De ciertas vocaciones

Hubo una vez un oficial de Marina que hubiera deseado ser odontólogo. Su padre, Almirante, se opuso tenazmente al intento de transgredir la tradición familiar. Cuando debía interrogar un prisionero, el oficial se complacía en arrancarle los dientes con una oxidada tenaza. A cada uno gritaba, riendo: "¡¡Por vos, papá!!".
Escrito por Elisa Mancuso

2 comentarios :

  1. Me encanta el gore. Me gusta tu relato, la ironía que tiene...Es bonito saber que el protagonista ha sabido reconducir y canalizar su vocación finalmente.
    Un saludo Elisa

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Elisa Mancuso4/9/18, 20:13

      Me alegra que te haya gustado, gracias por tu comentario Raquel.
      Elisa

      Eliminar

Si no tienes cuenta, elige "Nombre/URL" en lugar de "Anónimo". ¡Gracias!