído "Un día en la vida de Iván..." y algo de "Archipiéglao Gulag", hace tantos años de eso que no recuerdo gran cosa, solo los sufrimientos que unos hombres ¿en nombre de qué? pueden causar a otros. Buen relato, Danilovich. Suerte y saludos.

    ResponderEliminar
  5. Doloroso. Buen relato. Un beso.

    ResponderEliminar
  6. Denuncia de lo que fue un horror.
    Un saludo.

    ResponderEliminar

Si no tienes cuenta, elige "Nombre/URL" en lugar de "Anónimo". ¡Gracias!