Infidelidad (Remake)

Aquella mañana volvió antes del trabajo al encontrarse indispuesta y sorprendió a su marido acostado con la mujer del servicio doméstico.

Herida, comenzó a llorar desconsolada mientras él, flácido, se quedó sin palabras. La asistenta, avergonzada y original, dijo:

—Amor mío, no es lo que parece. Esto tiene una explicación.
Escrito por La Marca Amarilla

31 comentarios :

  1. Respuestas
    1. El cachondeo es muy importante, Juan!! jejejej

      Un saludo!

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  2. Pues sí que es original, tanto como ese remate en el que la asistenta, con sus palabras, se ve que hacía un doble juego. Muy bueno
    Un saludo, Marca.
    Pablo

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    1. Gracias por tus palabras, Pablo!!!
      Ayyy, los dobles y triples juegos!! jejeje

      Un saludo!

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  3. Muy bueno y gracioso relato.
    Eres un as, Marca.
    Un abrazo y un me gusta.

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    1. Isidro, aprendiz de as, puede ser... jejeje... Gracias!

      Un saludo!!

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  4. Antonio B.26/8/15 19:09

    ¡Madre mia, cómo está el servivio! La asistenta asistiendo a los asistentes al dormitorio.
    ¿A cuánto cobrará la hora...?

    Original y divertido. Enhorabuena, no es fácil sorprender con un tema tan manido.

    Un salido, digo, un saludo.

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    1. Gracias, Antonio!! jajaja no se su salario!!

      Otro salido! O saludo!!

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  5. Desde luego, es que ya no se puede uno fiar de nadie. Espero que, al menos, despida ipso facto al flojo. Simpático y ocurrente, La Marca. Un saludo.

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    1. Gracias por tu comentario, Matrioska.
      El flácido no entendía nada... jejeje

      Un saludo!!

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  6. Me parece genial esa capacidad que tienes de sorprender, Marca.
    Un saludo

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    1. Margarita, es un placer leer tu comentario. Gracias!!!

      Un saludo!

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  7. Jajaja, haciendo doblete...
    Buen final, sorprendente.
    Un abrazo

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    1. Gracias, Rosy!!
      Sí... jajajaja ... la cosa ya es viciooooo

      Un saludo!

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  8. Tu micro puede ser tranquilamente una escena de una película de Woody Allen. Y me viene a la mente "Vicky Cristina Barcelona". Yo creo que quizás puedan ser felices los tres, o por lo menos pasarla bien un rato. :-P
    Ahora sí, hablando en serio, me encantó el giro que les has dado.
    Muy bueno, Marca.
    Saludos.

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    1. Gracias, Sandra!! (Allen?? Ooooooh ;-))
      Es de lo que se trata, de pasar un buen rato!! jajaja

      Un saludo!!

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  9. Una asistenta muy atenta que limpia el polvo y "lo comparte"...;-)
    Fantástico relato, Marca. Coincido con Sandra que parece una escena de Woody Allen.
    Gracias por hacernos reír.
    Saludos.

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    1. Gabriel, gracias a ti por tus palabras y por leerme!!

      Un saludo!! ;)

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  10. Carmen Balibrea27/8/15 23:00

    No saber exactamente de qué se avergüenza la asistenta hace que me la imagine hablando con resquemor. Si no fuera porque está llorando, casi parece que la esposa vaya a disculparse y cerrar la puerta.
    Muy divertido.

    Saludos

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    1. Gracias por tu comentario, Carmen!!
      La asistenta va a "lo suyo" ... ;)

      Un saludo!

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  11. No sé por qué me ha venido a la mente (aunque suene a viejuno), esa canción de Rafaella Carrà, "Qué dolor, una mujer en el armario". Aunque en este caso la mujer no estaba escondida ...
    Genial este remake, muy fresco y muy divertido.
    Felicidades Marca. Besos.
    Malu.

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    1. Gracias por tu comentario nada viejuno, Malu! jajaja

      Un saludo!!

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  12. Eres el mejor Marca, y lo sabes.

    Radon

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    1. Vale, recibido!!!

      Jjajajaja, qué mamón!!

      Un saludo, Radon!!

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  13. Imagino la escena, ese hombre al que la entrada súbita de su mujer le corta el rollo, con su flacidez entre las piernas. Y esa frase final, que deja intuir que la asistenta no tendría inconveniente en terminar la faena con la esposa.
    Muy bueno, Marca.

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    1. Gracias, Asun, por tu comentario!!!
      Tremenda escenaaaa!!
      Jajajaja

      Un saludo!

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  14. Original y divertido, Marca, ¡vaya triángulo! Y, encima, nos dejas con la incertidumbre de la explicación. Un abrazo.

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    1. Gracias, Salvador!!! Está claro que en esta historia todos tendrían que explicar algooo.... Jejeje

      Un saludo!!!

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  15. Qué asistenta más apañá. :D :D :D
    Un abrazo gordo, Marca.

    Lola

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  16. ¡Sorpresas! Pues sí, hay varias: la que se llevó la indispuesta esposa; la del flácido marido (¿lacio por el sobresalto?); y, también, sorpresa la que nos ofrece ese cuajo de la asistenta quien, tomando las riendas del asunto, es la única capaz de mantener la calma en una situación tan sorprendente.
    ¡¡Genial, Marca, ese giro final! ¡De sopresa total!
    Va mi "Me gusta" (esto no te debe sorprender) y mi admiración por un relato que no puede dejar indiferente a ningún lector. O lectora. O asistenta doméstica incluso.
    Un abrazo.

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