Danzas de Nepal, Kathmandú, en el barrio budista de Boudhanath

Entré en una fiesta con música y danzas nepalíes.

Solo bailaban mujeres, ataviadas con vestuario, máscaras y maquillajes impactantes. Sus cuerpos se movían lenta y sinuosamente, con un sorprendente repertorio de movimientos ondulatorios que fluían desde los brazos hasta los dedos, expresando especiales estados de ánimo y emociones.

Quedé impresionado.
Escrito por Luis Toyos

Así es la vida y viceversa

Rebuscar en los pozos ciegos se le convirtió en algo cotidiano. Aquella viscosa mezcla de restos de comida, heces, orina y quién sabe qué hediondas asquerosidades más... le repugnaba. Hundió su brazo y sintió cómo los dientes de una rata se clavaban en él.

Ayer comió él. Hoy sería comido.
Escrito por Salvador Pérez Salas

Tareas cumplidas

Al plantar el árbol cumplí otro de los objetivos. Días antes nació nuestro hijo. Sólo me quedaba una cosa pendiente. Desde que la completé, reconozco haberme distanciado de la familia, pero todavía les protejo, casi tanto como antes de que terminase la última línea de mi novela y cayese desplomado.
Escrito por Ángel Saiz Mora

¿Quién soy él?

Yo no me gustaba. Ahorré veinte años para costearme unas cuantas intervenciones de cirugía estética. En cuanto acumulé el dinero necesario me operaron a barullo. Puro transformismo.

Hoy todavía cuesta lo suyo identificar al guaperas socarrón que me mira desde el espejo. Sí, él soy yo, lo testifica mi DNI.
Escrito por Carmelo Carrascal

Mediterráneo

Otoño. La gaviota recorre la playa entre desperdicios y bolsas de plástico. Picotea un brillante aro de plata y echándose a volar lo tira al agua.

Aquel verano supuso el final de todas sus ilusiones, viejos recuerdos y sueños imposibles. Olvidados ahora como el anillo en el fondo del mar.
Escrito por Pepe Sanchis

En plena maraña

Allí estaba, donde solía, meditando solitaria en aquel oscuro rincón. Se sentía observada, la mayoría de las ocasiones con asco por quien la descubría. Acosada otras y obligada a emprender la huida casi siempre, retornaba a casa para, con resignación, bisbisear entre quelíceros:

—Para mi desgracia, ni las moscas pasan.
Escrito por José Antonio Barrionuevo - Twitter

¿Qué sería yo sin ti?

Desde pequeño fui un mar de dudas. Hasta que la conocí. Nos prometimos amor eterno y compartir nuestras vidas. Con ella siempre me sentí firme y resuelto. Al empezar a chochear, decidimos poner fecha a nuestra muerte. Llegado el día, le pedí ser el primero con la pistola. Para asegurarme...
Escrito por Josep Maria Arnau

Instante

Un cielo marino de vídeo sin sintonizar con archipiélago de nubes. Un géiser vegetal con pájaro cimero, desde lejos negro, en equilibrio.

Pero una isla cruza el sol con resultado de leve crepúsculo, el pájaro bate alas bajo el océano invertido y el ciprés pierde su giraldillo.
Escrito por Paco Bernal