El cuento

Protesto, Señoría. Sin duda, la denunciante habrá sido acunada con cuentos. Y conocerá el peligro de adentrarse en el bosque con su llamativa caperuza de color rojo. Nunca debió detenerse a recoger unas flores ni mantener conversación alguna con mi defendido, que se limitó a obrar según su instintiva naturaleza.
Escrito por Carmen Cano - Twitter

52 comentarios :

  1. Bravo, Carmen. Espectacular y original vuelta de tuerca al cuento. Y, de camino, gran lección de cómo defender a un cliente.
    ¡Qué buena eres!

    Un beso.

    Pablo

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    1. Amiga Carmen, lo de cómo defender a un cliente, obviamente está dicho con todo el sarcasmo del mundo. Me encanta lo sutil que has sido tocando un tema que me saca de quicio.
      Lo vuelvo a repetir. ¡Qué buena eres!

      Otro beso.

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    2. Es un tema que nos afecta a todos, especialmente a las mujeres. El abogado defensor culpabiliza a la víctima, lo que por desgracia suele ser habitual.
      Tú sí que eres bueno, Pablo. Un beso. En enero serán dos.

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  2. Carmen, este cuento creo que tiene poco de eso, de cuento, y mucho de realidad. El abogado defensor actúa como tal, y como en muchas ocasiones es la víctima la culpable, no es que el "lobo" sea un asesino machista, no, aquí la culpable es la "caperucita" por ir como iba vestida y actuar como actuó. Fíjate, y a lo mejor me paso cuatro pueblos, que este argumento es como el que hemos oído muchas veces en casos de violaciones y asesinatos machistas. Nos has contado de forma genial un cuento al cual yo le veo un trasfondo profundo.
    Muy buen relato, con un titulo genial, que parece que nos lleve a un dulce relato, pero hay mucho más. Felicidades.
    Muchos besos Carmen.

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    1. En efecto, Javier, estos son los argumentos con los que se defienden a quienes cometen delitos de violencia de género. El abogado le da la vuelta al cuento y acusa a la víctima, a nuestra caperucita protagonista.
      Muchas gracias por tu comentario. Besos.

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  3. Smokey pisó la raya19/12/17 19:23

    Sin lugar a dudas es culpable.¿ Acaso no sabe que no se debe provocar al lobo?. Estupendo relato, Carmen. Enhorabuena.

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    1. El abogado ve provocación en la simple existencia de caperucita, en que pasee por el bosque de la vida y se detenga a recoger unas flores para disfrutar de la belleza.
      Gracias por comentar, Smokey. Un abrazo.

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  4. La actualidad toma forma exquisita de cuento en tu relato y en formato tan breve expones los argumentos de un litigio que la sociedad está librando en los titulares de la prensa.
    El título ya nos avisa que los argumentos serán las razones machistas de siempre. El dichoso atuendo que provoca al incontrolable instinto. Solos o en manada, los lobos hombre presentan siempre el mismo alegato.
    Un relato excelente, Carmen. Desde la concepción amparada en el mito hasta la narración ajustada y razonada de los hechos. Impresionante. Enhorabuena. Besos.

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    1. La actualidad ha sido el detonante para que escribir este micro, aunque sin ella también tendría razones para hacerlo. Por desgracia, estos delitos y los argumentos con que son defendidos aparecen en las prensa con frecuencia. Los lobos hombre siguen siendo un peligro para las caperucitas.
      Muchas gracias por tus palabras, Manuel. Besos.

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  5. Eduardo martín Zurita19/12/17 21:58

    Hola, Carmen.
    Espléndida vuelta al cuento clásico en conexión con la triste realidad de cada día. Hoy. Es el mismo cuento de siempre sí, el puñetero machismo, defendido con los argumentos habituales. El abogado está en su papel. Pero... Es un micro genial desde el título hasta la última palabra anterior al punto definitivo. Enhorabuena y un beso.

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    1. El abogado está en su papel, me dices. Sí. Entendemos que su misión es defender al cliente, pero lo hace atacando a la víctima, culpabilizándola de haberse cruzado en el camino con el agresor... Es el argumento que prevalece, el que estamos acostumbrados a oír.
      Muchas gracias, Eduardo. Un beso.

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  6. Siempre me he inclinado por las letras. Al rellenar la reserva para la carrera puse como segunda opción Derecho, no porque me gustase, sino por aquello de que se supone que tenía salidas, al menos entonces. Me alegro mucho de que saliera la primera opción: Periodismo. Siempre puede haber argumentos, a fuerza de interpretar la ley o hasta de retorcerla, para intentar defender o rebajar acciones de ciertos individuos que no pueden ser de recibo. Por fortuna, cada vez parecemos más lejos de frases nefastas como: "Es que van provocando" y otras de la misma ralea.
    Un relato que pone los puntos sobre las íes, tratando sin tapujos y elegancia un tema delicado y tristemente actual.
    Un abrazo, Carmen

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  7. Coincido contigo en que ha de ser muy difícil encontrar los argumentos y la ética personal necesarios para defender al que comete un delito, del tipo que sea. En este caso el abogado repite un discurso que tenemos interiorizado, de tan repetido. No es extraño que haya caperucitas calladas que no quieran pasar por esta doble humillación.
    Muchas gracias por tu comentario, Ángel. Un abrazo y hasta pronto.

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  8. Carmen, un relato excelente con aspecto de cuento pero que nos muestra la triste realidad. Por desgracia, cuando una mujer es víctima de una agresión sexual y se atreve a denunciar, en el juicio se la agrede de nuevo. Los argumentos de la defensa la atacan e intentan presentarla como culpable o como mentirosa e incluso se pone en tela de juicio su forma de vida.
    Pero no todo vale. El derecho a la defensa no es eso.
    Un relato impecable, escrito con elegancia, que invita a la reflexión y reivindica la dignidad de la víctima.
    ¡Enhorabuena, amiga!
    Besos muy apretados.

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    1. Atreverse a denunciar es necesario, pero la víctima queda expuesta a un cuestionamiento que no se da en otro tipo de delitos. Aun cuando existen pruebas de los hechos denunciados, se sospecha de su consentimiento y de su conducta. Hay caperucitas humilladas ante la justicia y caperucitas calladas. Lo único que desean es que el bosque deje de ser peligroso para ellas.
      Muchas gracias por tu certero análisis, amiga. Besos.

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  9. Con esta alegoría nos muestras el difícil mundo por el que atravesamos las mujeres. Siempre teniendo que demostrar algo.
    Has usado bien el cuento, actualizándolo. Una mujer que tiene que defender su modo de vivir, ante convencionalismos arcaícos, donde la virtud debe de quedar por encima de todo.
    Me ha gustado mucho. Felices fiestas, tocaya, y un abracito.

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    1. Muchas gracias, Carmen. Las mujeres tienen que justificarse por su modo de vida ante la sociedad y ante la justicia. Mucho se ha avanzado en las últimas décadas, pero que siga habiendo tantas víctimas indica que aún es necesario seguir adelante.
      Un beso.

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  10. Fenomenal!!! Ya era hora que alguien defendiera al pobre lobo. Muuuuyyyy bueno

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    1. El lobo aparece como un ser inocente en boca de su defensor.
      Muchas gracias, Luisa. Un beso.

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  11. Por medio de una escena más que recurrente, metes el dedo en la llaga mostrándonos una de tantas lacras de nuestra sociedad: el abusar del más débil, ya previamente atropellado. Estoy con que el abogado hace su papel, puede que alejándose de sus convicciones, y lo hace bien. Desgraciadamente, eso es lo que vemos en todos los ámbitos de la vida: no importa demasiado la justicia, sino el llevar la razón y si puede ser vapuleando al contrario. Total, es lo que vemos en la política, el deporte, el corporativismo... Me ha gustado. Suerte, carmen. Abrazos.

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    1. Ensañarse con el débil y buscar argumentos en su contra es práctica más que común en muchos ámbitos, como señalas, Jesús. En el caso de los delitos contra las mujeres es especialmente sangrante.
      Muchas gracias por tus palabras. Un fuerte abrazo.

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  12. Yoya Muiños Alonso20/12/17 12:13

    Un relato inquietante Carmen, pero estupendo. Es una ironía que en una denuncia de este tipo, la víctima (por supuesto, mujer) acabe siendo la juzgada. Felicidades por ese puente que tiendes en momentos tan cruciales.
    Un beso enorme.

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  13. Por desgracia estamos rodeados de lobos y de "manadas" varias, cuyos componentes de retorcida mente ven llamativas y provocadoras caperucitas en cualquier lugar, con las que luego intentan justificar su comportamiento irracional y animal. No me gustaría ser el abogado de semejantes elementos. Muy buen micro, Carmen, representando a todas esas mujeres víctimas de abusos que a veces se las trata como culpables. Queda mucho por cambiar. ¡Enhorabuena! Besos.

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    1. Necesitamos un cambio de mentalidad que impida conductas irracionales. Es una tarea que nos atañe a todos, mujeres y hombres. Todos podemos aportar algo para que las mujeres seamos respetadas por el simple hecho de que pertenecemos, todos, a la misma especie.
      Mucho camino queda por recorrer, Juana.
      Mil gracias por tu comentario. Besos.

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  14. Clara Guti20/12/17 18:34

    Los cuentos: esa inagotable fuente de inspiración. Me gusta tu visión. Felicidades,
    Saludos

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    1. Los cuentos infantiles son siempre un referente en el que mirarnos.
      Muchas gracias, Clara. Un beso.

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  15. Genialidad llevar a Caperucita y el lobo a una corte.

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  16. Debería hacerse justicia en este cuento.
    Saludos, Xavier.

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  17. Me ha gustado la vuelta al cuento. Los demás compañeros ya te han dicho y el tema está en la calle. Un beso.

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    1. Gracias, Maite. Un debate al que todos aportamos nuestro punto de vista.
      Un beso.

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  18. Caperucita da para mucho. Creo que el el personaje de cuento que más se presta a interpretaciones. La tuya muy original y con mucho fondo, si la leemos con detenimiento.
    Buena metáfora de algo sórdido.
    Besito virtual, Carmen.

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    1. Es cierto. Hemos leído muchas versiones de Caperucita. El personaje y la historia dan mucho de sí.
      Un beso, María Jesús.

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  19. No voy a decirte nada que no te hayan dicho ya los compañeros. Me ha parecido genial! Un beso y Feliz Navidad, Carmen.

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  20. Muchas gracias, amiga Novelera.
    Feliz Navidad para ti también. Un beso.

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  21. Quizá la denunciante veía los documentales de Félix Rodríguez de la Fuente, en los que de los lobos se daba una visión franciscana.
    Muy divertido. Enhorabuena por el micro.
    Saludos, Carmen

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  22. Muy divertida la apreciación, Plácido. Recuerdo con cariño aquellos documentales.
    Muchas gracias. Un fuerte abrazo y Felices Fiestas.

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  23. Carmen, el cuento que nos cuentas tiene tres niveles, el primero es el cuento clásico de Caperucita y el lobo, el segundo es el cuento en sí mismo y el tercero es el cuento de la justicia, en el que tanto los fiscales como los abogados defensores intentan ganar de la forma que sea, lo que me deja bastante mal sabor de boca, pues me pregunto si eso es a lo máximo que podemos llegar con nuestras leyes a la hora de intentar hacer justicia a una víctima.
    A mí se me ocurren otras formas más justas de hacer justicia, valga la redundancia, que suele decirse -que, por otra parte, no sé que pasaría si la redundancia no valiese-, pero cuando pienso en cómo llevarlas a la práctica me topo con la corrupción y la codicia, y comprendo lo difícil que sería encontrar a tantas mujeres y hombres justos que juzgasen con imparcialidad y basándose en las investigaciones y las pruebas, y no mareasen no sólo a la perdiz, sino a todo el reino de las aves, a la hora de exponer sus argumentos y presentar sus pruebas, como vemos que ocurre en los libros y en las películas y, por ende, en la vida real.
    En lo que me atañe, he tenido varias experiencias de juicios por asuntos laborales y daños ocasionados a mi empresa, y me he sentido muy cercano al ambiente absurdo y asfixiante de El proceso de Kafka, con argumentaciones, a veces, por parte de el juez, a la hora de dictar sentencia, muy similares a las que describes. ¡Si es que hasta cuando vas de testigo el abogado defensor de la parte contraria te hace sentir culpable con sus preguntas!
    En la historia que cuentas lo has representado muy bien y con total ironía, de hecho, creo que a cualquiera que esté un poco al tanto de la crónica de sucesos de los últimos años le vendrán a la cabeza varios casos de lo más sangrantes en los que mutatis mutandis –por emplear un latinajo- se podrían aplicar perfectamente los argumentos que emplea ese abogado defensor para exculpar a su defendido el señor lobo, un santo varón, sin duda, como cierto alcalde de cuyo nombre no quiero acordarme y sobre cuyo caso, o mejor será decir sobre el caso de su víctima, escribió un maravilloso libro Juan José Millás.
    Así que aunque tu historia tiene un tono ligero y está cargada de ironía lo que se trasluce detrás de ella es una injusticia perenne hacia las mujeres, muchas de las cuales, aparte de sufrir la violencia machista en toda su repugnante gama, luego tienen que pasar por el calvario del juicio al intentar que se les haga algo de justicia, justicia que por muy justa que quiera ser nunca podrá resarcir a la víctima, pero esa es otra historia.
    Excelente microcuento, Carmen, lo malo es que se avanza poco en tan crucial asunto y, a veces, como en cierto bailes, se da un paso hacia delante y otro hacia atrás.
    Un abrazo navideño.

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  24. Para quienes somos ajenos a este mundo judicial asistir a un juicio supone un desgaste mental y emocional de primer orden, aunque sea menor el litigio, como el de una simple comunidad de vecinos. No quiero imaginar la situación por la que pasan alunas mujeres ante abogados como el de este relato y jueces declaradamente machistas. Hay que ser muy valiente para denunciar y aguantar.
    Leí la magnífica crónica que hizo Millás del caso que mencionas y creo que hasta Kafka se quedaba corto en el absurdo y el abuso de poder. Ese libro sí lo tengo firmado por su autor.
    Tu comentario, como siempre, es detallado, generoso y rico en aportaciones interesantísimas. Muchas gracias una vez más. Un gran abrazo y Felices Fiestas.

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  25. ¿Pertenecerá ese lobo a alguna 'manada'? ¿Qué opinión tendrá de sí mismo ese letrado haciendo de abogado del diablo por dinero?
    Lo que está claro es que tanto el enfoque como, sobre todo, la elaboración de tu relato es para saborear y relamerse.
    ¿qué bien escribes, condenada! Felicidades.
    Un abrazo.

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  26. Hay lobos solitarios, hay lobos que actúan en manada, planificando y divulgando, jactándose... Todos difíciles de justificar, aunque no de defender si cuentan con buenos abogados y la aquiescencia judicial y social.
    Tú sí que escribes bien, Antonio, pero te agradezco tus palabras.
    Felices Fiestas y un gran abrazo.

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  27. Resulta curioso que tu relato ofrezca dos opiniones totalmente contrapuestas (y ambas bastante defendibles) según la lectura que de él se haga. Ateniéndonos a la segunda (claramente tu verdadera intención), creo que con ella haces una crítica acertadísima y oportuna acerca del tema, algo que, unido a la calidad de tu narración así como el magnífico título, hace de él una magnífica propuesta.
    Enhorabuena y un abrazo, Carmen.

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  28. Si este cuento no remitiera a la dolorosa realidad, bastaría con la primera lectura. Pero vivimos en una sociedad en la que abundan los lobos y se victimiza a las caperucitas.
    Muchas gracias por tus palabras, Enrique. Felices Fiestas y un abrazo.

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  29. El peligro está en la mente encorsetada en el machismo. Genial relato, Carmen, que aprovecha el cuento para lanzarnos a la reflexión. Un abrazo navideño.

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  30. Cierto, Salvador. Aún quedan muchos corsés que impiden respirar con libertad.
    Muchas gracias y un abrazo de vuelta.

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  31. Los cuentos clásicos, y en especial Caperucita tienen mucha miga y dan para reescribirlos desde distintos enfoques. De hecho yo lo he hecho varias veces, pero nunca con la profundidad que tú le has dado al unirlo a estas agresiones donde la víctima, si se atreve a denunciar, va a someterse a la tortura de revivir la situación, sumado a que tratarán de hacer parecer que la culpable ha sido ella.
    Algunos individuos, en pleno siglo XXI siguen pensando y actuando como en la época de las cavernas, es terrible, pero es la realidad.
    Enhorabuena por este micro, tan oportuno como bien escrito.
    Un gran abrazo, Carmen. Felicidades.

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    1. Quizá sea Caperucita Roja el cuento del que se hayan escrito más versiones. Tiene suficiente profundidad psicológica como para aplicarlo a mil y una situaciones. En el presente siglo la realidad sigue siendo injusta con muchas caperucitas.
      Muchas gracias por tus palabras, Georges. Feliz Navidad y un fuerte abrazo.

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  32. Magnifica critica a la culpabilización sistematica de las victimas. Te aplaudo por tu inteligente manera de ligar conceptos. Y como mujer me tienes ganada.

    un abrazo,

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  33. Muchas gracias, Raquel. Las mujeres estamos muy sensibles con esta temática.
    Como hoy es 25, te deseo Felices Fiestas. Un beso.

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  34. Me ha encantado esta vuelta de tuerca al famoso cuento, Carmen. Lo has expuesto de manera original y muy bien escrita. Te felicito. ¡Que tengas un buen año 2018! Un abrazo.

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  35. Me alegra que te haya gustado, María José.
    Muchas gracias por tus palabras. Un feliz 2018 también para ti y un beso. Nos vemos pronto.

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  36. Magnífica reinterpretación del cuento, que como ya se ha dicho, recrea lo que por desgracia es ya un argumento clásico de los abogados defensores en casos de acoso sexual y violación.
    Pones el dedo en la llaga, me gusta mucho. Enhorabuena por el micro y por ser finalista con él, Carmen.
    Nos vemos muy pronto, besos.

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  37. Muchas gracias, Asun. La justicia se muestra benévola y disculpa con facilidad este tipo de delitos. Lo vemos casi a diario en la prensa.
    Un abrazo virtual, porque pronto nos vemos.

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