Escurridizo

Ante la presión de la comunidad para encontrar al escurridizo asesino que tenía aterrorizada la ciudad, la policía decidió contratar a un psíquico: él podría adentrarse en la mente del criminal para entenderlo y así lograr atraparlo.

Ahora buscan a otro psíquico para intentar atrapar a los dos escurridizos asesinos.
Escrito por Miguel Pineda

13 comentarios :

  1. y esta muy bien!, bien Miguel muy bueno!

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  2. Muy ingenioso, Miguel.
    Un abrazo.
    Pablo.

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  3. Es de temer que el primer psíquico se ha introducido tanto en la mente del asesino que ha llegado a empatizar demasiado con él. Veremos si al enviar a otro no le sucede lo mismo y al final es peor el remedio que la enfermedad, con la ciudad convertida en un nido incesante de criminales que se multiplican.
    Un saludo, Miguel

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  4. Miguel, sorprendente final cuando crees que han encontrado la solución resulta que han duplicado el problema.
    Me ha encandado como lo cuentas.
    Enhorabuena.
    Besos

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  5. La solución se ha convertido en un nuevo problema, esperemos que no ocurra lo mismo con el sigiente.
    Buen relato Miguel, me ha gustado.
    Un abrazo.

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  6. No sé si pretendido o no, pero me gusta mucho ese aire de parodia sobre asesinos en serie que toma el final. Y es que, a veces, en la vida, si no quieres caldo, dos tazas. Saludos.

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  7. Buenísimo, Miguel. Como reza el proverbio: «Hombre soy; nada humano me es ajeno». Comprender, aunque sea a un asesino, es el camino correcto. El problema, en este caso, ha sido llevar más allá de la mente esta comprensión.
    Un abrazo.

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  8. Muy bueno y muy divertido, Miguel. Demasiada empatía entre el psíquico y el asesino. Y esto puede ser solo el comienzo...
    Un abrazo.

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  9. Carmen Hinojal28/6/16 9:37

    Buen y bien desarrollado micro, Miguel. La razón de la razón engendra monstruos. Este es el caso. Se convenció el detective que el mal era mejor causa y olvidó lo que perseguía. Un abrazo.

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  10. Creo que al final terminarán invocando al espíritu de Sherlock Holmes.
    Un saludo, Miguel

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  11. El psíquico parece que sufre una variante del "síndrome de Estocolmo" particular. En vez de atrapar al asesino, se une a él... Muy buen relato, Miguel.
    Un fuerte abrazo.

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  12. Buen micro, Miguel. A ver a quién recurre ahora la policía, si con uno no podían, difícil podrán con dos escurridizos asesinos. Un saludo.

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