El amante infiel de la juventud

Lejos quedó el estío, cuando las tersas hojas presumían piropeadas por el viento y sus petulantes peciolos desafiaban firmes al paciente abismo.

Ahora amarillean, y caen, y golpean el cristal del cercano invernadero, pidiendo asilo. Ya no desdeñan a las verdes hojas cautivas, ya solo mendigan huir de su destino.
Escrito por Antonio Bolant - Twitter

49 comentarios :

  1. Tempus fugit. Visual, muy visual y te ha quedado redondo.

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  2. Antonio, de que forma tan bella describes el paso del tiempo a través de las hojas de un árbol, que agonizante piden prolongar su vida al amparo del invernadero.
    Bellísimo y poético, Antonio. Enhorabuena.
    Besos apretados.

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  3. Pura lírica,"hojas presumían piropeadas por el viento".
    Un relato como a mi me gustan, de los que dejan entrever más de lo que dicen.
    Besicos, Antonio

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  4. La época en la que todo parece posible y la tersura verde que lo acompaña, junto a una actitud desafiante, tienen, como no podía ser de otra forma, un esplendor y un tiempo finito. Ese mismo aire en movimiento que piropea a las hojas será el encargado de esparcirlas en sus últimas horas, de someter sus cuerpos secos a la inclemencia de una atmósfera que las convertirá en tierra para que todo vuelva a iniciase de nuevo. La juventud es un amante esplendoroso asociado al placer, que el proceso natural de la vida vuelve infiel, porque siempre abandona a los seres vivos, simbolizados en esas hojas.
    El proceso vital, común a cualquier forma viva, narrado de forma brillante y hermosa.
    Un abrazo fuerte, Antonio

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  5. Jamás me cansaré de ensalzar tu prosa poética, Antonio. La aprecio porque amo la poesía, igual que tú. Por favor, no dejes nunca esta vertiente. Sería hasta físicamente doloroso no seguir disfrutando de tanta belleza.
    Besos líricos.

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  6. De forma poética y extrañamente sensible nos reflejas nuestro irremediable destino a traves de las hojas árbol que un día fue fuerte y desdeñoso y al que el tiempo parece haber puesto en su sitio, mendigando aprecio de las herederas de las que antaño despreció. Me ha gustado mucho, Antonio. Un saludo y suerte.

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  7. El cuidado puesto en la elección de las palabras, su brillante encadenamiento, nos proporcionan una imagen palpable del árbol vibrante que se enfrenta a su declinar y acaba envidiando el destino previsible de otros a quienes en otro tiempo despreció. Lección de vida.
    Muy bello relato,Antonio. Muchos matices que desgranar de su lectura. Una gran composición. Un abrazo.

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  8. Antonio, bellísimo relato, poético y como ha dicho, Manuel, escogiendo cada palabra para colocarla en su lugar oportuno.
    Fíjate que a mí al leerlo me ha recordado la fábula de "la hormiga y la cigarra" pero en este caso trasladado a esas hojas que viven libres pero tienen una caducidad y las que en su invernadero perdurarán bellas todo el año. Ya desde aquí lo podemos trasladar a la vida real y sacarle mil consecuencias.
    Muy buen relato, Antonio, me ha gustado.
    Un abrazo enorme.

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  9. Este árbol, arrogante en su esplendorosa juventud, es sacudido por el paso del tiempo y sus hojas, antes lozanas, se van desprendiendo y buscando refugio en la cautividad que detestaban. Has creado una hermosa alegoría de las edades de la vida humana y del efecto devastador del paso del tiempo, quien también parece dictar una lección de humildad.
    Tu prosa poética embellece más, si cabe, la profundidad de tu mensaje. Pero a eso ya nos tienes acostumbrados, Antonio.
    Enhorabuena y un fuerte abrazo.

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  10. No sé ni qué decirte, Antonio. Me has sobrecogido con este relato que parece sencillo, pero que encierra tanta sabiduría. A mí me ha hecho pensar en la pasión juvenil frente a la búsqueda de ternura de la madurez.
    Una vez más, un gran relato.

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  11. A mí me ha pasado un poco lo mismo que a Patricia. Me ha recordado un libro que me encanta, "El ardor de la sangre", de Irene Nemirovsky.
    Un micro bellísimo, Antonio, digno de tí.
    Un abrazo.

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  12. Bellísimo relato, Antonio. Estupenda alegoría del transcurso de la vida: la juventud con su belleza, despreocupación y arrogancia que se van aplacando con el devenir de los años hasta convertirse en lo opuesto de lo que eran. Y todo narrado con gran maestría.
    Enhorabuena.
    Un abrazo

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  13. Yo me quedo con la boca abierta cada vez que leo algo tuyo, ya sea por aquí o en otros sitios, que vaya relatazo te has marcado en cierto callejón.
    No voy a explicar este micro porque no hace falta. Te diré que lo has contado como una caricia, consiguiendo demostrar el porqué la literatura puede crear un placer que ningún otro medio conseguirá. De 10, Antonio.
    Este va a mi libreta.
    Un abrazo, mago de las palabras.

    Un abrazo.
    Tu admirador, Pablo

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  14. Ah, que bonita metáfora del paso del tiempo. Qué distinto se ve el mundo desde la lozanía de la juventud, de lo que se ve en la decrépita senectud.
    Pero ese es el orden de las cosas y el destino que a todos aguarda. Otra cosa es que cómo afrontarlo. La resginación es sólo una de las maneras posibles, pero hay muchas más.
    Buen relato, Antonio.
    Abrazo.

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  15. Resulta extraño leer un micro de temática otoñal en plena primavera.
    Saludos, Antonio

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  16. Querido Antonio, percibo el peso del dolor profundo que sienten las hojas que mendigan por huir de su destino. Cala profundo a medida que se va leyendo tu relato.
    ¡Qué duro es el paso del tiempo! ¡Y qué feliz se vive en la ignorancia de una hoja verde que no sabe lo rápido que pasa todo!
    Señor Bolant, ¿usted ha escrito mal alguna vez? Yo creo que incluso antes de nacer usted ya debía escribir relatos, porque esto no es normal...
    Un placer leerte aquí, y como dice Pablo, en cierto callejón.
    Un beso grande.
    Malu.

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  17. Amigo Antonio. Son muchos los escritores que han escrito sobre este tema eterno del devenir del tiempo, de envejecer, de la juventud y de la muerte. Entre los que destacaría sin duda a mi mordaz Oscar Wilde y su retrato de Dorian Grey. Pero desde luego tú, lo has hecho con mucho arte en este micro.
    Un saludo

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  18. Leyéndote a ti, y anteriormente a Pablo, me queda clara una cosa. Este mes tampoco saldré finalista!!! T_T
    Hermoso y muy bien escrito relato, de esos que dejan pasmado.
    Un gran abrazo.

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  19. Solo encuentro una palabra para tu micro: ¡Genial!
    Y pienso, con una sonrisa en los labios, lo mismo que Jean.
    Un abrazo.

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  20. Enhorabuena por este bellísimo y edificante relato.
    Gracias por compartirlo.
    Saludos.

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  21. Quiero pedir disculpas por no responderos a vuestros comentarios, aunque creo que sabéis cuánto os lo agradezco.
    Ando sobreponiéndome a una pérdida, de esas que se llevan una parte de ti porque forman parte de lo que uno es.
    Pero no dejo de leeros, sería incapaz de hacerlo, y espero poder comentar pronto las increíbles sensaciones que me aportáis.
    Eso sí, quiero felicitarte Patricia, por rescatar tanta belleza de debajo de las embarradas huellas de los invisibles. Era inconcebible que tu relato no colgara del mes de marzo.
    Y, Pablo, no te puedes ni imaginar lo que me has hecho sentir al releer tu maravilloso relato en ese callejón de las once esquinas que tan amablemente has citado. Si no lo habéis hecho ya, os recomiendo que leais las maravillas que algunos de vosotros habéis dejado en él. Pero permíteme Pablo que destaque el tuyo. Se nota que lo has escrito dejándote el alma. Un maravilloso homenaje a tu padre que, con tu permiso, lo tomo prestado un momento para decirle al mío cuánto le echaré de menos.

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    1. Antonio, tan solo puedo agradecerte lo que comentas sobre mi relato, que también es tuyo. Y que aquí me tienes para lo que quieras. Te quiero, amigo, y te acompaño en el dolor que sientes. Ojalá que pronto vayas sanando tus heridas y, aunque sé que siempre las llevarás en el corazón, espero que vayan cicatrizando y no estén tan a flor de piel como ahora.

      Un fuerte abrazo.
      Pablo.

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    2. Un abrazo muy fuerte, compañero.

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    3. Querido Antonio, te mando un beso enorme.

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    4. Antonio, te mando un abrazo enorme y, si pudiera servirte de alguna ayuda, ya sabes donde me tienes.

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    5. Antonio, te mando todo mi cariño y un abrazo enorme.

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    6. Antonio, junto con mis condolencias, recibe un abrazo grande.

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    7. Preciosísimo relato, Antonio.
      Te envío un cálido y fuerte abrazo en estos delicados momentos que atraviesas.

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    8. M. Belén Mateos6/4/17 17:39

      Un Abrazo muy grande y sentido Antonio

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    9. Te envío un abrazo con toda el alma, Antonio. El dolor irá menguando poco a poco y perdurará el recuerdo de los mejores momentos compartidos.

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    10. Antonio, te abrazo con todo el corazón. Sé por lo que estás pasando. Besos llenos de cariño.

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  22. No tengo la suerte de conocerte en persona, Antonio. Pero estoy convencida de que alguien que escribe como tú lo haces tiene que tener por fuerza una gran corazón.
    No te puedo dar ánimo porque sé por experiencia que en la situación que estás esa palabra suena a hueco, pero sí espero que pases por ella con fuerza y con serenidad.
    Un fuerte abrazo.

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  23. Un fuerte abrazo, aunque no nos conocemos. Hace dos meses falleció mi madre y puedo entender tu dolor, que aún está en carne viva. Mira, Antonio, estuve leyendo Joana,de Joan Margarit, un maravilloso homenaje a su hija fallecida y hay unas palabras que suscribo:"quiero tu dolor contra el olvido". Me encantó tu relato todo poseía. Un abrazo.

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    1. En primer lugar agradecerte tus palabras después de tu reciente y punzante pérdida que me dejan tan cerca de tu dolor.
      ¿Sabes?, Me subí a esa maravillosa frase que suscribes y quisiste compartir conmigo. He sentido en ella tu fuerza, y me está ayudando a sobrellevar mi pérdida como estoy seguro de que te ayuda a ti.
      Gracias Miguel. Un fuerte abrazo.

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  24. Antonio, mucho animo para superar la dura prueba por la que está pasando.
    Bueno y melancólico el relato que hoy nos presentas.
    Un abrazo, compañero

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  25. Ya siento hondamente el mal trance por el que estás pasando, amigo Antonio, y solo puedo darte mis más sinceras condolencias y muchos ánimos. Un abrazo fuerte, que en esos dolorosos momentos siempre son bienvenidos.

    Respecto a tu cincuenta, felicitarte por esa espléndida historia, con tan sugerente título y de tanta profundidad, que nos cuentas, porque nos retratas magníficamente, personificado en una flor algo ajada ya, los sentimientos contradictorios que nos genera el inevitable paso del tiempo.
    Enhorabuena y nos seguimos leyendo, en mi caso con total devoción por tus letras.
    Otro abrazo más y para adelante.

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  26. Antonio, se me juntan dos sensaciones a la hora de hacer este comentario, por un lado, el dolor –porque, como dijo Lope en su soneto sobre el amor, pero sirve también para el dolor, quien lo probó lo sabe- por esa pérdida tan cercana que me hace recordar cuando yo perdí a mi padre, así como otras pérdidas dolorosas de familiares y amigos, las cuales, suponen que, como dijo el poeta Ángel González, se nos adelgaza el futuro. Yo hace poco perdí a un tío que era para mí mucho más que eso, pues me llevaba poco más de cuatro años, y fue, a la vez, hermano y amigo.
    Hace unos días, en televisión, le oír decir al filósofo Javier Gomá Lanzón, quien, recientemente ha perdido a su padre, que nadie te prepara para eso, frase que le había copiado a su mujer, que la dijo al dar a luz a su primer hijo. Al respecto, Lanzón ha escrito un libro titulado La imagen de tu vida.
    En cuanto a tu microcuento, está lleno de sabiduría y de lirismo, has expresado de forma genial lo que es el paso del tiempo, y qué mejor metáfora que las que nos proporciona la naturaleza, sobre todo, la de la caída de las hojas de los árboles en otoño.
    En el estío de nuestra vida ignoramos el paciente abismo, nos llegamos a creer inmortales, pero, como escribió Góngora: “Agonal carro por la arena muda / no coronó con más silencio meta”. Así van pasando los años y la verdad desagradable asoma, por citar a Gil de Biedma. Envejecemos, como esas hojas, y quizá eso nos hace más humildes, más cobardes y, como ellas, mendigamos para huir del destino. Pero ser hombre, o mujer, no es nada fácil.
    Un abrazo fuerte, Antonio, y diré eso tan manido de te acompaño en el sentimiento, lo diré, y lo he dicho, porque pude comprobar en mi propia piel que funciona, que en el dolor necesitamos a los demás, y contra más sean esos demás mejor.

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  27. M. Belén Mateos6/4/17 17:51

    Hermosa manera de describir el paso del tiempo, la cruel realidad de pasar de un intenso verde al mustio amarillento del final de la vida.
    Una prosa poética que es una delicia leerla y sentirla. La infidelidad de la juventud hecha en 50 palabras.
    Felicidades Antonio. Un beso grande.

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  28. Antonio, sé por lo que estás pasando. Yo perdí a mi padre con 18 años y fue un golpe muy duro, porque me estaba aproximando a él, desde la admiración que le tenía (y le tengo). Mucho ánimo y ten presente todo lo bueno que habéis compartido porque te sentirás fortalecido, cada vez que lo recuerdes. Besos.

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  29. El paso del tiempo no perdona, Antonio.
    Has escrito un micro precioso.
    Sentimos tu pérdida, espero que te vayas reponiendo o por lo menos que el dolor se vaya haciendo cada vez menos intenso.
    Muchos besos.

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  30. Qué micro tan original para representar el paso del tiempo. Antonio, describes a la perfección el paso de la juventud a la vejez. Qué gráfica y visual la escena de las hojas posándose sobre el cristal del invernadero. El final es apoteósico: "...ya solo mendigan huir de su destino". Felicidades, un micro tan real como romántico.

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  31. Pablo, Patricia, Malu, Ángel, Javier, Manuel, Juana, M.Belén, Carmen, Pilar, Asún, Miguel, María Jesús, José Antonio, Enrique Angulo, María José, Olga, Enrique Caño.
    Gracias por vuestras palabras de ánimo. Contar con vuestro apoyo ha sido de una ayuda incalculable. Ni os imagináis cuánto os lo agradezco.
    Un fortísimo abrazo.

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  32. Siento mucho la muerte de tu padre, amigo Antonio. Y lamento también haberme enterado tan tarde (últimamente estoy disponiendo de menos tiempo que nunca). Espero que ese dolor que sientes empiece pronto a ser menos hiriente.
    Respecto a tu relato poco o nada puedo decir que no te hayan comentado ya los compañeros. Me parece de una belleza sublime, por lo que dudo que haya una alegoría similar, sea del autor que sea, que esté a su altura. Aparte de la maestría con que has sintetizado y dado forma a la idea, me admiro de la magnífica elección del vocabulario, sobre todo de los verbos y adjetivos, con el que logras una fuerza y una estética extraordinarias. Si tuviera que elegir uno solo de los conceptos que utilizas me quedaría con ese paciente abismo, inmenso en su quietud y durabilidad, frente a la fugacidad de la vida.
    Inmenso también, en definitiva, tu relato, Antonio. Mi más sincera enhorabuena por él.
    Un fuerte y más especial que nunca abrazo.

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  33. Hola Antonio, me entero lo de tu padre. No hay palabras de consuelo en estos momentos, solo el saber que otros han pasado lo mismo, te comprenden perfectamente y saben que nada de lo que digan podrá igualar un gesto o un abrazo fuerte y apretado.

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  34. No hay palabras de consuelo, pero te envío un abrazo.

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  35. Gracias por vuestro apoyo Enrique, Jean, Maite. Siento la fuerza de vuestro abrazo.

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  36. Estimado Antonio
    Te mando un fuerte abrazo. Ánimo para sobrellevar uno de los peores momentos que nos depara la vida.

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    1. Gracias por tu abrazo, George. Es una buena ayuda.

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  37. Quería agradecer los maravillosos comentarios que me habéis dedicado y disculparme por no haberlos contestado como merecen. Últimamente, no he tenido demasiadas ganas de escribir, y he preferido dar preferencia a comentar los vuestros.
    Gracia de nuevo y un abrazo.

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