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Profesión de riesgo

Me gustaba dar patadas a las piedras. Lanzaba chuts de todos los gustos y colores, lateral, de tacón, con efecto, logrando cada vez mayor distancia.

Hasta que ocurrió lo inevitable, acerté al pobre guardia de tráfico, que se tragó el silbato.

Desde entonces suena sin cesar de Cibeles a Neptuno.
Escrito por Pepe Illarguia - Web

Toreador

La vuelta triunfal lo pilló con el paso cambiado cuando se enteró por un subalterno de la noticia:

Tu hijo...
Qué.
Que nació muerto.

Humilló como los toros bravos, lamió su boca el sudor ensangrentado de su mano y, por la puerta grande, sacudió la arena negra de sus zapatillas.
Escrito por Pepe Illarguia - Web

Ma uena ué, uena ué, ué

En la viga del techo, colgado de una cuerda, en frágil equilibrio, se balanceaba un elefante tailandés. 

Tres gatos siameses maullaban al claro de luna una serenata veneciana.

Los hermanos Tonetti chascaron sus látigos, retorcieron el mostacho y, como veían que no se caía, fueron a llamar a otro elefante.
Escrito por Pepe Illarguia - Web

Ragnarök: la batalla final

Ahí puedes ver, alineados en orden de batalla, a los ejércitos del inframundo encabezados por la cruel serpiente Jördmundgander y el lobo Fenrir; y el de los dioses moribundos, Odin, Freya, Thor.

Toda la tierra morirá abrasada, desaparecerán las estrellas, y el eco del martillo dejará de retumbar para siempre.
Escrito por Pepe Illarguia - Web

Doble o nada

Ayer me encontré con mi otro yo. La doble paradoja situada en un estado cuántico idéntico provocó que aniquiláramos a uno de los dos.

Poco después, era medianoche, desapareció mi sombra.

Ya en casa, froté cuidadosamente los rastros de sangre, pero nadie me respondió al otro lado del espejo. Nada...
Escrito por Pepe Illarguia - Web

La unicornia

Mairdred esconde bajo las haldas una cesta de huevos, robados de la despensa del castillo, y los deposita con cuidado ante el mágico ser. Observad cómo hinca su cuerno amorosamente en el pecho de la doncella, qué fantástico animal.

Trisca alborozada por ríos, prados y bosques esperando al príncipe avatar.
Escrito por Pepe Illarguia - Web

Walpurgis

El cuerpo, recién salido de la nevera, estaba preparado para la autopsia. El doctor y su ayudante lo colocaron sobre la mesa de acero y levantaron la sábana. Era una joven de bellas proporciones con la etiqueta L212 en su dedo gordo.

Elevó un párpado cuando oyó la sierra eléctrica.
Escrito por Pepe Illarguia - Web

Galácticos

Los hombrecillos verdes escucharon el himno con dos dedos sobre el abdomen, flotando sobre el azul césped. Charly, el robot, ejercía de maestro de ceremonias. La final terminó con la victoria de los demonios rojos por cuatro muertos a dos, celebrándose un ágape con la comunión de los nuevos héroes.
Escrito por Pepe Illarguia - Web
Anónimo hasta septiembre