Hasta que la muerte nos separe

Te conocí siendo adolescente, en una fiesta improvisada. Tú tan divertido. Yo tan solo.

Cada día me enamorabas más, acompañándome en los mejores y peores momentos. Haciéndome ver siempre la copa medio llena.

Ahora, sabiéndome perdedor, y acompañado solo por tu sombra, mato mis penas mientras agoto esta botella vacía.
Escrito por Malu

53 comentarios :

  1. Malu, veo en tu relato, un lamento, una desesperación, alguien que ha luchado toda la vida por abandonar la bebida. Y nos lo cuentas como si fuese una historia de amistad, de amor, entre tu protagonista y el alcohol. Ese encuentro casual de juventud, ese gustarse poco a poco, esa compañía en distintos momentos, pero al final ante lo imposible acaba amarrado a esa botella y como muy bien titulas "hasta que la muerte nos separe".
    Espero no haberme equivocado en la interpretación, pero es lo que me has hecho ver.
    Buen relato, Malu, me ha gustado.
    Besos.

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    1. Tus interpretaciones siempre son buenas, Javier. Aunque no coincidieran con la idea original con la que yo escribí el micro, seguirían siendo buenas, ya que desde mi punto de vista, una historia lo es desde el punto de vista de quien la lee o la interpreta.
      Y dicho esto, me alegra que te haya gustado y cómo la has leído e interpretado.
      Mil gracias por estar siempre (o casi siempre) el primero, Javier. Me alegra mucho llegar a comentar y verte en primera fila con tan buenas palabras para todos.
      Un beso grande.
      Malu.

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  2. Cambio de registro valiente y arrollador en un relato metafórico de interpretaciones abiertas, que termina imponiéndose con un peso demoledor.
    ¿Has visto? Parezco una crítica seria y con barba. No merece menos la campeona del mes pasado.
    Extraordinario, Malu.

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    1. Pues sí te tengo por una crítica seria, pero lo de la barba no te lo consiento, ¿eh? A veces intento escribir un poco menos "ñoño" de lo que acostumbro y sale algo así.
      Mil gracias Miss Richmond.
      Un beso enorme.
      Malu.

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  3. Una idilio muy pero que muy peligroso el que nos presentas en tu nuevo cincuenta, planteado como una relación sentimental que tuvo un inicio y tendrá un final, como esos matrimonios «tradicionales» donde el enlace (entendido como unión, como conexión entre una parte y otra) concluirá cuando uno de los dos, de la pareja, fallezca. Y está claro quién va a ser...

    Un relato, Malu, que sigue la estela de tus buenas historias. Mi enhorabuena por él. Por cierto, el título muy bien elegido. Nos seguimos leyendo.

    Besos.

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    1. Hay algunos idilios que son así de peligrosos, querido José Antonio y relaciones en las que no sabemos cómo, ni por qué nos metemos, y de las cuales no sabemos cómo, ni por dónde salir. Y así se prolongan en el tiempo, hasta que uno muere. Lo peor de todo es que siempre sale perdiendo el más débil. ¿O no?
      Mil gracias, como siempre, por pasar y dejarme tus comentarios sabios y generosos.
      Un beso fuerte.
      Malu.

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  4. Enrique Caño8/3/17 22:26

    ¡Bravo Malu! La verdad que tras una primera lectura me he quedado confundido y no sabía muy bien por dónde conducir la interpretación. Tras una segunda lectura he captado algunas pistas que creo que has ido dejando por el relato para concluir lo mismo que Javier. Me gusta mucho esa habilidad para dejar una situación abierta. Pero, sobretodo, me fascina que con cualquiera de las dos posibilidades que veo, el relato quedaría igual de bello. Doble felicitación.

    Me parece magistral la frase: "Haciéndome ver siempre la copa medio llena." Un doble sentido superromántico y con el sustantivo copa creo que jugando un papel fundamental y muy sútil.

    "Tú tan divertido. Yo tan solo.", diría que es ahí donde he captado que empiezas a tejer una bifurcación sensacional.

    La idea de querer agotar una botella que ya está vacía me parece de un desamor durísimo o de una tristeza extrema tratándose de una adicción. Persiguiendo la sombra de lo que,irremediablemente, ya no está a su lado pero que formó una etapa de plenitud que ya no volverá y que le lleva a la muerte. Una adicción que el protagonista creo que siente como un amor. Un relato explicado desde tan dentro del propio sujeto que llega, incluso, a confundir al propio lector.

    Bravo, bravo y bravo. El relato engrandece con cada nueva lectura.

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    1. Enrique, ¡me abrumas!
      Me has dejado un comentario precioso y la verdad es, que no sé qué decirte.
      Mi idea era un poco, reflejar, lo tormentoso de una relación nociva, asemejando la misma con el alcohol, bien podrían ser las drogas o una pareja.
      Como habrás ido leyendo, me gusta darle doble sentido y jugar a "confundir" al lector, para que cada uno lo lleve a su terreno y le dé la lectura que más oportuna le parezca.
      Mil gracias por tu comentario, que viene a enriquecer, sin duda alguna, estas cincuenta palabras.
      Un beso grande.
      Malu.

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  5. Yo también soy de la opinión de que tu magnífico texto gana en valor cada vez que se relee. El alcoholismo parece sugerido tras una pantalla de amor y, al volver a leer, ya se muestra de manera descarnada al lector. Te felicito, Malu, es un gran micro.
    Besos.

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    1. Mil gracias Mª José. Tú lo has dicho mejor que yo, alcoholismo sugerido tras una pantalla de amor.
      Un beso grande, mil gracias por pasar.
      Malu.

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  6. Como dice un bodeguero en "Las bicicletas son para el verano": cuando la gente está contenta, bebe para celebrarlo; cuando está triste, bebe para consolarse, aunque (y esto otro lo decía un amigo mío), las penas no se pueden ahogar con alcohol, pues, como el aceite, siempre flotan. Tampoco las mata, incluso se puede decir que las conserva.
    Algunos empiezan un idilio con la botella muy jóvenes, hacen de su compañía parte de su vida, hasta que llega a dominarles con todo lo que eso supone, hasta la muerte a la que aludes en el título. La alegría que añade no deja de ser ficticia y pasa dura factura.
    Tu protagonista, que se reconoce perdedor, se aferra a esa figura de cristal, a la que siente como su única amiga, no parece tener ningún remordimiento ni deseo de abandonarla, por eso es un personaje peculiar y el tuyo un buen micro, como tampoco podía ser de otra forma.
    Un abrazo grande, Malu

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    1. Así es, querido Ángel, se bebe para celebrar, para consolarse y hasta para ahogarse...
      Yo creo que todas las adicciones empiezan de la misma manera, con un coqueteo, pero si no se actúa a tiempo, llega a ser algo que nos atrapa y no nos suelta hasta que nos mata.
      Perfecta disección de mis humildes cincuenta palabras, maestro.
      Un beso enorme, gracias siempre por tu dedicación.
      Malu.

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  7. Eres la reina del doble sentido, Malu. Qué difícil hacerlo tan bien como tú. De repente estás ante lo que parece una pareja que con el paso del tiempo, por la falta de uno o por la vejez, se les va gastando el amor, pero amiga, dejas esa botella vacía al final y entonces ¡zas! en nuestra cabeza aparece la historia de una relación entre un hombre y el alcohol, y lo que al principio era divertido y luego una copa medio llena (genial esa frase), al final se convierte en lo que terminan todas las relaciones en las que el alcohol te atrapa.
    Dejen paso que la campeona vuelve a golpear con fuerza este mes.
    Espléndido relato. De 10.
    Un besazo, Madrina.
    Tu ahijado.

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    1. Y tú eres el rey de los piropos, ahijado.
      Ya sabes que sí, me gusta mucho el doble sentido y si puedo, el triple... ja, ja, ja... Me gusta jugar, dar la posibilidad de varias interpretaciones, finales abiertos para que cada cual, de acuerdo con su intuición o vivencias, sienta el relato suyo y lo adapte como más le convenga. Dicho así, suena enrevesado, pero a mí me gusta, seré que también soy enrevesada.
      Mil gracias, Mr. Núñez, por tus siempre generosos y espléndidos comentarios.
      Besazo de vuelta para Sevilla.
      Malu.

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  8. Malu, nos cuentas la historia del protagonista y su relación con el alcohol, de una manera como si se tratara de una historia de amor. Poco a poco va aumentado su dependencia hasta llegar al final, donde se da por vencido y sin esperanza, asumiendo que solo los separará la muerte, según el título.
    Muy buen relato con doble sentido y triste final.
    Besos apretados.

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    1. En realidad, Pilar, el alcoholismo no deja de ser una historia de amor con el alcohol. Una persona que tiene que beber para vivir es como un enamorado, que tiene que estar con su pareja para sentirse vivo. Pero cuando esa pareja, en este caso el alcohol, es nocivo, uno de los dos acaba por morir y está claro quién.
      Un beso bien grande, Pilar, gracias siempre por tus comentarios.
      Malu.

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  9. ¡Qué bello relato! Malu|
    Con los dos primeros párrafos |nos conduces en una dirección a la vez que nos muestras que el protagonista tiene problemas: la soledad y abundancia de malos momentos, pero el enamoramiento todo lo redime.
    Y nos lo cuentas tan bien que cuando en el tercer párrafo nos enfrentas a una realidad distinta ya es imposible volver atrás de tanta belleza, la que a pesar del drama, también impregna el final.
    Enhorabuena, lo has hecho fantástico.
    Besos

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    1. ¡Qué bonito, Georges!
      No sé si merezco tan bellas palabras, pero me encanta leerlas.
      Así es el amor, la adicción, el "enganche" con algo o con alguien. El desenlace, triste, pero irremediable después de esa trayectoria.
      Mil gracias por tu fantástico comentario.
      Besos.
      Malu.

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  10. Hermoso relato sobre el alcoholismo, me ha llegado. Me recuerda una canción que te recomiendo Between the bars de Elliott Smith. Que al igual que tu relato crees que va dirigida a una chica, y su verdadero significado va en relación al alcohol.
    Mi enhorabuena.
    Besos

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    1. Querida Raquel, aquí estoy contestando los comentarios y escuchando la canción que me has recomendado, que por cierto, me está encantando.
      Mil gracias por pasar siempre, beso grande.
      Malu.

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    2. Me alegro que te haya gustado. Mucha suerte con las votaciones.

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  11. M. Belén Mateos9/3/17 11:26

    Juegas con la imaginación sobria del que te lee y es embriagados donde encontramos la delicia de tu 50.
    El amor nunca se encuentra en el fondo de una botella. Es una compañía dañina si se abusa de su placer. Siempre se acaba perdiendo entre la sombra de su liquido ávido por poseernos enteros.
    Una maravilla leerte siempre mi Malu.
    Besos y rebesos preciosa.

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    1. Delicia es leerte, querida Belén.
      Como bien dices, el amor nunca se encuentra en el fondo de una botella. Pero hay personas que recurren a esa compañía dañina y abusan de ella un día tras otro. Al final, la muerte llega para el más débil.
      Una maravilla encontrarme contigo y tus bellas letras.
      Re-que-te-besos poeta azul.
      Malu.

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  12. Malu:
    Me has recordado a un monólogo mío escrito para teatro, en el que su protagonista hace de su botella, su confidente, compañera, amante, y en la que descarga su ira en los momentos bajos. Se titula "Gin", y alude a la ginebra, a la que adora, el protagonista.
    Este efecto Mariposa, me ha hecho comprender perfectamente lo que has querido expresar, y te felicito por ello.
    Un abrazo

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    1. Buscaré tu monólogo, Mª Jesús.
      Efectivamente, muchas veces es la soledad la que lleva a tener esos amores con las botellas y los líquidos que llevan dentro.
      Un beso enorme, mil gracias por pasar.
      Malu.

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  13. Los amores se desenvuelven entre la copa medio llena y la botella vacía. La soledad se ampara en la sombra
    Buen cincuenta, amiga Malu
    Besicos

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    1. Los amores son tan complejos, que nunca están del todo llenos, ni vacíos, porque cuando se llenan, siempre viene un bache que les vacía y cuando se vacían, siempre viene un empujón que rellena hasta el tope otra vez.
      Mil gracias, amiga Carmen, beso bien grande.
      Malu.

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  14. Me temo que al protagonista se lo va a llevar una cirrosis fulminante. Un buen micro. Saludos, Malu

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    1. No lo dudo, Plácido. Y quizá lo mejor es que esa cirrosis sea fulminante del todo y no deje al protagonista tocado y hundido más de lo que está.
      Gracias por pasar.
      Beso.
      Malu.

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  15. Un bello relato sobre el alcoholismo en el que juegas sabiamente con el lenguaje amoroso, desde el primer encuentro en una fiesta hasta la soledad final. Como te han subrayado ya los compañeros, la "copa medio llena" y la "botella vacía" son dos imágenes clave en la ambigüedad de la historia.
    Es un placer leerte, Malu. Enhorabuena por el micro. Un beso.

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    1. Una relación con el alcoholismo, amor fiel de principio a fin, que acaba con la muerte del protagonista. Esa euforia de ver siempre la copa medio llena tenía que contrastar con esa botella vacía del final.
      El placer es mío, Carmen.
      Un beso enorme, mil gracias por tus palabras.
      Malu.

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  16. Antes de empezar el comentario decir que, casualmente, acabo de hacer un comentario al microcuento que Raquel Tevas ha titulado Tocada y hundida, en la que los excesos de la protagonista con el alcohol, las drogas y la promiscuidad sexual se deben a un fracaso amoroso.
    En tu microcuento todo es mucho más banal, la víctima del alcohol de tu historia ha sido atrapada en ese vicio por simple timidez, algo que ocurre con más frecuencia de la que quizá pensamos, pues en esas edades de inexperiencia, de falta de aptitudes sociales, de confusión y hasta odio a uno mismo, es fácil combatir todo eso con el alcohol, con las drogas, con su falsas euforias, con las desinhibiciones que proporciona y que parece que nos salvan de esa poquedad y ese fracaso en el que creemos estar viviendo.
    Y así, cae uno a un precipicio que, en muchos casos, lleva directamente a la muerte prematura, y a una vida desdichada tanto para el alcohólico como para sus familiares y allegados.
    Quizá el cine americano ha hecho mucho daño entre los varones de muchas generaciones, que veían como héroes a esos pistoleros del Oeste que siempre estaban con un vaso de whisky en la mano, o a esos detectives que, además de darle al frasco, no se quitaban el cigarrillo de la boca. Luego vinieron las drogas más duras y los estragos que hicieron, y no sé si siguen haciendo, en varias generaciones fueron terribles.
    Dura también la historia de ese perdedor que has contado con magnífico tino y maestría narrativa, yo he conocido a muchos individuos que, al final de sus vidas, su único objetivo era beber hasta emborracharse, y así un día tras otro hasta que la parca se apiadaba de ellos y venía en su busca. Muy triste.
    Un abrazo, Malu.

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    1. Sí, Enrique, este mes, Raquel y yo hemos tratado sobre el mismo tema, más o menos.
      Muy acertado lo que apuntas sobre el acercamiento de los jóvenes con el alcohol. Precisamente hay ahora una campaña de la FAD para la sensibilización el alcoholismo en jóvenes y dice algo así como que la FAD tiene una Mala noticia (más de 480.000 jóvenes se han emborrachado el último mes) y una noticia Peor (todos pensamos que esto no va con nosotros). Miedo me dan los botellones y lo que no son botellones, Enrique... mucho miedo.
      Puede ser también que el cine haya ayudado en ese aspecto, seguro que sí.
      Mil gracias por tu comentario.
      Te mando un beso.
      Malu.

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  17. ¡Espectacular, Malu! Qué recital de frases con dobles lecturas y qué historia más bien tramada.
    Muchos dieces veo yo este mes de marzo.
    Besos, besos.

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    1. ¡Jo, Carles, qué benevolente eres! Pero me encanta, que quede claro.
      Mil gracias por tu comentario, lo de los dieces, la verdad es que me da un poco igual. A todos nos gusta estar ahí arriba, para qué voy a mentir, pero no es mi meta. Simplemente me conformo con participar y que os guste lo que he escrito a los que lo leéis.
      Un beso y otro beso.
      Malu.

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  18. Triste historia la del protagonista de este bello relato rebosante de dobles sentidos. Bravo, Malu.
    Un abrazo.

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    1. Triste, como no podía ser de otra manera, Fina. Hay relaciones que matan y esta es una de ellas.
      Un beso grande, mil gracias.
      Malu.

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  19. Vaya!! es como un tango, el sonido del perdedor.
    El alcohol es alcohol. Pero si encima lo utilizas para gestionar las emociones que te incomodan buscando una falsa felicidad, lo conviertes en una bomba que explotará tarde o temprano. Cómo parece que está ocurriendo en tu relato.
    Muy bueno, Malu. Besos.

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    1. ¡Qué bien lo has dicho, Olga!
      Una bomba que explotará tarde o temprano. Y por el bien del protagonista, que sea temprano.
      Lo de gestionar las emociones da para muchos relatos, me has dado una gran idea.
      Un beso grande y mil gracias por pasar.
      Malu.

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  20. La primera impresión que he tenido es que se trataba de un caso de amor y desamor. Luego, en una segunda lectura, he visto que la relación era con el alcohol. No soy muy refranera, pero recuerdo siempre un refrán que me parece muy sabio, y aunque habla del vino se puede extender a a todas las bebidas alcohólicas: "El vino es un buen esclavo, pero un mal señor". Has escrito el micro con mucho acierto, de forma que puedan darse varias interpretaciones. Felicidades, Malu. Besos.

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    1. "El vino es un buen esclavo, pero un mal señor". Gracias por el refrán, no lo conocía. Desde luego que muy esclavo. Esclaviza de por vida a quien se asocia con él.
      Te mando un beso grande, Juana. Mil gracias por pasar siempre.
      Malu.

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  21. No solo todo encaja a le perfección después de la segunda lectura (o tras la primera para los más despiertos, ), sino que lo que cuentas podría describir punto por punto la existencia, o la historia, de mucha gente. En realidad casi todos somos candidatos desde que rompemos a la vida de adultos para caer en algún tipo de adicción destructiva, cosa que nos debería de llenar de humildad y comprensión ante casos así.
    Gran relato, Malu; de antología diría yo, pues todo en él es inmejorable, además de tener la virtud de hacernos empatizar con el personaje, un perdedor, como bien aclaras, figura por excelencia de gran parte de la buena literatura.
    Enhorabuena, amiga.
    Un beso fuerte.

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    1. Gracias Señor Mochón, quizá es fácil empatizar con un perdedor, todos en algunos momentos de nuestra vida hemos podido sentirnos así. Otra cosa es que nos lancemos a los brazos de algo o alguien destructivo para paliar la soledad o para ahogar penas. Y una vez que iniciamos ese camino, el retorno es bien complicado.
      Mil gracias por tus palabras, querido Enrique, amigo.
      Te mando un beso, fuerte, como no podía ser de otra manera.
      Malu.

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  22. Esos días de rojo vino y rosas rojas acaban por marchitar y deshacer todos los pétalos, dejando desnudos los tallos cargados de espinas que rasgan permanentemente cualquier futuro y salpican de sangre a quienes quieres.
    Muy acertada la utilización de la primera persona para referirse al alcohol ya que termina por erigirse en el filtro personal de todas las cosas, el tamiz en el que acaba obstruida la propia vida.
    Sombra, mato y agoto, tres demoledoras palabras con las que cierras un inspirado relato, inocente en su forma, pero demoledor en su fondo.
    Excelente historia, Malu. Enhorabuena
    Un fuerte abrazo, campeona.

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    1. Señor Bolant, ¡cómo me gustan tus comentarios! Estos sí que son excelentes, de principio a fin.
      Mi historia, como bien dices, inocente de forma, tenía claro que debía ser demoledora al final, por eso aquellas palabras tan funestas como sombra, mato y agoto.
      Mil gracias, Antonio, un lujo que te pases siempre.
      Un beso grande.
      Malu.

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  23. ¡Qué bueno tu relato, Malu!
    Sin nombrar ni una sola vez la palabra alcoholismo haces que esté presente en todo el texto. Una relación de amor-odio entre tu protagonista y el alcohol, un matrimonio unido hasta que la muerte los separe.
    Genial, simplemente genial...
    Te felicito.
    Un beso.

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    1. El texto tenía que rezumar grados de alcohol por todas las letras.
      Como bien dices, historia de amor-odio fatal y hasta que la muerte se lleve a uno de los dos.
      Mil gracias por tus palabras.
      Beso.
      Malu.

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  24. Ese enemigo íntimo que todos poseemos se desdobla en las adicciones y acaba poseyéndonos. Lo que empieza como un coqueteo estimulante que incita a rebasar límites y vivir sin freno, crea un espejismo que nos devuelve una imagen más fuerte y mejor, donde nuestras debilidades se desvanecen reblandecidas entre copa y copa.
    Con gran sutileza nos muestra el fondo del pozo, que no es otro que la soledad más triste, cuando la única compañía que queda es la realidad vacía de una vida sin sentido.
    Un relato pleno y profundo que dibuja el periplo de un fracaso vital, escrito maravillosamente.
    Besos, Malu.

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  25. Enemigo íntimo de principio a fin, Manuel.
    Es cierto que todo el que se adentra en el mundo del alcoholismo (o cualquier otra droga), comienza con un coqueteo aparentemente inocente, pero imparable. La situación de cada persona hará que ese coqueteo sea irrefrenable o no.
    Como es el último comentario que comento (valga la redundancia), dejaré un deseo y es que ojalá nadie coqueteara con ninguna droga y este micro fuera ciencia ficción, solo producto de mi imaginación. Por desgracia no lo es, ya que es la triste realidad de muchas personas.
    Mil gracias, Manuel, por pasar siempre y dejar tan ricos y extraordinarios comentarios.
    Besos.
    Malu.

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  26. Jo, Malu. No había leído tu relato hasta hoy!!!
    Además es un micro buenísimo y muy bien escrito.
    Enhorabuena por tus textos que cada día son mejores.
    Un fuerte abrazo, paisana.

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    1. No te preocupes, Isidro. Unas veces se llega y otras no, lo importante es la intención.
      Mil gracias por pasarte y dejarme esas buenas impresiones. Me alegra ir mejorando, lo "chungo" sería ir para atrás, como el cangrejo... ja, ja, ja...
      Un beso grande, bolo.
      Malu.

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  27. (vaya, pensaba que había comentado el relato en su día, y veo que no, - voy a ello)

    Genial Malu este doble sentido tan bien jugado.
    Mala compañía la bebida si no es con moderación.
    Pero una copita a tu salud sí que nos tomaremos!!
    Un beso

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    1. No te preocupes, Carme, a mí me pasa a veces, que sin darme cuenta me salto algún relato.
      Ya sabes que me gusta jugar con los dobles sentidos, por aquello de sacarle más jugo a las letras.
      Un besazo, mil gracias y chin, chin.
      Malu.

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