Regalo de Navidad

Ya estaban las zapatillas colocadas en la chimenea. La ilusión de los más pequeños hizo que me olvidara unos instantes de la nieve que se colaba por la ventana. Mi padre encendió una cerilla y todos aplaudimos cuando les prendió fuego. Esa noche dormiríamos por fin con los pies calientes.
Escrito por Margarita del Brezo

80 comentarios :

  1. Me gustan mucho los cuentos agridulces.
    Enhorabuena, Margarita.

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    1. Muchas gracias, Juan Carlos. Hay que intentar, siempre que se pueda, poner un toque dulce.
      Un saludo

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  2. Salvador Pérez Salas4/12/15 14:04

    Margarita... sieeeeeempre me sorprendessss.Cada vez que cojo un relato tuyo voy mirando cada palabra como si fueran esquinas de las que puede salir cualquier cosa inesperada... por sencilla que sea. Gracias por escribir así. Te quiero. O menkr... te quieeeeerooooooo.

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    1. ¡Ayyyyy, Salvador, ruborizada me hallo! La de tiempo que hace que no me dice un chico esas cosas, y lo de "te quiero", ya ni te cuento ;-)
      Pues eso, que aquí estoy, feliz, emocionada y dispuesta a seguir esquinando palabras para que no decaiga nuestro amor textual.
      Un abrazo

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  3. Qué bien repartida la dulzura y la amargura entre las dos caras de la moneda de la navidad. Un relato que al mismo tiempo es tierno y duro, entrañable y terrible. Todo un compendio de sensaciones que fluyen del contraste entre la evocación mágica de la navidad acomodada y la pertinaz realidad que no distingue fechas ni se inmuta ante los buenos deseos.

    Un relato que tira de entrañas para agitarlas con sentimientos encontrados pero extrañamente compatibles, que huele a leña y a frío, y que se posa como ligeros copos de nieve más allá de la consciencia.

    Margarita, me ha encantado tu nuevo regalo, digo relato.

    Un abrazo con cascabeles.

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    1. Más contenta que unos cascabeles me pongo yo cada vez que leo tus comentarios, Antonio. Y con ese sonido alegre, el aroma de la leña y el calor de tus palabras voy a leerte otra vez, y otra, y otra, hasta que el fuego del hogar se apague.

      Por cierto, a ver cómo lo haces para disimular en enero, ya sabes que el anonimato será nuestra seña de identidad entonces, y tú lo tienes muy muy difícil.

      Un beso

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  4. Si no lo he entendido mal, papá prende fuego a las zapatillas porque no tienen ni leña.
    Sorprendente relato que produce gran tristeza al leerlo. Esa "ilusión de los más pequeños" cala muy hondo tras leer el desenlace. La solución momentánea que propones en tu historia es bastante original, pero la situación de esa familia debe de ser muy parecida a la de mucha gente.
    Estupendo relato, Margarita, y muy oportuno además.
    Enhorabuena y un abrazo.

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    1. Lo has entendido perfectamente, mi querido Enrique, incluida esa solución momentánea tan importante para seguir adelante, aunque sólo sea una hora más, un día más, el tiempo suficiente para encontrar otra que sea más duradera; y así, cobijados en las ilusiones contagiosas de los más pequeños, hasta que las soluciones ya no sean necesarias.

      Gracias por tus cálidas palabras, siempre oportunas.
      Un abrazo

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  5. Qué necesarios son ahora mismo los cuentos de este tipo. Aunque no nos guste verlo, hay un mundo real ahí afuera en el que hace falta la solidaridad y la comprensión.
    Gracias por recordarlo, Margarita.
    ¡Feliz Navidad!

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    1. Los cuentos y la fascinación que nos producen los personajes reales que reparten su magia, y no sólo en estas fechas, para que con el calor del fuego no se enfríen las perdices.
      Gracias por tus palabras, Patricia.
      ¡Feliz Navidad!

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  6. Qué bien lo haces Margarita!!!!. La miel y la hiel perfectamente enlazadas. La realidad y la fantasía. Los buenos deseos para Navidad que se quedan en palabras cada año. Como siempre ¡chapó! Cuánto aprendo de tu creatividad. Un beso enorme.

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    1. Eso es lo bueno de esta página, Carmen, que aprendemos unos de otros, y que recibimos sonrisas como la tuya que dejan una estela dulce que trasciende las palabras.
      ¡Gracias!
      Un beso grande y azul

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  7. Dentro de tus relatos hay puertas ocultas, Margarita. Cruzarlas es un acto de confianza en tus letras, porque esperamos una sorpresa, tal vez dulce, quizás no tanto. En este caso la jerarquía de las necesidades básicas se ha impuesto a la fantasía. Espero que en el futuro esta familia pase mejores navidades y disponga de recursos incluso para el recreo.
    ¡Excelente historia!
    Un fuerte y cálido abrazo navideño.
    Vicente

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    1. Tienes la generosa capacidad de abrir todas las puertas, incluso las ocultas, Vicente, y así es muy fácil confiar en que, cuando pulsamos sobre los comentarios para ver quién ha venido a visitarnos, tú estarás presente.

      A esta familia le traerán los Reyes Magos zapatillas nuevas para que puedan volver a caminar, y eso será sólo el comienzo. De calor familiar, ilusión y ganas están sobrados.

      Gracias por tu aliento cálido que atempera el invierno por aquí.
      Un fuerte abrazo navideño

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  8. Esto sí que es una Navidad austera. Tendrán que conformarse con el calor familiar y el que desprendan esas zapatillas hasta su completa combustión. Las primeras frases parecen dibujar una idílica estampa familiar navideña. Pero, precisamente la imagen del abuelo encendiendo la cerilla para quemar las zapatillas, justo esa escena que habla de fuego, es la que nos deja helado el corazón. Enhorabuena, Margarita. Me han llegado nítidos el calor y el frío. Un abrazo.

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    1. Cómo me alegra que hayas sentido el calor de los afectos de esa gran familia en medio de la invernal estampa que están viviendo y que se les cuela por la ventana. Les queda una chimenea, una ventana rota, el coraje de aplaudir y una insaciable esperanza en mañana.
      ¡Muchas gracias, Juana!
      Un abrazo

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  9. Margarita no me cansaré de decirlo escribes de maravilla. En estas 50 palabras de hoy has juntado la ilusión y la navidad, con la necesidad y no pasar frío, llevando a ese padre a tener que quemar los calcetines.
    Me ha encantado. Gracias Margarita.
    Besos muchos.

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    1. He querido aprovechar la Navidad para hablar de chimeneas apagadas y de zapatillas sin regalos, pero también de esperanza y de ilusión y de valentía y de unión y de fuerza, valores que tenemos a nuestro lado y que a veces se difuminan con el brillo de las luces.
      Gracias a ti, Javier. Siempre.
      Un montón de besos

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  10. Me ha gustado mucho, la ilusión de la Navidad, con la tristeza de la pobreza, me ha emocionado.
    Besos.

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    1. El mejor regalo es que nuestras palabras no pasen desapercibidas y produzcan emociones en quien las lee, así que muchas gracias, María.
      Besos

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  11. La ilusión salta por la ventana sin cristales cuando entra el frío y le da un empujón.
    Qué tristeza imaginar esas zapatillas ardiendo...
    Bonito contraste nos has pintado, con honda reflexión incluída, de cara a fechas señaladas. Pero como ves, los cincuentistas somos gente con esperanza y nos gusta pensar que en un futuruo cercano tus protagonistas tendrán mejor suerte.
    Un beso.

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    1. Por eso me encuentro tan a gusto aquí, M. Carme, porque no nos falta la esperanza, ni las ganas de pegar cristales sin cortarnos, ni de abrazarnos para plantarle cara al frío, ni de empujar la suerte como si de una bola de nieve se tratase para que crezca con cada impulso emocionado y llegue a todos.
      ¡Gracias!
      Un beso

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  12. La propaganda de navidad apela a la unión familiar, pero no nos dice que hay familias que la pasan mal en esa fecha y otras. Su relato pone el dedo sobre la llaga, duro y reflexivo.
    Saludos.
    P.D. me faltó decir que me gusta.

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    1. Las luces navideñas engalanan las calles, pero también iluminan lo que tenemos y, sin lugar a dudas, sacan a la luz aquello de lo que carecemos. Un buen momento para, como bien dices, detenernos a reflexionar primero y a ponernos manos a la obra después.
      ¡Gracias, Beto!
      Un saludo

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  13. Tremendo relato que golpea nuestras mentes, parece que seamos más receptivos en estas fechas pero es una triste realidad todos los días. Un abrazo, Margarita.

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    1. Hola, Salvador.
      Si estas fechas sirven como recordatorio y, además, amortiguan el golpe, bienvenidas sean. Lo importante es no olvidar.
      Gracias por tus palabras.
      Un abrazo

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  14. Querida Margarita, qué gran regalo nos has traído este mes, el relato es brutal. No dejas de sorprendernos, has mezclado sentimientos y necesidades básicas y el resultado es tan, tan, tan bueno, que me quedo sin palabras.
    Enhorabuena, te mando un beso enorme.
    Malu.

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    1. Malu, ni se te ocurra hacernos eso: tú no puedes quedarte sin palabras, ni tu mesa de la cocina sin los churretones de harina y azúcar, que si no tu pluma se sentirá desconsolada y nosotros, también.
      Y mi necesidad básica ahora mismo es darte un beso enorme, ¿estás preparada?

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  15. Nos regalas un relato muy actual, por las fechas que vienen y por la realidad que nos rodea. Ojalá esos niños mantengan sus luminosas sonrisas y sus particulares miradas más allá de esa mágica noche.
    En breve, podremos los adultos enviar nuestras cartas a través de las urnas a unas personas que, a pesar de que tienen poco de magos, sí tendrán la obligación de cambiar muchas de estas situaciones.
    Precioso cuento navideño, Margarita.
    Un abrazo.


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    1. Hola, Jose.
      Esa es la idea, y el deseo, y la intención: que no apartemos la mirada para que los niños mantengan la sonrisa y la ilusión.
      Los políticos no son magos, pero las cartas que nosotros vamos a enviarles en breve sí lo son. Ojalá.
      Muchas gracias por tu comentario.
      Un abrazo navideño

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  16. Esa nieve que entra por la ventana ya hacía entrever una cierta necesidad, que se confirma al final con esa triste combustión que puede mantener caliente a esa familia, aunque sólo durante un rato. Después quedarán descalzos y sin posibilidad de llenar esas zapatillas de regalos, una opción que, en todo caso, tampoco parecían tener antes. Van quemando sus últimas naves, después irá la ropa ¿y después?
    Un relato triste y lleno de fuerza; también, desgraciadamente, posible.
    Un abrazo, Margarita

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    1. Hola, Ángel.
      No pretendo caer en reflexiones simplistas ni fantasiosas, pero lo que más me gusta de la historia es precisamente ese rato de efímera combustión al que aludes como metáfora de que hay un después. Y siempre que haya un después y alguna nave para ir quemando y ganas ilusionadas, hay esperanza de que la nieve sea sólo una bella materia prima para construir un muñeco fuera de casa.
      ¡Gracias por tu reflexión!
      Un abrazo

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  17. Ya hubiera querido Dickens dibujar una escena navideña en la que la necesidad se refleja en una última frase, alegre, y haberlo hecho tan solo en cincuenta palabras.
    De nuevo tu varita mágica vuelve a conseguir un relato conmovedor.
    Un besazo, mi querida Margarita del Brezo.
    Pablo

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    1. Mi querido Pablo:
      Hay personas que desprenden y comparten tanta magia que no necesitan varitas. Y, por supuesto, no estoy hablando de mí.
      Me alegra que nuestras historias se conviertan en la mejor excusa para enviarnos un cálido abrazo. Y un beso.

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  18. Repito el comentario sin algo que se me coló
    Dramatico, nostálgico....irónico. Ya no cabe la agudeza ni lo llano. Casi mas cerca de la realidad que de la fantasía. Entra demasiada nieve por la ventana y el relato por real me deja helado, por bueno me deja impaciente por el próximo.


    saludos de los dos.

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    1. Tienes razón, Jose, se cuela un poco de todo por esa chimenea demasiado vacía y mucho frío por la ventana quebrada. Vamos a tener que hacer algo.
      De momento, tú ya lo has hecho con tu amable comentario.
      Saludos navideños para los dos

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  19. Geyna López5/12/15 2:26

    Magia tu y tus letras Margarita. Encantada con tu relato tan conmovedor que deja un pellizco en el corazón. Desde ahorita te deseo que pases felices fiestas y con tus seres queridos. Que Dios ilumine a tu familia. Desde laciudad que nunca duerme te mando millones de abrazos y luminosos besos. Esperando que me saque la lotería en los casinos para ayudar a tu protagonista...

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    1. Gracias, Geyna, por acortar la distancia que nos separa con tus palabras y tus bellos deseos.
      Y aunque la ciudad no duerma, no olvides soñar.
      Suerte con la lotería ;)
      Un beso

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  20. Un microrrelato magnífico, pero muy triste.

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    1. No siempre podemos eludir la tristeza; además dicen los expertos que hablar de ella ayuda a aliviarla así que vamos a probar.
      Muchas gracias por tus palabras, Plácido.
      Un saludo

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  21. Notincgas5/12/15 9:37

    Resulta hiriente que uno de los nuevos conceptos que se han acuñado últimamente sea el de "pobreza energética". Ojalá que los diccionarios recogieran "dignidad vital" o "salvaguarda infantil obligatoria".

    Un beso esperanzado, Margarita.

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    1. Es cuestión de proponérselo, Notincgas. Los Señores de la RAE consideran cada año algunos nuevos "pulpos como animales de compañía" si están suficientemente integrados en nuestro vocabulario. Y si además es verdad que la lengua modula nuestro pensamiento, y viceversa, tenemos que seguir insistiendo. De momento yo tomo buena nota para pronunciar tus nuevos conceptos un mínimo de tres veces al día.
      Me quedo con ese beso esperanzado, ¡gracias! Otro de vuelta para ti.

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  22. Qué bien manejas toda la escena, Margarita. La ilusión de los más pequeños, la nieve y el frío colándose por la ventana, la expectación y la franca ovación al recibir como regalo el calor de la chimenea alimentada con lo que, probablemente, sea lo único que les queda. Genial. Un beso grande, maestra. :)

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    1. Y tú qué bien la desgranas, Matrioska. Qué cierto es que las lecturas mejoran las historias.
      Un montón de gracias por tu agradable visita, vuelve pronto ;)
      Un beso y Feliz Navidad.

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  23. Un relato muy duro, esa imagen de los niños con la ilusión de la Navidad que se desvanece por la pobreza extrema, y el padre quemando las zapatillas en la chimenea. Me ha recordado enormemente un libro de cuentos que tenía de pequeña, concretamente "la vendedora de fósforos", tierno y brutal, con un final que podría decirse feliz aunque la pequeña vendedora moría de frío en la calle, sentía el calor
    del amor de su abuela que también había fallecido.
    Un beso, Margarita

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    1. ¡Ostras! "La vendedora de fósforos". A mí también me ha venido a la cabeza, Asun.

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    2. ¡Vaya recuerdos me habéis traído con ese cuento en el que no había vuelto a pensar desde hace tantos años!

      Algunos cuentos no tienen finales felices, pero quizá nosotras podamos reescribirlos, al menos, alguno de ellos, y conseguir así que las estrellas no sean fugaces.
      ¡Muchas gracias, Asun!
      Un beso

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  24. ¡¿Qué puedo decirte, Margarita, que no te hayan dicho ya?! Esta vez nos has regalado un relato duro que nos hace reflexionar sobre esa otra Navidad, la de quienes no tienen ni lo más básico para vivir (mejor dicho, para sobrevivir) y que se hallan bien cerquita de nosotros. Ojalá tu historia triste, pero hermosa, cumpla con su cometido y todos seamos algo más solidarios, pero no sólo en esta época. Si siempre es un placer leerte, Margarita, en esta ocasión un poquito más.
    Un abrazo.

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    1. Gracias por tu reflexión, Fina, y, por supuesto, me uno a tu deseo solidario.

      Me gusta cómo deslizas en tus comentarios lo que te gusta más y menos sobre lo que escribimos y cómo lo hacemos. Tomo buena nota.

      Un abrazo agradecido

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  25. Esa nieve que se cuela por la ventana nos ha helado el corazón, pero al menos el final se nos hace algo más cálido. Un triste pero hermoso cuentecito de navidad, Margarita.
    Un abrazo.

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    1. Hola, María Jesús.
      Sí, la nieve es preciosa y romántica y bucólica, pero fría y peligrosa si no estás preparado para recibirla. El cuento tendrá un final feliz cuando todos hagamos con ella un hermoso muñeco de nieve.
      Muchas gracias por tu comentario.
      Un abrazo

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  26. Un fantástico 50. Nos pintas una realidad donde la nieve llega en forma de escalofrío a nuestra piel. Una pobreza inmensa vestida de sonrisa y fuerza en tus protagonistas. Tan poco tienen...y tan alegres con la nimiedad de sus posesiones.
    Me parece magia de navidad tus letras. Gracias por ello.
    un beso preciosa.

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  27. Mª Belén, una vez más, y eso no le resta mérito, haces una lectura afable y delicada, y así da gusto escribir.
    Un montón de gracias.
    Un beso navideño.

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  28. Margarita, una vez más sonrio al leerte. De una situación de extrema pobreza haces un micro fantástico, dándole la vuelta a la realidad con pinceladas de ilusión. Enhorabuena, lo has vuelto a lograr. Besos

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    1. Sabes cuánto me gusta que sonrías, Pilar, así que objetivo conseguido. Lo seguiré intentado mientras el cuerpo, y la imaginación, aguanten, no lo dudes.
      Un beso grande

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  29. Hoy en la Cadena Ser, Rafael Olivares y Margarita del Brezo han sido finalistas.
    Nuestra querida Margarita del Brezo ha dicho que, entre otras cosas, está leyendo un libro de microrelatos llamado "El mundo en cincuenta palabras" de Álex Garaizar, ¿os suena? Eres grande Margarita del Brezo. Gracias.
    Un beso bien grande.
    Pablo.

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    1. Ha sido muy emocionante, Pablo, ya conoces la sensación, y cuando he oído el nombre de Rafa, me he sentido muy arropada. Es fantástico que, sin conocernos, seamos capaces de transmitir tan buena onda, por seguir el símil de la radio.
      Cuando me preguntaron qué estaba leyendo, no podía menos que mencionar nuestro libro: lo tengo en la mesilla, y yo no miento.
      Gracias por tu bonito detalle, Pablo. Ahora no nos queda otra que seguir intentándolo, ¿vamos a ello?
      Un beso, un abrazo y un montón de cariño.

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    2. ¡Enhorabuena, Margarita! Cuánto me alegro. No pude escuchar el programa pero ya veo que sacaste a relucir nuestro libro. Tu relato me parece magnífico y tiene el mérito añadido de haber sido seleccionado en una semana con mucho más plazo para la presentación, lo que aumenta la calidad y el número de relatos. Un fuerte abrazo.

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    3. ¡Enhorabuena y muchas gracias, Margarita! Ya he dejado constancia en la sección "Curiosidades", donde podéis escuchar el audio. ¡Un abrazo!

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    4. Aquí no me reñirás, ¿no? Gracias por colgar el audio.
      ¡Tongo, tongo, tongo! ¡Qué grande, Margarita!

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    5. Enhorabuena Margarita. He leído, y escuchado, tu relato y me ha parecido excelente, normal que quedara finalista entre otros 900. ¡Bien colocada esa cuña publicitaria!; además de buena escritora tienes muy buenos reflejos ;-).
      Un abrazo, campeona.

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    6. Notincgas8/12/15 13:27

      Ya lo he dejado dicho en otro hilo, pero lo vuelvo a repetir, porque lo merecéis. ¡Felicidades, Margarita y Rafa! Sois fenomenales.

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    7. Os vuelvo a dar la enhorabuena tanto a ti, Margarita, como a Rafa, y ahora ya sí con conocimiento de causa. Olé por vosotros.
      Un abrazo.

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    8. Enhorabuena Margarita y Rafa, sois unos fenómenos.
      Besos.
      Malu.

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    9. Yo no os escuché pero si os he leído después. Sólo deciros que los relatos son muy buenos y vosotros fantásticos. Enhorabuena

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    10. ¡Cuánto cariño dejáis en vuestras letras, Gracias!
      Voy a reponerme de la emoción y a ponerme al día, que hay por ahí varios relatos que aún no he leído.
      Besos y abrazos para todos.

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    11. Margarita, otra vez finalista en REC y esta vez casi ganadora. Un relato excelente. Digno de una campeona como tú. Ese helado de limón para quitar el mal sabor de boca sólo se le puede ocurrir a alguien que usa esos juegos de palabras tan bien como tú. Enhorabuena. La próxima vez ya tiene que caer.
      Un beso bien grande.
      Pablo.

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    12. Pablo, no se te escapa una. ¡Gracias! No se ha cumplido eso de que "a la tercera va la vencida". Confío en que haya una cuarta.
      Un beso grande.

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    13. Felicitaciones por lo que acabo de leer más arriba, eres genial Margarita, ya quiero tu autógrafo...
      Ahora comentare tu micro y después iré a escuchar tu voz que ha colgado Alex... Me tiemblan las rodillas y me da vueltas la cabeza de emoción... espero no caer muerto del corazón cuando pueda oírte...

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    14. Jajaja, Jean, ni se te ocurra morirte, y menos del corazón que luego cuesta mucho recuperarse.
      Besos autografiados

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  30. Uauuu! precioso relato. Siempre me han sorprendido esas tajantes reacciones de "pan para hoy..." y que en todas las historias, han querido expresar la desesperada situación a la que llega el ser humano para que, aun sabiendo que es una efímera solución, se realice y supongo que con alguna esperanza oculta, profunda o quien sabe...sin ni siquiera esperanza.
    Me ha encantado como también me gustó mucho tu relato radiofónico de ayer. Clap, clap, clap. Enhorabuena Margarita. Eres grande.
    Un beso.

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    1. Eso es, Isidro, que no nos falte la esperanza, aunque a veces esté tan oculta que no la encontremos.
      Me inclino ante tus aplausos y los recibo emocionada.
      ¡Un montón de gracias!
      Un beso

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  31. Gracias por regalarnos, en estas fechas, "Espíritu navideño".
    ¡Enhorabuena,amiga!

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    1. ¡Elisa! Verte por aquí sí que es un gran regalo. Y tu optimismo contagioso, y tu eterna sonrisa, y tus palabras siempre afables, y tus detalles, como este.
      ¡Gracias, Amiga!
      Un beso

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  32. Se me hizo un nudo en la garganta, Margarita. Muy bien contada esa triste y feliz navidad.
    Un beso grande.

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  33. Un contraste un tanto incomprensible, es verdad.
    Muchas gracias por tu apoyo, Sandra.
    Un beso prenavideño

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  34. Emotivo y bonito relato Margarita, el juego de palabras y la historia es muy de tu estilo, aunque con una ironía un poco menos frecuente, creo.
    Un abrazo, un beso y un regalo sorpresa navideño para ti.

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    1. Me encantan los regalos y las sorpresas y la Navidad y los juegos y los besos con abrazo y tu mostacho, querido Jean.
      ¡Gracias, gracias y más gracias!
      ¡Felices Fiestas!

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  35. No quiero que este mes se acabe sin darte la enhorabuena por tus logros y sin leer esta preciosidad de micro, tan tierno y triste a la vez.
    No, si ya decía yo que las margaritas me encantaban...
    Un besote y un deseo, ¡Excelente año 2016, de principio a fin!

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    1. Estoy de acuerdo contigo: las margaritas tienen un no sé qué que no sé yo cómo explicar; a mí también me gustan ;-) Y tu comentario, y tu beso y tu excelente deseo. ¡Mil gracias, Rosy!
      ¡Feliz Año Nuevo!

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