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Tiza blanca

La tiza blanca tiñe de negro tu alma gris, agrietando los tabiques de un cuerpo ruinoso. Pese a tu necesidad de caer al vacío mi mano se ofrece, a veces cansada, otras muerta. No puedo dejarte caer, te has clavado el anzuelo tantas veces que ya no ves el infierno.
Escrito por Matías Gali

La emancipación

El pollito cogió su cascarón y se fue. Se negaba a seguir bajo la protección de su madre, la encarnizada lucha con sus hermanos y el calor insoportable del nido. En el umbral de su independencia vio llover, dudó, pero finalmente montó en su cascarón y navegó para nunca volver.
Escrito por Matías Gali - Twitter

Efecto mariposa

Sacudió su cabello. La mariposa malogró esquivar la melena y fue zarandeada. Su intención no era esparcir su polvillo escamoso sobre la nariz de su agresora, mas no pudo evitarlo, contemplando así la accidentada escena en la que la emperifollada estornudaba percutiendo su cabeza contra el canto de la puerta.
Escrito por Matías Gali - Web

Condenado a vivir

—Si te preguntas si soy capaz de matar, te diré que no.

—Vivo conectado a una máquina, encerrado en mi cuerpo, no merezco vivir. Quiero que escuches mis pecados, el tipo de monstruo que soy, querrás hacerlo.

Escuchó su relato atentamente y se marchó dejando atrás un cuerpo sin alma.
Escrito por Matías Gali - Twitter

El maltratador

Desperté en medio de la acera, con moratones y esquirlas de hielo clavadas en la cara. Escupí sangre y piezas dentales antes de llamarle bastardo. Esquivé un golpe pero recibí otro de lleno. Siguió silencioso su camino mientras me batía en duelo con la muerte un frio día de invierno.
Escrito por Matías Gali - Twitter