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Juzgue usted

—¡No os quedéis sólo en lo que otros os digan! —exclamó apasionadamente la maestra—. ¡Contrastad ideas, tened siempre en cuenta lo que otros dijeron! ¡Pero juzgad siempre siguiendo vuestro criterio! ¿Hay algo más hermosamente humano que la libertad de pensamiento?

—¡Eh! —exclamó indignado uno de los preadolescentes—. ¡No nos adoctrines!
Escrito por Carmen Balibrea - Twitter

Amores que no queman

Paula creía que estaban alargando algo que no daba más de sí. Pablo veía otra mala racha de la que saldrían. "Confía en mí, pondría la mano en el fuego por lo nuestro", había dicho él.

Así que se fue dejando sólo una nota de despedida y el guante ignífugo.
Escrito por Carmen Balibrea

Bebida que se sirve caliente

La lluvia repiqueteaba frente a él contra el cristal de la cocina. Vio caer las gotas. Respiró hondo y tembló mientras cerraba la botellita de tapón de rosca. Cuando llegó, la esposa adúltera bebió el café que su marido, tan bueno que ya le aburría, había preparado. Y se desplomó.
Escrito por Carmen Balibrea

Se baja el telón

Un inmenso estruendo de aplausos y gritos inundó el teatro. El actor sonreía satisfecho y agradecido mientras el telón los ocultaba de su vista. La barrera sólo avivaba el deseo de los espectadores por hacerse oír. "Brillante", le dijeron entre bambalinas. Todos acabaron su función. Él volvió a casa solo.
Escrito por Carmen Balibrea

13 Septiembre 2008 20:04

Un rayo de sol oh oh oh dice: Dónde estás?? Son las ocho!
Yo soy yo y mi circunstancia dice: Te vas ya??
Un rayo de sol oh oh oh dice: Sí. Por si no nos vemos… cuídate mucho…
Yo soy yo y mi circunstancia piensa: "Nunca seré el mismo".
Escrito por Carmen Balibrea

Mierda...

“¡Listo!” pensó al mirarse al espejo por última vez antes de bajar. Caminaba seguro de que ese día todo resultaría perfecto, de medalla. Metros por encima, como por arte de magia, un pájaro simpatizó con él y dejó caer un regalo justo a la altura del bolsillo de la camisa.
Escrito por Carmen Balibrea

Teatro del absurdo

Y mientras hablo busco algo más detrás de tu mirada de "no puedo hacer nada". Doy una calada, dirijo mis ojos hacia ninguna parte, suelto el humo, hablo despacio, apuro el cigarro, lo tiro, suelto el humo, silencio de resignación.

Yo soy las sobras de todo lo que ha habido.
Escrito por Carmen Balibrea
Elegido mejor relato de febrero de 2013