Mentirosa

—Usted es mi dueño. Con las opciones de configuración podrá personalizarme enteramente a su gusto. Sólo espero contribuir a su bienestar y felicidad.

Desilusionado, la apagó y la regresó a la caja. El vendedor jamás le había advertido que, además de bellas e inteligentes, eran tan mentirosas como las humanas.
Escrito por Silvina Palmiero - Twitter

7 comentarios :

  1. Ojalá se pudiera desconectar y hacer un reset a ese cliente. Me temo que se lo merece porque lo que busca no parece muy sano. Cuánto se puede expresar con tan pocas palabras y de forma tan aséptica.
    Enhorabuena, Silvina, y un abrazo.

    ResponderEliminar
  2. Por mucha tecnología punta que nos ofrezcan, la felicidad tiene su punto en algún lugar que se configura al margen de los prejuicios. El prota de tu micro lo tiene crudo, con ese concepto de la mujer, no va a confiar, por lo que se ve, ni siquiera en un software femenino preconfigurado. Él se lo pierde. La confianza es una de las piedras sobre las que se construye la felicidad; distinto es que, luego, se vea traicionada, o no.
    Un hábil relato, jugoso y controvertido que corta con doble filo el cínico entramado de la realidad. Un saludo, Silvina.

    ResponderEliminar
  3. La adhesión y la lealtad no es una condición que deba exigirse, ni siquiera a una máquina, sino una virtud que de forma generosa otros pueden brindarnos si antes hemos sabido ser merecedores de ella.
    El que merecería quedarse en una caja de cartón sería más bien este sujeto, que pertenece a esa especie de los que exigen todo sin dar nada. Que la vida nos libre de ese tipo de personajes.
    Un saludo, Silvina

    ResponderEliminar
  4. ¿A quien le habría escuchado con anterioridad este tópico?.
    Seguro que le recordó una mala experiencia con algún cuerpo femenino de carne y hueso, y "el gato escaldado de la máquina programada huye".
    Besito virtual, Silvina

    ResponderEliminar
  5. Lo que ese comprador busca es una compañera sumisa sin opinión ni voluntad propia. Con esa actitud suya creo que va a seguir solo en la vida, desde luego no merece otra cosa.
    Me ha encantado como has presentado el relato, Silvina. Los protagonistas no siempre tienen que ser agradables, y tú has conseguido que este sea repulsivo (es casi más difícil que uno que genere empatía).
    Un abrazo.

    ResponderEliminar
  6. Podría darle al menos una oportunidad. Si yo fuera el vendedor, no le devolvería el dinero.
    Un buen micro. Saludos, Silvina

    ResponderEliminar
  7. Silvina Palmiero5/7/17 15:14

    Aunque muy demorada, aquí va mi respuesta para todos... Gracias por sus comentarios, que siempre son brillantes e iluminan y engrandecen cualquier relato. Coincido con sus ideas: un tipo tan escéptico y descreído como este no merece ni el cariño de una máquina. Cierto es que habría que resetearlo, o desconectarlo, o directamente mandarlo a él a la caja, como en aquella genial Marionettes, Inc de Bradbury, recuerdan?
    Muchas gracias de nuevo, por siempre estar ahí. Un abrazo!

    ResponderEliminar

Si no tienes cuenta, elige "Nombre/URL" en lugar de "Anónimo". ¡Gracias!