Todo el mundo fuma en las estaciones de autobús

No logro recordar el color de tus ojos, el tiempo hizo una bolita de papel, perdida en algún pantalón, con el billete de ida a Madrid. Te miré, sólo una vez, mientras el humo salía de tus pulmones, elevándose; perdiéndose para siempre en mi memoria la maravilla de tu mirada.
Escrito por Miguel Ibáñez

14 comentarios :

  1. Miguel, de una forma poética y bellísima, veo una historia de amor acabada, olvidada. Me gusta la forma como expresas el olvido esa "bolita de papel perdida", ese no recordar "el color de tus ojos", y sobre todo la frase final ese humo que hace perder para siempre la memoria de la mirada.
    Y el título muy bueno, quiero intuir como que allí todo el mundo se despide y pierde algún recuerdo.
    Buen relato, Miguel, me ha gustado.
    Un abrazo.

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  2. Nada más volátil que la bocanada de un cigarrillo. Nada más pasajero que una estación de tren o autobús, o un aeropuerto (de eso tú sabes mucho). De muchas personas que pasaron por nuestra vida, como por una estación, queda el recuerdo, pero los detalles se difuminan. Al final todos, sin excepción, seremos, como mucho, igual que esas volutas efímeras de humo, como dicen los Queen en una canción: sólo gente que pasa.
    Sensible triste y hermoso
    (no sé si se podrá arreglar: en lugar de "el algún pantalón", sería en algún pantalón)
    Un abrazo grande, Miguel

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  3. Conmueve tu relato, quizás por lo volátil del humo, del encuentro, del recuerdo.
    Me gusta la forma de expresarlo con esa imagen de la bolita hecha con el billete de autobús.
    Saludos virtuales, Miguel

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  4. Geyna López.27/3/17 16:16

    Triste y cierto, al final somos suspiros que se van y tienen razon en decir que somos eso. Todo queda en el recuerdo, tus protagonistas tristemente se pierden uno del otro. Esa parte de "perdiéndose para siempre en mi memoria..." aún me deja muy acogida. Saludos Miguel.

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  5. Con un título que bien podría ser el de una novela, muestras en tu relato apenas un momento, una instantánea de lo que no llegó ni a ser ni siquiera un encuentro. Pero es tal la fuerza emotiva de tu descripción de la escena que, a pesar de su fugacidad, su imagen se nos queda impresa en la mente. A mí la liviandad que transmite tu narración me ha llevado hasta aquellos mundos sutiles, ingrávidos y gentiles, que escribió Machado, tan ajena en su fondo a la trascendencia como una pompa de jabón, aspecto que dejas enfatizado con esa única mirada que el personaje dedica al objeto (valga la expresión) de su pasajera turbación.
    Un trabajo que, en mi opinión, debiera ser pesado en una balanza de orfebre.
    Enhorabuena, Miguel.
    Un abrazo.

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  6. Tu micro es como un fotograma sacado de una película, escrito en prosa, pero que se saborea como si fuera poesía pura. Pero claro, con ingredientes como el color de unos ojos, una bolita de papel, un billete de ida, humo que se eleva, una maravillosa mirada que se pierde en la memoria... pues sí, ¿cómo no va a ser esto un micro maravilloso? Y el título, acorde al 100% con la historia.
    Enhorabuena, pequeño gran poeta.
    Un beso grande.
    Malu.

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  7. Una bonita, fugaz y común historia de amor. Es curioso: en las estaciones de autobús siempre encontramos a alguien que, por alguna razón, nos llama la atención, pero al que nunca más volvemos a ver.
    Saludos, Miguel

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  8. Miguel: describes en una escena todo un sentimiento y consigues transmitirlo hasta el alma del que lo lee. Tú no escribes, pules la literatura dejando un aroma de poesía y sensibilidad que está al alcance de unos elegidos, muy pocos, y tenemos la suerte los que vivimos en esta comunidad, de que uno de ellos seas tú.
    Tu relato no es uno, sino dos prodigiosos micros tallados con el cincel que escondes en tu corazón, y que está directamente comunicado con tu ingenio. Son estos:

    —No logro recordar el color de tus ojos, el tiempo hizo una bolita de papel, perdida en algún pantalón, con el billete de ida a Madrid.

    La perfección existe y aquí tenemos una muestra, pero aún hay más:

    —Te miré, sólo una vez, mientras el humo salía de tus pulmones, elevándose; perdiéndose para siempre en mi memoria la maravilla de tu mirada.

    Algo más allá de la perfección, también existe, y está en esta parte que culmina tu maravillosa obra de arte.

    Sin duda tengo claro que tienes un don. Que este relato va a mi libreta. Y que, amigo, ya puedes sentirte satisfecho con lo que ha brotado de tu pluma.

    Enhorabuena, genio.
    Un abrazo.
    Pablo.

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  9. Miguel, tu micro es una maravilla. Me encanta como casi congelas el tiempo, con ese humo saliendo de los pulmones, elevándose lentamente hasta perderse. La volatilidad del recuerdo, el olvidar el color unos ojos.
    Eres un poeta. Cada vez lo veo más claro.
    Un beso.

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  10. Un instante vivido intensamente, puede convertirse en la razón de una vida entera.
    Relatado con una delicadeza maravillosa, te ha quedado un precioso y poético micro.
    Enhorabuena.

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  11. Soy nueva en esto, pero es un gran relato, me encanta cada una de las palabras, como una puntada de la aguja que cose una maravillosa compostura. Se para el tiempo cuando lo lees, gracias y enhorabuena!

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  12. Un encuentro fugaz como el humo de tabaco. Desde luego tengo que decirte que tu título me ha encantado. ¡Mucho!
    Suerte finalista con las votaciones.
    Un abrazo furtivo.

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  13. Apostaría un guisante a que al protagonista de tu relato algunas veces le da por llorar y si alguien le pregunta, seguro que responde que es por el humo.
    Bello texto, Miguel. Enhorabuena.
    Abrazos.

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  14. Bonita historia de un posible amor a primera vista que en eso se quedó,en posible. Pero tu relato le hace honores y lo viste de gala.
    Un beso.

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