Tres mujeres

Tres mujeres, del mismo año, del mismo lugar, arcaica educación de la llamada clase obrera.

Sus caminos se bifurcan. Yeyé, hippie y tradicional, sus errores con los hombres convergen en un mismo destino, una amarga soledad. Ellas, desnudas frente a un espejo, se preguntan el porqué de su mala fortuna.
Escrito por Juanes

Pervives en este baúl, depósito de nuestra vida. El uniforme del colegio, manchado de chocolate. Tu traje de Comunión de encaje sepia, regalo de la madrina. La colección de vestidos imitando a modistos del momento. Los zapatos acharolados que te deslizaron al vacío. Tu rostro quebrado de muñeca de porcelana.
Escrito por María Jesús Briones Arreba

El número 2 (Relato híbrido II)

Calma. Eso era lo que mi cerebro quería transmitir. Pero no, era una ficción. Mi cuerpo reprimía mis verdaderos deseos de pasar a la acción. La cuerda alrededor del cuello impedía cualquier movimiento entre los barrotes, por suerte sonó el disparo. ¡Qué alivio! El jockey tiró de las riendas. Corrí.
Escrito por Rafael Urtiaga
Relato I | Relato II

Abrázame, por favor

Cómo reconforta un fuerte abrazo. Cuando estás asomada al abismo del día a día, con el viento del estrés azotándote en la cara y el constante zumbido del reloj recordándote que no llegas. Cuánto te ayudan dos fuertes brazos que te sujetan por la cintura al borde de la azotea.
Escrito por Aurora R. M.

La nueva Troya

Un caballo de metal se ha infiltrado en cada casa. Destila un óxido hipnótico que adormece la antorcha de la razón. Los guerreros de su vientre suministran edulcoradas píldoras de estulticia, dosis concentradas de humo.

Cuando ya han secuestrado el pensamiento, las páginas de los libros cerrados sangran su tinta.
Escrito por Carmen Cano - Twitter

Últimos movimientos (Relato híbrido I)

Abrió la libreta y revisó uno por uno los puntos previstos. Solo entonces, colocó la última pieza. Puso en marcha el reloj de cuenta atrás. Su víctima se recreaba junto a su caballo, pero aquella mujer apareció para dejarle sin ninguna posibilidad de movimiento. Se quedó sin tiempo, se rindió.
Escrito por Ignacio Domingo
Relato I | Relato II

¿Me perdonas?

Confieso que mis mejores cuentos han sido obra de "Nriam". Él me las susurraba al oído. Íbamos bien, pero comenzó a dirigir mi vida. Intenté abandonarlo, pero amenazó a mi familia.

"Nombra públicamente a alguien mejor que tú como reemplazo, y te dejaré libre".

Antonio Bolant, espero entiendas mi situación.
Escrito por Jean Durand - Web

Mi primera vez

Realmente estaba aterrorizada. Lloré, supliqué en vano, pero él me estrechó todavía más, como si nada. Cierto velo (una íntima penumbra) sucumbió en mi mente cuando el macho verbalizó mi nombre, esa denominación que ya no me definía. ¡Vaya primera vez como vampira! La sangre compensó, al menos, el estigma.
Escrito por Víctor Maldonado - Twitter