Minuto de gloria en bucle

Arremangado a pesar del frío, arranca una papelera y la estrella contra la cristalera del comercio. Esas son hoy las imágenes más repetidas en muchas televisiones del mundo.

La reyerta contra la policía fue ayer, pero su narcisismo y el afán protagonista le incitan a continuar su "heroica revolución callejera".
Escrito por Isidro Moreno Carrascosa - Web

18 comentarios :

  1. Maria Galerna26/10/18 19:46

    Es adictivo.

    Un micro para pensar en lo que nos estamos convirtiendo.

    Saludos, Isidro.

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  2. Efectivamente debe ser adictivo entre muchos jóvenes que desatan su violencia e insatisfacción en actos que si son incitados o respaldados por otros, parece que la justificación a su cólera está garantizada y, al paso, "se sienten útiles".
    Muchas gracias, María, por leer y comentar. Un abrazo.

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  3. Luchar por lo que se cree justo, por una noble causa, es un acto loable, siempre que, a poder ser, no implique violencia y la cosa no se vaya de las manos. Tu protagonista, como tantos que vemos casi a diario: hinchas de fútbol, turistas desmadrados y beodos, y tantos otros, son personas frustradas que tratan de fabricar su momento de "gloria" (así entre comillas), esperando la admiración de un grupo, en el fondo les da igual la causa a la que se apuntan. A tu protagonista le sucede eso y, además, no termina de calmar nunca ese ego, pues cuando todo ha terminado él continúa, con la esperanza de que sus "hazañas" sean conocidas, de destacar más que nadie. Un minuto de gloria, por definición, no puede durar más, pero él no parece darse cuenta y ha entrado en bucle, arremangado a pesar del frío, que se le vean bien las horas de gimnasio.
    Reflexivo y actual relato, con un personaje de ficción, no alejado de muchas realidades.
    Un abrazo fuerte, Isidro, artista

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    1. ¿Y ahora qué te digo yo? Lo has expresado mejor que yo en las 50 palabras.
      Solo me queda agradecerte tu magnífico comentario y tu amistad.
      Dos abrazacos fuertes.

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  4. Carmelo Carrascal27/10/18 13:55

    Isidro, me ha gustado la finura psicológica de tu micro.
    Bucle es una palabra magníficamente traída en el título.
    Apuntas a un caso, frecuente entre adolescentes "rebeldes", de retroalimentación de la bronca. Se diría que el "para qué" en este caso se ha diluido y no es el cambio de lo que sea la motivación, sino echar gasolina... al "bucle". Regar el ego.
    Un saludo!

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    1. La entrada conductual en bucle es muy normal y frecuente en los humanos y se suele producir cuando algo agrada o no molesta, principalmente en los niños que no tienen aún conciencia de pérdida de tiempo. En este caso, le ha gustado "ser protagonista" y repite su acción en bucle al igual que las televisones cuando pasan esas imágenes en un bucle técnico.
      Muchas gracias, Carmelo por tu lectura y comentario.
      Un fuerte abrazo.

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  5. Josep Maria Arnau27/10/18 16:32

    Me ha gustado tu relato sobre el afán de protagonismo. Sobre la atracción narcisista que pueden llegar a tener los minutos de gloria “mediáticos” que proporcionan las revoluciones callejeras. Puede ser una droga dura que convierta en adictos a algunos de los que participan en ellas… y acabe siendo su único objetivo.
    Un saludo.

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    1. Este relato me lo inspiró una imagen televisiva de hace bastantes años que se me quedó grabada. Era la época de las numerosas manifestaciones de "kale borroca" y era un joven, delgado, fibroso, de apenas 18 años (a juzgar por su aparienca) que solo ante una sucursal bancaria en llamas, arrojaba papeleras contra la duras pantallas del cajero automático y las lunas blindadas. Se le veía feliz demostrando su valentía, sus fuerzas, con las mangas subidas por el codo, imbuído en un halo por el espíritu de Rambo que lo hacía invencible. Él sabía que era observado y grabado para la posteridad. ¡Se le notaba, era feliz!

      Muchas gracias, Sr. Arnau.
      Un abrazo grande.

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  6. Existen grupos e individuos de carácter violento que aprovechan cualquier evento multitudinario para dar rienda suelta a sus instintos, ya sea una manifestación pacífica, ya sea un encuentro deportivo. Si esto es lamentable en sí mismo, el afán narcisista de algunos se ve potenciado por los medios y las redes. Consiguen que esas imágenes se hagan virales, de modo que les seguimos el juego y caemos en la trampa. Tu protagonista consigue así su momento de gloria vandálica.
    Un gran micro para reflexionar sobre la pertinencia de difundir determinadas imágenes violentas y sobre la violencia misma, amigo Isidro. Un fuerte abrazo.

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    1. Como he comentado con Arnau, el relato está inspirado en aquel joven, pero basado en otros movimientos callejeros mucho más actuales y que pueden ser en cualquier localización y en cualquier fecha, pues con pequeñas variaciones en fondo y forma, es intrínseco al ser humano aunque en unas épocas hayan sido más o menos duros o castigados o reprimidos.
      C'est la vie, ma chère amie!
      Muchas gracias por tu lectura y comentario.

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  7. Enrique Angulo28/10/18 0:13

    Ese personaje que aparece en tu microcuento es un arquetipo de miles de jóvenes frustrados, y no digo que sin razón, que, en su rabia, arremeten contra lo primero que encuentran, para así desfogarse, a la vez que sueñan estar en el centro de la historia.
    Es casi un terrorismo de baja intensidad, porque su ira no va dirigida contra los realmente culpables de su situación, los cuales suelen estar inalcanzables a una posible venganza; por el contrario, les da igual y, o bien arremeten contra los bienes de la comunidad, cuya reposición habrá que pagar entre todos, o bien contra la propiedad particular de cualquiera que haya tenido la mala suerte de dejar su coche al alcance de sus airadas manos, o cuyo negocio esté en el trayecto por donde esos vándalos, que creen que están cambiando el mundo, causen sus destrozos.
    Lo malo de esa ira ciega es que puede ser captada por políticos sin escrúpulos, ha pasado y seguirá pasando, es lo malo de no reflexionar, cualquier que les prometa algo, que les de un protagonismo, se los llevará de calle, a ellos que por un minuto de gloria sueñan con jacobinismos trasnochados.
    Andy Warhol, que no pudo prever este nuevo invento de internet y las redes sociales, pero que sí conoció la televisión, aventuró que en el futuro todo el mundo tendría quince minutos de fama. Y sólo hay que ver cómo se han degradado los famosos, ahora lo es cualquier mindundi que haya salido con la prima del cuñado de un famoso y esté dispuesto a contarlo o, para vergüenza de Orwell, se inventan programas como Gran Hermano, para crearlos ex nihilo, por meter una locución latina.
    En fin, que es aquello de la estupidez humana que no tiene enmienda y que, como dijo Einstein es infinita, y nadie estamos libres de la picadura de tan letal escorpión.
    Certera crítica de estos tiempos de aguachirle y confusión mental, Isidro. Un abrazo.

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    1. Estoy de acuerdo contigo en cuanto a lo de terrorismo de baja intensidad. Convencido de que ese tipo de revoluciones callejeras, juveniles, apoyadas por unos (minoría) silenciadas por varios (bastantes), rechazadas por otros (muchos) y paralizantes por todos(casi nadie hace nada), son el perfecto caldo de cultivo para los guerrilleros terroristas.
      En fin, como tú y Einstein decíais: La estupidez humana es infinita.

      Mil gracias por tu gentil y copioso comentario.
      Un fuerte abrazo.

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  8. Qué triste realidad tan bien plasmada en ese poquito espacio. Muy buen relato.
    Saludos.

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    1. Me alegro que te haya gustado. Muchas gracias por leer y comentar.
      Un abrazo.

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  9. Triste gloria la que se consigue a base de violencia y de salir en la tele...No obstante, es un rasgo bastante recurrente en algunas personas y además salen en la tele en bucle. Buen relato. Un fuerte abrazo.

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    1. La escala de valores de muchos jóvenes si fuese expuesta, incluso ante ellos mismos, resultaría sorprendente y en algunos casos increíble.
      A veces sirve de consuelo pensando que la juventud y sus consecuencias se curan con la edad.
      Muchas gracias, Aurora.
      Un fuerte abrazo.

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  10. Hay muchos revolucionarios de bar que ante una cámara se transforman en maquinas de destrucción, solo espero que la cristalera no fuese la de un banco, pues con las últimas sentencias del supremo ,(si es que llegan a ponerse en practica) solo falta que les rompan los cristales y ya me veo de nuevo haciéndoles otro rescate, de esos que dicen que no hubo, y subiéndonos el precio de la hipoteca.
    Que el protagonista actuase arremangado a pesar del frío, claramente se puede asociar a dos cualidades intrínsecas a la juventud, como son la de que todo joven es indestructible y a la necesidad de hacer cosas que le lleven al liderazgo del grupo.
    En cuanto a lo del bucle yo no lo considero criticable, pues yo sin ir mas lejos, siempre que te leo entro en bucle y no puedo evitar leerte por segunda vez.
    Un abrazo.

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  11. En el fondo, muchas revoluciones han sido hechas con un gran número de revolucionarios de bar, como tú dices, o de salón y de arremangados jóvenes que apenas tienen criterio sobre los fundamentos de "su" revolución, pero en fin, debe ser cuestión "sine qua non" en la evolución de la persona.
    Muchas gracias, Don Irreverente, por su lectura y gentil comentario.
    Un abrazo.

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