Esperanza

Aquel día, entro en la sala, se sentó enfrente de mí. Su cabeza la cubría un precioso pañuelo de alegres dibujos y colores. Sus bonitos rasgados ojos negros de mirada penetrante irradiaban felicidad.
Levantando la mirada me dijo: "Juan, hoy es mi última sesión de quimio".

Asentí, los dos sonreímos.
Escrito por JuanAn

2 comentarios :

  1. Snowthomas11/1/19 13:24

    La felicidad es una búsqueda continua. Los personajes de este relato da la impresión de que buscan la felicidad en cada gesto de su vida y por lo que se deduce la encuentran.

    ResponderEliminar
  2. Siempre me llaman la atención los títulos que contienen mi nombre. Y en este me me detenido.
    Y, aunque la realidad es dura, he sonreido con tus protagonistas.

    ResponderEliminar

Si no tienes cuenta, elige "Nombre/URL" en lugar de "Anónimo". ¡Gracias!