Al alba (Microtrilogía del desayuno I)

Todo empezó al alba: la luz, el zumbido atronador y las vueltas; y aquella energía invisible que flotaba a su alrededor; y el calor, cada vez más intenso, que llenaba todo su ser. Treinta segundos después, un timbrazo y todo terminó. Luego, le echaron azúcar, pero esa es otra historia.
Escrito por Carles Quílez
Parte I | Parte II | Parte III

4 comentarios :

  1. Estaremos atentos para presenciar tal mezcla porque esto me huele muy bien ;)
    Fina

    ResponderEliminar
  2. Notincgas29/5/14 17:58

    Gracias, Fina. Vas muy bien encaminada con eso de la mezcla (y hasta ahí puedo leer...)

    ResponderEliminar
  3. ¡Uy... que esto me resulta familiar! Lo dejaremos reposar, no sea que me queme.
    Me está gustando, Notincgas.
    Un saludo.

    ResponderEliminar
  4. Notincgas29/5/14 20:16

    Gracias, Maria Jesús y encantado de saludarte también.

    ResponderEliminar

Si no tienes cuenta, elige "Nombre/URL" en lugar de "Anónimo". ¡Gracias!