Involución

Nuestras manos se transformaron en zarpas con ágiles pulgares. El encorvamiento de nuestros cuellos cegó nuestra visión frontal. Adquirimos la capacidad de sentir los cuerpos por proximidad. 

Acompañados por ese golpeteo penetrante, contemplamos atónitos en la pantalla cómo nuestros antepasados se miraban y se acariciaban sin artilugios de por medio.
Escrito por Javier Puchades - Web
Elegido mejor relato de agosto de 2017

46 comentarios :

  1. Javier, excelente relato futurista. La relaciones virtuales van sustituyendo a las físicas. Las generaciones venideras pueden ser como describes si no ponemos remedio y regresamos al contacto personal.Todavía podemos cambiar ese triste futuro.
    Lo has escrito lleno de metáforas que aún producen un mayor desasosiego.
    Enhorabuena por sorprendernos con la calidad de tus letras una vez más. Te deseo mucha suerte.
    Besos muy muy apretados.

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    1. Pilar, muchísimas gracias por tu comentario. Sí es un relato futurista, pero que casi en algunos aspectos está aquí ya. Las personas caminan por la calle con la vista en el móvil, y cuantas imágenes hemos visto en donde algunas acaban sufriendo accidentes que incluso les cuesta la vida. Estamos dominados por ese artefacto y su vida irreal, es un dios. Hemos reemplazado el contacto físico por el virtual.
      Muchas gracias por tus palabras y tu apoyo, sin ti en muchas ocasiones mis palabras no viajarían de mi papel.
      Muchos besos, Pilar.

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  2. Da pavor, Javier, el mundo que no muestras. No hay nada que nos haga más humanos que las caricias.Un lugar así debe ser terrible.Aséptico e implacable ante la ternura.Sin el contacto físico de los cuerpos. Me imagino un mundo sin sentimientos. Muy desesperanzador, pero a la vez una clara advertencia de lo que pudiera llegar a ser. Buen relato amigo Javier. Besos y feliz verano.

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    1. Carmen, gracias por tu comentario.
      Pienso que poco a poco ese mundo deshumanizado avanza, y nos lleva a un mundo gobernado por lo virtual.
      Besos, Carmen.

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  3. Buen relato, Javier, que nos hace reflexionar acerca de nuestro comportamiento, de si estamos haciendo lo que debemos para no involucionar (por cierto, yo he titulado Involución a un relato mío, recientemente). Se agradece detenerse un momento a pensar sobre la Humanidad y los cambios.
    Un fuerte abrazo.

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    1. Gracias, Mª José, por tu comentario.
      Sí, realmente no sabemos que es lo correcto, si dejarnos llevar por la tecnología o poner algún freno a la misma. Creo que hoy en día poco a poco vence el móvil, y nos domina. En su justa mediad todo es bueno.
      Besos, MªJosé.

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  4. A mí me parece que has escrito una joya, empezando por el título y rematando con ese final.
    Da qué pensar esta involución que tan bien describes en solo cincuenta palabras, con esas dos partes bien definidas. Todo lo virtual está separando el contacto humano y, además de dejar una gran historia, nos haces pensar hacia dónde vamos.
    Has demostrado que no hay registro que se te resista, con este maravilloso micro futurista, que si no ponemos remedio podría llegar a ser realista.
    Me ha gustado muchísimo, Javier. Eres un maestro de las letras y lo demuestras en todo lo que escribes, tanto en esta comunidad como en otras vecindades a la que siempre dan brillo tus letras.
    Enhorabuena, suerte y un fuerte abrazo.
    Pablo.

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    1. Muchas gracias por tu comentario, Pablo.
      Realmente he querido dar un toque de atención. El dominio de lo virtual nos hace perder lo bueno de una caricia o de una simple charla, sin ningún aparato de por medio. Creo que estamos más influenciados por estos aparatos de lo que pensamos. Hoy en día, sales de casa sin el móvil y parece que vas a morir. Y yo pienso: pues antes sobrevivíamos.
      En cuanto a los elogios, creo que excesivos, simplemente escribo por el placer de escribir, intentando moverme por distintas facetas y buscar nuevos alicientes, solo busco disfrutar con las letras y hacer disfrutar, si lo logro, objetivo cumplido y feliz.
      Un abrazo enorme, Pablo.

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  5. Nos presentas un futuro en el que los seres humanos han perdido la capacidad de comunicación presencial y carecen de medios para expresar sus sentimientos mediante el tacto y la mirada. Se trata de una verdadera involución -como lo has titulado- de la especie: zarpas por manos, carencia de visión frontal de la realidad y sentido de la aproximación de otro cuerpo -como los murciélagos-. Si nos dejamos llevar por la omnipresencia de lo virtual en nuestras vidas, no tardaremos en experimentar esta mutación. Tu micro, Javier, es un claro aviso del peligro al que nos exponemos si abandonamos nuestras relaciones afectivas o las relegamos seducidos por los cantos de sirenas de las pantallas que nos rodean.
    Un relato soberbio, que plantea uno de los grandes problemas de la intercomunicación personal. Enhorabuena y suerte. Te envío besos virtuales, pero confío en que pronto se harán realidad, ahora que estoy más cerca.

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    1. Carmen, muchísimas gracias por tu comentario.
      Poco más puedo añadir, lo has diseccionado y descrito tal como yo pensaba cuando lo escribí. Realmente lo virtual nos domina y si no ponemos remedio vamos hacia un mundo sin contacto real. Nuestra juventud esta dominada por el móvil, cuantos grupos de jóvenes y no tan jóvenes están reunidos y en lugar de estar conversando, se pasan el rato mirando esos aparatos. Y a lo mejor están comunicándose con el de al lado, una verdadera barbaridad.
      El cambio de manos por zarpas, se dará, yo veo a mis hijas que solo escriben con los pulgares y a gran velocidad que quedo alucinado, en parte esa forma de escribir me inspiró este relato.
      Por suerte tú y yo pronto tendremos un contacto no virtual, junto con Pilar, ya que gracias a que estás por estas tierras nuestras, podemos vernos físicamente, como ya hemos hecho este verano en varias ocasiones y que pronto vamos a repetir...
      Muchos besos, Carmen, y hasta el....

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  6. Me encanta la comparación inicial, no puede ser más real, visual y certera... a la par que impactante, cuando en la segunda parte nos responsabilizas de un exceso que se debería controlar, si no queremos vivir y morir solos. Tan sólo iluminados por la fría luz de nuestras pantallas. Fría e ilusuria luz, que sustituye a la cercanía y cierta calidez humana.
    Así... encorvados, hacemos una foto fija un tanto ridīcula... a veces.

    Maravilloso cincuenta, Javier!

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    1. Gracias, Galilea, por tu comentario.
      Todo es un futuro que está casi aquí. Como bien dices nos vamos a quedar solos e iluminados por nuestras pantallas, muy triste.
      Besos, Galilea.

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  7. Planteas un futuro donde impera la mecanización del alma, como contraste a los esfuerzos presentes de ciertos científicos por avanzar en la inteligencia artificial y conseguir implantar alma en las máquinas. Lo desarrollas muy bien, Javier. Con un rosario de acertadas descripciones, nos colocas en el futuro al que nos ha llevado nuestra adicción a la fría y cómoda relación a distancia. Aunque el final me parece lo mejor; es esa misma adicción la que, una vez nos tiene atrapados, nos muestra sádicamente lo que nos ha hecho perder.
    Tu relato me ha parecido magistral, Javier. Enhorabuena.
    Un fuerte abrazo y te deseo un relajante mes de agosto.

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    1. Muchas gracias, Antonio, por tu comentario. Sí realmente a este ritmo nos asombraremos a través de las pantallas de todo lo que ocurría y se podía hacer cuando esa vida virtual no dominaba nuestra existencia.
      Un abrazo enorme, Antonio y un feliz verano.

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  8. Enrique Caño8/8/17 13:25

    Enhorabuena, Javier por tu crítica al uso sin medida de los medios digitales.

    Es algo que, o empezamos a concienciarnos ya como sociedad, o nos acabará devorando y llevando a la plena inconsciencia vital y humana como representas en tu micro.

    Muy original la idea de como ese uso tan despavorido acabará, incluso, afectando a nuestro desarrollo físico y biológico.

    Un abrazo.

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    1. Gracias, Enrique por tu comentario. Tal como pones en tu segundo párrafo vamos camino de ser consumidos por ese mundo virtual que quiere sustituir a toda la vida real, aquella que se puede sentir y respirar directamente.
      Un abrazo, Enrique.

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    2. Carmelo Carrascal8/8/17 17:48

      Javier, has estado, como suele decirse, "sembrao".

      Certero en la mirada de un futuro que acaso invita a representarse un cambio evolutivo capital.
      De tu micro se deduce, es mi impresión, que cualquier tiempo pasado será mejor. Vale. ¿Y si la especie, nuestros tataranietos o sus nietos, desarrollasen un extraño sentido para percibir al otro tal como si lo estuvieran abrazando, con sólo estar cerca, pero no mirarlo ni olerlo ni tocarlo... Un "sistema de conexión" completamente inédito. Equiparable a la garra que dices.

      A saber.

      Un cordial saludo!

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    3. Gracias, Carmelo, por tu comentario.
      La ciencia avanza a gran velocidad y todo se andará. Pienso que todo en su justa medida es lo bueno.
      Un abrazo.

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  9. Wow! Es gratamente espeluznante leerte.
    Un relato magistralmente articulado.

    Da terror para una especie creer que su futuro "evolutivo/involutivo" la llevará a tener una anatomía radicalmente distinta a la actual, pero dado que la naturaleza es "sabia" me cabe preguntarme si han llegado a eso es porque ha sido su mejor versión futura, para adaptarse a los nuevos retos y modos de vida.

    Y es que por ejemplo, cada generación siempre ha considerado que las nuevas generaciones "pierden el norte", cuando observan sus formas de arte, de cultura, de comunicación, lenguaje. Alguien de la era del renacimiento podría considerar que vivimos en una barbarie hoy día en temas de arte. Mozart podría volverse a morir si contemplara los generos musicales que existen hoy día. Los abuelos siempre ven con un cierto dejo de lástima el modo en que sus nietos conviven con la sociedad, con los padres, con las autoridades, etc. (nuestros abuelos sintieron lo mismo, y los abuelos de ellos). Y al final, todo busca su cause, todo se va limando, se va lijando, se va puliendo, para encontrar su justo ser y existir, incluso el arte de la guerra, que la humanidad misma ha sido extrañamente "cauta" para no desencadenar una guerra nuclear durante el largo período de la guerra fría (y siempre es un riesgo latente, eso sí).
    Y sin embargo, para las generaciones presentes, su arte, sus expresiones culturas son tan vigentes, válidas, sublimes y particulares, y pertinentes, mientras las generaciones que vamos creciendo y madurando las vamos viendo con mensprecio.

    Sé que mi punto de vista será controversial. Pero seguramente, si nuestros antepasados, como el Australopithecus afarensis hubiera tenido capacidad de raciocinio, podría espantarse (como nosotros lo hacemos ante este relato) de ver a su futuro evolucionado como un ser con menos habilidades físicas, fuerza, velocidad, habilidades de caza y supervivencia en la naturaleza (hablando del hombre promedio), escasez de bello corporal, debilidad ante gérmenes, virus, bacterias, degeneración genética que lo lleva a enfermdades terminales irreversibles, etc.

    Y mi comentario no es para demeritar tu genial relato de ninguna manera. Solo una reflexión filósofica desde una arista distinta.

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    1. mis disculpas por unos cuántos typos
      *expresiones culturales
      *menosprecio
      (y algún otro que se me escapa)

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    2. Alejandro, muchísimas gracias por tu extenso y completo comentario. Me dejas sin palabras, no puedo añadir nada más.
      Un abrazo.

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  10. Hola, de nuevo, Javier. Un micro impresionante por su magnífico vocabulario, por la claridad de exposición y por tratar un tema de rigurosa actualidad. Se supone que somos humanos, pero creo que acabaremos siendo más máquinas que las propias máquinas. Dominados por la tecnología, cierto es que los sentimientos se expresarán no tanto física como virtualmente con solo los deditos y el teclado. De pensarlo dan ganas de regresar al pasado, a la era del lápiz y el papel y el contacto directo.
    Me ha encantado. Enhorabuena.
    Besitos.

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    1. MªJosé, muchísimas gracias por tu comentario. La tecnología nos domina y nos lleva por donde ella quiere, o mejor dicho las empresas tecnológicas quieren, todo será cuestión de poner nuestro propio control.
      Por lo que comentas del lápiz, yo te puedo decir que cuando escribo siempre lo hago primero en papel y varias veces y al final ya paso el texto al ordenador. Y en mi mesa de trabajo no falta un lapicero.
      me alegra que te haya gustado, gracias.
      Besos, MªJosé.

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  11. ¡Brillante, Javier! El párrafo inicial muestra de forma magistral e impactante la mutación que has sabido ver para que el cuerpo humano se adapte a su nueva función como apéndice de un móvil.
    Y ya desde esa nueva morfología, el descubrimiento, asombrado de lo que alguna vez fue el hombre.
    A tu maestría para escribir unes la capacidad de observar la realidad de forma profunda, lo que da como resultado esta pequeña obra de arte.
    Enhorabuena, Javier.
    Un abrazo.

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    1. Georges, muchas gracias por tu comentario. Sí, yo veo a mis hijas como escriben en el móvil y a la velocidad que lo hacen con los pulgares que alucino.
      Gracias por tu valoración, la aprecio mucho.
      Un abrazo, Georges.

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  12. En Burgos tenemos el Museo de la Evolución Humana, gracias a los importantes restos encontrados en la Sierra de Atapuerca que permitieron añadir otra pieza más al rompecabezas de la evolución humana, la de homo antecessor. Sea como fuere, pues no soy especialista en el tema, en realidad, no soy especialista ni en mí mismo, a veces, medio en serio medio en broma suelo decir que no sé si ir del bifaz a la bomba atómica es una evolución o una involución.
    En tu microcuento has puesto el acento crítico en estas nuevas tecnologías de las que, hace poco, el escritor Rodrigo Rey Rosa decía que nos hemos entregado a ellas acríticamente. No seré yo, desde luego, que cada dos por tres estoy echando pestes contra ellas, pues a la hora de juzgarlas, me pasa lo mismo que con el coche, no sé si su parte negativa se come a la parte positiva, que tanto los ordenadores, tabletas, móviles y el coche la tienen.
    Lo malo de todo lo que vayamos descubriendo es que habrá mucho malvado que intentará utilizarlo para adquirir poder y enriquecerse, sólo hay que informarse un poco sobre el mundo actual para enterarse de cómo se está depredando todo, del menosprecio con el que se acaba con multitud de especies y se contamina la tierra, el mar y el aire.
    Aparte de esto, y haciendo un inciso sobre el comentario de Alejandro Cárdenas en el que dice que la humanidad ha sido extrañamente cauta para no desencadenar una guerra nuclear durante el largo período de la guerra fría, pues decirle que si no hemos puesto al planeta al borde de la extinción en ese largo período de tiempo ha sido más bien por suerte que por mérito y raciocinio nuestro, pues estuvimos al borde del abismo con la crisis de los misiles en Cuba, y luego ha habido otras tantas veces en la que hemos rondado la catástrofe nuclear, algunas por puros fallos técnicos y humanos, y el peligro no ha pasado en absoluto, sino que pende sobre nuestras cabezas cual espada de Damocles.
    Por tanto, en mi opinión, sí que hay que estar muy vigilantes con todo, y no meter la cabeza bajo el ala, pues, por desgracia, los seres humanos somos muy manipulables, tanto que los verdaderos dueños del cotarro nos hacen obrar en contra de nuestros intereses.
    Así que estas nuevas tecnologías, como la manzana de Blancanieves, tienen una parte envenenada y hay que ser cauto y prudente en su manejo, pero lo malo es que ya se les engancha a los niños a ellas, así que, aunque quizá has usado una hipérbole, el asunto podría escarpársenos tanto de las manos que la evolución tendría que adaptarnos al medio, es decir, a esos endiablados aparatitos.
    Muy bueno el microcuento, con un amplio espacio para la reflexión sobre muchos de los temas más importantes de la actualidad y de la vida.
    Mis felicitaciones y mi enhorabuena, Javier, un abrazo.

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    1. Mi estimado Enrique Angulo, gusto de conocerte y leer tu excelentemente bien articulado comentario.

      Ya que comentas sobre el tema de la inminente guerra nuclear y similares, he de decir que no defiendo ni un ápice la necedad humana (de la cual todos formamos parte), que francamente, casi no hay por donde defenderla. Todo lo contrario la juzgo y la condeno desde mi esquina del planeta, con toda la falta de autoridad que cualquier individuo puede tener al juzgar tales cosas y probablemente no hacer mucho por remediarla tampoco. Y te doy toda la razón, que ese ser "cauto" (que entrecomillé) de la humanidad ha sido en gran parte por suerte, si creemos en casualidades, o al contrario con toda causalidad, si creemos en causa y efecto más bien y que el "universo/(Dios) no juega a los dados" como bien decía Einstein.

      Sin embargo, si recalco que la naturaleza siempre buscará la forma de prevalecer, de salir adelante, de transformarse, de adaptarse, y nuestros evolucionados/involucionados predecesores creo que como bien dices, tendrán aspectos tanto positivos como negativos. Quizás su apariencia pueda horrorizarnos, sus costumbres, sus parámetros morales, pero será la justa respuesta de la "sabia" naturaleza ante los ataques del universo contra ella misma, ya sea en la forma de causa y efecto de un caos ordenado que cumplidos ciertos ciclos siempre nos ataca, o ya sea por la insensatez de la especie dominante (que también es un componente del universo) que la destruye y deteriora.

      Y todo esto me trae a la memoria la visión horrorífica que nos muestra George Orwell en su Máquina del tiempo, donde una sub-raza humana de Morlocks (que se parecen a nosotros en su sique, depredadores "justificados") caza y se alimenta de los Eloi (que se parecen más a nosotros anatómicamente, pero su sique es como la de tantas especies que hoy forman parte de los eslabones inferiores en nuestra cadena alimenticia).

      Como quiera que sea, sigo aplaudiendo el genial micro de Javier que da para tanta reflexión filosófica.

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    2. Enrique, muchas gracias por tu completo comentario, excelente como siempre. Poco más puedo añadir. Además veo que tienes un buen compañero de debate con Alejandro.
      Un abrazo enorme, Enrique.

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  13. Solo con el título pones nombre a este fenómeno imparable del ser móvil. De momento, el accesorio es externo y podemos apreciar la cabeza inclinada, el rostro iluminado, las manos (los pulgares, buena observación) a toda velocidad. La siguiente fase tal vez sea la de integrarlos en el aparato anatómico y entonces la luz saldrá por los ojos y puede que alguna antena plegable se inserte tras las orejas. Entes autónomamente conectados.
    Con este buen texto de corte futurista marcas el punto de inflexión por el que atraviesa el ser humano. Recreas lo que a tu modo de ver es un paso atrás en los valores humanos por excelencia, que peligran ante los valores tecnológicos que potencian una humanidad individualista y desligada. Panorama para echarse a temblar.
    Un micro, Javier, con sello de la casa, bien creado, ambientado y pleno de contenido. Un fuerte abrazo.

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    1. Muchas gracias, Manuel por tu comentario. Tienes razón con el tiempo todo nuestro cuerpo será un teléfono con múltiples funciones. Aunque deseo que la de los sentimiento nunca la puedan suplir.
      Un abrazo enorme, Manuel.

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  14. ¡Cuánto daño ha hecho Steve Jobs con el iPhone! Tal vez deberían crearse refugios donde no llegue el wifi.
    Enhorabuena por el micro, Javier. Saludos

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    1. Gracias, Plácido por tu comentario. Tu idea de los refugios anti wifi no creo que la acepte mucha gente, jajaja.
      Un abrazo, Plácido.

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  15. Futuro, en el aspecto tecnológico, y pasado, en nuestra infantil forma de abusar de esa tecnología, hábilmente mezclados. Además, escrito magistralmente y con la intención de hacernos pensar, cosa siempre positiva. Me ha gustado, Javier. Saludos y suerte.

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    1. Gracias, Jesús, por tu comentario. Como ya he dicho con anterioridad, el uso de las cosas en su justa medida es lo más adecuado.
      Un abrazo, Jesús.




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    2. Ja ja ja, ya lo dijo el sabio, el progreso conduce al deterioro, y yo mirando la pantalla, y haciendo amigos virtuales.
      Renuncio, me renuncio, ya no escribo mas.
      Acabo de formatearme, con este relato tan bueno.
      Yn abrazo de los dos.l

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    3. Gracias por tu comentarioa, Jose Mª No te formatees que perderíamos tus letras.
      Un abrazo para los dos.

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  16. La tecnología y la nostalgia se unen en este fantástico (en todos los sentidos) relato.
    Aunque parezca ficción, muy pronto será realidad. Te has anticipado al futuro con esta visión Javier.
    Un abrazo cariñoso

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    1. Gracias, Mª Jesús, por tu comentario. Tienes razón, no en la forma que yo lo cuento, pero sí que creo que estamos dominados por la tecnología. Y ello en ocasiones nos hace perder la realidad más cercana, aquella que realmente podemos tocar.
      Besos.

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  17. Tu micro es genial, Javier. Este es un tema que me preocupa mucho, jóvenes y no tan jóvenes que sufren ansiedad cuando no pueden conectarse al mundo virtual de sus redes sociales. Reivindico la necesidad de dejar los móviles de lado cuando se está con otras personas (en mi casa tenemos por norma no llevarlo a la mesa). Aún tengo esperanza de que prevalezca el sentido común y la ternura del contacto humano. Soy optimista en este sentido.
    Un beso.

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    1. Asun, muvhas gracias por tu comentario. Tienes toda la razón, vivimos en un mundo en donde el móvil se ha transformado en el rey, lo ocupa todo y lo invade todo. Espero que seamos inteligentes y logremos ponerlo en su lugar.
      Besos, Asun.

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  18. Magnífica exposición de la involución humana que, resumida en 50 palabras, hacen genial el relato.
    Bravo, Javi. Me ha encantado.
    un fuerte abrazo.

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    1. Muchas gracias por tu comentario, Isidro.

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  19. Fantástico relato. Ahora mismo lo retuiteo y lo comparto en Facebook y wasapp además de hacerme una foto para mi Instagram antes de colgarlo en mi blogg, jajaja. Fenomenal Javier, fuerte abrazo!

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    1. Muchas gracias, Manuel, por tu comentario, me has hecho sonreír.

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  20. Se nos olvida a diario ser, abrazar, sentir. Nos conformamos con un te quiero a través de la pantalla. Nos acostumbramos a lo virtual y dejamos de lado la esencia de la comunicación. La verbal y gestual. Muy bueno tu Relato Javier. Enhorabuena.

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    1. Muchas gracias, Carmen, por tu comentario.
      Besos.

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