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Humor blanco

Esa mañana salió dispuesto a llegar al polo Norte. Ató a Luky al trineo y se deslizaron ambos por la nieve reciente. Al llegar la noche aún no habían regresado. Salieron a buscarlos con linternas, pero no hallaron nada. Su familia lloró sin consuelo. Años después llegó una postal: "Llegamos".
Escrito por Antonio Toribios

Patinazo artístico

Deseaba intensamente pasear con ella bajo la luna. Quise ser original y le espeté por teléfono un "Hola, hermosa luz de agosto" que juzgué seductor. Se ve que ella no había leído a Faulkner, porque me contestó con un "No, aquí no queremos nada" que me dejó mudo y perplejo.
Escrito por Antonio Toribios - Web

La vida amarga

Fue ver la escena de la Ekberg en la fuente y abandonar mujer e hijos para volar a Roma. Allí estaban Neptuno y los tritones, pero ni rastro de la sueca exuberante que le había traspasado el corazón. Malvivió un tiempo hasta que le atropelló la furgoneta de una trattoria.
Escrito por Antonio Toribios - Web

Tabla de versificar

Le obligaron a estudiar para contable, aunque él siempre quiso ser poeta. Sus padres tenían un almacén y necesitaban que llevase la oficina. Así que ahora está atado a su banco y suma, divide y multiplica. Cinco fósforos más cuatro jilgueros igual a nueve, por dos, dieciocho firmamentos de color.
Escrito por Antonio Toribios - Web

La caza

Estaba arrodillado y repasaban los mandamientos. Llegados al quinto no supo qué decir. "No matarás", dijo el confesor, y le llegó el aliento agrio. "¿Has matado, hijo?", insistió el cura, y él siguió mudo. De pronto se dio cuenta de que todo era un sueño y oyó ladrar los perros.
Escrito por Antonio Toribios - Web