Desolación

Las calles vacías de aquella mañana de domingo..., la fuerte resaca..., el obstinado goteo del lavabo..., que no quedara café... tuvieron mucho que ver; aunque nada como aquel viento helado que entró al abrir la ventana, golpeándome la cara y esparciendo por el suelo los trozos, diminutos, de nuestra foto.
Escrito por Enrique Mochón Romera
(Anónimo hasta febrero)

34 comentarios :

  1. Tu relato es como una escena de una película francesa de los años sesenta, en blanco y negro. Con el objetivo apuntando a la ventana de una buhardilla, con el ruido de fondo de una gotera, una taza vacía en una mesa, las hojas de los árboles revoloteando por la calle y una ventana que se abre de golpe. Entonces el objetivo se fija en la mano del protagonista de la que cae una foto hecha pedazos. Todo muy lúgubre y melancólico. Esto he visto en tus cincuenta palabras. Espero no estar desencaminado con mi interpretación.
    Un saludo.
    Pablo.

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    1. Anónimo25/1/16 0:51

      Ni mucho menos descaminado, Pablo. Y ahora que lo dices, a mí también me recuerda en algo a la nouvelle vague, salvando las distancias, claro.
      Agradezco tu interés y tu comentario. Saludos.

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  2. El protagonista ante una ruptura amorosa todo lo ve lugubre y melancólico a su alrededor.
    Un 50 palabras muy bueno que parece una fotografía, muy bueno.
    Me ha gustado.
    Saludos.

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    1. Anónimo25/1/16 0:56

      Sin duda el estado de ánimo influye bastante en nuestra percepción de las cosas.
      Muy amables tus palabras, Javier.
      Muchas gracias. Saludos.

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  3. Los hechos nimios que se tornan gigantescos cuando estamos con el corazón herido porque se ha acabado una relación amorosa. Cada detalle en el que no reparábamos y ahora cobra multitud de significados, y nos hace evocar las horas felices, los besos perdidos, las palabras tiernas, todo ese universo íntimo, exclusivo, que era únicamente de dos personas que se amaban y que ahora es sólo de una, de su soledad, de su silencio. Me imagino al protagonista recogiendo los trozos del suelo de esa foto que ha debido de romper poco antes en un momento de furia, e intentando recomponerlos de nuevo. Me le imagino encendiendo algún aparato que reproduzca música que alimente esa desolación, y, quizá, empiece a sonar Balada de otoño, de Joan Manuel Serrat. Muy conseguida la atmósfera de melancolía a través de unas cuantas imágenes.

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    1. Anónimo25/1/16 1:10

      En efecto, Enrique. Una relación profunda llena tanto la existencia que cuando se rompe los efectos pueden ser desastrosos. Muy bien elegida la banda sonora para el momento.
      Muchas gracias por tu generoso comentario.
      Saludos

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  4. Muy visual la descripción de la escena de este micro. Interpreto que el viento helado que de golpe entra en la habitación por la ventana, es el que le hace ser consciente de la ruptura amorosa, como si fuese un puñetazo.
    Muy bueno.
    Felicidades.
    Besos

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    1. Anónimo25/1/16 1:16

      Muy acertada tu interpretación, Pilar. Ese golpe helado bien podría ser el derechazo que lo manda de bruces sobre la lona de la realidad.
      Muchas gracias. Saludos.

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  5. En mi opinión, tu protagonista puede echar la culpa al boogie, o incluso al chachachá, pero los verdaderos motivos está claro que son otros. Me pregunto quién de los dos rompió la foto. Me ha gustado.
    Saludos y suerte.

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    1. Anónimo25/1/16 1:23

      Tampoco yo lo tengo muy claro. Tiendo a pensar que fue la persona ausente (ella o él), aunque pienso que es algo que importa poco importa a fin de cuentas. Gracias y saludos, Enrique.

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  6. Ante todo, creo que este relato se inspira en la necesidad, consciente o no, de encontrar una explicación lógica para lo sucedido. ¿Por qué no funcionó? ¿Es definitivo? Sólo el tiempo lo dirá.
    Interesante micro.
    Saludos, anónim@.

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    1. En efecto, Vicente. Creo que has explicado perfectamente el desconcierto del protagonista ante algo al parecer inesperado. Seguramente acabe por salir de la confusión conforme pase el tiempo y todo vaya cobrando sentido.
      Muchas gracias y saludos.

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  7. Es tal la desolación que se siente el frío que entra por la ventana e incluso tengo un trocito de cristal al lado de mi zapato.
    Enhorabuena, me encanta la forma en la que lo has contado.
    Besos.
    Malu.

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    1. Me alegra que te haya gustado la forma, pues es de esos relatos en que echas de menos poder utilizar más palabras para expresar la idea que llevas en la cabeza.
      Muchas gracias, Malu. Besos.

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  8. Qué bien has retratado el estado de ánimo desolado del protagonista, sin referirte directamente al mismo en ningún momento, Anónimo.
    La verdad es que este mes de enero (este 2016, por tanto) está lleno de buenísimos relatos. ¡Pobre jurado!

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    1. Cuánto me alegro de tu apreciación, Carles, pues decir sin contar mucho era una de mis principales intenciones.
      Estoy totalmente de acuerdo contigo en cuanto a la calidad de los relatos de este año.
      Muchas gracias y saludos.

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  9. Cuando algo o alguien, que ha ocupado nuestro espacio interior, desaparece, deja esa sensación fría y de vacío que describes tan bien en este relato, desconocid@ 24.3. Todo parece fluir al ritmo de un eco que la profunda nada jamás devuelve.
    Buen micro.
    Saludos.

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    1. "Un eco que la profunda nada jamás devuelve". Qué bárbaro, Antonio; respiras poesía. Y sí, ese vacío que tan bien describes puede ser la primera consecuencia de una ruptura inesperada con algo o alguien tan importante (aunque a veces no nos demos cuenta) para nosotros.
      Muchas gracias y saludos.

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  10. Muy grafico para ser solo 50 poalabras, lo has contado muy bien. Felicidades.

    Saludos.

    José Torma

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    1. Muchas gracias, José. Lo cierto es que casi está compuesto por imágenes nada más, con la esperanza de que esos trozos de foto contaran todo lo que falta.
      Saludos.

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  11. Una realidad gota a gota, mezclada con sensaciones. Un detalle final, simbólico, que da sentido a todo el texto, comenzando por el título, a ese mundo que se le desmorona al protagonista. Descriptivo y eficaz
    Saludos

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    1. Exacto, Ángel; se podría decir que se trata de una enumeración de los elementos que componen esa breve secuencia, con la intención de decir algo más. Muchas gracias por tu buen análisis.
      Saludos.

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  12. Perfecto. Vas creando esa atmósfera de desazón en la que se ve envuelto tu protagonista y cuyo motivo no quiere identificar, hasta que llega un momento en que no se puede auto engañar más. Me ha gustado mucho. Un saludo.

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    1. Me encanta el modo en que has definido mi relato. Esa era mi intención, la de que el protagonista divagara de manera más o menos inconsciente sobre los posibles motivos de su estado hasta toparse de lleno con la realidad.
      Muchas gracias, Matrioska.
      Saludos.

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  13. Me gustan los relatos que te atrapan y te invitan a entrar en su interior, que dibujan detalles y sensaciones, que muestran incertidumbre, fragilidad y, por supuesto, que están bien escritos. Este es un buen ejemplo.
    Saludos.

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    1. Todo un honor recibir una opinión tan positiva y detallada de alguien que domina este arte tan bien como tú, Jose.
      Muchas gracias por todo.
      Saludos.

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  14. ¡Aplausos, de lo mejor que he leído en cincuenta palabras!

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    1. Muy amable por tu parte, Ricardo. Celebro mucho que te haya gustado tanto.
      Muchas gracias y saludos.

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  15. Un relato en el que el protagonismo lo tienen los sentimientos y el hilo conductor son las sensaciones con un magnífico cierre que lo explica todo.

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    1. Magnífico, desde luego, lo es tu comentario, Crispín; tan conciso como certero, valoración aparte. Muchas gracias por todo.
      Saludos.

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  16. El tiempo irá impregnando su desolación de realidad y, como siempre, se recordarán las palabras que se dejaron de decir. Muy bueno. Un abrazo.

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  17. Eso es, Salvador. El tiempo suele hacer que veamos las cosas de distinto modo, con más perspectiva y menos dolor, aunque también hará su aparición la nostalgia.
    Muchas gracias.
    Saludos.

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  18. Aprovecho la ocasión para felicitarte por tu micro, Enrique, por su concisión y sensibilidad, por saber describir la ausencia y el sentimiento que provoca, de manera física, desde el exterior hacia el interior, hasta ese viento helado que entra para quedarse como nuevo inquilino y que desordena los últimos pedazos de una historia. Todo va conjurando hacia ese final desesperanzado. Excelente micro, un micro helador e inquietante. Un abrazo.

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    1. Muchas gracias, Miguel Manrique. Menudo comentario me has regalado. Lamento no haberlo visto antes. Me alegro mucho de que hayas visto tantas cosas interesantes en el relato. Un abrazo. Nos leemos.

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