El punto exacto

Saltó con decisión de su camastro. Se puso unos pantalones raídos y miró a su alrededor... No encontraba la camiseta. Introdujo sus pies en las viejas botas y salió al campo. Anduvo errante durante varias horas. El sol comenzaba a asomar por el horizonte. Se detuvo. Allí plantaría sus sueños.
Escrito por Salvador Pérez Salas - Twitter

4 comentarios :

  1. Qué bonito, Salvador. Tu personaje debe ser el último héroe romántico, ¿verdad? Ahora, adelante, hasta encontrar la señal, y, sin miedo, clavar la bandera. ¡Aquí!
    Hace mucho que no saco mi sombrero de plumas. Pero, hoy, por ti, lo he sacado del baúl y con el te hago una reverencia con doble de rizo.
    Un abrazo.

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    1. Salvador Pérez Salas21/5/18 14:47

      Eternamente agradecido por este gesto, Maestra

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  2. En el anterior relato, una doncella que llora por su amor, el tuyo un hombre que se asegura sus sueños, ¿se encontrarán los dos?
    Muy bueno. Un beso.

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    1. Salvador Pérez Salas21/5/18 14:50

      Se encuentren o no... lo habrán vivido, Maite. Muchas gracias.

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