Vida interior

Me pareció verle. De manera suicida, me lancé escaleras abajo, con la intención de alcanzarle en el portal, antes de que llegara al Bajo. Al llegar al último escalón fue cuando leí el aviso: Ascensor averiado. Disculpen las molestias.

En la consulta se lo tuve que explicar, despacio, en persona.
Escrito por Rafael Domingo Sánchez - Twitter

18 comentarios :

  1. Eduardo Martín Zurita19/1/18 11:54

    Hola, Rafael.
    Texto el tuyo también de no fácil interpretación. Me da que tu protagonista sufre de manía persecutoria. Y, claro, el trato con el psiquiatra es obligado. De cualquier forma el micro está muy bien escrito y deja un retrogusto grato a pesar de la temática. Te lo has currado, amigo. Enhorabuena. Y un abrazo fuerte.

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  2. Me pasa como a Eduardo, no es que entienda muy bien el asunto, pero "suena bien", por decirlo de alguna forma. Yo también veo a un psicólogo o similar, pero el que baja precipitado ¿es el paciente o el médico? Buen relato, Rafael. Suerte y un abrazo.

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  3. He tratado de relatar cómo las personas obedecen a impulsos cerebrales que no siempre están relacionados con lo aparentemente racional.
    Cree ver a su "obsesión", que resulta ser también quien le trata su dolencia psíquica, bajar en un ascensor que no puede estar funcionando...
    Un poco rebuscado, cierto, pero me ha parecido que expresa bien el conflicto de muchas "vidas interiores"...

    Un saludo,Eduardo y Jesus.

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  4. La realidad está mediatizada por cada cerebro, en el que incurren multitud de circunstancias. Los motivos por los que una persona actúa de una forma determinada pueden chocar vistos desde fuera, pero para todo hay una explicación. Si somos complejos de cara a la galería, un viaje a nuestra vida interior puede equivaler a meterse en un laberinto. Desde luego, no es fácil el trabajo de psicólogo, como tampoco puede parecer sencillo tu relato, pero sí muy interesante.
    Un abrazo grande, Rafael

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  5. Gracias Ángel por tu comentario. Introducir cierta complejidad argumental puede ser un revulsivo, ¿no te parece?. Si fundimos sensaciones y esfuerzo en el razonamiento creo que se aumenta el interés en la lectura.

    Un abrazo

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  6. Me parece interesante cómo has conseguido retratar la intensidad con la que nos mueven nuestras apreciaciones interiores, como esa carrera desbocada hacia el portal, y la tremenda decepción al darnos cuenta de que tal intensidad era sólo humo, como la representada por el contenido del aviso frente al ascensor.
    Ya digo, un relato interesante, Rafael.
    Un abrazo.

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  7. El cerebro, a veces, actúa solo y nos hace estas jugadas. Interesante. Un beso.

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  8. Gracias Antonio y Maite. Hay cierta mitología acerca de la infrautilización de nuestra capacidad cerebral. Yo lo ignoro, no soy experto en la psique humana, pero a veces da cierto "repelús" observar ciertas divergencias entre lo que notamos como real y lo que en verdad ocurre...

    Un saludo a ambos

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  9. Totalmente de acuerdo, Rafa. Qué fácil es dejarnos enredar por las obsesiones que nos martirizan y disfrazar con ellas los estímulos que se nos presesentan inocentes, culpables de realidad desnuda. Lo de la infrautilización de la capacidad cerebral creo que no tiene remedio.
    Abracicos.

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    1. Patricia, somos como caleidoscopios multicromáticos...Según como se nos observe, así damos una imagen u otra...¿no crees?

      Otro abracico para tí...y gracias por el comentario.

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  10. Somos víctimas de muestras obsesiones, que nos juegan malas pasadas hasta que aterrizamos en la realidad, aunque sea en un ascensor averiado. Complejo e interesante tu micro, Rafael. Un abrazo.

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  11. La mente se bifurca en impulsos, emociones que la razón no puede explicar. Vidas atrapadas que intentan salir al teatro de la vida. Un relato muy interesante, Rafael. Un abrazo.

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  12. Sí, estamos hechos de impulsos...
    Gracias Carmen y Salvador. Un saludo afectuoso

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  13. También yo veo la obsesión corriendo escaleras abajo. Demasiadas veces nos guía un parecer erróneo para conducirnos al lamento de la justificación. el micro refleja muy bien ese circuito cerrado, ese bucle negativo en el que la mente enferma se encuentra atrapada.
    Un abrazo, Rafael.

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  14. Gracias D. Manuel..Bucle negativo, sí señor. Describe muy bien lo que me imaginaba yo en la mente de mi "bajaescaleras"...

    Un saludo grande

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  15. Enrique Caño27/1/18 20:07

    Rafael, de alguna forma he interpretado el micro con una carga sublime de romanticismo. No sé si estaré en lo correcto pero he entendido que el amor ciego de una persona hacia otra le hace ver visiones e interpretar la realidad conforme a los sueños de su vida interior. En el ánimo de querer coincidir con su pretendiente, ha bajado las escaleras para fingir un encuentro casual. Un abrazo.

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  16. Parece que la tortuosa mente del personaje convierte su existencia en una continua pesadilla en cuanto su percepción de la realidad es bastante distorsionada. Profundo viaje al interior del personaje con subtrama incluida. No creo que se pueda sacar más partido a cincuenta palabras.
    Enhorabuena y un abrazo, Rafa. Un placer siempre encontrarse contigo.

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