Sin cuentos

—Cada vez que croa un sapo barrigudo y verrugoso una niña pierde su trenza. Por eso te hemos tenido que cortar la tuya, cariño.

—Déjate de cuentos, mami. Sé que estoy enferma. Por el bicho que tengo dentro es porque me han cortado tanto el pelo. Pero ya crecerá. ¿Verdad?
Escrito por Maest

4 comentarios :

  1. Josep Maria Arnau18/11/18 11:48

    Me ha gustado tu duro relato, Maest. A veces los niños captan mucho más de lo que creemos y pueden no aceptar un "cuento" que intente explicar el porqué de un problema. Como en este caso que muestras tan elegantemente. La niña centra su pregunta en la posible solución. Enhorabuena.
    Un saludo.

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  2. Enrique Angulo18/11/18 19:41

    Terrible la situación que describes en tu microcuento, de esas en la que, si uno profundiza, se hace multitud de preguntas. Para empezar, ¿cómo es posible que tan terrible enfermedad afecte también a los niños? Pero los niños, en este mundo imperfecto y cruel, pueden sufrir los mismos horrores que cualquiera, de hecho, los sufren cada día en muchísimos países donde hay hambre, miseria, corrupción, violencia y guerras que se llevan lo llevan todo por delante sin el menor de los miramientos, como si esos demonios que hemos inventado se hubiesen encarnado en algunos individuos empeñados en no dejar piedra sobre piedra.
    La explicación con la que la madre intenta quitarle hierro al asunto y tranquilizar a su hija es a veces el único arma de que disponemos para hacer frente a lo peor, y esa argucia no sólo la utilizamos con los niños, también con personas adultas, pues la realidad a veces es tan cruda que hace falta una valentía a prueba de bombas para mirarla a los ojos sin pestañear.
    Pero la niña se muestra muy madura, quizá la misma enfermedad le ha dado una sabiduría que, en circunstancias normales, hubiese tardado mucho tiempo en adquirir, y sabe de su enfermedad, pero también conserva la inocencia propia de su edad y la esperanza en que le crecerá el pelo, y con ese nuevo pelo, volverá la salud y la vida, y el sapo barrigudo y verrugoso será expulsado de una patada a su reino de tinieblas.
    Un abrazo, Maest.

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  3. Maest, me gusta tu cuento. Reflejas muy bien la cruda realidad. Me has dejado un ratito en silencio y, lo voy a decir, impresionado por la respuesta de la niña. Le seguiré dando vueltas un ratito...

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  4. Impresionante vuelta de tuerca en tu historia, tan cruda y real como la vida misma.
    Suerte y un besito virtual, Esperanza.

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