Arruinando el paisaje

―Y la humanidad colonizó la Luna y luego Marte y después el resto de planetas y lunas del sistema solar y el espacio se llenó de cohetes y naves espaciales que iban de un planeta a otro.

―Es el progreso, ¿qué es lo que no te gusta?

―Las vallas publicitarias.
Escrito por Luis Goróstegui - Twitter

Síntomas

Para Beatriz la brisa de la mañana siempre es igual. Su cuerpo camina estirado como si tuviera un hilo en la cabeza que tirara de ella hacia arriba. Se mantiene en un equilibrio ficticio que la sujeta al mundo cruel que le ha tocado vivir. Indicios de enfermedad nada rara.
Escrito por Carmen Martínez Marín - Web

La estatua

El escultor logró otro premio. Su virtuosismo con el cincel era indiscutible. El realismo que mostraban esos cuerpos marmóreos estremecía.

Pero tras su ambición ocultaba su secreto. ¡Qué habilidad para inocular melancolía a sus modelos! Si miraban atrás, quedaban petrificados y surgía otra obra de arte... con sabor a sal.
Escrito por Francisco Rubio Yepes - Web

El proceso del amor

No se habían visto nunca, solo en imágenes fotográficas, pero estaban seguros de que se querían. Todo fueron palabras, juramentos... por e-mail. Al encontrase, cambiaron letras por besos. Frases por caricias. Soledad por compañía. Eternidad por momentos. Promesas por gritos. Fidelidad por mentiras. Pero estaban seguros de que se querían.
Escrito por Mª Luisa Pérez Rodríguez

Una puerta para Malu

Tiene la piel color canela y los ojos grandes, es una niña y se llama Malu. La directora del orfanato le dice que abra una puerta, al hacerlo, ve a su nueva familia. Corre hacia ellos y los abraza mientras unas lágrimas dulces, no amargas como antaño, inundan sus ojos.
Escrito por Enrique Angulo - Twitter

Insomnio

De noche, con la luz del dormitorio apagada, escribo palabras en el aire que busquen a oscuras tu nombre y aquellas miradas enredadas, palabras que unan aquel amor que no estaba lejos pero que nunca alcancé. Palabras que no desvanezcan mientras recuerdo lo efímero que son los versos en verano.
Escrito por José Juan González

El puente

Ella era hermosa como el resplandor de la luna sobre la serenidad del mar. Esa noche, sin decir palabra alguna, tan solo con inquietas miradas, nos propusimos conocernos más. Debo admitir que recorrí con frenesí todos los caminos de su cuerpo, pero, lamentablemente, jamás encontré el puente hacia su corazón.
Escrito por Manuel Sedamano Ballesteros - Twitter

Con estilo

Probó diversas modalidades de saltos; del Ángel, caída libre, con tirabuzón, doble mortal hacia delante y hacia atrás... ninguno le satisfacía. El problema era siempre la llegada. Buscaba la perfección.

Ese día tenía que ser impecable. Solo tendría una oportunidad para llevar a cabo su objetivo.

Dejar un bonito cadáver.
Escrito por María Galerna

Respuestas

Comenzó ensalzándolo su simpático jefe. Después, su mejor y más viejo amigo. El tercer panegírico, tan emotivo que desató el llanto de los asistentes, fue pronunciado por su amada esposa. 

Paradójicamente, ellos fueron los primeros en salir corriendo del templo cuando se escucharon unos golpes en el interior del féretro.
Escrito por Rafa Sastre

La tentación de la carne

Dudó, pero era ella quien lo tentaba con su carne sonrosada. Lo pedía a gritos. No era la primera vez y no sería tan terrible. Separó sus pliegues delicados, pero se entusiasmó y empezó a morder, rasgar y chupar. Al final, como siempre que comía granadas, terminó hecho un asco.
Escrito por Valle

El alma también llora

Miedo a la vida, inseguridad a la libertad, el bienestar lejos del hogar, el dolor cada tarde, cada cena... hasta en cada suspiro. La felicidad se escapó, la esperanza se desvaneció.

Hoy prefieres la triste soledad al amargo acompañamiento que ofrece aquel hombre del ayer al que hoy no reconoces.
Escrito por A. R. Payán - Facebook

Triple misión desde Andrómeda

En su primera visita dominaban unos gigantescos animales.

La segunda vez encontraron aquellos incomprensibles seres humanos, ya divididos en poseedores y desposeídos.

En el tercer y último viaje, todas las pantallas del arrasado planeta presentaban una doble imagen congelada en el tiempo: el americano con tupé y el coreano gordo.
Escrito por Pepe Sanchis

A flor de piel

Reunió a todos en el desván y les regaló la mirada más tierna, profunda y llena de amor que jamás hubieran soñado.

Después salieron al jardín, bailaron y rieron mirando al cielo, girando al compás de la música mientras las cálidas gotas de lluvia de verano dibujaban sus eternas sonrisas.
Escrito por Pilar Garrido Aláez

¿Por qué lo llaman amor?

Me miro al espejo. Es viernes. Es raro si un fin de semana no consigo traerme algún tipo a casa. No me importaría repetir, pero nunca surge. Por eso, los días en que la soledad me aprieta, miro debajo de la cama, por si quedó escondido alguno de esos monstruos.
Escrito por Marian Peyró - Twitter

Esperanza

Aquel día, entro en la sala, se sentó enfrente de mí. Su cabeza la cubría un precioso pañuelo de alegres dibujos y colores. Sus bonitos rasgados ojos negros de mirada penetrante irradiaban felicidad.
Levantando la mirada me dijo: "Juan, hoy es mi última sesión de quimio".

Asentí, los dos sonreímos.
Escrito por JuanAn

Sueños

Al despertar, veo suspendidos del techo de mi habitación los sueños que tengo mientras duermo. Flotan como globos de colores a la espera de poder usarlos. Cuando se amontonan, abro la ventana y los dejo escapar.

Entonces, escucho sonreír a los vecinos. Son felices al conseguir cosas que nunca imaginaron.
Escrito por Pedro Rodríguez

A causa de la lluvia

El visitante observó el desperfecto; coligió que el milenario muro que rodeaba la fortaleza se estaba desmoronando. Uno que pasaba por allí le sopló que "a causa de la lluvia"; pero él no entendió si se refería a la recientemente caída o a la que había estado cayendo durante siglos.
Escrito por Salvador Cortés Cortés

La Creación

Tras seis días de duro trabajo, el séptimo descansó.

El Edén era un lugar ameno, exento de sufrimiento. El primer hombre y la primera mujer gozaban de una naturaleza prístina. Pero Eva sentía que el mundo todavía no estaba completo. Por eso inventó lo de la serpiente, el primer cuento.
Escrito por Carmen Cano - Twitter

Manos libres o la estática del corazón

A veces, cuando hablamos por teléfono, escucho el eco lejano de mi voz. Generalmente ocurre cuando estoy triste e intento disimular lo que siento. Al imaginarte a la distancia descubro que es imposible engañarte.

Tal vez sólo sea que estás usando el altavoz, o una trampa nueva de mi corazón.
Escrito por Silvana Alexandra Nosach

Método de riesgo

Entrelazados, rodamos pendiente abajo, absortos en nuestros deseos y sensaciones. Las terminaciones nerviosas estaban tan activadas que cualquier golpe o magulladura de la caída nos pasaron totalmente inadvertidos. Nuestros cuerpos solamente respondían a los estímulos que nos regalábamos. Ninguno reparó en la cercanía del precipicio. El coitus interruptus fue brutal.
Escrito por Rafael Domingo Sánchez - Twitter

¿Bueno?

Aún me quedan silencios, los anuncio por el periódico pero nadie llama. Entro de puntillas a mi habitación, pues no quiero que se desmoronen.

El teléfono suena (un decir, pues ante la protección de mis productos coloqué una pequeña luz que me avisa), descuelgo y ella me entrega más mercancía.
Escrito por Luis M. Reza - Twitter

Pepe ya no está

Este año la Navidad sin Mónica, Manolín y tantos niños y niñas que no volverán a sentarse en su regazo, no será como siempre. Desde la esquina mira su trineo con nostalgia. Le gusta escuchar sus risas, contemplar sus caritas. A Pepe González, Santa para los amigos, le han jubilado.
Escrito por Marisa Martínez Arce

¡Cortamos por lo sano!

El cepillo camina por la mata rizada. Un nudo frena bruscamente el recorrido vertiginoso hacia las puntas. No se desenreda con delicadeza, ni con acondicionador. Para evitar tirones y alaridos, sentenciamos cortar el nudo. Cogemos del neceser de mamá las tijeras con las que le cortó las alas a papá.
Escrito por Manuela Balastegui

Lectura prohibida (II)

Cerró el libro violentamente pero era demasiado tarde: la lectura le había calado hasta los huesos. Aunque intentó abrirlo por el final, siempre había más páginas. Trató de arrancarlas hasta que, con el cabello revuelto y los ojos enrojecidos, se dio por vencida. Aquel libro prohibido permanecía íntegro e infinito.
Escrito por Aurora Baeza
Parte I | Parte II

Bailaré sobre su tumba

"Ante todo, mucha calma", recalcaban Siniestro Total. Entonces, disfrutábamos de la movida, del futbol, de los viajes... También del cine. Ahora, aunque la peli sea una comedia, sufrimos. Basta con que un adolescente maleducado comience a berrear estupideces. Por suerte, a mis años, nadie me obliga a mantener aquella calma.
Escrito por Jesús Garabato Rodríguez

En busca del Doctor Hellzer (La ciudad sin alma V)

Las temperaturas no pararían de bajar.

El frío era insoportable, un frío blanco, aterrador. Los océanos estaban recubiertos de escarcha, pero lo realmente angustiante era la falta de víveres y oxígeno que estaba por llegar. Hacía días que no veía una sola planta. Debía encontrarlo, él tenía todas las respuestas.
Escrito por Raquel Tevas Cisneros
Parte I | Parte II | Parte III | Parte IV | Parte V

Cuántica

Estás aquí y, al mismo tiempo, no estás. Mientras preparo la cena, saco el tema del bebé, mas, al parecer, no existo, pues ni siquiera me miras. Me sales otra vez con tus teoremas y tu prometedora carrera en la Universidad.

Lloro, pero no lloro, pues no ves mis lágrimas.
Escrito por Carles Quílez

El último viaje

Sintiendo cercano su final, ordenó los papeles, descargó su conciencia y, rechazando engorrosas despedidas, se desvaneció en el misterioso túnel de luz. Como experimentado marino, siempre pensó en el "más allá" con cierta distancia. Soñaba con el regreso, pero la velocidad de la luz se opuso a tan peregrina veleidad.
Escrito por Javier Igarreta Egúzquiza - Web

Pito

Pito presumía de su nombre ante todo el mundo. Siempre le habían llamado así, desde que nació. La gente que no lo conocía se mofaba. Él se sentía orgulloso de ser diferente. Por eso, Pito jamás podría comprender que, en el día de su entierro, lo convirtieran en don Agapito.
Escrito por María José Viz Blanco

Mi recorrido

Mi recorrido por el río transcurre tranquilo, paso por diversos filtros, me analizan, y entro en una estación potabilizadora. El ciclo sigue con distintos tratamientos con carbón activo, ozono, cloro... 

Seguidamente, supero diferentes procesos de purificación, me bifurco por las tuberías, penetro en los hogares... y acabo en un vaso.
Escrito por Luis Toyos

Pasiones espurias

Perséfone, la gata birmana de Felicitas Campos Arostiaga, está preñada de Paco, el gato zaparrastroso y malentretenido de Doña Asunta.

Fue la ocasión, el balcón entreabierto... Perséfone salió, Paco saltó...

Yo los vi desde mi ventana y oí a Perséfone maullar refocilándose de placer, como ahora aúlla de horror Felicitas.
Escrito por Elisa Mancuso

Sweet Lolita

La observé a hurtadillas, como quien mira de reojo el escaparate de la pastelería mientras la mente le advierte del peligro inminente. Esa falda escocesa, esas trenzas, esa sonrisa inocente...

En cuanto marchó pude respirar. Cerré la persiana y me propuse crear el mejor pastel del mundo. Lo llamaría nínfula.
Escrito por Fernando da Casa - Web

Gente civilizada

Finalmente alcanzaron un acuerdo tras someter sus diferencias a votación y a algún golpe bajo: un ojo por aquí dañando un dedo de una mano, mechones de pelo al viento por allá, y varias piezas dentales rodando por el suelo en busca de vida propia. Lo normal entre gente civilizada.
Escrito por Ventura Panisse - Twitter

Impaciente

Tras el obturado ventanal vislumbra el beso del mar y la ensenada, amantes en perpetuo tira y afloja. El tránsito del sol por el lienzo celeste nunca le ha parecido tan exquisito. Ni qué decir del ocaso: sublime. Suero, calmante, palabras de aliento... hacen el resto.

Mañana regresará a casa.
Escrito por Loli Regs

Lenguaje de signos

Sentado en un banco del parque, mecía lentamente los pies si quien pasaba junto a él le resultaba indiferente, mas los iba acelerando cuando la persona era de su agrado. Al hacerlo su nueva vecina, se enredaron en un baile tan fulgurante que empezó a volar sin visos de aterrizaje.
Escrito por Pablo Núñez - Twitter

Humor blanco

Esa mañana salió dispuesto a llegar al polo Norte. Ató a Luky al trineo y se deslizaron ambos por la nieve reciente. Al llegar la noche aún no habían regresado. Salieron a buscarlos con linternas, pero no hallaron nada. Su familia lloró sin consuelo. Años después llegó una postal: "Llegamos".
Escrito por Antonio Toribios

Mejor relato de 2018

23 autores habéis ordenado de más a menos favorito los 12 finalistas. Por cada votación, se les ha asignado 15, 12, 10, 9, 8, 7, 6, 5, 4, 3, 2 y 1 punto. Estos son los resultados:

1º. Encarna, de Miguel Ibáñez - 207 puntos
2º. Lindísima, de Matrioska - 189 puntos
3º. Gracias por las flores, de Manuel Bocanegra - 181 puntos
4º. Caso abierto, de Pablo Núñez - 168 puntos
5º. Cambio de rasante, de La Marca Amarilla - 159 puntos
6º. Secretos acuosos, de Juana Mª Igarreta Egúzquiza - 148 puntos
7º. El efecto etílico, de Isidro Moreno Carrascosa - 147 puntos
7º. Estirpe, de Ángel Saiz Mora - 147 puntos
9º. Mensajes, de Ángel Saiz Mora - 144 puntos
10º. United Colors, de Manuel Menéndez Miranda - 140 puntos
11º. Black is black, de Manuel Menéndez Miranda - 134 puntos
12º. Mack the dead, de Pablo Núñez - 121 puntos

Noches de braun

Casi todas las noches teníamos como cómplice la diosa Luna. Los brauns de ron con cola nos hacían ser un poco mas lujuriosos. Nuestras bocas se fundían en un loco acto de amor y sexo, recorriendo nuestros cuerpos hasta que el dios Sol del amanecer nos despertaba embriagados y exhaustos.
Escrito por Mar Montera Villahermosa

4520 d. C.

En el museo estaba expuesto el cuadro de un caballero luchando contra un dragón. Parece ser que los documentos de los acontecimientos reales se mezclaron con historias de ficción. La gente pensaba que realmente la humanidad luchó con dragones. ¿Alegoría de nuestra civilización contra los temores de la ingeniería genética?
Escrito por Víctor Andrés Parra Avellaneda - Web

Game over

La realidad sobrepasaba a la que aconteció por medio de sus lentes del videojuego. Pensó mataba al último jefe, un demonio que se disfrazaba de ángel. La realidad, asesinó al padre que le violaba. Todos dicen que comenzó desde que un conejo le hablaba al oído.

Alicia terminó el juego.
Escrito por Ricardo Rodríguez Sánchez

La cajita fea (de fábula I)

Alguien recoge una cajita de plástico, negra, con botones, extraviada hasta entonces, mientras, perfectas, decorativas, las cajas vecinas cuchichean; menosprecian de nuevo.

La conecta a un altavoz y apaga la luz. Envuelta en lagos de cisnes, la música surge de su interior. Aquellas cajas oscurecidas detuvieron sus burlas, en seco.
Escrito por Antonio Bolant - Twitter

Unidad bloqueadora

Tras muchos años, se produjo el desastre; mi MP3 murió. No tardé mucho en volver a escuchar voces extrañas, diálogos en alto sin interlocutor aparente, lamentos, carcajadas y toda suerte de improperios.
Nada tenía que ver conmigo. Autobuses y metro convertidos en avasalladoras cajas de resonancia, mostrándome individuos autoparlantes, desquiciados.
Escrito por Manuel López Muñoz

Culto a la belleza

Era un escultor tan bueno que creaba obras de un hiperrealismo colosal. Fue consciente de ello el día que tuvo que llamar a la ambulancia para que atendieran a su modelo. La pobre tenía clavado un escoplo en una cadera. "Quise hacer más esbelta su figura", explicó a los sanitarios.
Escrito por Juan Badaya - Web

El regreso

La ráfaga que desencadena el portazo. Una guindilla oculta en el guiso. Así, y de mil otras maneras era mi vecina. Tremenda, expansiva, desde su boca parlera hasta el taconeo musical. El día que a su ex le dieron la condicional me costó descifrar su figura empequeñecida en el ascensor.
Escrito por Belén Sáenz

Menú del día

Conocía bien ese lugar de comidas. Era uno de esos sitios de "sírvase usted mismo", sin manteles de lujo. En estas fechas señaladas los camareros dejaban viandas de mejor calidad. Mirando tímidamente alrededor elegí algo envasado y fruta, quizá demasiado madura.

Cuando me retiré, la tapa del contenedor cayó violentamente.
Escrito por Javier Velasco Eguizábal

La vida sigue igual

Terminada la cena tomó el móvil y enviando un whatsapp al grupo Los discípulos anunció su advenimiento. Pedro negaría tres veces en Twitter haberlo recibido, pero identificado en el selfie donde Judas besa su mejilla tras saltar la valla de Ceuta, el Gobierno de España decretó su expulsión en caliente.
Escrito por Manuel Bocanegra