Humor blanco
Esa mañana salió dispuesto a llegar al polo Norte. Ató a Luky al trineo y se deslizaron ambos por la nieve reciente. Al llegar la noche aún no habían regresado. Salieron a buscarlos con linternas, pero no hallaron nada. Su familia lloró sin consuelo. Años después llegó una postal: "Llegamos".