Los primeros besos

La tenía frente a él y su sonrisa le parecía la más bonita del mundo. Aún no sabía que con ella descubriría cosas preciosas que ahora desconocía. Pero quiso regalarle un beso. Y con las mismas prisas, volvió al recreo a jugar con sus compañeros de primer curso de infantil.
Escrito por Juan Aguilera

13 comentarios :

  1. Que levante la mano quien no se ha "enamorado" de pequeño y ha soltado un beso dulce, inconsciente. sin saber, como un juego.
    Juan un relato muy tierno sobre ese amor que no sabemos incluso que es amor.
    Buen relato, un abrazo.

    ResponderEliminar
  2. He tenido la suerte de estar más de una vez en un patio de infantil y apreciar esos besos de hoy que serán futuras realidades, tal vez, mañana. Así que felicitarte por lo sencillo y mágico que lo cuentas. Así son a esa edad. Felices y presentes en todo momento.
    Me aventuro a pensar que eres maestro o que tienes algún chiquillo en infantil.
    Saludos, Juan.

    ResponderEliminar
  3. Muy entrañable, Juan.
    Gracias por compartirlo.
    Salut.

    ResponderEliminar
  4. Divina inocencia, todo es un juego y todo está por descubrir. Después la cosa se va complicando, la vida se vuelve progresivamente seria, con intencionalidades y consecuencias. Un homenaje a ese espacio de tiempo corto, entrañable e irrepetible, del que luego casi ni somos conscientes.
    Un saludo, Juan

    ResponderEliminar
  5. ¡Ay, yo fui a un colegio masculino! ¡Lo que me perdí!
    Entrañable micro
    Saludos, Juan

    ResponderEliminar
  6. Recoges de maravilla la esencia de la ingenuidad que la corta edad nos regala, cuando el mundo nos regala multitud de sensaciones que empezamos a aprender a gestionar.
    Enhorabuena, Juan; has creado una pequeña máquina del tiempo.
    Un saludo.

    ResponderEliminar
  7. Juan, me has hecho volver la vista atrás y volver a la más tierna infancia. Un relato muy tierno, pero muy real.
    Enhorabuena.
    Besos

    ResponderEliminar
  8. Rafael Domingo22/11/16 12:29

    Juán, nos has retrotraído muchos años atrás, hablo por mí, claro...

    Tierno e ingenuo...así es el ser humano, hasta que el reloj del tiempo avanza y...esa es otra historia..

    Buen relato. Un abrazo.

    ResponderEliminar
  9. Magistral relato alrededor de la palabra inocencia, cuando es genuina y no está contaminada por otros términos. Un saludo Juan.

    ResponderEliminar
  10. Ni te imaginas, Juan, lo que sentí ese primer día en que descubrí que mi sonrisa había dejado de ser la más bonita del mundo para mis hijos ;-)
    Entrañable relato.
    Un saludo

    ResponderEliminar
  11. Juan, tu micro rezuma ternura y hace aflorar la etapa de los descubrimientos por excelencia: la infantil. Te agradezco este soplo de viento nostálgico.
    Un abrazo.

    ResponderEliminar
  12. La maravillosa inocencia infantil contada con mucha frescura.
    Estupendo relato, Juan. Un abrazo.

    ResponderEliminar

Si no tienes cuenta, elige "Nombre/URL" en lugar de "Anónimo". ¡Gracias!