Cons-pig-ación

Cuando me dirigía al baño tras la siesta, percibí extraños cuchicheos provenientes del salón. Me aproximé silenciosamente y asomé parte del rostro. Mientras se revolcaba en el sofá, el cerdo vietnamita que tenemos por mascota decía a alguien por teléfono:

—Tranquilo, no sospechan nada. Será esta misma noche. ¡Oink!
Escrito por Rafa Sastre - Web

6 comentarios :

  1. Rafa, que juego de palabras tan bueno en el título que lo explica la sorpresa final.
    Genial. Todos pensando que el planeta iba a ser tomado por los Simios y mira por donde que eran los cerdos vietnamitas los que preparaban la invasión.
    Miraré con otros ojos a partir de ahora a Carmelo, el cerdo vietnamita de mi prima.
    Saludos.
    Pablo.

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  2. Rafa, en casa tenemos un hámster muy simpático, pero también muy listo y ladino, tan pequeñajo; Después de leer tu relato no sé si le voy a poder seguir mirando igual, cualquiera se fía de las mascotas cándidas. Ahora que recuerdo, la otra tarde le descubrí muy cerca del auricular del teléfono.
    Bien por ese sentido del humor, no lo pierdas nunca.
    Un abrazo, y aunque no lo admitirás, ahí va: maestro

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  3. Genial el título y el relato, Rafa. Pero es que ya es raro que alguien tenga por mascota a un cerdo y encima vietnamita (Dios me libre de ser racista, eh?).
    Besos.
    Malu.

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  4. Rafael Domingo Sánchez10/3/15 20:21

    ¡Cualquiera quita el ojo ahora de su mascota! Si un cerdo vietnamita es capaz de cons-pig-rar, ¡¡no te digo nada de un Border Collie o un Golden Retriever!!
    Muy buen relato. Ocurrente y divertido

    Un saludo, tocayo

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  5. Fina Nieto Ramón11/3/15 13:15

    Acabo de tomar dos decisiones importantes: yo seguiré sin mascota y tu micro tiene mi "Me gusta" ;)
    Saludos.

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