Trastorno disociativo de la identidad

Según el informe del forense, el cadáver presentaba numerosas heridas defensivas. A excepción de su psicólogo, conocedor privilegiado de su severo desarreglo mental, y de su mujer, que había sufrido como ninguna otra persona las consecuencias de su compleja conducta, nadie supuso que se trataba de un caso de suicidio.
Escrito por Enrique Mochón Romera

8 comentarios :

  1. Un enfermo mental con al menos dos personalidades ha encargado a una que asesine a la otra, así lo ven quienes le conocen bien, de ahí que su psicólogo y su mujer hayan leído suicidio donde las pruebas muestran defensa ante una agresión.
    Ya me dirás, Enrique, si lo he interpretado bien.
    Un saludo.

    ResponderEliminar
  2. Perfectamente diría yo, Ángel. Muchas gracias por todo.
    Saludos.

    ResponderEliminar
  3. Ingenioso. Muy bueno, Enrique.
    Un saludo.

    ResponderEliminar
  4. Muchas gracias, Sara.
    Un saludo.

    ResponderEliminar
  5. ¿Las heridas encontradas son las que le ha proporcionado la vida, y decidió que no iba a recibir ninguna más?.
    Confieso no haberlo entendido demasiado bien.
    Saludos

    ResponderEliminar
  6. Me temo que no es tan profundo, Mª Jesús. Arriba ha hecho Ángel un análisis bastante acertado.
    Muchas gracias y saludos.

    ResponderEliminar
  7. Creo que el título del relato ayuda a comprender el complicado suceso: el de una víctima de su propio trastorno. Está perfectamente explicado el papel que juega cada personaje. Te doy un "me gusta", Enrique.
    Un saludo.

    ResponderEliminar
  8. Muchas gracias Mª Jesús. Aunque el título era imprescindible para entender el texto he optado por la definición más técnica del problema (bendito Google) para no hacerlo demasiado explícito desde el principio.
    Saludos

    ResponderEliminar

Si no tienes cuenta, elige "Nombre/URL" en lugar de "Anónimo". ¡Gracias!