Mostrando entradas con la etiqueta Lalo Barker. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Lalo Barker. Mostrar todas las entradas

Un rato más

Está amaneciendo. Me asomo a la ventana, está lloviendo afuera. Es una tormenta que invita a seguir acostado. Cierro la cortina y de nuevo a tu lado, abrazado a tu espalda, sintiendo tu respirar mientras le doy gracias al cielo por obligarme a quedarme abrazado a ti... un rato más.
Escrito por Lalo Barker - Web

El árbol

Un niño tenía la mirada fija en un árbol, estaba volando una cometa y un cambio de viento la llevó hasta ahí.

Aterrado veía cómo la cometa desaparecía entre sus ramas. Ramas de un tronco con una herida abierta, provocada por unas letras mal hechas... que decían su nombre.
Escrito por Lalo Barker - Web

El obrero

Un obrero termina su larga jornada. Cansado, parte a su casa, agotado, arrastrando sus pasos. Apenas consciente llega y se mete a bañar, con agua helada que lo va recuperando. El cansancio ha desaparecido, ahora es un Drácula renacido, elegantemente vestido, buscando la puerta... para salir a buscar una presa.
Escrito por Lalo Barker - Web

La botella

Estaba un hombre sentado, bebiendo de una botella ya casi vacía. Mientras lo hacÍa, tomaba el tiempo con un viejo reloj. Un colega de parrandas, extrañado, se acercó preguntándole qué es lo que hacía.

—Tomo el tiempo que falta para que se acabe... para poder empezar con la segunda botella.
Escrito por Lalo Barker - Web

Una hora antes

Va corriendo, como huyendo de algo. La gente que lo ve pasar se aparta asustada, está sucio, golpeado y en la mano lleva un cuchillo. Pero no va huyendo, va llegando a donde está su esposa. Es la casa del amante, el mismo que lo había golpeado... una hora antes.
Escrito por Lalo Barker - Web

La playa desierta

Sus gritos se pierden con el ruido del mar en esa mañana con mucho viento. Las olas rebasan los dos metros, el huracán está entrado y la playa, desierta. Sólo está esa mujer casada tirada en la arena, gritando por su vida, mientras el marido engañado... su cuello está apretando.
Escrito por Lalo Barker - Web

El empleado más dedicado

Él trabaja todo el día, es el empleado más dedicado; no por el sueldo, sino porque de su patrona siempre ha estado enamorado.

Desde la escuela la conoce, cuando le hacía sus tareas. Ahora, de grandes, es lo mismo: él por ella desviviéndose y ella, como siempre, solo lo desprecia.
Escrito por Lalo Barker - Web

Partida

Sentado en medio de una casa tan llena de muebles que se siente completamente vacía, sin nada que refleje tu presencia, solo me queda la imagen de tu espalda y el eco de unas huecas palabras intentando justificar tu partida. Palabras clavadas en la pared, donde antes estaban tus fotografías.
Escrito por Lalo Barker - Web