Las aparecidas

El lector esperaba en la acera la señal del semáforo. Sintió un leve roce, como un ruego que le tiraba de la manga. En su voz, versos luminosos.

Esto ocurre muy a menudo en su calle. Cada cuerpo transparente viene del más allá, del monte Parnaso: son las poetas olvidadas.
Escrito por Carmen Cano

27 comentarios :

  1. Hola Carmen, en tu línea de hermosos relatos nos ofreces una reivindicación tan justa como necesaria de esas poetas olvidadas por su condición de mujer. Ojalá ya en el presente y en el futuro no vuelva a suceder y todas tengan el reconocimiento que se merecen. Te incluyo, por supuesto. Un excelente final para esta página que nos ha permitido hacer tan buenas amistades. Un abrazo y hasta pronto!

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    1. Sabemos que no son solamente las poetas las posibles aparecidas sobre las que la Humanidad debería investigar y poner en el lugar que, en justicia, les corresponde. Pero las he elegido a ellas de entre todas de manera simbólica, porque son las voces olvidadas, muchas ya irrecuperables. Yo no soy más que una humilde apasionada, aunque te agradezco el elogio, Pepe. Ojalá nos podamos ver pronto. Un gran abrazo.

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  2. Gran poetisa y gran persona Carmen. Suscribo todo lo dicho por Pepe Sanchis, y eso que en el primer párrafo creía que referencis a esos maravillosos versos de paso de cebra de nuestro amigo Isidro, pero no.
    Un abrazo enorme Seguimos en contacto contacto.

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    1. Tenemos el honor de contar con los versos de nuestros estimados cincuentistas Isidro y Rafa Olivares en los pasos de cebra de Madrid.
      Gracias por tus palabras, Raquel. No es necesario que insista en el olvido de estas poetas y de otras tantas mujeres brillantes.
      Se nos acaba la travesía, pero nos quedan los lugares donde leernos y, en nuestro caso, el deseo de un encuentro para el que ya buscaremos la ocasión, porque las amistades ya están forjadas. Un beso enorme.

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    2. Es verdad, nuestro Rafa también. 😀
      Tienes razón en todo,habrán más puertos

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  3. La calidad y el buen hacer trascienden desconsideraciones y menosprecios injustos; al fin, de una forma o de otra, lo bueno prevalece y emerge del olvido en el que quisieron sepultarlo.
    Muchas literatas merecieron más atención, apoyo y aliento. Vivir bajo esa luz de gas injustificada hace que su mérito sea mayor aún, por lo que deben ser reivindicadas; que mejor que sea una muy buena autora, poeta también y narradora, quien lo haga.
    Asistimos tristes al final de Cincuenta Palabras, agradecidos por todo lo que nos ha dado y contentos de seguir en contacto con grandes letras y grandes personas como tú.
    Un abrazo grande también, Carmen

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    1. Reivindicar a estas mujeres olvidadas es hacer justicia con la Historia. A algunas no las conoceremos jamás, a otras hay que apoyarlas, leerlas y dejar que se oigan sus versos.
      Es cierto que nos invade la tristeza al abandonar la página, pero nos llevamos gratos recuerdos, miles de micros, amistades perdurables y la satisfacción de haber conocido a grandes escritores y excelentes personas como tú, Ángel. No es que te devuelva el elogio. Estoy segura de que es el sentir de todos los cincuentistas. Al menos, yo me siento orgullosa de considerarte mi amigo.
      Mil gracias siempre y un enorme abrazo.

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  4. Enrique Angulo3/2/19 16:16

    Esas apariciones tan necesarias lo serán cada vez más, o lo deberían ser cada vez más, porque a la humanidad, a veces, como en el juego del parchís, la mandan a casa de forma violenta las fuerzas reaccionarias y los monstruos que se alimentan de poder y riqueza.
    La marginación de la mujer, a lo largo de la Historia, ha sido una constante y lo es todavía hoy incluso en los países más avanzados, no digamos en otros cuyo machismo amparado por la religión y otros aspectos culturales es bochornoso y lo que es mucho peor, a veces, criminal.
    Hace poco he leído el breve pero sustancioso libro de Mary Beard titulado Mujeres y poder, en el que venía una ilustración que no había visto, en la cual aparece retocada la famosa escultura de Cellini que está en Florencia, y en ella, Trump, convertido en Perseo, sujeta en su mano la cabeza cortada de Hillary-Medusa.
    Para escribir todo un tratado al respecto. Que las elecciones las ganase el macho alfa mentiroso y faltón resulta descorazonador. Beard, también comenta en su libro las descalificaciones que suele sufrir por el mero hecho de ser mujer, en fin, nada nuevo, pero sí muy indignante.
    Igualmente, en el terreno de las artes, las letras y las ciencias la mujer ha sido relegada y marginada, y quienes de ellas han conseguido llegar a lo más alto, con grandes esfuerzos, raramente han visto reconocidos la totalidad de sus méritos.
    Esa es seguramente la primera de las marginaciones, luego vienen muchas otras como la pobreza, la raza, la homosexualidad, la fealdad, etcétera. Y eso es algo que no suele tenerse tampoco en cuenta, se aplauden sólo los resultados –y no con justicia-, pero, por poner un ejemplo pedestre: no es igual ganar la misma carrera con un Mercedes que con un Seiscientos. No es lo mismo escalar el Everest sin sherpa y sin oxígeno que con sherpa y con oxígeno.
    Hubo y hay muchas vidas malogradas, principalmente de mujeres, a las que no se les dio ni se les da la posibilidad de desarrollar sus potencialidades, lo cual es bastante triste.
    En cuanto al Parnaso, espero que haya una revisión a fondo y que se empiece a hacer justicia a las poetas olvidadas o no lo suficientemente reconocidas, pero, de entrada, ese reconocimiento empieza con los lectores, que quizá debemos ser más inquietos y sutiles y salirnos de los caminos trillados. Procuraré aplicármelo en lo que me atañe. De hecho, ahora tengo dos libros de poesía sobre la mesilla: el de nuestra compañera María José Viz Blanco y otro de Pureza Canelo
    Para acabar, mi reconocimiento a la gran poeta, escritora y persona que eres.
    Un abrazo que, a pesar de ser níveo, por ser del Burgos invernal, es cálido.

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    1. Muchos son los tipos de marginaciones que sufren los seres humanos. La de las mujeres afecta, al menos, a la mitad de la población mundial. Como bien señalas, se cometen verdaderas atrocidades en muchos países y la igualdad de géneros no está conseguida todavía en ninguno. Pues, si miramos el pasado, la situación es aún más alarmante. Cuánto talento malogrado u olvidado, a pesar de los ímprobos esfuerzos individuales, en sociedades y culturas represoras.
      La imagen trucada de la escultura de Cellini define muy bien el medio en el que nos movemos.
      Enrique, tú eres ese lector parado ante el paso de peatones, con el oído atento a las voces que desean hacerse oír. Tus poetas femeninas te lo agradecen, como lo hará sin duda nuestra querida cincuentista María José Viz.
      Mil gracias por tus palabras. Yo me siento feliz de haber conocido al gran escritor, también poeta, y sabio comentarista. En cuanto a cualidades humanas, no tengo palabras. Mil gracias, amigo. Un enorme abrazo, más cálido por ser mediterráneo, aunque estemos en febrero.

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  5. Carmelo Carrascal3/2/19 17:52

    Carmen, con qué belleza recoges una reivindicación necesaria, de justicia y de sentido común (sofocada y sofocado durante milenios...).

    El comentario de Enrique, magistral, creo que es insuperable, espero que a ti tb. te haya gustado mucho, y poco queda por añadir en esa dirección feminista, que acaso habría que acabar calificándola de, simplemente, hu-ma-na.

    Es por eso que me voy a permitir irme brevemente por las ramas, eso sí, al hilo de una de las pistas de tu micro: los recuerdos.
    Nos van a quedar muchos y muy buenos de nuestro paso por esta página cincuentista.

    Cierta clase de recuerdos remiten a lo que acaso no se acaba de creer que se vivió, sino que se abre la sospecha de que pudo ser solo un sueño.
    Otros son como apariciones de seres ya no transparentes (como el de tu micro), sino invisibles. Fantasmáticos en el buen sentido de la expresión. Huidizos.
    Mirar, siempre que sea oportuno o apetezca, al pasado es bueno, potencia el presente y permite revivir, volver a gustar - regustar - lo que tan felices nos hizo en su momento.
    En este sentido la (moderada) nostalgia sería reivindicable, no es más que el empeño instintivo de recuperar recuerdos abandonados, mal archivados, medio esfumados o ya tan fatigados que devienen desvaídos.

    Mucha suerte, Carmen, en tu peripecia literaria y vital!

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  6. Efectivamente, Carmelo, coincido contigo en la calidad incuestionable del comentario de Enrique, así como en el hecho de que las reivindicaciones feministas no son, ni más ni menos, que aspiraciones humanas de sentido común.
    Los recuerdos que nos dejará esta página podrán parecernos soñados algún día, pero estoy convencida de que marcarán un antes y un después en nuestras vidas, tanto en lo literario -aquí di mis primeros pasos en público- cono en lo personal -también aquí hemos trabado grandes amistades, virtuales o no.
    Siempre nos quedará Cincuenta, parafraseando la famosa película. Respecto a ti, tus micros y comentarios han sido siempre de alta calidad literaria y de gran entrega hacia todos los compañeros. Espero poder leerte en otros ámbitos. Recibe un fuerte abrazo.

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  7. Salvador Pérez Salas4/2/19 15:09

    Carmen, veo en tu semáforo ese libro de poesías escritas por mujeres olvidadas, ocultas, emparedadas incluso.
    Me rindo ante la fuerza de este relato. Te deguiré leyendo.

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    1. Muchas gracias, Salvador. Ojalá encontrábamos impresos todos esos versos olvidados.
      Nos seguimos leyendo en otras naves. Un gran abrazo, Salvador.

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  8. ¡Qué preciosidad, Carmen! Me encanta la sutileza con la que describes la escena para rematar con ese homenaje a esas poetas que, gracias a gente como tú, nunca caerán en el olvido.
    Un placer leerte. Y pienso seguir haciéndolo.
    Besos.
    Pablo

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    1. Haremos lo posible, entre todos los lectores, por recuperar la memoria de tantos versos desaparecidos.
      Muchas gracias por tu comentario, Pablo. Yo también sé que te leeré allá donde escribas. Es lo que ha conseguido Cincuenta Palabras, lazos que nos unen.
      Besos de vuelta.

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  9. Sólo los estúpidos olvidan la belleza, o peor aún, la menosprecian pensando que tiene sexo, o tiempo.
    Me alegro de que aún te quedara este relato para poder disfrutarlo y dejar patente, una vez más, la enorme calidad de tu escritura y la gran sensibilidad que hay tras ella.
    Envidio a tus alumnos, me habría encantado ser uno de ellos, aunque en cierta forma lo he sido y espero continuar siéndolo allá donde te pueda leer.
    Lo dicho, paisana, echaré de menos tus historias.
    Un fuerte abrazo y hasta pronto.

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  10. Debemos rescatar toda esa belleza oculta para poder disfrutarla y llenar nuestras almas.
    Es curioso, yo que tanto he aprendido de ti, que hubieses deseado ser alumno en mis clases. Estudiantes como tú lo has sido, sin duda, son un regalo para el profesorado. Había de ser aquí, en esta página, donde nos conociéramos. Y que podamos seguir leyéndonos y los encuentros nos sean propicios.
    Yo no quiero echarte de menos, estimado Antonio. Hasta que nos veamos, te envío un gran abrazo con toda mi admiración.

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  11. Josep Maria Arnau5/2/19 14:11

    Bello relato. Leves roces, ruegos, cuerpos transparentes… mensajes que aparecen y dan paso a la luminosidad de unos versos. Delicado y emotivo homenaje a las poetas olvidadas. Enhorabuena, Carmen.
    Un abrazo.

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  12. Muchas gracias por tus palabras, Josep Maria. Has sabido destacar la levedad de estas poetas aparecidas a las que les debemos nuestro reconocimiento.
    Forta abraçada.

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  13. Bonito recuerdo para quienes cayeron en un inmerecido olvido.
    Al empezar a leer el micro pensaba que con esos cuerpos transparentes o versos luminosos te referías a las musas que llevan la inspiración a cuestas y te la traspasan con leves roces.
    Coincido con los comentarios anteriores respecto a tu sensibilidad poética que transpiran tus relatos.
    Nos seguimos leyendo!!
    Un petó

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  14. No estaría mal que las musas abordasen a los transeúntes en plena calle. Tampoco que lo hiciesen los versos desaparecidos de tantas poetas.
    Gracias por tus palabras, Carme. Nos seguimos leyendo y encontrando.
    Besets.

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  15. Hola, Carmen. Precioso micro reclamando el rescate del olvido de tantas mujeres poetas. Tú, desde luego, ya estás aportando tu granito de arena pidiendo reconocimiento al papel de las mujeres. Recuerdo tu relato "Un veintisiete incompleto" reivindicando el lugar que no tuvieron las "sin sombrero", así como otros en los que la mujer es la protagonista.
    Es difícil escoger un relato de entre los tuyos, pero, si tuviera que hacerlo, elegiría "El secreto del viento", es extraordinario, me emocionó mucho.
    Bueno, Carmen, muchísimas gracias por todas tus palabras. Lo mismo tejiendo micros, que regalando saber y cariño en los comentarios. También te doy las gracias de parte de mi hermano Javier. Nos seguiremos leyendo al menos en ENTC. Un beso gordo.

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  16. Gracias, Juana, por traer a la memoria algunas de las aportaciones que he tenido ocasión de publicar en Cincuenta. He reivindicado en alguna ocasión el papel de las escritoras, el de las poetas en el presente micro. También he contado alguna historia de mujeres mmalvadas, como "El hombre menguante" o "Aunque sea mentira", porque a los hombres los queremos. A quienes no queremos es a los maltratadores, violadores o asesinos. Y en los dos géneros encontramos cualidades. Solo deseamos igualdad en todos los ámbitos.
    Me alegra saber que en algo he contribuido al entretenimiento de los hermanos Igarreta. Nos seguimos leyendo, claro que sí. Besos y abrazos para Javier y para ti.

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  17. Mi querida Carmen, recuerdo haberte conocido en twitter hace uno años y haber quedado impresionado con tus maravillosos textos (luego quede más impresionado al ver lo crespa que eras en las siguientes fotos de perfil)... Siempre serás una de mis favoritas. Un gran abrazo y un enorme beso.

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  18. Querido Jean, qué alegría supone para mí tu visita. Es cierto que nos conocemos de tiempos anteriores a cincuenta, de los 120 caracteres de Twitter. Mi admiración por ti viene de lejos, de tus originales tuits, de tus propuestas de cadáveres exquisitos y de esa imaginación desbordante que todos hemos podido comprobar en esta página.
    Mil gracias por tus palabras y un gran abrazo oceánico hasta Chile.

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  19. Hermosa estampa, tan delicada como cargada de fuerza, como homenaje a todas esas voces olvidadas, pero también como instrumento para abrir mentes y exhortar a aquellos espíritus que aún necesiten tomar conciencia de su valor.
    Enhorabuena, maestra narradora y poetisa. Gran colofón a tu excepcional paso por Cincuenta Palabras. Ha sido un auténtico placer conocerte, primero como escritora y luego como persona, como también lo será siempre el poder contar con tu amistad.
    Un fuerte abrazo, Carmen, y hasta pronto.

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  20. Ojalá se pudieran abrir mentes desde un micro, porque me temo que los lectores ya están más que preparados para hacer suya esta reivindicación.
    Gracias por tus felicitaciones y tus palabras, Enrique, pero de maestría mejor no hablar. Tus ya famosos micromochones nos han enseñado y deleitado mucho. Igualmente me siento feliz de haberte conocido y orgullosa de considerarme tu amiga. Un fuerte abrazo.

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