La cigarra en la hormiga (de fábula III)

Aborrecía la línea recta tanto como palpar con sus antenas el culo de la compañera siguiente. Le encantaba cantar, y al ser acallada por enésima vez, de su tedio brotaron alas que empezaron a vibrar como acordes de guitarra. Rompió la fila hacia un azul incierto, pero de tres dimensiones.
Escrito por Antonio Bolant
Dedicado a Álex Garaizar - Parte I | Parte II | Parte III

9 comentarios :

  1. Los sueños que se consiguen materializar tienen su propio ciclo de vida, por tanto mueren. Y deben morir porque con el tiempo dejan de ser camino para transformarse en un surco mil veces pisado que ya no conduce a ninguna parte: la inercia es mala fuente de energía.
    Álex, tú eres cigarra, siempre lo has sido, por eso tuvimos la suerte de que crearas este rincón de palabras y por eso necesitas dejar esta fila de 54.000 relatos, con su profundo surco.
    Me alegro por ti, creo que todos nos alegramos, y te deseo que en el espacio de 3 dimensiones encuentres lo que buscas y que busques lo que deseas. Puedes estar muy orgulloso del inmenso hormiguero que has construido, del que te llevas un trocito de respeto, admiración e incluso del corazón de mucha gente, desde luego, del mío.
    Hasta pronto, querido amigo.

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  2. Salvador Pérez Salas6/2/19 9:59

    Si bello y aleccionador es este último relato tuyo... más lo es tu hermosa y metafórica despedida.
    Rebuscaré tus relatos de nuevo. Te lo aseguro.
    In fuerte y agradecido abrazo, Antonio.

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  3. Como no podía ser de otra forma, te despides con un bellísimo relato en el que. a base de perfectas metáforas, homenajeas al motor de esta comunidad. Una comunidad que ha trascendido el mundo de las letras, donde habita gente que, de otra forma, nunca hubiera conocido, como tú, Antonio.
    Enhorabuena por tus palabras y por ser digno sucesor de un hombre bueno.
    Abrazo y hasta muy pronto.
    Pablo

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  4. Si bueno es el relato, qué decir de la despedida, emocionante, se queda corto. Y que suscribimos todos los que hemos participado en esta aventura literaria. Gracias, Antonio, y un abrazo!

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  5. Tu propia interpretación de la fábula es tan buena o mejor que el micro. La cigarra busca su propio camino, después de haber creado esta gran comunidad de afanosos cincuentistas. Volará lejos. De eso estamos seguros. Mientras tanto, nos congratulamos de habernos dado la oportunidad de compartir tantísimos micros, con sus comentarios, quedadas, libros y amistades.
    Una despedida genial, Antonio. Gracias a ti también por tus excelentes micros y tu humanidad. Un abrazo enorme y hasta siempre, amigo y paisano.

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  6. La creatividad y el talento verdaderos no conocen límites, por lo que no deben encasillarse. El futuro siempre es incierto, pero cuando se tienen los mimbres adecuados se convierte en una promesa de futuro. Como bien has dicho, hemos tenido la suerte de formar parte de este gran e ilusionante proyecto. Álex seguirá triunfando allá donde vaya y haga lo que haga, mientras, dejará huellas fructíferas de su paso.
    Gracias a Álex y gracias a ti por tus palabras y por tu amistad. Hay cosas que no se pagan con nada.
    Un abrazo fuerte

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  7. Añadir únicamente mi agradecimiento por haberme descubierto esta web, donde he disfrutado de gente increible. Las alabanzas a tus relatos las hacen mucho mejor otros.

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  8. Brillante forma de describir este punto de inflexión en la vida de Álex. Creo que todos somos conscientes de lo que habrá condicionado la página su día a día durante todos estos años. Él siempre ha sabido marcar los tiempos en lo referente a ella, y no me cabe duda de que está vez también ha hecho lo mejor. El que nos haya dado este año de prórroga pienso que lo honra aún más.
    En cuanto a ti, filósofo y poeta metido a narrador de maravillosas y perfectas historias, por definirte brevemente, decirte que ha sido un honor y un placer conocerte y compartir experiencias tanto en la página como en las oportunidades que hemos tenido de vernos, pero también que he aprendido mucho de tus letras y de la gran persona que eres. Que siempre te estaré agradecido, entre otras muchas cosas, por tu lectura de "Paula" en aquel sitio tan especial para todos nosotros; que me alegro enormemente, en fin, de poder contar con tu amistad y de tenerte tan cerca para que podamos vernos con frecuencia.
    Un fuerte abrazo, Antonio, y espero que hasta pronto.

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  9. Enrique Angulo11/2/19 11:50

    Para mí, lo importante de muchas historias es que son poliédricas, que son un camino del que salen muchas bifurcaciones y uno puede tomar cualquiera de ellas para ver hasta dónde llega. Eso pasa con la famosa fábula de la hormiga y la cigarra, la cual pretende transmitir la enseñanza de que es necesario ser previsor y aprovechar el tiempo, pues si no luego pagaremos la consecuencias.
    Pero claro, la vida no es así, no es blanco o negro, por el contrario, los matices son múltiples y todo puede verse desde distintos puntos de vista. Esa fábula podría verse desde el punto de vista de que la cigarra es libre, de que disfruta haciendo algo tan hermoso como es cantar, mientras que las hormigas llevan una vida que, a nivel humano, consideraríamos de esclavitud, aunque luego el hormiguero esté lleno de grano y la cigarra tenga que buscarse el sustento cuando el clima no le es favorable.
    En este tu último microcuento le has dado una gran vuelta de tuerca a la fábula, me ha recordado Las metamorfosis de Ovidio, y has tomado partido por la libertad que representa la vida de la vilipendiada cigarra, pues la hormiga se da cuenta de la vaciedad de su vida, por lo absurdo de la misma, por esa falta de libertad que supone el pertenecer a una sociedad donde el individualismo no existe y uno –en este caso una- sólo es un engranaje más de una maquinaria monstruosa que quizá no sepa ni para qué sirve.
    Y esos deseos de libertad que tiene son tan poderosos que hasta le salen alas para así poder emprender el vuelo por ese cielo azul, incierto, claro, como todo en la vida, pero hermoso, de tres dimensiones y sólo para ella.
    Aparte de todo esto, creo que también homenajeas al creador de esta página que durante años ha trabajado en ella como una hormiga, aparte de deleitarnos con sus hermosos cantos de cigarra –88 microcuentos nada menos-, por eso todos le deseamos un vuelo venturoso por esos cielos del futuro, que se cumplan muchos de sus sueños y que, como Antonio Machado pedía para las gentes del alto llano numantino, que la vida le llene de alegría, de luz y de riqueza.
    En cuanto a ti, estimado Antonio, me despido con un fuerte abrazo y diciéndote que he disfrutado mucho leyendo tus microcuentos y comentando algunos de ellos, con lo cual creo que he aprendido mucho, como he aprendido mucho leyendo y comentando los de otros compañeros. Espero y deseo que haya más ocasiones de estar juntos y de compartir experiencias y, por otra parte, en Burgos estoy por si alguna vez pasáis por estas adustas tierras.

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