Mirar hacia otro lado

"Privado", reza el cartel sobre la puerta de la oficina detrás de la Sacristía. Sitio vedado para todos a excepción del cura párroco y alguna novicia de turno.

"No autorizado" aún para el mismísimo Dios, quien hace la vista gorda con tal que las ofrendas de su Iglesia no decaigan.
Escrito por Silvana Alexandra Nosach - Facebook

4 comentarios :

  1. Hola, Silvana. No te andas con miramientos a la hora de escribir. A mi me parece muy buena cosa. Textos como el tuyo dan para pensar y para que no olvidemos ciertas cosas que parecen no cambiar, aunque pasen los años y parezca haberse perdido un poco el miedo a hacer públicas acciones, en demasiadas ocasiones admitidas, ya fuera por "respeto" mal entendido, por temor, por que "siempre ha sido así" Y lo que muestra tu relato podríamos trasladarlo sin problemas a otros ámbitos de la vida: política, familiar, escolar... Terrible. Suerte y un saludo.

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  2. Maria Galerna9/8/18 13:54

    Muy bien llevada esa crítica a lo que pasa en ciertos lugares.
    Y Dios, como siempre, ausente.

    Un saludo, Silvana.

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