Por ellos

Mis amigos son magníficos, me quieren aunque soy alcohólico. Se alegraron cuando empecé la terapia, y me dan palmaditas en la espalda si me tiemblan las intenciones.

Es la cuarta vez que consigo estar 90 días sobrio, y míralos, aquí están, siempre dispuestos a tomarse unas copas conmigo para celebrarlo.
Escrito por Margarita del Brezo - Twitter

70 comentarios :

  1. Genial, Margarita. Nunca dejarás de sorprenderme con tus historias.
    Mezclas un punto de humor con otro de dura realidad, y eres capaz de dejarme una sonrisa en la boca. ¡Increíble!
    Pero... de qué me sorprendo si lo has escrito tú.
    ¡Bravo, mi querida y admirada Margarita!
    Un beso.
    Pablo.

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    1. La ironía me ayuda a enfrentarme con algunas situaciones que, de otro modo, no sé si sería capaz de afrontar. Algún día, cuando sea mayor, igual me atrevo a llamar a las cosas por su nombre, pero no prometo nada.
      Tu cariñoso comentario sí que no sorprende.
      Gracias, mi querido Pablo.
      Un beso

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  2. Como no le van a querer, si ellos son iguales. El hecho de permanecer sobrio es, además, una excusa para celebrar, y no con agua precisamente. Ellos se lo merecen todo, hasta las recaídas. Ya nos lo decían las madres, guardaros muchos de las amistades, y también aquello de "Dios los cría y ellos se juntan".
    Voy a proponer a la RAE que acepte "Margarita" como sinónimo de "imaginación". Como no me harán mucho caso, luego les diré que te lean, lo tengo todo previsto
    Un abrazo

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    1. Antes de convencer a los de la RAE, me vas a tener que convencer a mí. Ya quisiera yo escribir tanto y tan bien como lo haces tú. Pero como dice mi madre "Lo que no puede ser no puede ser y además es imposible".
      Muchas gracias, Ángel.

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  3. Qué bueno, Margarita. Redonda ironía para celebrar la amistad y las buenas intenciones. Levanto una copa por este fresco relato; dos copas, por la amistad... que nunca falla; tres... for las utoras imanijativas y, cuatrro for el tiemmmp que ace ke no veeee...vo. ¡Bibaaaa!

    Del 10!!! Me alegra la tarde. A tu salud!! bsos

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    1. Jajaja, Manuel. Tengo por aquí un remedio infalible para la resaca, a ver si lo encuentro... Vaya, no me queda. Pero mi intención era buena, eh.
      ¡Por ti, Manuel, y por tus espléndidos comentarios!
      Salud

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  4. A ver si los alcohólicos van a ser los amigos... ¡Muy bueno, Margarita!

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    1. Me temo que no se libra ni el apuntador.
      ¡Gracias, Plácido!

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  5. Por el resultado, esas copitas no parecían ser de helado ni de agüita de coco, que, por cierto, parece que les falta un poquito a esos adorables chavalotes. Muy bueno. Suerte y saludos.

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    1. Les falta coco, un buen hervor y encontrar mejores amigos. Les diré que se pasen por aquí.
      Muchas gracias, Jesús.
      Un saludo

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  6. ¡Hola, Margarita!,
    Estos alcohólicos son como los de la fábula de los cangrejos mexicanos (no te preocupes, nos gusta burlarnos de nosotros) que se resume más o menos así:
    «Cerca de la playa, un pescador ofrecía cangrejos en dos cubetas.
    A un turista le pareció raro que una cubeta estuviera tapada con una tabla y un ladrillo encima, mientras la otra estaba descubierta.
    “¿Por qué hay una cubeta destapada?”, preguntó el turista. “Porque en ella hay cangrejos mexicanos. Cuando un cangrejo mexicano quiere escaparse, en cuanto empieza a subir, los de abajo lo jalan y no dejan que se vaya”, responde el pescador».

    Hay que cuidarse de este tipo de «afectos».
    Te ha quedado redondito. ¡Brindemos por eso! ;)
    Aplausos.

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    1. Que buena fabula, creo que ahora es aplicable en muchos países...
      Saludos Vicente.

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    2. Ay, Vicente, nunca dejo de aprender contigo. Es genial la sinopsis de tu fábula, aunque me temo que esos cangrejos mexicanos han atravesado fronteras y están ya asentados por todo el mundo.
      Brindo por ti, y por esos estribos que construyes con tus manos para que podamos apoyar el pie en ellos y subir.
      Un beso

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  7. Margarita genial e irónico relato en el que afrontas el tema del alcoholismo. Esta claro que con esos amigos va a ser imposible que tu protagonista deje de beber, creo que además de él, deberían ir sus amigos también a la terapia, sería la única manera de dejar todos la bebida.Y cómo no hay quinto malo a lo mejor lo logran en esta ocasión.
    Muy bueno Margarita escrito de esa forma única como tú tratas las palabras. Me ha gustado mucho.
    Suerte y a brindar.
    Besos muchos.

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    1. Va a tener que acudir la terapia a ellos porque no se les ve muy animados a salir del bar.
      No pretendo frivolizar con el alcoholismo; como ya le he dicho a Pablo, la ironía me sirve para tratar determinados asuntos de tú a tú. Y siempre que se pueda, pues mejor con un poquito de humor.
      Y mis palabras... bien sabes que tienen la ayuda de un tintero mágico que alguien me regaló ;)
      Muchas gracias, Javier, y muchos besos.

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  8. Dicen que a la tercera va la vencida... Pero si ya vas por la cuarta... déjate las uñas largas, araña la vida y dale la vuelta a la coraza, que es mejor andar con ella a cuestas que flotar sobre mares de espuma negra.
    Digo...

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    1. Estos chicos te han hecho caso, Patricia, y en lugar de botellas te envían toneles de ron para tu expedición "innombrable". Eso sí, como son tan cobardes como yo, las uñas las llevan cortas, muy cortas. Mira bien entre la espuma, a lo mejor nos encuentras hundidos por el peso de nuestras corazas.
      ¡Salud!

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  9. Un relato fresco y lleno de ironía. Con amigos tan adorables es imposible negarse a un brindis. Brindo por tu imaginación y por tus letras, Margarita.
    Un micro genial. Besos.

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    1. ¡A tu salud, Carmen! Por tus sueños estivales y por los fantasmas que no nos dejan dormir.
      Mil gracias y un beso

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  10. Jajajaa, me encantan los relatos que bien por ironía bien por candidez me arancan una risa o una sonrisa 😉
    Gracias, Margarita, por compartirlo.
    Salut.

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    1. Gracias a ti por esa carcajada contagiosa, Dipandra. Y por tu comentario.
      ¡A tu salud!

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  11. Eres un pozo de sorpresas. Creadora de historias que atesoran la lectura.
    Un alcoholismo que es compartido y celebrado en tono irónico. Terapia no compartida, brindis que lo es, una perdición. Celebrar por cuarta vez, de momento, un vicio que sabe a resaca y huele a temblor al despertar.
    Una maravilla de relato.
    eres buena y yo encantada de leerte cada vez que sales de copas y letras.
    Un beso enorme Margarita. Suerte princesa.

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    1. ¡Ruborizada! Vamos a dejarlo ahí y a brindar y celebrar y aplaudir que la reina de la poesía ya tiene su primer libro. Eso bien merece una resaca de éxitos.
      ¡Enhorabuena, Belén! Mis mejores deseos en este camino que "oficialmente" has comenzado hoy.
      Un beso

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  12. Margarita, cuando uno es alcoholico cualquier motivo es bueno para celebrar. Si está intentando dejar de beber, lo mejor es cambiar de los amigos que le acompañan y ampararse en gente que distinta y que le puedan ayudar.
    Pero mientras tanto ¡que viva el vino!
    Simpático relato. No podían faltar sonrisas...
    Besos

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    1. Creo que esta buena gente ya lo sabe, o al menos lo intuye cuando los efluvios del alcohol se lo permite, pero... ¡qué difícil!
      Al menos, y mientras tanto, que no falten las sonrisas que esas siempre siempre ayudan.
      Celebro que te guste :)
      Un beso

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  13. Eres genial Margarita... Por casualidad uno de los amigos bebedores es un elefante rosado con pintas...? Mira que desde la ultima celebración que no lo he visto (y eso que puse su cara en envases de leche de gallina). Jajaja...
    un besote enorme y toda mi admiración.

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    1. Oh, Jean, cuánto lo siento, pero no. El único que tenía una buena trompa era uno vestido de azul con rayas amarillas que brillaban en la oscuridad. Y ahora te dejo que salgo a comprar un envase de leche antes de que se agoten ;)
      Un beso grande, pero que nos nos vea la señora Bermúdez

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  14. No quisera yo ese tipo de cariño, si me encontrase en las condiciones de tu protagonista, desde luego. Dicho sea de paso, debe ser tremendamente duro intentar salir de la adicción al alcohol en una sociedad donde beber es socialmente bien visto. Me ha gustado que tratases el tema de ese modo, Margarita. Felicidades.
    Un abrazo.
    María José

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    1. Me alegra no haber molestado con mi ironía al tratar un tema tan serio y delicado como el alcoholismo; tuve ciertas dudas al enviar el relato. Y sí, tienes toda la razón, el alcohol está asociado con las celebraciones y la alegría y eso complica muchos las cosas.
      Muchas gracias por tu comentario, María José.
      Un abrazo

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  15. Qué bueno amiga!!! Real como la vida misma. Los amigos de barra de bar no son tan amigos después de todo... Como siempre magnífico relato. Un abrazo.

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    1. ¡Ay los amigos!
      Gracias, Carmen. Magníficos son tus últimos relatos infantiles.
      Un beso

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  16. Cristina Aguas16/9/16 15:28

    Siempre es un placer leerte. Me embriaga tu ironía, por otro lado aquí nada fina, sino bien directa. Un brindis por ti desde el paraíso de la garnacha. ¡Evohé!

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    1. Mi ironía me juega algunas malas pasadas, así que me alegra enormemente que me digas que te gusta. A ver qué dice Baco (por cierto, no conocía esa expresión, así que doblemente gracias).
      ¡Salud, Cristina!

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  17. "Brindaron en el primer aniversario sin alcohol"... Mandarín.
    Mucha retranca.
    Besito virtual

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    1. Mucha, mucha, María Jesús, y te puedo asegurar que estoy totalmente sobria. Ni yo misma me quiero imaginar con un par de cervezas.
      Un beso

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  18. Una historia muy triste maquillada de humor. Como se suele decir "con amigos así no hacen falta enemigos". Un cincuenta lleno de ironía, me ha encantado, Margarita.

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    1. Un mecanismo de defensa, que dirían los psicólogos. Y sí, los amigos son otra cosa, pero en ocasiones molestan y se les quita de en medio.
      Muchas gracias, Juana.

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  19. Con tan magnífica cuadrilla, ¿quién quiere amigos sobrios y aburridos?
    Disfruté de tu brillante relato, Margarita. Es un placer leerte.
    Cordiales saludos.

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    1. Qué comentario más generoso, Georges. Yo también he disfrutado mucho leyéndolo. Muchas gracias.
      Un saludo

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  20. Un cuento tragicómico. Muy bueno.

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    1. Ojalá los personajes terminen comiendo perdices.
      Muchas gracias, Lu.

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  21. De entrada, cabría decir que con amigos como esos no hacen falta enemigos.
    La historia me ha recordado a un compañero del servicio militar cuyo coeficiente intelectual era bastante bajo, lo cual servía para que muchos de quienes pasaban por ser amigos suyos se divirtiesen a su costa haciéndole esas faenas que con tanto humor negro denunciaba Miguel Gila, y que él, en su ingenuidad, interpretaba como manifestaciones de afecto, lo cual resultaba muy triste.
    De entrada, esa persona no debería haber ido a hacer el servicio militar, pero hay tantas cosas que no deberían ser y son que su recuento sería casi infinito. Y al recordar a ese pobre hombre que ya está muerto, me he acordado también de cómo los cafres de turno denigraban a los homosexuales, en fin, todo muy deprimente en ese lugar donde decían que pasar por él era la prueba de fuego para convertirte en un hombre de verdad.
    Y enlazando con esos recuerdos, siento que tu microcuento también tiene esa amargura soterrada, y deja un mal sabor de boca final –la historia que cuenta, no la forma en la que está contada, por supuesto- como si uno se hubiese pasado bebiendo vino peleón, o vino malo de León.
    El problema del alcoholismo es tremendo, y casi podría parafrasear a Allen Ginsberg en su poema Aullido, y decir: He visto a las mejores mentes de mi generación destruidas por el alcohol. Algunas también por las drogas. He visto familias destruidas y muertos prematuros...
    Enhorabuena Margarita por tu microcuento, un abrazo y saludos cordiales.

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    1. Poco puedo añadir a su comentario, señor Angulo. Personajes impresentables como los que usted cuenta de la mili siguen existiendo mimetizados con el ambiente sin necesidad de llevar uniforme. Como se suele decir, ya tengo una edad en la que he aprendido, no sin gran esfuerzo, a controlar la mayoría de mis impulsos (que ya no serían tales, creo, aunque ese es otro tema), pero las ganas de estrangular a estos tipos que se aprovechan de la debilidad de los demás escapan a mi control y el día menos pensado tendré un problema.
      Me gusta mucho ese símil de la amargura con el mar sabor de boca y lengua acorchada que te deja un vino peleón. Viene a ser parecido a lo que me repite mi madre con demasiada frecuencia: "es que te fumas hasta el rabo del perro, hija". ¡Lamentables las adicciones! Pues eso, familias destruidas y muertos prematuros, no se puede explicar mejor.
      Una vez más, gracias por sus siempre extensos, cuidados, instruidos y generosos comentarios.
      Un cordial abrazo.

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  22. Este relato requiere un buen brindis! Lastima que el protagonista no nos pueda (ni deba) acompañar.
    Es un retrato irónico sobre la realidad de muchas personas que padecen esta enfermedad, pero que está muy cerca de una realidad que se repite a diario.
    Un abrazo

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    1. Dicen que brindar con agua da mala suerte, pero siempre podemos recurrir a un buen zumo o similar si somos supersticiosos. Así estos muchachos podrían unirse a nosotros y brindar, además de por el relato, por la vida.
      Muchas gracias, Diani.
      Un abrazo

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  23. Yo igual cambiaría de amigos Margarita...
    Un abrazo.

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  24. Uff, Margarita, tu protagonista no parece que vaya por muy buen camino. Me ha recordado a la maravillosa y tristísima película "Días de vídeo y rosas", que tan bien plasma la vida de los alcohólicos.
    Tu grupo de amigos parece que de momento se lo están pasando muy bien, dime en qué bar estáis y me paso a tomarme un con vosotros.
    Un beso.

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    1. A tomarme un vino, quiero decir.

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    2. De momento lo estamos disfrutando. El camino... Bueno, el camino ya se andará.
      Estamos en el "Ser beodo no es un crimen", creo que se llama. Ven pronto y pon un poco de orden, por favor.
      Un beso

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    3. Buen sitio, esperadme, que voy. Por cierto, las croquetas están buenísimas.
      He estado unos meses apartada de 50, por exceso de trabajo y temas familiares. Estoy encantada de haber vuelto, ya os echaba de menos.
      Un beso.

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    4. Yo también, Asun. También te echaba de menos y también estoy encantada de que hayas vuelto ;)

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  25. Aparentemente, es una historia simpa´tica, pero tiene un poso amargo, como el vino malo. El protagonista está condenado a perpetuar iniciar su adicción una y otra vez, como una suerte de Prometeo del alcohólismo, castigado etérnamente por unos amigos que peores que los crueles Dioses del Olimpo.
    Besos, Margarita.

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    1. Jó, macho, cuábtas erratas me han salido. Espero que se haya entendido.

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    2. Lo bueno que tienes es que se te entiende perfectamente cada vez que escribes, incluso cuando "vaya usted a saber lo que estás haciendo además de". Y es una suerte porque tus comentarios son muy jugosos y acertados.
      Muchas gracias, Carles
      Besos

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  26. Un magnífico relato circular en toda regla, repleto de elegancia e ingenio, con una historia tan bien pensada como desarrollada, describiendo la hipocresía social que esconde el alcohol de una manera clamorosamente velada, donde tu juego de palabras habitual ha pasado al siguiente nivel: el juego de ideas, de escenas.
    Es un relato de una calidad abrumadora. Excelente.
    Un beso y un abrazo, Margarita, que te los has ganado.

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    1. Pues después de tu comentario, no me queda otra que ir a tomarme una copa para celebrarlo. Si puedo, porque ebria estoy ya de satisfacción. Eso sí, te aseguro que ni borracha me leo yo como tú me lees.
      Un abrazo, un beso y mil gracias, Antonio.

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  27. José Ramón SV18/9/16 20:06

    Si es que a los amigos hay que quererlos como son.
    :)
    Saludos.

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    1. Ni que lo digas, José Ramón, quererlos como son y dejarlos como están.
      Saludos agradecidos

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  28. Mi querida Margarita, chica, es que no das puntada sin hilo, jajaja. Lo que sea por los amigos, la cuarta vez ya que se juntan para celebrar sus logros. Humor cáustico en estado puro. Enhorabuena por otra joya más "made in del Brezo". Besazos.

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    1. No te creas, Matrioska, tarda menos en entrar un camello por el ojo de una aguja que yo en enhebrarla, ¡no veas!
      Celebro tu comentario y tu amistad virtual. ¡Salud! Y un beso grande.

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  29. Parece que da risa, pero de risa nada. Una pena. Da que pensar y... es que hay mucho en esas cincuenta palabras.
    Genial!

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    1. Esa era la intención, Luisa. Me alegra que el contenido del vaso no se haya quedado en simples burbujas.
      Un montón de gracias.

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  30. Después de leer el título "por ellos" y antes de empezar el micro, he pensado, "por mí y por mis compañeros y por mí el primero". Mira, me he equivocado muy poco...
    Qué puedo decir después de todo lo que ya te han comentado... Una persona adicta a algo lo es hasta el fin de sus días y tiene que luchar contra viento y marea para alejarse de su droga y lo más aconsejable es que sus personas cercanas hagan lo mismo. Tarea difícil en el caso de tu protagonista.
    Mucha miga, o mejor en este caso, muchos grados positivos en este micro, querida.
    Un beso enorme Margarita y un chin chin por ti.
    Malu.

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    1. Qué recuerdos me traes con el juego del escondite y esas palmadas que dábamos contra un muro acompasando nuestra voz cantarina.
      Y buen símil has encontrado porque las adicciones suelen comenzar como un juego y luego te das de cabezazos contra un muro hasta que consigues salir.
      Los grados en esta ocasión se los vamos a dejar al clima otoñal tan benigno que nos acompaña, ¿te parece? Eso sí, brindar contigo, aunque sea con agua.
      Un beso grande y ¡salud!

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  31. Al final acabamos por asumir la falsedad en nuestras relaciones, por mucha crueldad que se esconda tras ella, de lo contrario estaríamos renunciando a nuestra propia condición humana, aparte de quedarnos bastante solos. Pienso que tu protagonista debería hallar motivación en ese "Por ellos" y, aunque solo fuera por fastidiarlos, abandonar la bebida de una vez por todas.
    Otro excelente relato (incluso diría que más excelente todavía), Margarita.
    Un abrazo

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    1. Mi protagonista empieza a darse cuenta de que son mucho mejores los sólidos comentarios que hacéis en esta página que el líquido que se derrama fuera del vaso. Haré todo lo posible para que solo beba gaseosa.
      Otro generoso comentario, Enrique.
      ¡Salud! Y un cálido abrazo

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  32. Margarita, hay que ve como son esos amigos... Eso no se hace, mira que irse de copas cuando lleva 90 días... Y además, varias veces. Así no va a poder celebrar nunca los 100!!
    Si es que el caso es celebrar - pero ya puestos, ¿qué tal con un San Francisco sin alcohol, por ejemplo? ;-)
    Un beso.
    Carme.

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    1. No me hables de celebrar que me apunto a un bombardero; el alcohol es lo de menos, o cuanto menos, mejor, o incluso nada también está bien. Sin embargo, que no nos falten las fuerzas para celebrar "san queremos" cuando nos dé la gana.
      ¡Salud, Carme! un beso

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