Duelo en el ocaso

Nuestras miradas se cruzaron desafiantes; había tensión en el ambiente. Un par de segundos bastaron para tener mi oportunidad; mi tarta de merengue fue más rápida y certera que la suya de chocolate, impactando plenamente en su cara. Acababa de empezar la tradicional batalla de tartas de fin de curso.
Escrito por Emilio NB - Web

2 comentarios :

  1. Anónimo4/6/13 14:45

    Yo me hubiese dejado estampar la de chocolate. Mmmmm qué rica!

    ResponderEliminar
  2. Anónimo5/6/13 17:37

    Una batalla en la que, quien tiró primero, tiró mejor.

    Me gusta.

    Saludos.

    ResponderEliminar

Si no tienes cuenta, elige "Nombre/URL" en lugar de "Anónimo". ¡Gracias!