Y la raíz se hizo verbo

Silenciadas, se escondieron las palabras en el tintero. Intuían que solo cincuenta de ellas serían las elegidas. Se desglosaron en morfemas y fonemas modelando una cadena lingüística ambigua. Los sustantivos se tornaron en adjetivos, estos en pronombre... Solo los endiosados verbos quedaron complacidos al sentir la pluma rozando sus alas.
Escrito por Mª Belén Mateos Galán

16 comentarios :

  1. Eduardo Martín Zurita6/2/18 18:01

    Hola, María Belén.
    Una auténtica revolución semántica la que nos pintas a pluma en tu micro. Y con la cadencia de tu vals, siempre muy eufónica. Las palabras, los adjetivos, los verbos, esa es la raíz enarbolada que sale a la luz en un texto. Hay un cuento y unos versos de los que no sé nada. Un beso, enhorabuena y feliz todo para ti siempre.

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  2. Son ya muchas veces las que me repito en los comentarios de tus textos, pues no puedo sino decir lo que me gusta tu manera de escribir. Tus relatos, por decirlo gráficamente, se hacen cuerpo y habita en ellos vida propia.
    María Belén, viva tu alegría y vivan tus palabras. Un beso. Me encantó conocerte en la quedada.

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  3. Cómo me gustó leer este 50!!!!! Saludos Ma. Belén.

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  4. Y las palabras, cuando salen de tu pluma, se quedan mágicamente impregnadas por una belleza extraordinaria, solo parecida a la belleza de tu persona, querida Belén.
    ¡Qué maravilla de texto!
    Enhorabuena. Besos mil.
    Malu.

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  5. Y los endiosados verbos se dejaron dibujar por una gran creadora de letras, ellos imprimieron el movimiento necesario al conjunto. El resultado fueron cincuenta palabras que quizá, por sí solas, no significaban mucho, pero combinadas fueron una suma de belleza.
    Un abrazo grande, Belén

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  6. M. Belén, las palabras sufren una metamorfosis cuando salen de tu pluma y se convierten en poesía.
    Bello micro. Enhorabuena,
    Besos apretados.

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  7. El lenguaje no deja de ser una convención...Hemos convenido que los artículos precedan al sustantivo,o que el verbo requiere un sujeto.

    Pero...¿quedaría trastocar cómo orden si el acordáramos imaginar?....

    No me veo en Babel...¿y vosotros? jeje

    Belén, nuestras palabras son un tesoro, incluso las más "revoltosillas"...y en tu pluma resaltan su esplendor.

    Buen relato, un saludo.

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  8. Mª Belén, has revoleado con tu pluma sobre las palabras convirtiendo estas 50 en pura poesía. Un placer leerte y perderse entre tus letras.
    Un relato bellísimo.
    Un beso.

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  9. Yoya Muiños Alonso7/2/18 13:42

    Esos endiosados verbos...son mágicos si salen de tu pluma. Un placer leerte, siempre.
    Un beso grande, como tú.

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  10. Me encanta este homenaje a "50", que hoy nos presentas en la Web.
    Es puro lirismo.
    Besito virtual, Belén

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  11. Smokey pisó la raya8/2/18 21:58

    Belén, que micro más bonito. Las palabras juegan y dan juego. Hacen piruetas y hasta se esconden. Me ha gustado. Mucha suerte.

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  12. Todo un homenaje lírico el tuyo, Mª Belén. Como siempre, dejas esa exquisitez flotando en el aire y rozando nuestras almas. Felicidades y gracias. Un beso muy grande.

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  13. Tu pluma roza con suavidad las cincuenta palabras para componer este maravilloso homenaje a la página. Las desglosas, las transformas, las depuras hasta llegar a la raíz de la primera palabra, el verbo.
    Magia y lirismo en tu micro, Belén. Besos.

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  14. Qué bello, poco más puedo decir pues ya te han dicho y me uno a todos. Enhorabuena. Un beso.

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  15. “Al principio era el Verbo”, ese es el comienzo del Evangelio de San Juan, así que como para no estar endiosados los verbos. Pero, incluso en su endiosamiento, seguro que saben que sin el resto de las palabras no son nada, que ellos solos no pueden convertirse en magia, en melodía, como has hecho tú con este texto.
    Bien, sólo cincuenta palabras, no caben más, pero son suficientes para crear un organismo lingüístico lleno de belleza, como ocurre con las formas más primitivas de vida, construidas también con ese alfabético biológico con el que, todos los seres orgánicos, estamos hechos.
    Precioso homenaje a la página, en el que, por seguir con los Evangelios, el verbo se ha hecho carne de microcuento y ha habitado entre nosotros los que aquí escribimos, y ese tintero se ha convertido en un diccionario donde todas las palabras permanecen en estado líquido a la espera, como le ocurría al arpa de Bécquer, que una mano de nieve –en este caso la tuya-, las convierta en poesía, en música.
    Felicidades por esta delicatessen literaria, Belén, un abrazo. Y añadir que me encantó conocerte y hablar contigo.

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  16. Precioso y original homenaje a la palabra, y, por extensión, a todos los que tenemos la necesidad de escribir. Un abrazo, Mª Belén.

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