Huracán

Aquel verano el huracán llevaba nombre de mujer.

Puso las ideas patas arriba, arrasó con los imposibles y azotó los miedos de una nueva relación. Me llevó por delante despojándome de mis sombras.

Aquel verano la paz estaba en sus ojos. Aquel verano un huracán se convirtió en mi mujer.
Escrito por ¿?
Anónimo hasta noviembre

5 comentarios :

  1. El amor es capaz de aminorar las mayores tormentas o provocarlas. Y como se dice, siempre después de la tormenta viene la calma.
    Buen relato.
    Un abrazo, anónimo.

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  2. De Anónimo a Anónimo: un relato soberbio que expone la altura que está tomando esta página.

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  3. Pues sí que se va elevando!!!! Muy bueno!! El título me llevó a los días que pasamos por acá con los huracanes que nos azotaron, pero al ver que hablabas de amor, entonces pensé en mi pareja, gracias.

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  4. ¡Qué bien has jugado con el nombre de una mujer y el huracán!.
    Aunque creo que te has excedido en atribuirle tantas desgracias a la pobre fémina.
    Un saludo

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  5. Los huracanes van alternando nombres masculinos y femeninos. Me temo que jamás un huracán será bautizado con mi nombre.
    Por lo demás, un buen micro. Describes bien como las mujeres que nos gustan acaban removiendo (se supone que a mejor) nuestras vidas. Saludos

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