El superior del convento

Constantemente me recuerda que fue cocinero antes que fraile. Aun así, a veces me asusta esa obsesión suya por cocinarlo todo a fuego lento y que siempre tenga la sartén por el mango. Sin embargo, mis temores desaparecen en cuanto observo con qué maestría da la vuelta a la tortilla.
Escrito por Margarita del Brezo

57 comentarios :

  1. Notincgas28/8/15 9:13

    Así que también sabes ponerte juguetona, Margarita. Pues que sepas que te ha salido un relato para chuparse los dedos.

    Besos.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Cómo me alegra que el menú te haya gustado, Notincgas. Como postre te sugiero que te pintes las uñas con mermelada de fresa y después, pues eso, te chupes los dedos.
      Un abrazo

      Eliminar
  2. Vaya, pues a mí no me ha dejado tranquila, me parece un personaje inquietante este cocinero. Fabuloso el relato, tiene mucha "chicha". Un beso, Margarita.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. He intentado poner toda la carne en el asador y me alegra haberlo hecho porque todo parece indicar que tienes buen apetito.
      Muchas gracias, Belén.
      Un beso

      Eliminar
  3. Margarita, genial, como todas tus letras. Hoy has demostrado que cocinando frases hechas se puede obtener un excelente relato. Enhorabuena. Un beso. Pilar

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Si meclas los ingredientes adecuados y los revuelves con una cuchara de madera, es fácil conseguir un buen plato. ¡Qué bien que haya sido de tu agrado!
      Gracias, Pilar.
      Un beso

      Eliminar
  4. Margarita cada "maestrillo tiene su librillo" y el tuyo es único o mejor dicho eres única, me ha encantado el relato, como siempre es un placer leerte, enhorabuena y un beso enorme. Javier.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Con ese librillo vamos a hacer todos juntos un magnífico recetario de cocina, Javier. Y ya verás como Notincgas no va a ser el único que se chupe los dedos.
      Tú ya tienes un plato que huele de rechupete y estoy segura de que hay más esperando hacer las delicias de nuestros estómagos hambrientos de buenas letras.
      Un beso grande y un montón de gracias.

      Eliminar
  5. Jajaja Relato de Estrella Michelín, por lo menos!!!

    Un saludo!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. A mi hijo pequeño le gusta más tu comentario que mi relato. Pues eso, que eres genial, Marca.
      Gracias y un saludo.

      Eliminar
  6. Antonio B.28/8/15 11:15

    Encantadora, y sabrosa, historia, Margarita, en la que se puede paladear una relación entre el narrador y ese prelado desarrollada bajo el filtro de fogones y guisos, una relación intensa y profunda que transpira y se mueve entre líneas.

    Se percibe, yo al menos así lo entiendo, esa característica tan eclesiástica de plantear todo lo mundano bajo la perspectiva sosegada de quien parece tocado por la sabiduría divina y que acaba por encontrar las respuestas que quizá en el fondo queremos oír.

    Una vez más has conseguido componer un relato con frescura e imaginación, moldeando y domando el lenguaje para encajar la rigidez de los dichos dentro de un relato fluido y de atrayente lectura. ¡Toma ya! ahí es nada.

    Probablemente se me haya ido la olla (aprovechando la temática), pero tu relato también me sugiere un homenaje tácito a una forma de narración en sí, muy común en "50 palabras", la que cuenta algo que parece una cosa pero al final sorprende con otra completamente distinta, como dándole 'la vuelta a la tortilla'.

    En fin, Margarita. Como siempre, un placer. Enhorabuena

    Un fuerte abrazo

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. ¡Toma ya!, ahí es nada. Permíteme que te plagie, Antonio, pero es que, despueś de leer tu comentario, no se me ocurre nada mejor para describir cómo se me ha quedado el cuerpo.
      Creo que a estas alturas todo el mundo sabe - (hemos sido poco discretos, me temo) - que nos admiramos mutuamente y que parece que yo disfruto de tus comentarios tanto como tú de los míos. Así que, si a ti no te importa y a los demás tampoco, sigamos con esta aventura que no me atrevo a calificar.

      Sobre el contenido del relato: no me gusta explicar lo que quise decir porque ya está dicho hasta la saciedad que las palabras pertenecen a quien las lee y, por lo tanto, las interpreta. Sin embargo, por ser tú te diré que te has acercado bastante a la imagen que tenía en la cabeza cuando la plasmé en el papel.

      Gracias por todos tus adjetivos, me los quedo todos, y por esa imagen de domadora que me has regalado; ni te imaginas lo bien que me viene porque tengo por aquí una "bestia" (de frases, por supuesto) que no consigo que pase por el aro.

      Y gracias también por compartir conmigo el placer de intercambiar lecturas y letras.

      Un abrazo.

      Eliminar
  7. ¡Buenoooo, excelente, Margarita!
    Personalmente al título le pondría algún "pero", pero es tan buen micro que ni caso.
    Un abrazo ¡maestra!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Cómo que ni caso, Rosy! Caso es lo que hago siempre que estoy entre vosotros para no dejar de aprender y de disfrutar.

      Me alegra tu puntualización sobre el título, ni mucho menos que no te haya llegado, por supuesto, y es que los títulos son mi caballo de batalla. Tengo que confesar que algunos me llevan mucho más tiempo que el relato en sí, y que después de tenerlo ¡por fin! rematado, pasan días y días hasta que encuentro alguno que me deja mínimamente satisfecha. Este fue uno de esos que me dio guerra; debería haberlo macerado un poco más.

      Muchas gracias por tu comentario: me hace crecer a lo alto además de a lo ancho, y a ciertas edades hay que empezar a cuidarse ;)
      Un fuerte abrazo.

      Eliminar
  8. Me gusta como has jugado con esas frases hechas para construir el micro. Te ha quedado en su punto... Espero a ver que comentario hace Chicote...
    Un abrazo, Margarita.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Con todos mis respetos a Chicote y su buen hacer culinario, yo prefiero tu comentario (vaya pareado más feo que me ha salido); me fío mucho más de tus recetas y de tu paladar, Joaquín, y estoy encantada de que te haya gustado.
      Gracias, muchas gracias.
      Un abrazo

      Eliminar
  9. ¡Cocinera! Los fogones en los que cocinas tus palabras son insuperables.
    Me has dejado con hambre de más.
    ¡Bravo!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Ay, que había empezado a preocuparme por haber dejado con hambre a un comensal, pero he visto tu firma y ya me he quedado tranquila: tú tienes recetas e imaginación de sobra para alimentar a los fantasmas propios y a los de los demás.
      Besos siempre, Patricia.

      Eliminar
  10. Margarita, excelente, magnífico, fantástico. El micro es buenísimo, coincido con los compañeros que ya han comentado y me sumo a todas sus alabanzas, porque estas 50 palabras lo merecen.
    Querida amiga, te mando mis felicitaciones y mis besos fuertes.
    Malu.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Jo, Malú, cómo me gusta dejarme acariciar por tus palabras y contagiarme de la energía que transmites. Contigo cerca siento que soy yo, y no el prior, la que tiene la sartén por el mango.
      Y ahora voy a dejar este cariño virtual cociendo a fuego lento porque tengo que pasarme por tu relato para organizar un menú de boda.
      Un beso. Grande.

      Eliminar
  11. ¡Hola, Margarita!
    Me asusta esa obsesión tuya por cocinarlo todo a fuego lento. Tienes el sartén por el mango, eso sí. Nos llevas frase a frase hasta un paraje que se nos antoja conocido y de repente, ¡zas!, le has dado vuelta a la tortilla de tu historia. Una autora exquisita, sin duda, que sólo se consigue en tiendas delicatessen.
    Abrazos.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. ¡Hola, Vicente!
      Me encanta verte por aquí, y por allá, para qué lo voy a negar.
      No te asustes con mis obsesiones, por favor, todo es más simple de lo que parece: cojo la sartén por el mango, pero sólo para no quemarme cuando hago la tortilla; y para darle la vuelta, no me queda más remedio que ayudarme de un plato. Así que... ¿ves?, no es tan fiero el león como lo pintan.
      Y si de letras hablamos, tengo la suerte de contar con lectores como tú que me ayudan a dar vueltas y más vueltas a las historias hasta que quedan mínimamente digeribles.

      Espero y deseo que sigamos compartiendo delicatessen.
      Un cordial abrazo.

      Eliminar
  12. CINCUENTA PALABRAS EN BUSCA DE AUTORA

    Cincuenta palabras, incapaces de ordenarse, se aburrían. Pidieron ayuda a Margarita que, con un golpe de ingenio, colocó cada una en su sitio: al fraile tras el cocinero, a la sartén antes que al mango y a la tortilla detrás de la vuelta: el resultado fue otra obra de arte.

    Querida Margarita: tras ver tu nuevo relato con el que tan bien has jugado con las palabras (tu especialidad) no he podido aguantarme y te he dejado ese comentario de arriba que tiene exactamente cincuenta palabras, a las que tú das siempre ese trato tan exquisito y maravilloso.
    Un besote, me ha encantado.
    Pablo

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Perdonad que me entrometa...
      ¡Pablo eres un crack! Me quito el sombrero...

      Eliminar
    2. Mi querido Pablo:
      Eres de esas personas con las que, sea lo que sea lo que se haga, siempre se sale ganando. Y aquí hay una prueba más: no sólo un generoso comentario, también un relato de regalo.
      ¿Cómo puedo darte las gracias?
      Creo que te compraré otra libreta porque entre las letras que te gustan a ti y las que me gustan a mí, esa que es tuya y que yo uso a medias contigo tiene que estar a punto de reventar.

      ¡Gracias, muchas gracias!
      Un beso sonoro.

      Eliminar
    3. Está usted perdonado, Gabriel. Y más con ese sombrero que ahora lleva en la mano.

      Eliminar
  13. Carmen Balibrea28/8/15 19:06

    Hay que ser paciente y calculador para hacerlo todo a fuego lento, muy inteligente para que siempre funcione el dar la vuelta a la tortilla, y muy frío para recordar a los demás que fuiste cocinero.
    Me encanta, las imágenes se suceden a la perfección en su interpretación literal y no literal.
    Saludos

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Tiene un punto... ¿cómo definirlo? ¿tétrico? nuestro personaje. Cuando estamos a solas me confiesa que el espejo le devuelve una imagen superior, y cuando le pregunto que qué quiere decir con eso, me contesta que "doctores tiene la Santa Madre Iglesia que os sabrán responder".
      Creo que tu comentario me lo aclara todo mucho mejor.
      Un montón de gracias, Carmen.
      Saludos.

      Eliminar
  14. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Me ha bastado ver el emplatado, con esa flor y esa ramita de brezo, para saber que me iba a gustar. Creo que tratas los ingredientes con mucha amabilidad y oficio, pero sobre todo con un ingenio desbordante, lo que quiere decir que nos podemos ir acostumbrando a degustar regalos tan sabrosos como este todos los meses.
      Un abrazo, Margarita.

      Eliminar
    2. Mi querido Enrique:
      La flor y la ramita decorativas son fáciles, pero el resto... ¡qué responsabilidad! Eso sí, no te quepa duda de que lo voy a intentar; comensales como tú se merecen los mejores ingredientes aderezados con imaginación, ingenio y un pellizco de fantasiosa realidad.

      Tengo ademaś pendiente un estudio exhaustivo de tu relato. En breve volveré a sentarme frente al ordenador y podré documentarme, supongo, porque sigo con mi ignorancia a cuestas. Espero sepas perdonarme la demora.

      Gracias por esa presión que me pones.
      Un cariñoso abrazo.

      Eliminar
  15. Margarita, evidentemente las letras son tu plato fuerte.¡Me ha encantado y quiero repetir! Muy ingenioso y bien condimentado, como todo lo que escribes.
    Un beso grande.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Ante tu juego de palabras no me queda otra que aceptar el envite y ponerme a guisar enseguida para que puedas tomar los platos que te apetezcan sin necesidad de esperar demasiado. Aunque, al igual que Patricia, también tú tienes unas recetas muy pero que muy interesantes.
      Muchas gracias por tus palabras, Sandra, me saben a gloria.
      Un gran beso.

      Eliminar
  16. Como apasionada de las frases hechas, proverbios y refranes solo puedo decirte que me has dejado con la boca abierta. Eres un as de las palabras, Margarita, y espero que te lo tomes al pie de la letra.
    Un abrazo.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Pues... un poco ruborizada estoy con ese as en la manga que me das de ventaja, Fina, aunque creo que lo voy a necesitar si quiero echar una partida contigo y seguirte el juego.
      Igual tengo que pedirte alguna carta más para poder cerrar un par de frases hechas que tengo por aquí y que se resisten a perder su forma habitual.
      Un montón de gracias y un abrazo.

      Eliminar
  17. Genial Margarita!!! También soy forofa de las frases hechas, los refranes y por supuesto de tus micros que siempre consiguen pillarnos de la solapa y llevarnos en volandas de principio a fin... Besitos y buen provecho Jeje

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Miedo me das, Carmen, porque con el peso que tienen tus anagramas y poesías, cuesta mucho llevarte en volandas.
      Tenemos pendiente una celebración, o dos. ¿Te hace una tapita-working?
      Un beso enorme, dama de la sonrisa.

      Eliminar
  18. No deja de sorprenderme esa facilidad que tienes en crear micros mezclando palabras que, por separado y con otros "padres o madres" pueden abocar en un estrepitoso fracaso. Tú dominas el arte de convertirlas en una preciosa narración que me inspira un soplo de frescura y optimismo.
    Aprovecho para confesarte que me encanta tu nombre, Margarita del Brezo (no sé si real o seudónimo), tan acorde con tu alegre estilo literario.
    Un beso.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Te confieso, Asun, que no sé si es arte o mucha cara dura la que le echo a las palabras. A veces tengo la sensación de que las destrozo, por eso me viene tan bien tu comentario, ¡gracias!

      Y gracias también por esa confesión que me haces sobre mi nombre. Te cuento que es real y propio, o dicho de otro modo, que no hay apellidos en él y que respondo a cualquiera de los dos porque me llaman de cualquiera de las dos formas. La historia es muy simple: la Virgen del Brezo da nombre a un santuario de un pequeño y precioso pueblo del norte de Palencia, Santibáñez de la Peña. Allí crecen unas margaritas preciosas y enormes que enamoraron a mi madre casi tanto como mi padre, así que prometió a la Virgen que si algún día tenía una hija, la llamaría Margarita del Brezo. Varios años despueś nací yo y ella cumplió su promesa. Y eso es todo. Pero tienes razón, suena bien para firmar unas cuantas letras y, siempre que puedo, prescindo de los apellidos.
      Y ahora me encanta que lo asocies a un estilo literario alegre, ¡qué bien!

      Un beso

      Eliminar
    2. Preciosa y muy literaria la elección de tu nombre, da para un buen micro. Anímate y te lo autoregalas para tus bodas de plata en cincuenta.
      Besos florales.

      Eliminar
  19. Cuidado con aquellos que mandan y, encima, son capaces de dar la vuelta a la tortilla cuando se equivocan...
    Genial Margarita. Un placer leerte.
    Un beso

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Y ya no te cuento si encima la tortilla no les sale jugosa y, además, no le ponen cebolla.
      Es cierto, Gabriel, cuando uno tiene la sartén por el mango, sería bueno pensar en un buen menú que hiciera las delicias de todos, aunque sé que no siempre es fácil, aunque tus amables comentarios con todos los compañeros facilita mucho la tarea.
      Muchas gracias y un beso.

      Eliminar
  20. Otro pedazo de micro que te has guisado condimentándolo magníficamente. Dicen que fuera del convento no está el fraile en su elemento, está claro que tú sí que lo estás en Cincuenta palabras. Esperaré ansiosa tus próximos guisos que, de lo que bien me sabe, todo me cabe. Un beso.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Jajaja, Matrioska, ¡cuánta sabiduría popular nos traes! No conocía el segundo refrán, lo apunto. ¡¡¡Pablo, saca la libreta, por favor!!!

      No sé si en mi elemento, pero no tengo duda de que aquí, entre vosotros, me siento a gusto. Así que, sí, seguro que seguiré guisando para celebrar estupendas sobremesas,
      Levanto mi copa y brindo contigo.
      Un beso y un montón de gracias por tu compañía.

      Eliminar
  21. Otro relato que te ha quedado jugoso, en su punto, rico, rico.
    Excelente, Margarita.
    Un abrazo.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Cuánto me alegra que te haya gustado, María Jesús. Estoy segura de que tienes buen apetito, y eso me lo pone más fácil.
      ¡Muchas gracias!
      Un abrazo

      Eliminar
  22. Margarita, has moldeado las frases y el doble sentido para crear un relato superingenioso. Como el perro de Paulov, estoy salivando, jajaja. Un abrazo

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Espero que no te dejes engañar con luces huecas, y por nada del mundo te dejes dar un calambrazo, que me gusta verte por aquí ;)
      Generoso como siempre, Salvador, ¡gracias!
      Un abrazo

      Eliminar
  23. Hmmm... siempre la sartén por el mango, y con maestría da la vuelta a la tortilla?...
    Seguro que te lleva al huerto o a donde se proponga!
    Buen juego con frases hechas, que como en otras ocasiones, haces que encuentren su sitio en 50 palabras.
    Saludos!
    Carme.

    ResponderEliminar
  24. Sí, M. Carme, este hombre puede conseguir casi lo que quiera, así que procuraré que me pille con el estómago lleno por si acaso.
    Muchas gracias por esa alusión que haces también a otros de mis relatos y por esa impresión de continuidad que les das.
    Saludos.

    ResponderEliminar
  25. Margarita, creo que este micro es perfecto. Nada más que agregar.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Está usted invitado a la próxima ronda, Señor Jean.
      ¡Gracias! Y hasta un beso.

      Eliminar
  26. ¡¡Suculento relato, Margarita!! Me ha sabido a poco y me he quedado con hambre de devorar algunas palabras más, un salteado de vocablos crujientes, por ejemplo, aderezado con algún que otro adjetivo o adverbio chispeantes.
    Pero que siga con apetito después de leer tu historia no me impide que te diga que va mi "Me gusta", recién hecho con todo cariño.
    Un abrazo.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Menuda guinda le has puesto al menú con tu comentario, José Antonio. Y ese "me gusta"... ¡exquisito! Ya estoy saciada para una buena temporada. Y feliz de tenerte por aquí. ¡Gracias!
      Un abrazo

      Eliminar
  27. Como un auténtico superior juegas con las palabras y con los fogones, para hacer un relato apetecible y genial.
    Un abrazo.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. No te creas, José María, a veces se me quema algún que otro guiso porque me olvido de que he dejado el cazo en el fuego y es entonces cuando la abadesa me manda hacer penitencia con las novicias.
      Me alegra que hoy haya salido bien. ¡Gracias por animarte a probarlo!
      Un abrazo

      Eliminar

Si no tienes cuenta, elige "Nombre/URL" en lugar de "Anónimo". ¡Gracias!