Fobias

Llegué aquí desde África, con el viento sahariano. Tenía agua y alimento hasta que esta mañana entró una mujer blanca. No comprendo su idioma, pero me miró con miedo y repugnancia.

Ahora estoy, con dos patas y una antena quebradas, en la barriga del estruendoso monstruo municipal, que es xenófobo.
Escrito por Carmen Cano - Twitter

10 comentarios :

  1. ¡Carmen! qué sorpresa y cuánto bueno por aquí. Lo primero, decirte que me alegro mucho de leerte en toda circunstancia y lugar, aunque seguramente eso ya lo sabes.
    En cuanto a tu relato, si no me equivoco en mi interpretación, el viento africano ha transportado hasta la península a un insecto, al que yo visualizo en forma de cucaracha rubia y grande, un bichito dotado de una rara capacidad para crear fobias, que nunca suelen terminar bien.
    Un abrazo y bienvenida

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    1. Así es, Ángel. Tengo una fobia terrible a las cucarachas rubias que llegan cada verano. Pero también me preocupa la creciente xenofobia, por eso narra la historia el insecto. ¡Gracias por la acogida! Un fuerte abrazo.

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  2. ¡Bienvenida, Carmen! Qué alegría leerte también desde aquí.
    Eso sí, las fobias las dejamos para las rubias de seis patas, que tus letras delicadas bien lejos están de provocar asco y repugnancia.
    Un beso.

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    1. ¡Gracias, Margarita! Encantada de poder estar aquí en tan buena compañía. Gracias por acogerme y comentar. Un beso.

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  3. La manera en que este microrrelato plantea una denuncia me parece muy divertida. Me gusta la imagen del monstruo municipal (camión de la basura) xenófobo. Dejo un me gusta.
    Saludos.

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    1. Gracias, Beto. Efectivamente, deseaba plasmar mi aversión a estos animales y,
      sobre todo la creciente xenofobia social. Por eso la voz la tiene la africana. Un saludo.

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  4. He de reconocer que me ha costado un poco meterme en la historia pero, una vez ubicada a la forastera, todo ha ido tomando sentido. Me ha gustado mucho, Carmen. Un saludo.

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    1. Muchas gracias por tu comentario, Matrioska. Celebro que te haya gustado. Un saludo.

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  5. Sorprendente relato, Carmen, en todos los sentidos, que funciona como denuncia al tiempo que arranca una sonrisa, aún siendo trágico su contenido. Personalmente, creo que tenemos que luchar a diario contra todos aquellos sentimientos que escapan de nuestro raciocinio. Por mi parte confieso cierta predisposición hacia los tipos bajitos, enteraos y con bigote, pero quiero ir a que me lo miren.
    Enhorabuena y bienvenida.
    Enrique.

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  6. Desde luego, con el viaje que había hecho la pobre y va ese monstruo xenófobo y se la traga ... Cuánta incomprensión por estos lares.
    Un beso Carmen, me ha gustado esta forma de denunciar tan simpática, pero a la vez tan contundente.
    Malu.

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