Dulce fábula de juventud

Las abejas servían a su reina; sin ella morirían. Hastiada de empalagoso poder, se fue de la colmena, deseaba que lloraran su ausencia. Luego, regresaría y recolectaría sus lágrimas.

Cuando volvió no hubo vítores, las guerreras iban al encuentro de su cabeza y un zumbido se escuchaba: "Libertéeezzz, égalitéeezzz, fraternitéeezzz".
Escrito por Salvador Esteve

21 comentarios :

  1. Como las fábulas de antaño, reflejo/espejo de una realidad con voluntad didáctica/moraleja.
    Todo un canto a la libertad y a la igualdad con ese eco tan bien traído de la Revolución Francesa. Pero también una terrible reflexión sobre el poder y sus consecuencias.
    Un texto lleno de fuerza, como todos los tuyos.
    Enhorabuena, Salvador.
    Toda la suerte del mundo. Ahora y siempre.
    Un abrazo,
    Nuria

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    1. Pretendía con el relato impulsar a la reflexión sobre los recovecos del poder. Cuando crees que los demás dependen enteramente de ti y cuando ninguneas la libertad individual, tu mente se endiosa y dejas de percibir la realidad. Muchas gracias por tus amables palabras, Nuria. Un abrazo.

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  2. Eduardo Martín Zurita4/6/18 12:35

    Hola, Salvador.
    El análisis de Nuria, elocuente y perfecto deja poco margen para la exégesis. Por mi parte, me centro en esa reflexión acerca del poder, Nicolás de Maquiavelo dijo que el poder corrompe y el poder absoluto corrompe absolutamente. Por mi parte, entiendo que el ejercicio despótico del poder debe aburrir a quien lo ejerce. De ahí que la abeja reina decida cambiar de aires, pero eso, sí, para provocar la nostalgia entre las abejas y recolectar luego sus lágrimas, vertidas acaso como nerón cuando desapareció cayo Petronio. la relación amor interesado, odio es también de resaltar: las guerreras van a por la reina aun cuando saben que la necesitan para vivir. La locura se ha instalado en la colmena. Reflejo fiel de la colmena inmensa del mundo.
    Un gran texto que merece mi más muy mayor enhorabuena junto con un abrazo muy grande, amigo.

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    1. Estupenda reflexión, amigo Eduardo. El poder absoluto deriva en el hastío de los sentimientos. El poder conlleva el vasallaje y la merma de la acción y el pensamiento. Un máximo y un mínimo que colisionarán bajo la sublevación del espíritu. Muchas gracias por tus amables palabras, y que empieces a deleitarnos con tus comentarios es una magnífica señal. Un abrazo.

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  3. Ante la imposibilidad de despedirme individualmente de todas las personas que conozco de otras bitácoras y que escribís aquí, lo hago simbólicamente en la figura de Salvador y Eduardo. Mis mejores deseos para tod@s de todo corazón.
    Un abrazo inmenso,
    Nuria

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    1. Espero que esta despedida no sea definitiva, que tu nuevo rumbo te lleve a tus sueños. Muchísima suerte, por aquí siempre encontrarás lectores y amigos esperando tus historias. Un abrazo, Nuria.

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    2. Mil gracias, Salvador. No descubro nada nuevo diciéndote que eres una bellísima persona con un gran corazón.
      El más inmenso de los abrazos,
      Nuria

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    3. Eduardo Martín Zurita16/6/18 9:41

      Hola, Nuria.
      Gracias por haberme elegido, con Salvador Esteve, en representación de esta gran comunidad que es 50 palabras. De alguien que ha escrito para ella un texto tan maravilloso como "Hambre de tiempo", publicado el 20 de julio de 2017, cabe esperar y lo deseo vivamente, que esa despedida anunciada sea provisional y vuelvas a deleitarnos a todos y a todas con textos del calibre que tiene ese al que me he referido. Estaremos encantados y estamos deseosos de que así lo hagas a la mayor brevedad posible.
      Un beso inmenso.

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  4. El problema del poder es que quien lo detenta le cuesta abandonarlo y, quien lo recibe, no quiere devolverlo. Qué tendrá, que con el tiempo, antes o después, termina por revestir de un falso halo de superioridad a las personas, que les inyecta una droga, cuando en realidad no es más que humo pasajero, llegando a creerse, como alguien dijo, "tigres de papel".
    Por otro lado, es imposible no empatizar con esas hormiguitas y esa revolución en miniatura, pero no menos intensa y cruenta, dentro de su mundo.
    Buena historia, que hace pensar sobre liderazgos y vasallajes, algo común en todos los humanos y en todas las épocas, bien representado en esos insectos tan organizados. Un relato que, como nos tienes habituados, merece toda la atención.
    Un abrazo, Salvador

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    1. Es cierto, el poder crea dependencia, pues nadie quiere abandonarlo. Se reviste de un ego y una superioridad que solo está en la mente del que lo ejerce. Muchas gracias, Ángel, por tu amable comentario, siempre es un placer. Un abrazo.

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  5. También el poder cansa. O aburre. Así le sucede a la abeja reina de este micro, que puede leerse en clave de fábula. Su calculado regreso en el que espera recolectar las lágrimas de sus abejas-vasallos se ve truncado. La esperan con el zumbido de la Revolución Francesa. Muy elocuentes las onomatopeyas.
    Un micro jugoso, intenso y divertido, Salvador. Felicidades y un abrazo.

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    1. Seguro que cansa, pero nadie quiere dejarlo, ja, ja, ja. Muchas gracias, Carmen, para jugoso tu amable comentario. Un abrazo.

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  6. Frescura, fina ironía, divertimento reflexivo... Salvador, este micro tiene muchos y bien cosidos elementos que me han hecho disfrutar con su lectura y recapacitar sobre esa lección tan sabia que nos acercas para someter nuestra soberbia.
    Excelente micro. Un abrazo.

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    1. Si al disfrute añadimos reflexión, es sin duda el mayor premio que un texto puede recibir. Muchas gracias por tus gratificantes palabras, Manuel. Un abrazo.

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  7. El juego del poder siempre se basa en reglas desiguales que favorecen al que lo ejerce. El problema es que el ego, como la grasa corporal, no conoce límite; se extiende hasta que no te permite ver tus propios pies, ni la tierra en la que se apoyan. Y así pasa, que el imperial batacazo es cuestión de tiempo, aunque, desgraciadamente, no siempre.
    Una buena idea bien escrita, con mensaje y hasta cachodeo final.
    Fabulosa fábula, Salvador.
    Un abrazo.

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    1. Cierto, al final todo se circunscribe al ego. Un mirar hacia abajo con superioridad, y un dejar de mirar hacia los lados con igualdad. Muchas gracias por tus amables palabras, Antonio. Un abrazo.

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  8. Ya te han dicho todos los compañeros. Me ha encantado. Un beso.

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  9. ¡Abejas republicanas! ya le está bien la lección a esta reina altiva y prepotente.
    Al final se oirá a las guerreras como a la reina de corazones de Alicia ;-)
    Un abrazo Salvador.
    Carme.

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  10. Lo peor de las monarquías, irracionales por definición, es que parte del pueblo siempre pensará que son necesarias. En este caso, la ausencia temporal de la reina ha demostrado a la gente que podía pasar perfectamente sin ella. Vamos, que por irse perdió su silla y la Bastilla.
    Original e interesante tu planteamiento, y muy simpático su desarrollo.
    Enhorabuena y un abrazo, Salvador.

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  11. Incisivas palabras con un calado impresionante. La Fontaine en estado puro. Magnífica historia. Suerte y un abrazo.

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  12. Ya lo dicen los refranes: "No la hagas, y no la temas" "El que se fue a Sevilla, perdió su silla", seguro que vino una abejita de Erasmus y...
    Mucha suerte.

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