Terremoto

La taza de café que tenía entre las manos empezó a temblar descontrolada. Todo a mi alrededor se desmoronaba. El miedo me paralizó, siendo incapaz de buscar donde resguardarme. La casa entera se me vino encima. Y mi alma entera quedó sepultada por cuatro frías palabras: ya no te quiero.
Escrito por Stbn

31 comentarios :

  1. Me encanta. El giro final es magnífico, no puedes imaginarlo en todo lo anterior.
    Muy bien trabajado.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Muchísimas gracias Valentín. Celebro que te haya gustado. Un abrazo

      Eliminar
  2. ¡Fuerza, fuerza; reventando de fuerza!
    Gracias por compartirlo, Stbn. Me ha gustado mucho.
    Salut.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Muchas gracias. Recibo con Fuerza tu entusiasmo. Un abrazo

      Eliminar
  3. Esas cuatro palabras pueden causar un terremoto y mucho más.
    Buen relato, con un final genial que da un giro total.
    Me ha gustado, Esteban.
    Un abrazo,

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Mil gracias Javier. Me alegro de que te haya gustado. Abrazo grande

      Eliminar
  4. Cuatro palabras pueden hacer que todo se tambalee, aunque no acudan equipos de rescate ni salga en los informativos.
    Tu relato es una muestra, con riqueza descriptiva, de que nunca estamos preparados para los terremotos, ni colectivos ni privados, sólo queda pedir que los elementos no se confabulen.
    Un saludo Esteban

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Gracias Ángel, así es. En unos segundos todo se puede tambalear. Abrazo grande

      Eliminar
  5. Geyna López.17/3/17 18:25

    Imagino (por desgracia) lo que tu protagonista sintió. Por suerte le queda la taza de café. No pudiste haberlo echo mejor. Me ha encantdo. Besos Esteban.

    ResponderEliminar
  6. La palabra y su poder. Cuatro palabras que producen un seísmo interior que sepulta el alma.
    Gran micro, Esteban. Un abrazo.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Muchas gracias Carmen. Como muy bien dices, el poder de la palabra puede ser aplastante. Un beso

      Eliminar
  7. Muy bueno el símil que has creado en este microrrelato, Stbn. Cuando el desamor llega a nuestras vidas lo sacude como si de un terremoto se tratara.
    Me ha gustado mucho el título y el principio del texto. Todo parecía ir por un camino que has cambiado por sorpresa con tus últimas cuatro palabras.
    ¡Genial!
    Un saludo.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Muchísimas gracias Alma. Me alegra que ese giro te haya gustado. Un beso

      Eliminar
  8. Uffffff. Magnífico. Poco más que añadir. Besos

    ResponderEliminar
  9. Stbn, esas cuatro palabras con las que finalizas tu micro, tienen mayor poder de destrucción para la persona que las recibe, que el mayor de los seísmos.
    Muy buen micro.
    Besos

    ResponderEliminar
  10. Mil gracias Pilar. Así es, esas 4 palabras pueden ser devastadoras. Un beso

    ResponderEliminar
  11. Genial! Me ha encantado

    ResponderEliminar
  12. El amor, el desamor, parece mentira los dos son un caos de tempestades.

    ResponderEliminar
  13. Esteban, muy buena idea la de introducir el terremoto para describir lo que puede causar un desamor; tambalean todos los valores y cimientos que mantienen viva a una persona. Muy gráfico y original. Felicidades.

    ResponderEliminar
  14. Desde luego, una buena sorpresa final: el terremoto de tu micro no está causado precisamente por un movimiento de placas. Enhorabuena, Esteban. Saludos

    ResponderEliminar
  15. Así es Plácido, este seísmo está provocado por una fuerza de la naturaleza humana. Un abrazo

    ResponderEliminar
  16. Desastres naturales y a veces provocados, que azotan nuestra existencia y nos dejan enterrados en vida.
    ¡Cuánto miedo tenemos a que no nos quieran! Lo has descrito de una manera muy visual.
    Muy bueno, Esteban, hacía tiempo que no te leía. Enhorabuena.
    Un beso.
    Malu.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Muchas gracias Malú. Me alegra que te guste. Y contento de estar de vuelta por aquí. Un beso

      Eliminar
  17. Tocado y hundido STBN JEJE
    Yo también he sentido ese terremoto interno cuando he leído esas últimas palabras, parecían una sentencia. Me ha dejado petrificada, helada... como una avalancha.
    Un saludo y suerte con las votaciones.

    ResponderEliminar
  18. Has conseguido mover y conmover con tu terremoto.
    Muy buen relato, Esteban.
    Abrazo.

    ResponderEliminar
  19. Guau, que final! Valor 11 en la escala de Richter
    Sorprendente relato.
    Un abrazo

    ResponderEliminar

Si no tienes cuenta, elige "Nombre/URL" en lugar de "Anónimo". ¡Gracias!