El diagnóstico

Salí del consultorio. La angustia y el dolor me torturaban, pero lo peor era decírselo a mi padre. La llamada de mi hermano interrumpió mi pensamiento: "Vení urgente, papá sufrió un ataque". En el cementerio lloré y agradecí no tener que decirle a mi padre que yo iba a morir.
Escrito por Marisa Villar Arranz - Twitter

2 comentarios :

  1. Maria Galerna30/12/18 18:05

    Aunque sea así, preferimos sufrir nosotros. Es algo difícil de explicar.

    Me gustó tu relato.

    Un saludo, Marisa.

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  2. Como mortales que somos todos vamos a morir, una obviedad en la que no queremos pensar y que, aunque sabemos que llegará, querríamos posponer eternamente. La tragedia es que se produzca antes de tiempo y que los padres sobrevivan a sus hijos. Al menos, en este caso, a tu protagonista le queda ese pequeño consuelo.
    Un relato, no por triste, menos posible.
    Feliz año y un saludo, Marisa.

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